"Geocentrismos"

Juan José Millás

(El País, 29-6-2007) 

Yo no digo que la Tierra sea plana, lo que digo es que hay que investigarlo, porque algunos medios han publicado informaciones que desmienten esa teoría oficial. Zapatero debe volver al Congreso y confesar lo que sabe acerca de este asunto. Yo se lo voy a preguntar hasta la extenuación. Y si al final la Tierra es redonda, y él ha tenido algo que ver en eso, debe admitirlo públicamente. Dicho esto, quiero añadir que soy hijo de juez y tengo un gran respeto por la judicatura, de modo que acataré lo que digan los tribunales, siempre y cuando no queden cabos sueltos en la investigación.

No sé si les suena el discurso de las líneas anteriores, pero es el que venimos escuchando machaconamente desde hace tres años, no importa acerca de qué. Para enturbiar un asunto tan claro como el de si la Tierra es plana o redonda, no hay más que zaplanearlo, acebearlo, y servírselo a Rajoy (que rajoynea como nadie) diez minutos antes de la rueda de prensa. En casos como el de los militares muertos en Líbano, conviene incluir un toque final de marlaskeo, con sabor a Audiencia Nacional. Marlaska, que ha marlaskeado con habilidad aznaril el caso del Yak-42, ha metido ahora mano en el Líbano, haciéndonos dudar sobre la teoría del heliocentrismo, insuficientemente investigada. Alguien preguntará en qué consiste el marlaskeo, el zaplaneo, el acebeo. Es evidente que en la acción de marlaskear, de zaplanear y de acebear, respectivamente.

Por cierto, que acaba de salir un diccionario estupendo (el DESAL), donde en la palabra "rodeo", por poner un caso, no dice "acción de rodear", que es la perogrullada a la que estábamos acostumbrados, sino que explica el concepto. La pena es que no ha incluido los términos marlaskeo, ni zaplaneo, ni acebeo. Aunque, para pena pena, no disponer de un Galileo dispuesto a defender con uñas y dientes su concepción del mundo. La pasividad informativa del PSOE frente a los radicales del desvarío nos hace dudar a veces de la redondez de la Tierra. Si algo no cambia ya, en las próximas elecciones tendremos que decidir, en vez de quién gobierna, quién da vueltas alrededor del Sol. ¿Cómo es posible esta afasia galopante frente al regreso del geocentrismo sanguinario?