El Sistema Educativo Mexicano

Por: Ximena Hernández López

 

En un contexto donde día a día nos enfrentamos a nuevos retos de seguridad, inestabilidad económica y política y mayor competencia tanto interna como externa entorno a la oferta laboral, es de extrema importancia sentar las bases que van a permitirle a nuestra sociedad encaminarse hacia un progreso integral, y la manera mas viable para lograrlo es a través de la educación.


A lo largo de las últimas décadas se ha pretendido alcanzar un nivel de educación de calidad equitativo y competitivo, se han creado planes de desarrollo, reformas integrales del sistema educativo, leyes que permitan lograr un grado de educación óptimo para todos. Propuestas que  manifiestan alcanzar altos índices de alfabetización, lograr la permanencia total de los alumnos en la escuela, elevar la calidad del sistema educativo, igualdad de oportunidades, creación de una economía competitiva generadora de empleos, sustentabilidad ambiental, creación de una sociedad del conocimiento, entre muchas buenas propuestas más.


Sin embargo, teniendo en cuenta la situación actual, nos podemos percatar de que nuestra realidad esta totalmente alejada de los objetivos que se pretenden alcanzar. La brecha existente entre aquellos que gozan de una educación de calidad, con niveles competitivos es aún muy grande. Generalmente, las clases privilegiadas que forman parte del sistema de educación privada, son los acreedores a un nivel de educación competitivo porque son parte de una situación favorecida en la que preocuparse por subsistir en una economía inestable no es un inconveniente. Por otro lado, en el sistema educativo público, las problemáticas sociales son de carácter cotidiano, los profesores se actualizan pero no explotan los medios tecnológicos que algunas escuelas tienen a su alcance (un claro ejemplo es la enciclomedia), otra gran cantidad de escuelas se encuentra en el rezago, con material escaso para trabajar, solo por mencionar algunas problemáticas.

 

En fin, los retos a los que se enfrenta nuestro sistema de educación pública son considerables. Sin duda,

desafíos que nuestras autoridades y la sociedad misma tenemos que saber confrontar y erradicar para evitar permanecer en las propias implicaciones que esas problemáticas conllevan: pobreza, ignorancia, inseguridad, economía con un bajo crecimiento, un país de empleados y no de empleadores. Desde mi perspectiva no tiene nada de malo que las metas que los planes manifiesten sean altas, sin embargo, tienen que ser realistas, aplicadas a nuestro propio contexto, y sobretodo, que se pongan en ejecución y no queden solo en papel o como propaganda política. Es de gran urgencia que nuestra sociedad misma comience a ser más crítica de su situación y demande a las autoridades un sistema educativo competitivo, nadie más que nosotros vamos a ser el principal eje rector para llevar a cabo una educación de calidad.
Comments