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Mutabilidad del signo

Aunque parezca contradictorio, el signo está en condiciones de alterarse porque se continúa, por lo que es mutable. Si se tomara la lengua en el tiempo, sin la masa hablante —supongamos un individuo aislado que viviera durante siglos— probablemente no se registraría ninguna alteración; el tiempo no actuaría sobre ella. Inversamente, si se considerara la masa parlante sin el tiempo no se vería el efecto de fuerzas sociales que obran en la lengua.



En sintesis...