EMPRÉSTITO BARING BROTHERS

EMPRÉSTITO BARING BROTHERS

 

 

En 1824, la gran burguesía comercial coloca a Martín Rodríguez como gobernador de la Provincia de Buenos Aires. El nuevo gobernador necesita un hombre de confianza, liberal, probritánico y porteño para la Secretaría de Hacienda; para ello elige a Manuel García.

Desde allí, García participa en la creación del Banco de Descuentos, fuente de interesantes negocios para los comerciantes anglocriollos. Es él el encargado de las negociaciones previas que finiquitan (terminan) luego Robertson y Castro con la banca Baring Brothers & Cía.

El predominio del capital inglés sobre la economía y política nativas permite comprender los contornos escandalosos del empréstito concretado en 1824.
En Buenos Aires, una burguesía comercial, preponderantemente integrada por británicos, ha realizado muy buenos negocios en los últimos años, arrasando con el oro de la joven república. Necesita, pues, que alguien le preste al gobernador bonaerense para poder continuar girando sus utilidades. En otra parte del mundo, Gran Bretaña ansía colocar préstamos que suelden eslabones respecto a estas tierras antiguamente colonizadas por España, además de concretar lucrativos negocios financieros. No se trata de un empréstito aislado sino de una estrategia política de dominación, dirigida no sólo a buenos Aires, sino a toda América Latina.

No es una transacción financiera común ya que integrando una política imperial están los hermanos Baring, que no sólo son banqueros sino hombres vinculados al poder: a) Alexander Baring fue ministro de Moneda, b) su hermano, Francis Baring, fue Lord de Tesorería y luego ministro de Hacienda y director de la Compañía de Indias.

La necesidad del empréstito la funda públicamente el gobierno de Buenos Aires en la realización de varias obras públicas, entre ellos el puerto y servicios de salubridad. Pero, también, por la inminente guerra con el Brasil.
A fines de 1823, se constituye un consorcio encargado de concretar el empréstito. El consorcio, de la “sociedad de capitalistas”, lo integran: John y William Parish Robertson, Félix Castro, Miguel Riglos, Juan Pablo Sáenz Valiente. Todos ellos son hombres del comercio porteño, ligados estrechamente al gobierno y al Banco de Descuentos. Impulsado el proyecto, las gestiones ante la casa Baring Brothers & Cía. –ya previamente avanzadas por Rivadavia- quedan a cargo de John Parish Robertson y Félix Castro. El primero es un comerciante inglés, sobrino de Woodbine Parish, cónsul inglés en el Río de la Plata. El segundo es un comerciante porteño, estrechamente ligado a los ingleses, asociado, tiempo atrás, en negocios de campos con William Parish.

Esta representación tan poco “nacional”, agregándole la influencia de Rivadavia resulta que en esta contratación se sientan representantes de una sola de las partes beneficiando a los ingleses. Las primeras gestiones realizadas en Londres permiten conjeturar que es posible lograr un empréstito de un millón de libras esterlinas (5 millones de pesos), con garantía hipotecaria de las tierras de la Provincia de buenos Aires. Los títulos podrán colocarse en amortización del 1% anual. Sin embargo, las instrucciones entregadas a los “representantes argentinos” otorgan un mandato aún más amplio:

A) En cuanto al precio de los títulos, podrán contratar hasta un piso mínimo del 70%.

B) En cuanto al interés, podrán aceptar un techo máximo del 6%.


El empréstito se firma en los dos límites más perjudiciales para Argentina: al 70% del Valor Nominal y al 6% de interés anual. Además aceptan el descuento adelantado de dos años de intereses (es decir, el 12%), y también, un año de amortización adelantada (1%).

De aquí surge la siguiente liquidación:


Las Prov. Unidas reconocen una deuda por 1.000.000

Pero, cobrados los títulos al 70% valen sólo 700.000

A lo cual se le resta el 12% de intereses adelantados -120.000

Y también el 1% de amortización adelantada -10.000

Quedando un saldo de 570.000

Este importe se reduce aún más, se acuerda descontar en concepto de comisión de gestores y gastos -17.300

Quedando un saldo de 552.700

 

Entonces del millón libras esterlinas queda sólo el 55% de la suma por la cual nos endeudamos.

En realidad Castro y Robertson arreglaron por el 85% y no por el 70% como se conoce. (Aunque ellos pierden 1.500 de comisión ya que si fuera el 1% del 85% ellos deberían haber cobrado 8.500 en vez de los 7.000 que cobraron) La diferencia de cotización entre 70% y 85% se la embolsan Castro y Robertson (120.000) y tienen la gentileza de participar a Baring con 30.000 por su complicidad. Así la Provincia de Buenos Aires solo tiene en cuenta el 70% cuando el empréstito fue emitido en Londres al 85%:


Gobierno de buenos Aires 700.000

Baring Brothers & Cía. 30.000

Castro y Robertson 120.000

Total 850.000

 

Pero los 552.700 no llegaron al Río de la Plata en oro: este importe no llegó a Buenos Aires. Raúl Scalabrini Ortiz sostiene que, en oro, llegaron tan solo 20.678, es decir apenas el 2% del total de la deuda a Valor Nominal. Agrega Scalabrini que Baring envió, además, 119.322 en letras, lo cual configura un total de 140.000. Estas letras eran documentos a favor de Manuel García, ministro de finanzas del gobierno. El responsable de pagar o firmante de la letra no era Baring, sino comerciantes ingleses, que luego cargarían ese valor en la cuenta Baring Brothers.

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Mate Amargo,
23/9/2009 5:42
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