musica persa 


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La musica persa por patrick duka

 

 

“El nombre “Persia” y el adjetivo “Persa” parecen haber sido erradicados del uso común en los idiomas occidentales. Hasta el golfo “Pérsico” se ha transformado en “El Golfo”, como si no hubiese otro golfo en el planeta. En lo referente al idioma hablado en Persia, la palabra “Farsi” se está imponiendo. En el contexto de una frase en castellano, uno no utilizaría las palabras “Deustch” o “Française” para designar idiomas hablados en Alemania o en Francia, sino “Alemán” o “Francés”; sin embargo, “Farsi”, una palabra persa, se está utilizando cada vez más para designar el idioma de Persia.{...}
Por mi parte, aunque con razón se pueda tachar mi actitud de ineficaz, elijo no contribuir a este lamentable proceso que consiste en separar a Persia de su pasado, en con secuencia, me mantengo fiel a Persia. El adjetivo “Persa” es el que siempre he utilizado para calificar a todas las cosas que vienen de Persia, y en esto incluyo a su música.”
Hormoz Farhat, “The Dastgah Concept in Persian Music”
Cambridge University Press, 1990

UN POCO DE HISTORIA
La Música Persa es el arte cuyas práctica y teoría se fueron creando, desarrollando y consolidando en un área geográfica que, aparte del Irán político actual, se extiendía al este hasta el río Indus, en el actual Pakistán; al norte, desde el extremo occidental del Himalaya, pasando por los mares Caspio y Negro; al oeste, hasta el río Tigris, y al sur, hasta el golfo Pérsico y el mar de Arabia. Aunque las influencias que ha tenido esta música sobrepasan estas fronteras teóricas.
Es un arte milenario cuyas fuentes y orígenes exactos no son del todo conocidos, y los teóricos divergen en cuanto a estas fuentes, que según algunos vendrían de la música griega antigua: Esta teoría está avalada por el hecho de que algunos de los más prestigiosos teóricos persas de la edad media como Al-Farabi, Avicenna, Safiaddin y Albofaraj Esfahani tradujeron gran parte de los tratados griegos antiguos de Platón, Aristóteles, ristoxeno de Tarente... sobre música y se inspiraron en sus teorías para adaptarlas a su época y escribir a su vez grandes tratados. Por otro lado, se encuentran los partidarios de la influencia oriental, afirmando que estas fuentes, hay que buscarlas en la música árabe, que tiene entre otras similitudes con la música persa la de los microtonos, y gracias a un intercambio cultural de varios siglos, instrumentos que, indudablemente, tienen un origen común, como el barbat persa y el laúd árabe, el santur persa y el qânun árabe, el setâr persa y el saz.
Sin embargo, algunos instrumentos son típicamente persas, como el târ, o el tombak, que aunque parecido a la darbuka árabe por el tamaño, ofrece unas sonoridades y, cuando tocado por una persona experimentada, unos ritmos y ambientes inconfundiblemente persas.
Pero, entre todas estas teorías, olvidamos que la música persa tiene unas historia e identidad propias, nació en el corazón del territorio Persa, y refleja las alegrías, las penas, los amores, los dolores, las luchas y los esfuerzos de todos los pueblos que habitaron esa vasta región.
Formalmente, la música persa es una colección de frases melódicas llamadas "Gusheh" repertoriadas y clasificadas a lo largo de los siglos. Este gran repertorio de todos los gushehs (frases melódicas) kamancheh creados, seleccionados y clasificados se llama "Radif".
El Radif es la base, la estructura maestra, la fuente de toda inspiración en la música culta persa. Consta de unos 200 a 300 Gushehs (cifra que varía según las escuelas), cada uno de estos Gushehs tiene una duración que varía de 15 segundos para el más corto hasta más de cinco minutos para el más largo; se encuentran clasificados dentro del Radif en 12 grandes grupos llamados Dastgahs.
Los criterios de clasificación y de pertenencia a uno u otro Dastgah son los siguientes: los Gushehs que tienen en común la nota de arranque, la nota testigo(nota que se repite a lo largo del Gusheh), la nota final y los intervalos, son agrupados en un mismo Dastgah. Estos son los principales criterios elegidos para definir las características de un Gusheh y por ende del Dastgah al cual este pertenece.
El aprendizaje y la asimilación del Radif requiere unos cuantos años de práctica, tradicionalmente, se empieza por el Dastgah, denominado Shur, considerado el más importante.
La enseñanza se imparte de maestro a discípulo, el conocimiento del solfeo no es necesario para aprender la música persa, ya que la notación musical fue introducida durante el siglo XIX, y no arraigo hasta bien entrado el siglo XX; todavía hoy, una mayoría de maestros privilegia el uso de la memoria y de la transmisión oral frente al uso de la notación musical, aunque la dificultad para encontrar maestros empuja algunos a elegir la vía teórica, en la cual se pierde la esencia, el carácter...
La interpretación de esta música, una vez completado el aprendizaje, requiere la asimilación del radif en su totalidad, de su interiorización como si de un idioma materno se tratara, y se basa esencialmente en la improvisación, basada, eso sí, en estrictas reglas regidas por la estructura de cada Dastgah, y de cada Gusheh.

Sin embargo, la libertad de interpretación de un Dastgah para un conjunto de grandes músicos es muy grande, y el diálogo melódico que se produce en una sesión o en un concierto es un verdadero deleite para los sentimientos, las emociones y el alma, tanto de los oyentes como de los intérpretes.