El romanticismo

-     EL MOVIMIENTO ROMÁNTICO

1 Definición y características:

En las últimas décadas del siglo XVIII surgieron en Europa corrientes de pensamiento que propugnaban principios y valores opuestos a los de la Ilustración: frente a la importancia concedida a la razón, se alzaron la emoción y el sentimiento; frente a la dimensión social, el individuo, y frente a las normas, la libertad de conducta y de creación.

Definición El romanticismo se desarrolló en el siglo XIX como culminación de las tendencias de oposición a los presupuestos racionalistas de la Ilustración.

Este movimiento nació en Gran Bretaña y Alemania y pronto se difundió por Europa a través de Francia. Tuvo su reflejo en las artes (pintura, música, literatura ... ), pero no fue solo una corriente artística: representó una nueva actitud vital basada en el afán de libertad e individualidad.

Características:

1- Libertad:

Los autores románticos reclamaron libertad en todos los órdenes:

Libertad política, en defensa de un Estado liberal que reconociera los derechos de los ciudadanos

Libertad moral, frente a las con­venciones sociales. Admiraron así a . personajes marginados que vivían de acuerdo con sus propias normas.

Libertad artística, en oposición a las normas que limitaban la capacidad de creación.


2- Genio e inspiración

El artista romántico valoraba, ante todo, la capacidad de crear, de mostrarse orginal y único. De ahí que ensalzara al hombre creativo, al genio que es capaz de sacar de la nada una obra gracias a la inspiración.

3- Individualismo

El romanticismo reivindicó al ser humano como indi­viduo concreto, y la exaltación del yo, de la subjeti­vidad, se erígió en la fuente de toda obra creativa. La literatura se nutrió, así, de emociones y de senti­mientos: el amor, el anhelo de felicidad, el fracaso existencial. .. Y, con ellos, la contemplación de la naturaleza salvaje, que posee también su propio yo.

Los románticos defendieron, así mismo, la individua­lidad de los pueblos que habían mantenido vivo su pasado en canciones, leyendas y tradiciones. Se rei­vindicaron, de este modo, las nacionalidades y, con ellas, las lenguas vernáculas y sus literaturas.

4- Evasión e irracionalismo

Los románticos se rebelaron contra la sociedad del momento, que coartaba la libertad del individuo. Este rechazo los condujo a la evasión hacia el pasa­do (medieval y legendario), hacia lugares exóticos, como las culturas americanas y orientales, y hacia mundos fantásticos, misteriosos, de ultratumba, difícilmente explicables por la razón.

3.2El romanticismo en España

El romanticismo llegó a España de la mano de intelectuales liberales que se habían exiliado debido a la represión sufrida durante el reinado de Fernando VII (1814-1833), Y que retornaron poco después de 1830.

El romanticismo se desarrolló en España en dos fases: una primera etapa propiamente romántica y una segunda etapa denominada posromanticismo

Ambas comparten los ideales de libertad e individualismo; pero la primera tiende a una sonoridad exacerbada, a la narración y la dramatización, mientras que la segunda se inclina por la musicalidad tenue y el intimismo .

3.2.1 Etapas del romanticismo en España.

3.2.1.1El romanticismo

A partir de la década de 1830, el roman­ticismo español se desarrolló en dos tendencias:

- Autores de ideología liberal. Sin dejar de lado la expresión de sentimientos individuales, estos escritores se centraron en la crítica social. Las figuras más desta­cadas fueron José de Espronceda, en poesía; el duque de Rivas, en teatro, y Mariano José de Larra, en prosa.

- Autores de ideología tradicional y conservadora. Estos escritores, cuyo máximo representante fue José Zorrilla, retomaron en sus textos los personajes y las historias de la tradición española.

3.2.1.2posromanticismo

En la segunda mitad del siglo, la influen­cia alemana se tradujo en una poesía intimista en la que destacan Rosalía de Castro y Gustavo Adolfo Bécquer.

3.3 El teatro romántico

El estreno en 1834 de La conjuración de Venecia, consagró a su autor, José Martínez de la Rosa, y sirvió para divulgar el romanticismo en España.

El drama romántico pretendió conmover al público con historias melodra­máticas protagonizadas por personajes sobre los que se cierne un misterio.

Las obras del teatro romántico presentan características comunes:

a)      El tema central es el amor entre los protagonistas, pero perseguido por motivos sociales. El desenlace suele ser fatal, trágico.

b)     Las obras combinan lo trágico con lo cómico, el verso y la prosa.

c)      Uso de versos de diferente medida (polimetría).

d)     La acción transcurre en diversos lugares y escenarios, se producen saltos temporales y puede haber acciones secundarias.

Destacan las siguientes obras:

Don Álvaro o la fuerza del sino

Esta obra del duque de Riva. Escrita  en prosa y en verso",se estrenó en 1835 fue el mayor éxito del teatro romántico.

Don Álvaro, joven y rico indiano, está enamo­rado de Leonor, hija del marqués de Calatrava, quien se opone a esa relación. Don Álvaro mata involuntariamente al marqués y huye a Italia; allí lo persigue don Carlos, hermano de Leonor, a quien también da muerte. El prota­gonista se retira a un convento, cerca del cual vive Leonor convertida en ermitaña. Allí los encuentra don Alfonso, el otro hermano de la  joven, que reta a duelo a don Álvaro. Este le causará la muerte no sin que antes don Alfon­so mate a su hermana. Don Álvaro, desespera­do, se quita la vida.

Don Juan Tenorio

Don Juan Tenorio, obra de José Zorrilla, se estrenó en 1844. Escrito en verso,¡este drama recoge la tradición literaria del donjuán, con la variante de que el protagonista, don Juan Tenorio, se redi­ime al final por el amor de una de sus vícctimas: doña Inés.

El Tenorio de Zorrilla vive innumerables aventuras amorosas, de las que se jacta en el inicio de la obra; sin embargo, no encarna el idealizado apasionamiento amoroso de otros personajes masculi­nos del romanticismo, que sí está pre­sente en la figura de doña Inés, quien arriesga su salvación eterna para lograr la de su amado.

3.4 La poesía romántica

Las primeras manifestaciones de la poesía romántica son de carácter  narrativo. Esos versos dramatizan acciones que dan entrada a verdaderos diálogos y monólogos, y en ellos es habitual la descripción de lugares, con especial atención a los aspectos sensoriales (sonidos, colores ... ).

La poesía narrativa del romanticismo recoge como asunto leyendas, sucesos históricos e historias imaginadas.

En el romanticismo se cultivó también una poesía lírica, que alcanzó su pleno desarrollo en el posromanticismo.

Aunque en la poesía romántica se emplean variados tipos de versos, se observa cierta predilección por el octosílabo. Sus temas son los siguientes:

-         El amor, apasionado y opuesto a las normas sociales establecidas.

-         El sentido de la vida y de la existencia del hombre en el mundo, con la presencia de elementos y personajes diabólicos.

-         La critica social, por medio de la exaltación de personajes marginales.

En la línea de la poesía narrativa se inscriben las Leyendas, de José Zorrilla, y El estudiante de Salamanca y El diablo mundo, de José de Espronceda, máximo representante de la poesía romántica.

Principales obras de José de Espronceda

El estudiante de Salamanca

Este extenso poema narra la le­yenda del arrogante Félix de Montemar, un donjuán que sedu­ce y abandona a Elvira, provocando su muerte.~iguiendo a una

misteriosa mujer, don Félix con­templa su propio entierro y es conducido a «la mansión som­bría». Allí descubre que la dama no es sino el esqueleto de Elvira, con quien Montemar contrae ma­trimonio antes de morir.

El diablo mundo

En este poema inacabado, al hilo de la historia de un anciano que recupera la juventud, Espronceda incluye numerosas reflexiones personales, crítica política y descripciones de costumbres.

Canciones

Son poemas en los que el ideal de libertad se materializa en personajes marginales (el pirata, el reo de muerte, el verdugo, el mendigo, el cosaco), cuya alabanza conlleva la crítica indirecta de la sociedad.

3.5 La prosa romántica

En el romanticismo, la prosa narrativa alcanzó difusión con la novela histórica, que manifestaba el deseo romántico de evadirse del presente y la admiración por tiempos pasados.

Este tipo de novelas, por lo general ambientadas en la época medieval, no aspiraban a reconstruir con exactitud el pasado, sino simplemente a presentar en esos ambientes los conflictos e intereses románticos. 'El modelo de estas narraciones fue Ivanhoe, del inglés Walter Scott, y entre los títulos españoles sobresale El señor de Bembibre, de Enrique Gil y Carrasco.

Sin embargo, el prosista más destacado de este período fue Mariano José de Larral Aunque es también autor de una novela histórica, El doncel de don Enrique el doliente, ¡sus obras más valiosas -los Artículos- pertenecen al género de la prosa didáctica.

Los Articulas de Larra, publicados en periódicos de la época, plantean una crítica ¡de la sociedad con la ídea de reformar las costumbres de los españoles

En sus Artículos, Larra presentó los hábitos españoles: en «El castellano

viejo» critica las formas de celebrar las fiestas; en «Vuelva usted mañana» refleja la desidia de la Administración que impide negocios beneficiosos para la nación; «Día de Difuntos de 1836» y «La Nochebuena de 1836» encierran reflexiones pesimistas sobre el sentido de la existencia.

En estas piezas, el autor recurre a una narración que él mismo protagoniza, en la que aparece como personaje. Los hechos que presenta dan pie a la reflexión, y la opinión del autor se recoge en la conclusión del artículo.


El posromanticismo


En la segunda mitad del siglo XIX llegó a España la influencia de la poesia alemana, representada por autores como Heinrich Heine (1797-1856), cuyas composiciones imitaban el ritmo y los recursos de la lírica popular. Esta concepción, alejada de la denuncia y ornamentación del romanticismo del momento, culminó en la tendencia conocida como posromanticismo.

En el posromanticismo se cultivó una poesía intimista, basada en la expresión de emociones y sentimientos personales, y en el reflejo de la naturaleza.

Los máximos representantes de este tipo de poesía fueron Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro. Esta autora, además de contribuir al desarrollo de la poesía posromántica en castellano, desempeñó un papel fundamental en el resurgimiento de la literatura gallega.



Rosalía de Castro


Nació en 1837 en Santiago de Com­postela. De personalidad melancólica, quizá por su nacimiento ilegítimo, que la hacía sentirse rechazat, se movió en ambientes literarios. En Madrid conoció a Eulogio Flore tino Sanz, introductor de Heine, ya Bécquer. Tras su matrimonio con Manuel Murguía, regresó a Galicia. Murió en 1885 en  , Padrón (A Coruña).


OBRAS:


Cantares Gallegos


En este-primer libro, escrito en gallego, la autora utiliza formas populares para evocar las costumbres de su tierra. En temas sociales como la emigración se advierte un tono reivindicativo.


Follas Novas


Compuesto también en gallego, este libro refleja emociones personales (sobre todo el dolor de existir). Incluye, además, un grupo de poemas dedica­dos a la evocación de su tierra.


En las orillas del Sar


Rosalía escribió este último libro de poemas en castellano. En este conjunto poético, el paisaje, con el que el yo lírico comparte sus sentimientos personales, y el empleo de un ritmo entrecortado por medio de versos de distinta extensión, son un reflejó de] atormentado sentir de la autora, centrado en los sentimientos de soledad y muerte.


Gustavo Adolfo Bécquer


Bajo el título Rimas se reúnen setenta y nueve composiciones, muchas de las cuales no se editaron en vida del autor. Para Bécquer, la poesía «brota del alma como una chispa eléctrica, que hiere el sentimiento con una sola palabra y huye». Con esta afirmación, se distancia de la poesía sonora y ornamental y manifiesta su pretensión de sugerir emociones.

Las Rimas se caracterizan por su brevedad, intimismo y musicalidad.

En estas composiciones, Bécquer construye monólogos y diálogos dirigidos a un tú, que por lo general es una mujer. Estilísticamente se caracterizan por el empleo de ritmos variados, de un lenguaje común y por el uso de metáforas tomadas de la naturaleza.

Las Rimas fueron publicadas un año después de la muerte del poeta por un grupo de amigos suyos, quienes las agruparon en función de los temas.

La poesía y la creación

Una serie de rimas se dedica al misterio de la creación poética. Para Gustavo Adolfo Bécquer, la existencia de la poesía es ante­rior a su propia escritura. La poesía se identifica con lo femenino, y el poeta es quien se encarga de transmitirla.

El amor

Otras de estas composiciones se centran en la historia amorosa, desde la ilusión del encuentro hasta el desamor y la separación definitiva del ser amado, que sume al poeta en la soledad.

El dolor existencial

Algunas composiciones de las Rimas se dedican al sentimiento dolorido de la existencia y a la reflexión sobre la muerte.


Las leyendas


A imitación de las leyendas populares (relatos fantásticos basados en lo realidad y mantenidos por la tradición), Bécquer compuso sus Leyendas, un serie de narraciones en prosa, ambientadas en distintos lugares de Españi y situadas en épocas remotas o en el pasado inmediato del autor.

En las Leyendas es constante la presencia del mundo sobrenatural (misterios, fantasmas, milagros ... ) y de personajes situados en dos bandos: el bien y el mal.

Estos relatos, publicados en diarios de la época, abordan temas diversos El amor, que conduce a un desenlace trágico: El monte de las Ánima! Los ojos verdes, La corza blanca ...

La música como expresión de la perfección artística: El Miserere Maese Pérez el organista ...

La religión, relacionada con el amor en algunos relatos: La rosa a pasión, La promesa, La cruz del diablo ...

En algunas leyendas aparece el propio Bécquer para introducir el relato  y confirmar que escribe la leyenda porque la ha oído o descubierto.

Fuentes:

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/centros-tic/41702011/helvia/sitio/upload/El_Romanticismo.pdf
Lengua castellana y literatura 4º ESO editorial Oxford.

Subpáginas (1): Autores y obras
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