Las marcas filatélicas son señales que aparecen estampadas en la correspondencia o sobre las estampillas (o sellos) de correos empleados para dar curso a ésta, así como las que afectan de una u otra forma a los objetos propios de la comunicación postal.
La marcofilia se define como el coleccionismo de marcas filatélicas, ya sean matasellos, marcas postales, marcas fechadoras u otras. Se denomina marca postal a toda aquella impronta producida por un objeto propio del correo, pero que no ha sido creado para matasellar; como puedan ser las marcas de franquicia o las listas de correo, franqueo reclamado, etc. Esta marca es estampada sobre las correspondencias de algunas oficinas de correos por las cuales haya transitado con los más diversos propósitos. La marca postal fechadora es una marca filatélica que deja constancia de la fecha en que fue estampada (ver imagen más abajo).
Marca postal fechadora del Departamento de Cartería, de la O.P.T. San Carlos (Cojedes, Venezuela).
Estas marcas postales son diferentes a los matasellos, que se definen como marcas filatélicas que se aplican sobre un sello de correos (también llamado estampilla) como marca de haber sido empleado a fin de impedir su reutilización. Los matasellos pueden ser postales, fiscales, telegráficos, etc., según estén destinados a anular sellos (estampillas) de tales clases, aunque en casos excepcionales se emplean matasellos de una clase para anular sellos de otra no concordante.
Por otro lado, se conoce como estampilla (o sello), a un pequeño impreso, signo representativo del pago de tasas y/o derechos postales de la correspondencia para franquearla o certificarla, emitido por un Estado u organismo con capacidad legal de emisión y que se utiliza generalmente adhiriéndolo a la correspondencia, aunque también puede aparecer impreso sobre diversos soportes (tarjetas, sobres, etc.), dando así origen a los enteros postales.