(49) La marcha de 150.000.000

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Sumario de los Cantos:

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XLVII

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Enrique Falcón

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La marcha de 150.000.000
(Eclipsados, 2009)

XLIX



Si te doy mi nombre

víspera del uno

de enero en Los Altos [1]  [2]

si fuéramos estirpe

cantando entre la herida del caído en Michoacán [3]

mis rodillas son las tuyas, buscan

ansia de cuchillos en el agua, los

cerca de 400 soldados [4]

que buscaron los cadáveres de los militares

sitiaron, por más de un semana,

la comunidad Tzotzil de San Isidro

(el Ocotal),

13 campesinos torturados, algas en mi lengua

si fuéramos ramaje, párpado de una misma cruz con frío,

orillados a un caudal de rifles, tu silencio,

llegaste encendiendo nubes, máquinas textiles, caballos espantados

si fuéramos tu ira

enroscando selva en las quebradas, la

fertilidad del aire

sin hacerse útero, volcán, vientre deshecho

mis sílabas en claro,

torsos deslumbrantes para los espejos del mundo, [5]

extensa como tú, soy Chïapas [6]

creyendo en tu frente mineral de páramos erguidos

si fuera como tú,

un nombre de carnes insepultas,

enredando el fusil en las

                                             parafinas

negras de tu Revolución,

si fuéramos garganta

extensa de lianas, o esta tierra, si

 

         «t(

         e per

         petúas

         en el silencio de los guardacostas)

                                                                   tú,

         roja de las lamentaciones,

         a la víspera de la sal te me apareces

         retrocede la sangre ha surgido de la piedra

         genital del comunismo l(a

         líquida canción de flores tras el día)

                                                                      lees

         —oscura tú, toda gemido—

         la lluvia inmensa hacia la boca

         un lenguaje de 150

         millones de estricninas en la boca,

         en tu boca la noche

         duerme su sonido de cuchillos lentos

         a siembra desatada

         y el dolor que te contempla

                                                       s(i

         miraras atrás...) su tristeza perseguida,

         su silbo alto, la voz ajena

         t

             (a)l

                    (a)s

         la aventura del caucho por detrás de las tardes

         los traslados de prisión

         un rumor de niños en tu cuna

         (sideral de habitaciones) un amor sin ojos

         trabajando en la costura de los /—antepasados sucios de tu nombre

         ben-

         dito el que te diga el agua

         con carneros imposibles en su lengua,

         bendito el que te diga

         rayo     hierba mala en la piel del hambre

         yo/

         practico una lengua de palabras comestibles

               ——porque te dieron una sombra sin relojes

               ——porque a ti, toda despido, te mataron

               ——porque tú, parecida a ti, contemplas

         la llegada de tus hijos al sendero

 

                           ...l(a

                                      madre del Dormido:

                           (como tres puñales,

                           tres adelfas destrenzadas):

 

                           sudor y plegaria / golpeaban

                           la roca de la injusticia

                           —no se quebró para los pobres [7]

 

         porque las

         masacres, las / redenciones pertenecen a la realidad  como [8]

         la esperanza rescatada de la pólvora [9]

 

         yo practico una lengua de palabras comestibles

 

         y digo:

         su fiebre es negra como un caudal pesado

         de estanques y jaurías en el sueño

         detiene el paso de los) hombres,

         y esta luz ya no es luz

         sino bala en el quijar de los caballos

         de Ra- (tierra y libertad) -fael el-aire la-garganta [10]

         la miseria muda de su cielo,

         ...o el silencio pobre en su conquista»

 

 

Extensa de lianas, esta tierra

planea un denso despertar de sauces en el llano

un catálogo de cadáveres tras el agua

en los bordes de la lengua

desato tu paisaje de encías y valles compartidos

allí donde tú sin tu silencio

eres nervio y santuario de las tardes completas.

 

 



[1] Uno de enero. De 1994. Fecha del reinicio de la revuelta zapatista en México.

[2] Los Altos. Altiplano frío de la región mexicana de Chiapas, donde la vida de los campesinos, en su mayoría indígenas, se limita a servir a los Señores y a morir de mascar miseria y muerte innatural: muerte por hombre.

[3] Michoacán. Población chiapaneca donde a lo largo de 1993 se registraron, como en otros lugares de la zona, brotes de violencia provocados tras la exasperación rural por los abusos de las autoridades civiles y judiciales federales mexicanas. Hace cuatro siglos, el obispo Vasco de Quiroga había creado aquí comunidades evangélicas de comunismo primitivo y también aquí, en las sierras de Michoacán, nacería –dos siglos después– José María Morelos, ejecutado para siempre de espaldas en el año 1815.

[4] Los cerca de 400 soldados... Suceso real denunciado a principios de 1993 por el obispo Samuel Ruiz, presidente del Centro de Derechos Humanos ‘Fray Bartolomé de las Casas’. Se amenazó, además, de muerte a las 46 familias del lugar. El general mexicano M. A. Godínez Bravo respondió a dicha denuncia que todo eso «eran infundios del clero, que quiere pasar por defensor de los indígenas» (sic).

[5] torsos deslumbrantes para los espejos del mundo es un verso del poeta angoleño Viriato da Cruz, en su poema “Madre negra”.

[6] Chiapas. Empobrecida región del sur de México, donde se inició a principios de 1994 el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

[7] sudor y plegaria…para los pobres son cuatro versos del poeta boliviano Eduardo Mitre, de su libro Razón ardiente.

[8] la realidad. Los insurgentes del EZLN llaman “La Realidad” a su principal campamento –“territorio en rebeldía”– en las montañas del sudeste mexicano.

[9] porque las masacres…de la pólvora, de un poema –“La verdad es la única realidad”, escrito en la cárcel de Villa Devoto– del poeta argentino Francisco Urondo.

[10] Tierra y libertad. Grito zapatista, resucitado por el EZLN.


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