(42) La marcha de 150.000.000

los cantos


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Enrique Falcón

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La marcha de 150.000.000
(Eclipsados, 2009)

XLII



Si dulcemente

llegaran vuestros sueños tan ciertos,

...: yo.

 

 

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Un aviso de lumbre para quienes luego llegaron.

 

Escondida a cuclillas,

sonriendo después del eclipse, [1]

E buscaba agua en lo infiel de mis dedos

costura y canela se estiraba la piel

en costosas operaciones de amor

(saqueaba mi cuerpo en el cuarto de los críos,

y alargaba su cintura por las llagas del mundo)–.

Hoy desclasificado

                   —si por ti

                  pasara

                  tristemente mi mano—

el "Memorándum" del doce de diciembre [2]

avisa en tu boca un paisaje de escombros,

la ciudad devastada

con tu nombre de niña en paz y cal adentro.

Así luego vinimos.

Así luego llegamos:

en silencio,

y vacíos de estaciones en las tardes repletas

                 —si mis dedos—;

así luego marchamos

corriendo a las muchachas por detrás de los arbustos

y alzando más decretos en las pilas de cocina.

No más pudimos, a esperarte la cara

y volcar sobre ella la piel de los poemas

con que así trenzarte

con que así cambiar el agua con el miedo

y salir a tu brisa con un tiro en la boca:

el flanco sin punta de toda esta marcha.

 

«... Porque nada sé de ti

que no sea el paso de los bueyes por el rostro ...»

 

Si por ti / entonces

–de madera mi voz escuchándote por dentro–

escribiera en una lengua de arpones

escribiera

ferocísima en la llaga, en una lengua culpable

donde tú eres cuenta, y desgarro, camisa;

si por ti la lengua

y el horror de la lengua

vinieran,

un aviso entonces a la piedra y al grumo:

"áreas de servicio"  [3]

mansamente volcadas en tu piel de parafina.

Así luego alcanzamos

a la casa los cuchillos en las horas posibles,

lo nada posible

de asumir vuestra función:

negarse a los golpes

resistir a la jauría

—caer y descunar los ojos en la lumbre

para todos los días en los tiempos del ALCA. [4]

Si / dulcemente

descartarais su voz en la pendiente:

...yo

 

              sería el animal que llega tarde.

 

Un aviso en la lengua de quienes luego volvieron.

 

De perfil os tomaría hasta moveros el alma

en direcciones largas y extensísimas, yo

la voz en el costado, mi poema

la ausencia del pan y de los hijos— [5]

un aviso en las llagas de la boca para quienes luego se alzaron

(la sal, la madreselva)

entre todos los niños de entonces

los que luego temblaron

con el pan de la mesa tendido para el mundo.

El animal que llega tarde,

el animal hambriento por las esquinas mudas.

Cambiando el agua por el miedo

y alargando sus cinturas por las ancas del mundo

o en las voces de entonces, tu vientre afilando

lo que todos nosotros quisimos perder.

Así luego os dijera

en los hombros del niño, camaradas,

colgara mi sed sobre todos vosotros

                                                           (hambre mientras tanto, tan-

ta sed tasada

y el día me da un pétalo para matar a un ángel) [6]

así luego dijera

que E cayó de bruces al final de todo aquello

tímida y tan útil como fuera siempre

siendo vuestro el nombre

por el que ella caía,

tembló la mano izquierda en su cruce de alas

al final tan improbable como el miedo de entonces.

No más que relatar

salvo el llanto de aquello,

un fuerte olor a ira

y el olvido penúltimo de sólo nosotros:

                                                                    re-

             presentación,         in-

                        terpretación,           co-

        municación: [7]

                                 —la llaga de la voz en las llagas del mundo.

 

 

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O entonces,

yo tan yo en mis sueños vuestros /

dijera:

 

«Si dulcemente, / quietos por fin / ya caminando / corriendo hacia el mar / nada diciendo / se derramasen / solísimos / con el frío de los pobres / para que coman victoria / el amor al cuello / a la sombra / –sola, alguna vez– / descubriendo el país / sentados en mi alma / todavía abrigando / a pobres / matando la derrota / pensando sus huesitos, / esperan: / ellos esperan». [8]

 



[1] sonriendo después del eclipse («xtze'nik, juluw chi jumul'») es un verso del poeta guatemalteco de lengua quiché Humberto Ak'abal Kiqué.

[2] "Memorándum" del doce de diciembre. Los informes de la CIA y del Departamento de Estado acerca de los “peligros” derivados del gobierno democrático de Guatemala propiciaron la decisión de EEUU de derrocar en 1954 al gobierno guatemalteco de aquel entonces. En aquella época se habló mucho de infiltraciones comunistas en Centroamérica, pero los informes –hoy desclasificados: «Memorandum by the Director of Central Intelligence to the Under Secretary of State» del 12 de diciembre de 1952– señalaban que el máximo problema para los intereses estadounidenses en la zona era el hecho de que «los programas sociales y económicos del gobierno [de Guatemala] satisfacen las aspiraciones de los trabajadores y de los campesinos».

[3] "Áreas de Servicio": término empleado en los documentos de planificación de alto nivel de las políticas exteriores estadounidenses desde finales de los años '40 y en los cuales se asigna a cada región del Sur del planeta una «función». Así, ya las actas –hoy públicas– de la PSS (Policy Planning Study) de los años '40 asignarían África a Europa para que la "explotase" en su proceso de reconstrucción de postguerra; el Sudeste Asiático habría de asumir tener que proporcionar materias primas y recursos baratos a Europa Occidental y Japón. Estados Unidos tomaban para sí el "área de servicio" de América Latina desde una política de absoluta carta blanca y para la cual el gran obstáculo consistía en que los latinoamericanos lucharan por el principio de que "el primer beneficiario del desarrollo de los recursos de un país debería ser el pueblo de ese país" [Refs. en las actas de PSS, nºs 23 al 51, febrero 1948-abril 1949]. De esta manera se obligó a Latinoamérica a aceptar la llamada 'Carta Económica para las Américas', que garantizaba el fin del nacionalismo económico "en todas sus formas". «La historia de la región hasta el presente –afirma N. Chomsky en la “New Left Review” de julio-agosto de 1998 (nº 230)– gira en torno de los esfuerzos por imponer estas reglas».

[4] ALCA. La iniciativa denominada Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) tiene por objetivo la conformación de una zona de libre comercio constituida por todo el Continente, desde Alaska hasta Tierra del Fuego (excepción hecha de Cuba), mediante la eliminación progresiva de los obstáculos al comercio “libre”. El ALCA supone, a partir de 2005, una profundización en la aplicación de las políticas económicas de corte neoliberal que han significado un constante incremento de la pobreza, de la desigualdad social, de la precarización laboral y del desempleo. Favoreciendo la creación de una zona económica en beneficio de las corporaciones transnacionales norteamericanas y de algunos socios locales, el acuerdo constituye un nuevo instrumento que –junto al Plan Colombia y al Plan América– intenta subordinar más a los países y pueblos de Latinoamérica a la hegemonía de los EEUU. En palabras de Colin Powell, el entonces Secretario de Estado norteamericano, «nuestro objetivo con el ALCA es garantizar para las empresas estadounidenses el control del territorio que va del Polo Ártico hasta la Antártida, y el libre acceso de nuestros productos, servicios, tecnología y capital a todo el hemisferio, sin el menor obstáculo» [cit. Por Luiz Bassegio, en Grito dos Excluidos, Rio de Janeiro, enero de 2005].

[5] la ausencia del pan y de los hijos es un verso del poeta guatemalteco Otto René Castillo en su poema “Cárcel de la policía” (Vámonos patria a caminar, yo te acompaño, 1965). Tras un largo exilio, en 1966 este poeta regresó clandestinamente a su país para unirse a las guerrillas de las FAR. En marzo de 1967 fue herido en combate y capturado por las tropas del gobierno de Méndez Montenegro. Conducido junto con su compañera Nora Paiz a la base militar de Zacapa, Otto René Castillo fue torturado, mutilado y quemado vivo del 19 al 23 de ese mismo mes.

[6] tengo sed / y el día me da un pétalo para matar a un ángel, de un poema del poeta chileno Javier Bello (Concepción, 1972) en su libro La rosa del mundo (1996).

[7] Representación, interpretación, comunicación. Modelizaciones sociales en las que se arraigan las dinámicas de injusticia cultural (o simbólica) de nuestras sociedades, tal como quedan analizadas en Nancy Fraser: Iustitia Interrupta: reflexiones críticas desde la posición postsocialista, Universidad de los Andes, Bogotá, 1997.

[8] «Si dulcemente, / quietos...esperan». Variación corregida de los títulos de un libro del poeta argentino Juan Gelman: Si dulcemente (1980).


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