(22) La marcha de 150.000.000

los cantos



> leer Canto siguiente

Ir a página de Inicio

 

Sumario de los Cantos:

V

VII

IX

XII

XV

XVIII

XX

XXII

XXIV

XXX

XXXIII

XXXVII

XLII

XLIV

XLVII

XLIX

LIV

LV


La versión digital
de estos cantos
está bajo una licencia de
Creative Commons

 

Enrique Falcón

Ir a página de Inicio


La marcha de 150.000.000
(Eclipsados, 2009)

XXII



Dos minutos antes de la creación del fuego

cuando solas cantan las lluvias del bosque y porque

lo peor resulta ser la canción de los ojos en el taller de los aullidos [1]

entonces el hombre, ob-

jetivamente el hombre, mira tu cabello

y en la fábrica Lucasan de Guatemala las trabajadoras son puestas en fila [2]

y golpeadas en el vientre cada 15 días para detectar los embarazos motivo luego de su expulsión, donde

se deduce tu manera de quedarte muda

tu indignación color azul por creerte fértil

clavícula cansada en las quijadas de este torso nel mundo

donde nadie va a quererte

donde nada

—allá donde se enferma y mata—

va a quererte en el saqueo de la boca, la impaciencia de tus vulvas

por alzarte entera

por llamarte hermana

por cansarte siempre.

Desde el último acuerdo firmado, las empresas químicas norteamericanas cuyos vertidos industriales

debían ser tratados con métodos costosos en la propia región

son instaladas en México y directamente vertidos

sus contaminantes en los ríos de Motamaros [3]

directamente vertidos en tu espera

porque no alcanzaste la edad de los aullidos

porque no

les dejaste el vientre, la espiral de tus caricias, el árbol solo

de tu cuerpo fronterizo dos metros antes de la creación del fuego, sólo antes

del resultado estadístico oficial de 80

nacimientos con descerebración localizada por gases tóxicos

y luego sólo es verte

tan luego arrinconar tu mano hendida

y contar con ingeniería sueca el número de abortos,

dos kilocalorías antes de la creación del fuego y del DBCP  [4]

antes que se extinga el miedo

antes que se extinga el odio

antes que se extinga el nombre

más allá de las políticas de subvención en renta y te digan

que en la región de César se les niega el agua potable a los temporeros [5]

y que los braceros se ven obligados a lavarse en ríos o lagunas

donde se aplica la solución de los antiparasitarios,

en la hora del fuego y la hora de-no-quererte,

de no poner tu nombre en este lado del suelo

este otro lado que se mece en el suelo

el rincón de las orugas todo cabe en él salvo tu espera

donde aguantas la espera

donde sólo hay espera

a dos toneladas de la creación del fuego

y de la compra de plantaciones por parte de la Provident Tree Farms Inc. [6]

y las mujeres que no entienden inglés y no saben

no lo saben

que no deben quedarse embarazadas

que no puede más tu próxima espera

que en poco más se quedará tu vientre mudo.

Dos minutos antes de la creación del fuego eres tú toda su nieve

y miga aplastada en los bordes de la oruga,

a la diestra del brazo

donde cabe el miedo y tu sitio en la marcha, la

marcha de 150

mil millones al año, [7]

en concepto (tan sólo)

                                     de devolución.

 



[1] el taller de los aullidos en el arranque de este canto se encuentra en la base aérea estadounidense de Bagram (territorio afgano), donde estuvo recluido Omar Deghayes antes de ser enviado al campo de concentración de Guantánamo en septiembre de 2002. En Bagram fue objeto de continuos malos tratos, obligado a permanecer desnudo, privado de alimentación y encerrado en una caja con poco aire durante prolongados periodos de tiempo.

[2] Lucasan. Fábrica textil guatemalteca donde son contratadas mujeres a cambio de un dólar de salario al día. Cada quincena son colocadas en fila y golpeadas en el vientre para averiguar quién está embarazada; de ser así, la preñada es inmediatamente despedida. Si las obreras intentan organizarse, las fábricas son cerradas y se reabren donde el sindicato aún no existe. Aura Martínez Rodríguez —a quien está dedicado este canto—, activista sindical empleada de la multinacional Phillips Van Heusen, fue asesinada en estas circunstancias en 1992. (Datos de P. Donovan: “Multinational manipulation”, en «New Internacionalist», nº 235, 1992).

 

[3] Motamaros. Región mexicana fronteriza con EEUU donde han sido trasladadas cientos de fábricas químicas norteamericanas, llamadas “maquilladoras”. Llevadas a México por los bajos salarios y la permisividad en las leyes de protección medioambiental, sus vertidos industriales son directamente arrojados a los ríos de los que se obtiene el agua para beber. El aire está contaminado con diversos gases tóxicos. Resultado: entre 1983 y 1991, en Motamaros nacieron 80 niños literalmente descerebrados. (Datos de A. Arana: “In the shadow of the maquilladoras”, en «Business Week», del 7/9/1992).

[4] DBCP. Producto tóxico prohibido en los países más desarrollados, pero que es frecuentemente utilizado por las empresas multinacionales en los países del Sur. Este insecticida ha dejado estériles, en Costa Rica, a más de 2.000 obreros del lugar.

[5] César. En Colombia, las pequeñas y medianas plantaciones de algodón de la región de César ofrecen a los trabajadores temporeros alojamientos precarios que no disponen de agua potable ni de servicios higiénicos. Los braceros se ven obligados a lavarse en ríos o lagunas, con frecuencia envenenados con antiparasitarios.

[6] Provident Tree Farms Incorporation. Multinacional financiera que, en las regiones de la isla de Mindanao, pretende conseguir 23.000 hectáreas para una plantación de árboles adecuados para producir cerillas y palillos de dientes. (Dato de “From colonialism to neocolonialism”, en «The Ecologist» de agosto de 1992).

[7] 150.000.000.000 al año; de dólares americanos, los que pagan de media los países acreedores del Sur sólo en concepto de devolución de su deuda externa.

 

 

> leer Canto siguiente