El lenguaje de los SMS
 

 Los profesores creen que las abreviaturas provocan que los alumnos no sepan cómo se escribe correctamente. La falta de lectura es otra de las causas de que los jóvenes salgan del instituto con poco vocabulario.

«Hernan Cortes sirbio en la expedicion de conquista de Cuba dirijida x el gobernador Diego de Velazquez». En esta frase faltan cinco tildes, se utiliza una abreviatura para decir 'por', hay una 'b' en lugar de una 'v' y una 'j' en una palabra que debe escribirse con 'g'. Se trata de faltas de ortografía graves que, sin embargo, ejemplifican los fallos más comunes entre los alumnos de Secundaria en Badajoz. Sus profesores aseguran que estos errores son cada vez más generalizados.

Las faltas de ortografía más repetidas son las clásicas. Es decir, olvidar las haches, confundir la 'v' y la 'b' o saber distinguir las palabras con 'g' o 'j'. Los docentes también han detectado la aparición de nuevos errores a la hora de escribir como poner 'x' en lugar de 'por' o 'xq' (porque). También la 'x' en lugar de 'ch', como por ejemplo, muxo (mucho). El origen de estas abreviaturas es el lenguaje de Internet y los mensajes de móvil, sin embargo, los estudiantes han trasladado esta forma de ahorrar letras hasta sus exámenes.

Miguel Ángel Fernández, profesor en el IES Zurbarán, declara que es difícil luchar contra este fenómeno porque, en muchos casos, a sus alumnos no les parece mal este tipo de lenguaje. «Normalmente a una persona, el verbo 'haber' sin hache le choca pero como ellos nunca utilizan esta letra en sus mensajes, no se alarman al verlo escrito mal», explica. También las peculiaridades del acento extremeño provocan cierta confusión según María del Carmen Molín, profesora de Lengua en el IES Reino Aftasí. «Algunos alumnos dudan si poner una 's' al final de ciertas palabras porque siempre han oído la pronunciación incorrecta».

Sin tildes

Otro de los grandes problemas son las tildes que, según los profesores de secundaria de la ciudad, prácticamente están desaparecidas de los escritos de sus alumnos. Carmen Molín sabe que es una batalla muy difícil para sus compañeros de profesión y narra como sus alumnos «se saben la norma sobre esdrújula, llana y aguda pero les cuesta muchísimo aplicarla a la hora de escribir».

Asimismo, José Luis Cegri, profesor de Filosofía del Zurbarán, dice que incluso los escolares más brillantes no acentúan correctamente. «He corregido exámenes muy buenos en los que el alumno había puesto ni una sola tilde».

Este docente, además, se lamenta de que «no sólo cometen faltas sino que no saben expresarse». Esta también es la opinión de Juan Fernández, profesor de Física y Química en el IES San Fernando que opina que «no son capaces de explicar los que quieren decir aunque lo sepan, les falta vocabulario».

Las faltas de ortografía no sólo afectan a los profesores de Lengua y Literatura. Como Cegri de Filosofía o Fernández de Física y Química, este problema llega a todas las materias. Incluso María José Monterroso, que imparte Inglés en el Zurbarán, se lamenta de los errores de sus alumnos. «Me veo obligada a corregir su ortografía en castellano porque, aunque les enseñe inglés, no puedo dejarlo pasar». Por esta razón, la mayor parte de los centros de la ciudad no sólo penalizan las faltas de ortografía en la asignatura de Lengua sino en todas las materias. Algunos docentes, sin embargo, confiesan que no restan estos errores en su evaluación de un examen porque el resultado sería catastrófico aunque están de acuerdo en que deben condenar unidos este problema. Remedios Tierno, profesora de Lengua y directora del IES Barbara de Braganza, explica que en su centro no hay una medida generalizada para que todos los docentes puntúen la ortografía pero «muchas disciplinas tratan de evaluarlo y al menos, hacérselo ver a los alumnos porque, al fin y al cabo, es un trabajo de todos».

Soluciones

En lo que sí coinciden todos los encuestados es que una de las causas de este déficit en la escritura es la falta de hábitos de lectura. Remedios Tierno cree que la solución es fomentar la lectura pero, además, «que se tenga una percepción social de que las faltas de ortografía están mal, ahora parece que no es importante, que da igual». Sus compañeros de profesión también explican que los escolares valoran mucho más el contenido que la imagen por lo que consideran que escribir con errores no es tan grave.

La necesidad de atajar este problema ha provocado que varios centros pongan en marcha programas para fomentar la lectura y eliminar las faltas de ortografía. Por ejemplo, el IES San Fernando cuenta con un proyecto para que sus docentes recomienden libros en todas las asignaturas y organizan visitas asiduas de sus alumnos a la biblioteca.

Otra medida son las clases de refuerzo para jóvenes con problemas muy acentuados o impartir optativas que refuercen la lengua. Por ejemplo, Mailo Corralos, profesora de Lengua en el IES San José, explica que en su centro recomiendan la optativa 'La lengua como herramienta' para los alumnos con dificultades, ya que en este curso se trabaja mucho la ortografía.

Sea cual sea la solución, los profesores de la ciudad esperan dar con ella antes de que frases como la que ha abierto este artículo se generalicen aún más. Quieren que sus alumnos salgan del instituto sabiendo escribir que Hernán Cortés sirvió en la expedición de conquista de Cuba dirigida por el gobernador Diego de Velázquez.

Autor
  Natalia Reigadas
Hoy Digital (España)
Viernes, 15 de febrero del 2008