Libro 1. 2: de origine iuris

publicado a la‎(s)‎ 6 jun. 2011 3:52 por Pedro León   [ actualizado el 6 jun. 2016 3:03 ]
El título 2 del libro 1 del Digesto se ocupa de tres temas: primero sobre el origen de las distintas fuentes jurídicas: se repasa desde cuando Roma vivía "sine iure certo" y luego se expone la aparición de las leyes curiales, las XII Tablas, los senadoconsultos, etc. Es un relato con poco rigor histórico pero sin duda también es un valioso testimonio.El título 2 también se ocupa de la aparición de los diversos magistrados y hace un recuento de los nombres, y en algunos casos obras de los principales juristas romanos.

FRAGMENTOS SELECTOS DEL

DIGESTO DE JUSTINIANO


Traducción y notas de

PEDRO E. LEÓN MESCUA


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LIBRO PRIMERO: TÍTULO 2


2. SOBRE EL ORIGEN DEL DERECHO, DE TODOS LOS MAGISTRADOS Y LA SUCESIÓN DE LOS JURISPERITOS.

2. DE ORIGINE IURIS ET OMNIUM MAGISTRATUUM ET SUCCESSIONE PRUDENTIUM


1. GAYO, en el libro primero sobre la Ley de las XII Tablas. He estimado que, estando por realizar una interpretación de las antiguas leyes, antes es necesario remontar a los inicios de la Urbe, no porque quiera hacer prolijos comentarios, sino que en todas las cosas advierto que es perfecto aquello que consta de todas sus partes; y ciertamente el principio es una parte principal de cualquier cosa.

1. GAIUS libro primo ad legem duodecim tabularum. Facturos legum vetustarum interpretationem necessario prius ab Urbis initiis repetendum existimavi, non quia, velim verbosos commentarios facere, sed quod in omnibus rebus animadverto id perfectum esse, quod ex omnibus suis partibus constaret; et certe cuiusque rei potissima pars principium est.

Entonces, si cuando se discute las causas en el foro, decíamos que es abominable plantear la materia al juez sin hacer ningún comentario previo, ¿cuánto más inconveniente será, habiendo prometido una explicación, omitir el inicio y sin remontarse al origen del caso, con las manos sucias, por decir así, tratar de inmediato la cuestión a interpretar? Pues, si no me equivoco, esta introducción hace que las personas estén más inclinadas a examinar la materia propuesta, y cuando las hemos abordado, hacen más clara su comprensión.

Deinde si in foro causas dicentibus nefas ut ita dixerim videtur esse nulla praefatione facta iudici rem exponere: quanto magis interpretationem promittentibus inconveniens erit omissis initiis atque origine non repetita atque illotis ut ita dixerim manibus protinus materiam interpretationis tractare? Namque nisi fallor istae praefationes et libentius nos ad lectionem propositae materiae producunt et cum ibi venerimus, evidentiorem praestant intellectum.


2. POMPONIUS, en el libro singular del Enquiridión. Así pues nos parece necesario exponer el origen y desarrollo del derecho [romano].

2. POMPONIUS libro singulari enchiridii.1 Necessarium itaque nobis videtur ipsius iuris originem atque processum demonstrare.

§ 1. En verdad en los inicios de nuestra ciudad el pueblo primero empezó a vivir sin una ley ni un derecho explícito y todas las cosas se regían según la voluntad de los reyes.

§ 1. Et quidem initio civitatis nostrae populus sine lege certa, sine iure certo primum agere instituit omniaque manu a regibus gubernabantur.

§ 2. Después habiendo crecido un poco la ciudad, se dice que el mismo Rómulo dividió el pueblo en treinta partes, las cuales llamó “curias” porque en aquel entonces se procuraba el cuidado2 de la cosa pública por medio de las deliberaciones de aquellas partes. Y así él dictó al pueblo algunas leyes curiales; también los siguientes reyes las dictaron.

§ 2. Postea aucta ad aliquem modum civitate ipsum Romulum traditur populum in triginta partes divisisse, quas partes curias appellavit propterea, quod tunc rei publicae curam per sententias partium earum expediebat. Et ita leges quasdam et ipse curiatas ad populum tulit; tulerunt et sequentes reges.

Todas ellas fueron puestas por escrito en el libro de Sexto Papirio, que fue uno de los varones más eminentes en tiempos del Soberbio,3 hijo de Demarato de Corinto.

Quae omnes conscriptae exstant in libro Sexti Papirii, qui fuit illis temporibus, quibus Superbus Demarati Corinthii filius, ex principalibus viris.

Este libro, tal como dijimos, se llama derecho civil papiriano, no porque Papirio agregara allí algo de su propio [ingenio], sino porque él recopiló en una sola obra todas las leyes dictadas sin ningún orden.4

Is liber, ut diximus, appellatur ius civile papirianum, non quia Papirius de suo quicquam ibi adiecit, sed quod leges sine ordine latas in unum composuit.

§ 3. Después que los reyes fueron expulsados por una ley tribunicia, todas estas leyes se volvieron obsoletas y el pueblo romano de nuevo comenzó a ser gobernado por leyes y costumbres inciertas más que por leyes dictadas [regularmente], y esto duró casi veinte años.

§ 3. Exactis deinde regibus lege tribunicia omnes leges hae exoleverunt iterumque coepit populus Romanus incerto magis iure et consuetudine aliqua uti quam per latam legem, idque prope viginti annis passus est.


§ 4. Después, para que esta [situación] no se alargue, se decidió nombrar diez varones con autoridad pública, por medio de los cuales se solicitasen leyes a las ciudades griegas, y la ciudadanía se cimentase sobre leyes; ellas fueron inscritas en tablas de marfil y colocadas delante de los rostra,5 para que las leyes pudiesen ser conocidas públicamente; y se les entregó por ese año el poder supremo, para que corrigiesen las leyes, si era necesario, y las interpretasen y que de ellas no se apelase como se hace a la de los otros magistrados.

§ 4. Postea ne diutius hoc fieret, placuit publica auctoritate decem constitui viros, per quos peterentur leges a graecis civitatibus et civitas fundaretur legibus; quas in tabulas eboreas perscriptas pro rostris composuerunt, ut possint leges apertius percipi; datumque est eis ius eo anno in civitate summum, uti leges et corrigerent, si opus esset, et interpretarentur neque provocatio ab eis sicut a reliquis magistratibus fieret.

Ellos mismos advirtieron algunas carencias en estas primeras leyes y por eso al año siguiente añadieron otras dos tablas a aquéllas; y así, por lo añadido, son llamadas Leyes de las Doce Tablas.6 Algunos han afirmado que Hermodoro, un efesio exiliado en Italia, fue quien ayudó a los decenviros a dictarlas.7

Qui ipsi animadverterunt aliquid deesse istis primis legibus ideoque sequenti anno alias duas ad easdem tabulas adiecerunt; et ita ex accedenti appellatae sunt Leges Duodecim Tabularum. Quarum ferendarum auctorem fuisse decemviris Hermodorum quendam Ephesium exulantem in Italia quidam rettulerunt.

§ 5. Una vez dictadas estas leyes comenzó (como naturalmente suele ocurrir, ya que la interpretación requiere la autoridad de los juristas) a ser necesaria la controversia legal. Estos debates y este derecho, que fue formado por los juristas oralmente, no fue designado por una sección propia, como las otras partes del derecho que son designados por sus nombres, ya que dan sus propios nombres a las otras partes, sino que fue llamada con el nombre genérico de derecho civil.

§ 5. His legibus latis coepit (ut naturaliter evenire solet, ut interpretatio desideraret prudentium auctoritatem) necessarium esse disputationem fori. Haec disputatio et hoc ius, quod sine scripto venit compositum a prudentibus, propria parte aliqua non appellatur, ut ceterae partes iuris suis nominibus designantur, datis propriis nominibus ceteris partibus, sed communi nomine appellatur ius civile.

§ 6. Luego, casi por el mismo tiempo, a partir de estas leyes se compusieron las “acciones”, con las que los hombres litigasen [jurídicamente] entre sí; estas acciones, para que el pueblo no las plantease como quisiera, se mandó que fuesen ciertas y solemnes; y esta parte del derecho se llamó “legis actiones”, es decir acciones legales.

§ 6. Deinde ex his legibus eodem tempore fere actiones compositae sunt, quibus inter se homines disceptarent: quas actiones ne populus prout vellet institueret, certas sollemnesque esse voluerunt; et appellatur haec pars iuris legis actiones, id est legitimae actiones.

Y así casi al mismo tiempo surgieron estas tres normativas: de la ley de las Doce Tablas comenzó a brotar el derecho civil, del cual fueron compuestas las legis actiones.

Et ita eodem paene tempore tria haec iura nata sunt: lege Duodecim Tabularum ex his fluere coepit ius civile, ex isdem legis actiones compositae sunt.

Pero la interpretación de todas ellas y las acciones correspondía al colegio de pontífices,8 de entre los cuales se nombraba a uno cada año para que se encargase de las cuestiones privadas. Y en general el pueblo usó esta costumbre durante casi cien años.

Omnium tamen harum et interpretandi scientia et actiones apud collegium pontificum erant, ex quibus constituebatur, quis quoquo anno praeesset privatis. Et fere populus annis prope centum hac consuetudine usus est.

§ 7. Después, habiendo Apio Claudio redactado y clasificado aquellas acciones, su amanuense, Gneo Flavio, hijo de un liberto, sustrajo el libro y lo entregó al pueblo; y tanto agradó este regalo al pueblo que fue nombrado tribuno de la plebe, senador y edil curul. Este libro, que contiene las acciones, se llama derecho civil flaviano,9 del mismo modo como se llama papiriano aquel [otro] derecho civil; pues Gneo Flavio no agregó al libro nada de su propio [ingenio].

§ 7. Postea cum Appius Claudius proposuisset et ad formam redegisset has actiones, Gnaeus Flavius scriba eius libertini filius subreptum librum populo tradidit; et adeo gratum fuit id munus populo, ut tribunus plebis fieret et senator et aedilis curulis. Hic liber, qui actiones continet, appellatur ius civile Flavianum, sicut ille ius civile Papirianum; nam nec Gnaeus Flavius de suo quicquam adiecit libro.

Y ya que al crecer la ciudad faltaron algunos [nuevos] tipos de acciones, no después de mucho tiempo Sexto Elio compuso otras acciones y entregó al pueblo el libro que se llama derecho eliano.10

Augescente civitate quia deerant quaedam genera agendi, non post multum temporis spatium Sextus Aelius alias actiones composuit et librum populo dedit, qui appellatur ius Aelianum.


§ 8. Luego, aunque existía en la ciudad la ley de las Doce Tablas, el derecho civil y también estaban las legis actiones, ocurrió que la plebe entró en discordia con los patricios y se separaron y establecieron leyes por sí mismos, las cuales se llamaron “plebiscitos”.11

§ 8. Deinde cum esset in civitate lex Duodecim Tabularum et ius civile, essent et legis actiones, evenit, ut plebs in discordiam cum patribus perveniret et secederet sibique iura constitueret, quae iura plebi scita vocantur.

Después, convocado de nuevo el pueblo, ya que muchas discordias nacían de estos plebiscitos, se aprobó por la ley Hortensia12 que ellos sean observados como leyes; y así ocurrió que entre plebiscitos y leyes existe diferente forma de establecerse pero la autoridad es la misma.

Mox cum revocata est plebs, quia multae discordiae nascebantur de his plebis scitis, pro legibus placuit et ea observari lege Hortensia: et ita factum est, ut inter plebis scita et legem species constituendi interesset, potestas autem eadem esset.


§ 9. Después, ya que comenzó a ser difícil reunir a la plebe, y mucho más difícil a [todo] el pueblo en tanta muchedumbre, la misma necesidad traspasó el gobierno de la república al senado; así el senado comenzó a tomar parte y todo lo que establecía se cumplía, y este derecho se llamaba “senadoconsulto”.

§ 9. Deinde quia difficile plebs convenire coepit, populus certe multo difficilius in tanta turba hominum, necessitas ipsa curam rei publicae ad senatum deduxit; ita coepit senatus se interponere et quidquid constituisset observabatur, idque ius appellabatur senatus consultum.

§ 10. Por este mismo tiempo también los magistrados impartían justicia, y para que los ciudadanos supiesen que ley debía aplicarse en cada asunto a cada uno, y se previniesen, publicaron edictos. Estos edictos de los pretores formaron el derecho honorario;13 y se llama “honorario” porque provino de la autoridad del pretor.

§ 10. Eodem tempore et magistratus iura reddebant et ut scirent cives, quod ius de quaque re quisque dicturus esset, seque praemunirent, edicta proponebant. Quae edicta praetorum ius honorarium constituerunt; honorarium dicitur, quod ab honore praetoris venerat.

§ 11. Por último, ya que todos veían oportuno, aconsejándolo la situación misma, pasar a vías más breves de crear leyes, ocurrió que fue necesario confiar la república a uno solo (pues el senado no podía administrar igualmente bien todas las provincias); así pues, establecido un príncipe, se le dio autoridad, para que todo lo que mandase, fuese válido.

§ 11. Novissime sicut ad pauciores iuris constituendi vias transisse ipsis rebus dictantibus videbatur per partes, evenit, ut necesse esset rei publicae per unum consuli (nam senatus non perinde omnes provincias probe gerere poterat); igitur constituto principe datum est ei ius, ut quod constituisset, ratum esset.

§ 12. Por consiguiente en nuestra ciudad [todo] se establece o por derecho, es decir por ley, o hay un derecho civil propio, que no estando escrito consiste en la sola interpretación de los juristas, o son legis actiones, que contienen la forma de actuar, o es un plebiscito, que se establece sin la autoridad de los patricios, o es un edicto de los magistrados, de donde nace el derecho honorario, o un senadoconsulto, que solo el senado reunido determina sin [tener que observar] ninguna norma, o es un decreto imperial, es decir lo que el mismo príncipe establece para que se observe como ley.

§ 12. Ita in civitate nostra aut iure, id est lege, constituitur, aut est proprium ius civile, quod sine scripto in sola prudentium interpretatione consistit, aut sunt legis actiones, quae formam agendi continent, aut plebi scitum, quod sine auctoritate patrum est constitutum, aut est magistratuum edictum, unde ius honorarium nascitur, aut senatus consultum, quod solum senatu constituente inducitur sine lege, aut est principalis constitutio, id est ut quod ipse princeps constituit pro lege servetur.

§ 13. Después de conocer el origen y desarrollo del derecho es lógico que veamos el origen y nombres de los magistrados, porque, tal como hemos expuesto, a través de aquéllos que presiden la administración de justicia se consigue su eficacia; pues ¿cuánta ley habría en la ciudad, si no estuviesen los que pueden administrar justicia?

§ 13. Post originem iuris et processum cognitum consequens est, ut de magistratuum nominibus et origine cognoscamus, quia, ut exposuimus, per eos qui iuri dicundo praesunt effectus rei accipitur; quantum est enim ius in civitate esse, nisi sint, qui iura regere possint?

Después de esto en seguida trataremos sobre la sucesión de los grandes autores, ya que no puede existir el derecho, a no ser que haya algún perito del derecho, por medio del cual pueda ser mejorado cada día.

Post hoc dein de auctorum successione dicemus, quod constare non potest ius. nisi sit aliquis iuris peritus, per quem possit cottidie in melius produci.

§ 14. Respecto a los magistrados, al inicio de esta ciudad consta que los reyes tenían un poder absoluto.

§ 14. Quod ad magistratus attinet, initio civitatis huius constat reges omnem potestatem habuisse.

§ 15. Se sabe que en aquel tiempo también había un tribunus celerum:14 éste era el que presidía a los caballeros15 y ocupaba el segundo lugar tras los reyes; a esta categoría perteneció Junio Bruto, que fue el promotor de la expulsión de los reyes.

§ 15. Isdem temporibus et tribunum celerum fuisse constat: is autem erat qui equitibus praeerat et veluti secundum locum a regibus optinebat; quo in numero fuit Iunius Brutus, qui auctor fuit regis eiciendi.

§ 16. Después que se expulsó a los reyes se establecieron dos cónsules; se propuso por ley que ellos tuviesen la autoridad suprema; se les llama así por el hecho que sobre todo cuidan de la república. Pero para que no se atribuyesen en todo la potestad regia, se estableció por ley, que hubiese apelación contra ellos y que no pudiesen castigar con pena capital a un ciudadano romano sin orden del pueblo; sólo se les dejó que pudiesen coaccionar16 y mandar a la cárcel.

§ 16. Exactis deinde regibus consules constituti sunt duo; penes quos summum ius uti esset, lege rogatum est; dicti sunt ab eo, quod plurimum rei publicae consulerent. Qui tamen ne per omnia regiam potestatem sibi vindicarent, lege lata factum est, ut ab eis provocatio esset neve possent in caput civis romani animadvertere iniussu populi; solum relictum est illis, ut coercere possent et in vincula publica duci iuberent.


§ 17. Después, cuando el censo ya requería mucho tiempo y los cónsules no bastaban para esta tarea, se establecieron los censores.17

§ 17. Post deinde cum census iam maiori tempore agendus esset et consules non sufficerent huic quoque officio, censores constituti sunt.

§ 18. Luego, habiendo crecido el pueblo, y ya que surgieron numerosas guerras y lucharon algunas muy violentas con los vecinos, a veces por exigencia de las circunstancias, se decidió nombrar un magistrado con mayor potestad; y así surgieron los dictadores, contra los que no hubo derecho de apelar e incluso se les permitió [aplicar] la pena capital. A este magistrado, puesto que tenía el poder supremo, no le era lícito retenerlo más de seis meses.18

§ 18. Populo deinde aucto cum crebra orerentur bella et quaedam acriora a finitimis inferrentur, interdum re exigente placuit maioris potestatis magistratum constitui; itaque dictatores proditi sunt, a quibus nec provocandi ius fuit et quibus etiam capitis animadvertio data est. Hunc magistratum, quoniam summam potestatem habebat, non erat fas ultra sextum mensem retineri.

§ 19. Y a estos dictadores se le asociaron los comandantes de caballería19 del mismo modo que los tribuni celerum a los reyes; su oficio era casi el mismo que el prefecto pretorio, pero eran considerados magistrados legítimos.

§ 19. Et his dictatoribus magistri equitum iniungebantur sic, quo modo regibus tribuni celerum; quod officium fere tale erat, quale hodie praefectorum praetorio, magistratus tamen habebantur legitimi.

§ 20. En aquel tiempo cuando la plebe se separó de los patricios, casi diecisiete años después de la expulsión de los reyes, en el Monte Sacro20 se nombraron tribunos, que fuesen magistrados plebeyos. Se llamaron tribunos porque antiguamente el pueblo se dividía en tres partes y de cada parte se elegía uno; o quizás porque se nombraban por sufragio de las tribus.

§ 20. Isdem temporibus cum plebs a patribus secessisset anno fere septimo decimo post reges exactos, tribunos sibi in monte sacro creavit, qui essent plebeii magistratus. Dicti tribuni, quod olim in tres partes populus divisus erat et ex singulis singuli creabantur: vel quia tribuum suffragio creabantur.

§ 21. Igualmente para que hubiese quien presidiese la sede en la que la plebe depositaba todos sus estatutos, se establecieron dos de la plebe, que también son llamados ediles.21

§ 21. Itemque ut essent qui aedibus praeessent, in quibus omnia scita sua plebs deferebat, duos ex plebe constituerunt, qui etiam aediles appellati sunt.

§ 22. Luego, ya que comenzó a crecer el erario público, para que hubiese quien lo presidiese, se establecieron cuestores,22 que se encargasen del dinero, llamados así porque fueron creados para investigar y conservar el tesoro.

§ 22. Deinde cum aerarium populi auctius esse coepisset, ut essent qui illi praeessent, constituti sunt quaestores, qui pecuniae praeessent, dicti ab eo quod inquirendae et conservandae pecuniae causa creati erant.

§ 23. Y ya que, tal como dijimos, por ley no estaba permitido a los cónsules, sin una orden del pueblo, juzgar a un ciudadano romano en casos de pena capital, por eso el pueblo estableció cuestores, que presidiesen las causas capitales; a ellos se les llamaba cuestores de parricidio,23 y también les menciona la ley de las XII Tablas.

§ 23. Et quia, ut diximus, de capite civis romani iniussu populi non erat lege permissum consulibus ius dicere, propterea quaestores constituebantur a populo, qui capitalibus rebus praeessent; hi appellabantur quaestores parricidii, quorum etiam meminit lex Duodecim Tabularum.


§ 24. Y habiéndose aprobado que se dictasen leyes, se dijo al pueblo que todos renunciasen de las magistraturas, para que los decenviros, establecidos para un año, prorrogasen su magistratura,24 pero se comportaron injustamente y no quisieron nombrar [nuevos] magistrados, con el fin de ellos y su facción retener perpetuamente la posesión del gobierno; con tan excesiva y áspera tiranía condujeron el gobierno que el ejercito abandonó la república.25

§ 24. Et cum placuisset leges quoque ferri, latum est ad populum, uti omnes magistratu se abdicarent, quo decemviri constituti anno uno cum magistratum prorogarent sibi et cum iniuriose tractarent neque vellent deinceps sufficere magistratibus, ut ipsi et factio sua perpetuo rem publicam occupatam retineret; nimia atque aspera dominatione eo rem perduxerant, ut exercitus a re publica secederet.

Se dice que el inicio de la secesión fue [cuando] un cierto Virginio, el cual habiendo sabido que Apio Claudio contra la ley, que él mismo había trasladado del antiguo derecho a las XII Tablas, le había negado el dominio de su propia hija y dictaminado a favor de uno26 que instigado por él mismo la reclamaba como esclava, y loco de pasión por la doncella había confundido lo justo y lo injusto; indignado, ya que la antiquísima observancia de la ley se transgredía en su hija (pues Bruto, que fue el primer cónsul de Roma, dictaminó la reclamación a favor de la libertad de Vindex siervo de los Viteli,27 que con su delación descubrió la conjura del traidor) y pensaba que la castidad de la hija era preferible a su vida, empuñando un cuchillo de una carnicería mató a la hija para impedir con la muerte de la doncella el ultraje del estupro, e inmediatamente después del asesinato y todavía mojado con la sangre de su hija se refugió entre sus camaradas del ejercito.

Initium fuisse secessionis dicitur Verginius quidam, qui cum animadvertisset Appium Claudium contra ius, quod ipse ex vetere iure in Duodecim Tabulas transtulerat, vindicias filiae suae a se abdixisse et secundum eum, qui in servitutem ab eo suppositus petierat, dixisse captumque amore virginis omne fas ac nefas miscuisse; indignatus, quod vetustissima iuris observantia in persona filiae suae defecisset (utpote cum Brutus, qui primus Romae consul fuit, vindicias secundum libertatem dixisset in persona Vindicis Vitelliorum servi, qui proditionis coniurationem indicio suo detexerat) et castitatem filiae vitae quoque eius praeferendam putaret, arrepto cultro de taberna lanionis filiam interfecit in hoc scilicet, ut morte virginis contumeliam stupri arceret, ac protinus recens a caede madenteque adhuc filiae cruore ad commilitones confugit.

Todos ellos, abandonando a sus anteriores jefes, trasladaron sus estandartes desde [el monte] Álgido, donde entonces estaban las legiones a causa de la guerra, al Aventino, y en seguida toda la plebe urbana se reunió allí y con el consenso del pueblo algunos [decenviros] murieron en la cárcel.28 Así la república de nuevo recobró su régimen.

Qui universi de Algido, ubi tunc belli gerendi causa legiones erant, relictis ducibus pristinis signa in Aventinum transtulerunt, omnisque plebs urbana mox eodem se contulit, populique consensu partim in carcere necati. Ita rursus res publica suum statum recepit.


§ 25. Posteriormente, unos años después que se dictaron las XII Tablas, habiéndose enfrentado la plebe con los patricios y queriendo [la plebe] también nombrar cónsules de su clase social y los patricios se negasen, se decidió que se creasen tribunos militares29 en parte de la plebe y en parte de los patricios con potestad consular. Ellos fueron establecidos en número variable: a veces fueron veinte, a veces más, alguna vez menos.

§ 25. Deinde cum post aliquot annos Duodecim Tabulae latae sunt et plebs contenderet cum patribus et vellet ex suo quoque corpore consules creare et patres recusarent: factum est, ut tribuni militum crearentur partim ex plebe, partim ex patribus consulari potestate. Hique constituti sunt vario numero: interdum enim viginti fuerunt, interdum plures, nonnumquam pauciores.

§ 26. Luego, habiéndose aprobado crear cónsules también de la plebe, empezaron a nombrarse de ambas clases sociales. Entonces, para que los patricios tuviesen algo más, se estableció nombrar dos del grupo de los patricios: así se crearon los ediles curules.30

§ 26. Deinde cum placuisset creari etiam ex plebe consules, coeperunt ex utroque corpore constitui. Tunc, ut aliquo pluris patres haberent, placuit duos ex numero patrum constitui: ita facti sunt aediles curules.

§ 27. Y ya que los cónsules estaban ocupados con las guerras fronterizas y no había quien pudiese juzgar en la ciudad, ocurrió que también se creó el pretor, que es llamado "urbano",31 para que juzgue en la Urbe.

§ 27. Cumque consules avocarentur bellis finitimis neque esset qui in civitate ius reddere posset, factum est, ut praetor quoque crearetur, qui urbanus appellatus est, quod in Urbe ius redderet.


§ 28. Luego, después de algunos años no bastando aquel pretor, porque también una multitud de extranjeros acudían a la ciudad, se creó otro pretor, que se llamó "peregrino",32 por el hecho que generalmente impartía justicia entre los extranjeros.

§ 28. Post aliquot deinde annos non sufficiente eo praetore, quod multa turba etiam peregrinorum in civitatem veniret, creatus est et alius praetor, qui peregrinus appellatus est ab eo, quod plerumque inter peregrinos ius dicebat.

§ 29. Después, siendo necesario un magistrado que presidiesen las subastas públicas, fueron constituidos decenviros para dirimir esos casos.

§ 29. Deinde cum esset necessarius magistratus qui hastae praeessent, decemviri in litibus iudicandis sunt constituti.

§ 30. Por el mismo tiempo fueron establecidos los cuatorviros que cuidasen de los caminos, triunviros monetarios que acuñan [monedas] de bronce, plata y oro, y los triunviros capitales que tuviesen la custodia de la cárcel para que cuando fuese necesario ejecutar [a alguien] se hiciese por medio de ellos

§ 30. Constituti sunt eodem tempore et quattuorviri qui curam viarum agerent, et triumviri monetales aeris argenti auri flatores, et triumviri capitales qui carceris custodiam haberent, ut cum animadverti oporteret interventu eorum fieret.

§ 31. Y ya que era inapropiado a los magistrados estar en público en horas nocturnas, fueron nombrados los quinqueviros en ambos lados del Tiber, que pudiesen actuar en lugar de los magistrados.33

§ 31. Et quia magistratibus vespertinis temporibus in publicum esse inconveniens erat, quinqueviri constituti sunt cis Tiberim et ultis Tiberim, qui possint pro magistratibus fungi.


§ 32. Después, habiéndose capturado Cerdeña, luego Sicilia, también España, luego la provincia de Narbona, se crearon tanto pretores, cuantas provincias se sometieron, unos que presidiesen los asuntos urbanos, otros los provinciales. Después Cornelio Sula instituyó las causas públicas,34 como las de falsedad, de parricidio, de sicarios, y agregó cuatro pretores. Después Gayo Julio César estableció dos pretores y dos ediles que se encargasen [de la distribución] del trigo y [que eran llamados] "cereales" por Ceres. Así fueron creados doce pretores y seis ediles.

§ 32. Capta deinde Sardinia mox Sicilia, item Hispania, deinde Narbonensi provincia totidem praetores, quot provinciae in dicionem venerant, creati sunt, partim qui urbanis rebus, partim qui provincialibus praeessent. Deinde Cornelius Sulla quaestiones publicas constituit, veluti de falso, de parricidio, de sicariis, et praetores quattuor adiecit. Deinde Gaius Iulius Caesar duos praetores et duos aediles qui frumento praeessent et a Cerere cereales constituit. Ita duodecim praetores, sex aediles sunt creati.

Después el divino Augusto instituyó dieciseis pretores. Luego el divino Claudio añadió dos pretores que juzgasen sobre los fideicomisos, de los cuales el divino Tito quitó uno; y el divino Nerva agregó el que juzga entre el fisco y los privados. Así dieciocho pretores imparten justicia en la ciudad.

Divus deinde Augustus sedecim praetores constituit. Post deinde divus Claudius duos praetores adiecit qui de fideicommisso ius dicerent, ex quibus unum divus Titus detraxit; et adiecit divus Nerva qui inter fiscum et privatos ius diceret. Ita decem et octo praetores in civitate ius dicunt.

§ 33. Y todo esto se observa siempre que los magistrados están en Roma;35 pero cada vez que se marchan, se deja a uno que dicte justicia, que se llama prefecto de la Urbe.36 Este prefecto ya antiguamente se nombraba; después fue puesto usualmente a causa de las ferias latinas37 y todos los años se hacía así.

§ 33. Et haec omnia, quotiens in re publica sunt magistratus, observantur; quotiens autem proficiscuntur, unus relinquitur, qui ius dicat: is vocatur praefectus Urbi. Qui praefectus olim constituebatur; postea fere latinarum feriarum causa introductus est et quotannis observatur.

En cambio los prefectos de precios38 y de los vigilantes39 no son magistrados, sino que fueron creados de modo extraordinario según la necesidad. Y sin embargo aquéllos que llamamos cistiberes,40 después fueron hechos ediles por un senadoconsulto.

Nam praefectus annonae et vigilum non sunt magistratus, sed extra ordinem utilitatis causa constituti sunt. Et tamen hi, quos cistiberes diximus, postea aediles senatus consulto creabantur.

§ 34. Así pues, según todo lo dicho, diez tribunos de la plebe, dos cónsules, dieciocho pretores y seis ediles impartían justicia en la ciudad.

§ 34. Ergo ex his omnibus decem tribuni plebis, consules duo, decem et octo praetores, sex aediles in civitate iura reddebant.


§ 35. Muchos e ilustres varones se consagraron al estudio del derecho civil; pero de aquéllos que gozarón de la máxima estima del pueblo romano, se debe hacer mención ahora, para mostrar de quiénes se originaron estas leyes y cómo fueron transmitidas.

§ 35. Iuris civilis scientiam plurimi et maximi viri professi sunt; sed qui eorum maximae dignationis apud populum romanum fuerunt, eorum in praesentia mentio habenda est, ut appareat, a quibus et qualibus haec iura orta et tradita sunt.

Y en efecto se dice que de todos los que adquirieron esta ciencia ninguno la ejerció públicamente antes de Tiberio Coruncanio;41 en cambio los demás pensaban mantener oculto el derecho civil y sólo dedicarse a los que les consultaban más que ofrecerse a enseñar a los que lo deseaban.

Et quidem ex omnibus, qui scientiam nancti sunt, ante Tiberium Coruncanium publice professum neminem traditur; ceteri autem ad hunc vel in latenti ius civile retinere cogitabant solumque consultatoribus vacare potius quam discere volentibus se praestabant.


§ 36. Pero fue el jurista Publio Papiro,42 el primero que reunió las leyes regias. Después vino Apio Claudio,43 uno de los decenviros, con cuya gran prudencia se escribió las Doce Tablas. Después de él, otro Apio Claudio44 fue el más erudito en esta ciencia; éste, apodado "cien manos", pavimentó la Vía Apia y canalizó el aqueducto Claudio y dijo el discurso que Pirro no debía ser recibido en la Urbe; se ha dicho que él también fue el primero que escribió acciones para los casos de usurpaciones, libro que no se conserva; el mismo Apio Claudio "inventó" la letra R,45 de donde parece que ha provenido que en lugar de "Valesii" y "Fusii" se escribiese "Valerii" y "Furii".

§ 36. Fuit autem in primis peritus Publius Papirius, qui leges regias in unum contulit. Ab hoc Appius Claudius unus ex decemviris, cuius maximum consilium in duodecim tabulis scribendis fuit. Post hunc Appius Claudius eiusdem generis maximam scientiam habuit; hic centemmanus appellatus est, Appiam viam stravit et aquam Claudiam induxit et de Pyrrho in Urbe non recipiendo sententiam tulit; hunc etiam actiones scripsisse traditum est primum de usurpationibus, qui liber non exstat; idem Appius Claudius, qui videtur ab hoc processisse, R litteram invenit, ut pro Valesiis Valerii essent et pro Fusiis Furii.

§ 37. Después de ellos el erudito más grande fue Sempronio,46 al que el pueblo romano le llamó "sofos" [o sea sabio], y ninguno ni antes ni después de él fue apodado con este adjetivo.

§ 37. Fuit post eos maximae scientiae Sempronius, quem populus romanus σοφòν appellavit, nec quisquam ante hunc aut post hunc hoc nomine cognominatus est.

Cayo Escipión Nasica,47 que fue llamado "óptimo" por el senado; a él se le dio un local público en la Via Sacra para que más fácilmente pudiese ser consultado.

Gaius Scipio Nasica, qui optimus a senatu appellatus est; cui etiam publice domus in sacra via data est, quo facilius consuli posset.

Después estuvo Quinto Mucio,48 que fue enviado como embajador a los cartaginenses, habiéndosele puesto dos cartas una de paz y otra de guerra, dejando a su arbitrio cual quería llevar a Roma, él tomó ambas y dijo que los cartaginenses debían decir cuál preferían tener.

Deinde Quintus Mucius, qui ad Carthaginienses missus legatus, cum essent duae tesserae positae una pacis altera belli, arbitrio sibi dato, utram vellet referret Romam, utramque sustulit et ait Carthaginienses petere debere, utram mallent accipere.


§ 38. Después de éstos vino Tiberio Coruncanio, como ya dije, que fue el primero que comenzó a enseñar; de él no hay ningún escrito pero sus respuestas fueron muchas y memorables.

§ 38. Post hos fuit Tiberius Coruncanius, ut dixi, qui primus profiteri coepit: cuius tamen scriptum nullum exstat, sed responsa complura et memorabilia eius fuerunt.

Después Sexto Elio, su hermano Publio Elio y Publio Atilio tuvieron la máxima erudición en materia jurídica,49 de modo que los dos Elio además fueron cónsules y Atilio fue el primero en ser llamado "sabio" por el pueblo. A Sexto Elio incluso lo elogió [el poeta] Ennio, y subsiste un libro suyo que se titula "Tripartido", libro que contiene por así decir la cuna del derecho; se llama "tripartido" porque a la exposición de la ley de las XII Tablas se agrega un comentario y luego se añade la legis actio. Se dice que de él hay otros tres libros, pero algunos niegan que sean de él.

Deinde Sextus Aelius et frater eius Publius Aelius et Publius Atilius maximam scientiam in profitendo habuerunt, ut duo Aelii etiam consules fuerint, Atilius autem primus a populo sapiens appellatus est. Sextum Aelium etiam Ennius laudavit et exstat illius liber qui inscribitur "tripertita", qui liber veluti cunabula iuris continet; tripertita autem dicitur, quoniam lege Duodecim Tabularum praeposita iungitur interpretatio, deinde subtexitur legis actio. Eiusdem esse tres alii libri referuntur, quos tamen quidam negant eiusdem esse.

A ellos les sucedió en valía Catón. Después [vino] Marcos Catón, el patriarca de la familia Porcia, cuyos libros subsisten; pero muchos son de su hijo, de los que se originaron otros.50

Hos sectatus ad aliquid est Cato. Deinde Marcus Cato princeps Porciae familiae, cuius et libri exstant; sed plurimi filii eius, ex quibus ceteri oriuntur.

§ 39. Después de ellos vinieron Publio Mucio, Bruto y Manilio,51 que fundaron el derecho civil. De ellos Publio Mucio incluso dejó diez escritos, Bruto siete y Manilio tres; y destaca la obra escrita por Manilio Monumenta.52 Aquéllos dos fueron cónsules y Bruto pretor, pero Publio Mucio además fue sumo pontífice.

§ 39. Post hos fuerunt Publius Mucius et Brutus et Manilius, qui fundaverunt ius civile. Ex his Publius Mucius etiam decem libellos reliquit, Brutus septem, Manilius tres; et extant volumina scripta Manilii Monumenta. Illi duo consulares fuerunt, Brutus praetorius, Publius autem Mucius etiam pontifex maximus.


§ 40. De ellos surgieron Publio Rutilo Rufo,53 que fue cónsul de Roma y procónsul de Asia, Paulo Verginio y Quinto Tuberón,54 estoico, discípulo de Pansa, que también fue cónsul. También Sexto Pomponio,55 tío paterno de Cneo Pompeyo, estuvo por aquel tiempo; y Celio Antípatro,56 que escribió una historia, pero que más se dedicó a la elocuencia que a la ciencia jurídica; también Lucio Craso,57 hermano de Publio Mucio, que era llamado Muniano; éste, dijo Cicerón, fue un disertísimo jurisconsulto.

§ 40. Ab his profecti sunt Publius Rutilius Rufus, qui Romae consul et Asiae proconsul fuit, Paulus Verginius et Quintus Tubero ille stoicus Pansae auditor, qui et ipse consul. Etiam Sextus Pompeius Gnaei Pompeii patruus fuit eodem tempore; et Coelius Antipater, qui historias conscripsit, sed plus eloquentiae quam scientiae iuris operam dedit: etiam Lucius Crassus, frater Publii Mucii, qui Munianus dictus est; hunc Cicero ait iurisconsultorum disertissimum.

§ 41. Después de ellos, Quinto Mucio,58 sumo pontífice, hijo de Publio, fue el primero que expuso ordenadamente el derecho civil reuniéndolo en 18 libros.

§ 41. Post hos Quintus Mucius Publii filius pontifex maximus ius civile primus constituit generatim in libros decem et octo redigendo.

§ 42. Los discípulos de Mucio fueron muchos pero los de más autoridad fueron: Aquilio Galo,59 Balbo Lucilio, Sexto Papirio y Gayo Juvencio; de los cuales, Servio dice que Galo fue el más prestigioso a los ojos del pueblo.

§ 42. Mucii auditores fuerunt complures, sed praecipuae auctoritatis Aquilius Gallus, Balbus Lucilius, Sextus Papirius, Gaius Iuventius; ex quibus Gallum maximae auctoritatis apud populum fuisse Servius dicit.

Todos ellos son mencionados por Servio Sulpicio,60 sin embargo los escritos de ellos no son tan importantes que todos los quieran; de hecho sus escritos no son nada frecuentes entre las manos de la gente, pero Servio usó mucho sus obras, y gracias a sus escritos también se conserva el recuerdo de ellos.

Omnes tamen hi a Servio Sulpicio nominantur: alioquin per se eorum scripta non talia exstant, ut ea omnes appetant; denique nec versantur omnino scripta eorum inter manus hominum, sed Servius libros suos complevit, pro cuius scriptura ipsorum quoque memoria habetur.


§ 43. Pero de Servio Sulpicio, aunque en defender causas obtuvo el primer lugar o al menos detrás de Marco Tulio, se dice que fue a consultar a Quinto Mucio sobre el asunto de un amigo suyo, y ya que Servio no entendió lo que le respondió sobre esa ley, de nuevo preguntó a Quinto, pero ni tras la respuesta de Quinto Mucio lo entendió, y entonces fue reprendido por Quinto Mucio; en verdad le dijo que era vergonzoso a un patricio, noble y abogado ignorar el derecho al que se dedica. Afectado por aquella especie de afrenta,61 Servio se consagró al derecho civil y escuchó a muchos de aquéllos de quienes hemos hablado, siendo formado por Balbo Lucilio y sobre todo instruido por Aquilio Galo, que residió en Kerkennah; por eso muchos libros hechos por él subsisten en Kerkennah. Habiendo muerto Servio durante una embajada, el pueblo romano le erigió una estatua ante los rostra, y hoy sigue ante los rostra de Augusto. Muchos volúmenes suyos subsisten, pues dejó casi 180 libros.

§ 43. Servius autem Sulpicius cum in causis orandis primum locum aut pro certo post Marcum Tullium optineret, traditur ad consulendum Quintum Mucium de re amici sui pervenisse cumque eum sibi respondisse de iure Servius parum intellexisset, iterum Quintum interrogasse et a Quinto Mucio responsum esse nec tamen percepisse, et ita obiurgatum esse a Quinto Mucio: namque eum dixisse turpe esse patricio et nobili et causas oranti ius in quo versaretur ignorare. Ea velut contumelia Servius tactus operam dedit iuri civili et plurimum eos, de quibus locuti sumus, audiit, institutis a Balbo Lucilio, instructus autem maxime a Gallo Aquilio, qui fuit Cercinae: itaque libri complures eius extant Cercinae confecti. Hic cum in legatione perisset, statuam ei populus romanus pro rostris posuit, et hodieque exstat pro rostris Augusti. Huius volumina complura exstant: reliquit autem prope centum et octoginta libros.

§ 44. Muchos estudiaron con provecho con él, y casi todos ellos escribieron libros: Alfeno Varo Cayo,62 Aulo Ofilio,63 Tito Cesio, Aufidio Tucca, Aufidio Namusa, Flavio Prisco, Cayo Ateyo, Pacovio Labeon Antiste, padre de Labeon Antiste, Cinna y Publicio Gelio. De estos diez [autores], ocho escribieron libros, y todos los libros que había de ellos fueron recopilados por Aufidio Namusa en ciento cuarenta libros.

§ 44. Ab hoc plurimi profecerunt, fere tamen hi libros conscripserunt: Alfenus Varus Gaius, Aulus Ofilius, Titus Caesius, Aufidius Tucca, Aufidius Namusa, Flavius Priscus, Gaius Ateius, Pacuvius Labeo Antistius, Labeonis Antisti pater, Cinna, Publicius Gellius. Ex his decem libros octo conscripserunt, quorum omnes qui fuerunt libri digesti sunt ab Aufidio Namusa in centum quadraginta libros.

De estos discípulos la máxima autoridad la tuvieron Alfeno Varo y Aulo Ofilio, de los cuales Varo fue cónsul y Ofilio permaneció en el orden ecuestre. Éste fue amigo íntimo de César y dejó varios libros de derecho civil que fundamentaron todas las partes de esta materia. En verdad fue el primero que escribió sobre las leyes [del impuesto] de la vigésima,64 sobre la jurisdicción, y también fue el primero en sistematizar diligentemente el edicto pretorio, pues antes de él, Servio dejó [solo] dos brevísimos libros [dedicados] a Bruto comentando el edicto.

Ex his auditoribus plurimum auctoritatis habuit Alfenus Varus et Aulus Ofilius, ex quibus Varus et consul fuit, Ofilius in equestri ordine perseveravit. Is fuit Caesari familiarissimus et libros de iure civili plurimos et qui omnem partem operis fundarent reliquit. Nam de legibus vicensimae primus conscribit: de iurisdictione idem edictum praetoris primus diligenter composuit, nam ante eum Servius duos libros ad Brutum perquam brevissimos ad edictum subscriptos reliquit.


§ 45. De la misma época fueron Trebacio,65 que fue discípulo de Cornelio Máximo, y Aulo Cascelio,66 discípulo de Quinto Mucio Volusio, y más tarde en honor de aquél dejó a su nieto, Publio Mucio, como heredero en el testamento. Fue cuestor pero no quiso ascender más, aunque Augusto le ofrecía el consulado.

§ 45. Fuit eodem tempore et Trebatius, qui idem Cornelii Maximi auditor fuit; Aulus Cascellius, Quintus Mucius Volusii auditor, denique in illius honorem testamento Publium Mucium nepotem eius reliquit heredem. Fuit autem quaestorius nec ultra proficere voluit, cum illi etiam Augustus consulatum offerret.

De ellos se dice que Trebacio fue más experto que Cascelio, Cascelio más elocuente que Trebacio y Ofilio más docto que ambos.

Ex his Trebatius peritior Cascellio, Cascellius Trebatio eloquentior fuisse dicitur, Ofilius utroque doctior.

Las obras de Cascelio no subsisten excepto un solo libro de Jurisprudencia; de Trebacio hay muchos, pero menos utilizados.

Cascellii scripta non exstant nisi unus liber bene dictorum, Trebatii complures, sed minus frequentantur.

§ 46. Después de éstos también estuvo Tuberón,67 que se dedicó [al estudio] con Ofilio; él era patricio y pasó de defender causas al derecho civil, sobre todo después que acusó a Quinto Legario y no triunfó ante [el tribunal de] Cayo César. Quinto Legario es aquél que, controlando la costa de Africa, no permitió a Tuberón, enfermo, ni desembarcar ni extraer agua, y por ese motivo lo acusó y Cicerón lo defendió; y subsiste su bellísimo discurso, que se titula A favor de Quinto Legario.

§ 46. Post hos quoque Tubero fuit, qui Ofilio operam dedit; fuit autem patricius et transiit a causis agendis ad ius civile, maxime postquam Quintum Ligarium accusavit nec optinuit apud Gaium Caesarem. Is est Quintus Ligarius, qui cum Africae oram teneret, infirmum Tuberonem applicare non permisit nec aquam haurire, quo nomine eum accusavit et Cicero defendit; exstat eius oratio satis pulcherrima, quae inscribitur pro Quinto Ligario.

Tuberón fue considerado doctísimo en derecho público y privado y dejó varias obras de ambos temas; incluso intentó escribir al estilo del lenguaje antiguo y por eso sus libros se consideran poco agradables.

Tubero doctissimus quidem habitus est iuris publici et privati et complures utriusque operis libros reliquit; sermone etiam antiquo usus affectavit scribere et ideo parum libri eius grati habentur.


§ 47. Después de éste la mayor autoridad la tuvieron Ateyo Capitón,68 que era discípulo de Ofilio, y Antisteo Labeón,69 que estudió bajo todos ellos, pero fue iniciado por Trebacio. De ellos Ateyo fue cónsul; Labeón no quiso aceptar el honor, cuando le fue ofrecido el consulado por Augusto, para que fuese substituto,70 en cambio se consagró mucho a los estudios; y dividía todo el año de modo que estaba seis meses en Roma con sus discípulos, y seis meses se marchaba y se dedicaba a escribir libros. Así dejó cuatrocientos volúmenes, de los cuales la mayoría siguen en uso.

§ 47. Post hunc maximae auctoritatis fuerunt Ateius Capito, qui Ofilium secutus est, et Antistius Labeo, qui omnes hos audivit, institutus est autem a Trebatio. Ex his Ateius consul fuit; Labeo noluit, cum offerretur ei ab Augusto consulatus, quo suffectus fieret, honorem suscipere, sed plurimum studiis operam dedit; et totum annum ita diviserat, ut Romae sex mensibus cum studiosis esset, sex mensibus secederet et conscribendis libris operam daret. Itaque reliquit quadringenta volumina, ex quibus plurima inter manus versantur.

Éstos dos fueron los primeros en crear como escuelas distintas; pues Ateyo Capito se mantenía en lo que le fue enseñado, y Labeón, que había cultivado las demás ramas del saber, por la calidad de su ingenio y la confianza en su saber, comenzó a innovar muchas cosas.71

Hi duo primum veluti diversas sectas fecerunt; nam Ateius Capito in his, quae ei tradita fuerant, perseverabat, Labeo ingenii qualitate et fiducia doctrinae, qui et ceteris operis sapientiae operam dederat, plurima innovare instituit.

§ 48.72 Y así Masurio Sabino73 sucedió a Ateyo Capitón, y Nerva74 a Labeón, los cuales acrecentaron aquellas disensiones. Este Nerva también fue muy amigo del emperador. Masurio Sabino fue del orden ecuestre y fue el primero en juzgar públicamente; después este privilegio comenzó a darse [a otros], pero a él ya le había sido concedido por Tiberio César.

§ 48. Et ita Ateio Capitoni Massurius Sabinus successit, Labeoni Nerva, qui adhuc eas dissensiones auxerunt. Hic etiam Nerva caesari familiarissimus fuit. Massurius Sabinus in equestri ordine fuit et publice primus respondit; posteaque hoc coepit beneficium dari, a Tiberio Caesare hoc tamen illi concessum erat.


§ 49. Y de paso sepamos que antes del tiempo de Augusto el derecho de interpretar públicamente no era concedido por los príncipes, sino que los que tenían confianza en sus estudios respondían a los que consultaban; ni tampoco daban sus respuestas firmadas, sino que generalmente ellos mismos escribían a los jueces, o lo atestiguaban los que los consultaban.

§ 49. Et, ut obiter sciamus, ante tempora Augusti publice respondendi ius non a principibus dabatur, sed qui fiduciam studiorum suorum habebant, consulentibus respondebant; neque responsa utique signata dabant, sed plerumque iudicibus ipsi scribebant, aut testabantur qui illos consulebant.

El divino Augusto, para que la ley tuviese mayor autoridad, fue el primero que estableció que respondiesen con su autoridad; y desde entonces empezó a pedirse como un privilegio.75

Primus divus Augustus, ut maior iuris auctoritas haberetur, constituit, ut ex auctoritate eius responderent; et ex illo tempore peti hoc pro beneficio coepit.

Y por eso el óptimo príncipe Adriano, habiendo pedido unos varones pretorianos que se les permitiese interpretar, les escribió que eso no suele pedirse sino concederse,76 y por eso, si alguien tenía confianza en sí mismo, le alegraba que se preparase para asesorar al pueblo.

Et ideo optimus princeps Hadrianus, cum ab eo viri praetorii peterent, ut sibi liceret respondere, rescripsit eis hoc non peti, sed praestari solere et ideo, si quis fiduciam sui haberet, delectari se populo ad respondendum se praepararet.

§ 50. Luego a Sabino le fue concedido por Tiberio César asesorar al pueblo; él fue admitido en el orden ecuestre ya de edad avanzada y con casi cincuenta años. Él no tuvo muchas riquezas, sino que en gran parte fue sustentado por sus discípulos.

§ 50. Ergo Sabino concessum est a Tiberio Caesare, ut populo responderet; qui in equestri ordine iam grandis natu et fere annorum quinquaginta receptus est. Huic nec amplae facultates fuerunt, sed plurimum a suis auditoribus sustentatus est.

§ 51. A éste le sucedió Cayo Casio Longino,77 nacido de una hija de Tuberón, que fue nieta de Servio Sulpicio; y por eso llamaba a Servio Sulpicio su bisabuelo. Él fue cónsul con Cuartino78 en tiempos de Tiberio, pero tuvo gran autoridad en la ciudad hasta cuando el emperador [Nerón] lo expulsó de la ciudad.

§ 51. Huic successit Gaius Cassius Longinus natus ex filia Tuberonis, quae fuit neptis Servii Sulpicii; et ideo proavum suum Servium Sulpicium appellat. Hic consul fuit cum Quartino temporibus Tiberii, sed plurimum in civitate auctoritatis habuit eo usque, donec eum Caesar civitate pelleret.


§ 52. Desterrado por éste en Cerdeña, acabó sus días después que Vespasiano lo volvió a llamar.

§ 52. Expulsus ab eo in Sardiniam, revocatus a Vespasiano diem suum obit.

Próculo79 sucedió a Nerva. En esa misma época también estuvo Nerva, hijo;80 también hubo otro Longino de rango ecuestre, que después llegó a pretor. Pero la autoridad de Próculo fue mayor, pues además tuvo mayor poder; y unos son llamados casianos, y otros proculianos, y el origen de esto estuvo en Capitón y Labeón.

Nervae successit Proculus. Fuit eodem tempore et Nerva filius; fuit et alius Longinus ex equestri quidem ordine, qui postea ad praeturam usque pervenit. Sed Proculi auctoritas maior fuit, nam etiam plurimum potuit; appellatique sunt partim Cassiani, partim Proculiani, quae origo a Capitone et Labeone coeperat.

§ 53. Celio Sabino81 sucedió a Casio, que tuvo gran poder en tiempos de Vespasiano; a Próculo le sucedió Pegaso,82 que fue prefecto de la Urbe en tiempos de Vespasiano; a Celio Sabino le sucedió Prisco Javoleno;83 a Pegaso le sucedió Celso; a Celso, padre, le sucedió Celso,84 hijo, y Prisco Neracio, que fueron cónsules, y Celso dos veces; a Javoleno Prisco le sucedió Aburnio Valente y Tusciano, así como Salvo Juliano.85

§ 53. Cassio Caelius Sabinus successit, qui plurimum temporibus Vespasiani potuit; Proculo Pegasus, qui temporibus Vespasiani praefectus urbi fuit: Caelio Sabino Priscus Iavolenus; Pegaso Celsus: patri Celso Celsus filius et Priscus Neratius,86 qui utique consules fuerunt, Celsus quidem et iterum: Iavoleno Prisco Aburnius Valens et Tuscianus, item Salvius Iulianus.


Traducción al castellano: Pedro E. León Mescua

Valencia, Junio 2011


1 Casi nada sabemos con certeza sobre la biografía de Sexto Pomponio, excepto que vivió en el s. II y que escribió varias obras jurídicas, de las cuales sólo se conservan pocos fragmentos en el Digesto. La más importante y que más ha causado discusiones entre los estudiosos es esta larga cita de su obra Enchiridion (έγχειριδίον = manual), en el que hace un apretado repaso de 1) el origen y desarrollo del derecho romano (1-12); 2) el origen y nombres de los distintos magistrados (13-34 ); 3) los nombres y sucesión cronológica de los principales juristas romanos (35-53). A pesar que el texto seguramente fue alterado por los compiladores del Digesto y que algunos pasajes están corrompidos, es de vital importancia para cualquier moderna reconstrucción de la historia del derecho romano. La exposición de Pomponio, como todas las de sus contemporáneos, peca de inexactitud e ingenuidad desde el punto de vista histórico, pero es una valiosísima fuente de información sobre el desarrollo del derecho romano.

2 En latín es clara la relación entre curia y cura (= cuidado).

3 Es decir, Tarquino el Soberbio (s. VI a. C.), según la tradición, fue el último rey de la Roma prerrepublicana. Según una tradición fue hijo de Lucio Tarquinio Prisco y nieto de Demarato de Corinto, y tras casarse con una hija del rey Servio Tulio, le arrebató el trono.

4 Sexto (o Publio) Papirio fue sumo pontífice hacia el s. V a. C. y su obra (pérdida) recogía derecho sacro dictado durante la monarquía, por lo tanto pertenecientes a las llamadas leges regiae. Ver también § 36.

5 Plataforma o tribuna en el Foro de Roma, desde la cual los oradores arengaban a la asamblea.

6 Las XII tablas se publicaron el a. 451 a. C. para frenar los abusos de los patricios contra los plebeyos.

7 Se trataría de Hermodoro de Éfeso, el jurista desterrado que menciona Diógenes Laercio, Vida de Heráclito, 2. Según Plinio (Naturalis Historia, XXXIV, 11, 21) Hermodoro fue el traductor y tenía una estatua en Roma.

8 El colegio de pontífices estaba formado originalmente por tres miembros, y posteriormente se fue ampliando, se incluyó a los plebeyos y su número pasó de los 15. Durante los dos primeros siglos de la República tuvieron el monopolio del conocimiento legal y posteriormente su influencia se mantuvo en varios aspectos del derecho.

9 Se supone que está obra fue escrita hacia el 300 a. C.

10 Sexto Elio, cónsul el 198 a. C., escribió un comentario sobre las XII Tablas y el procedimiento por acciones.

11 La lucha de los plebeyos por mejorar su situación duró varios siglos. En el primer conflicto (494 a. C.) obtuvieron el derecho a elegir sus propios jefes (tribunus plebis). No está claro cuando obtuvieron el derecho (según la tradición, en el a. 471 a. C.) a tener sus propias asambleas (concilia plebis), y hacer sus propias leyes (plebiscita).

12 El a. 287 a. C., para apaciguar la revuelta de los plebeyos, se dictó la lex Hortensia por la cual, las leyes aprobadas en el concilium plebis no necesitaban la aprobación del senado y obligaban tanto a patricios como a plebeyos.

13 El derecho honorario eran normas dictadas para suplir o corregir el derecho civil, sobre todo en materia procesal. Con el tiempo se convirtió en un sistema paralelo que prevaleció por ser más práctico y accesible. Aunque incluía el ius aedilicium, la parte más importante fue el ius praetorium, que jugó un papel decisivo en la legislación romana desde los dos últimos siglos de la República y que finalmente derivó en el Edictum Perpetuum del emperador Adriano.

14 Los celeres (los veloces) era la caballería reclutada de las tres tribus originales y que se organizaba en tres centurias, cada una bajo el mando de un tribunus celerum (tribuno de los veloces).

15 Los equites originalmente eran una agrupación militar, pero gradualmente se convirtió en la segunda clase social, detrás de la poderosa clase senatorial. Eso no se cristalizó definitivamente hasta la mitad del s. II a. C.

16 La coercitio era la potestad del magistrado para hacer cumplir la ley e imponer medidas represivas como cárcel o multas.

17 Los censores fueron establecidos el a. 443 a. C. y mantuvo su importancia hasta mitad del s. I d. C. Aunque el censo duraba solo 18 meses, sus disposiciones regían durante cinco años hasta la próxima elección de censores. En el censo se registraban las personas, sus propiedades y a qué centuria pertenecían. Además realizaban la lista de senadores y podían aplicar una nota censoria, con la cual descalificaban a quien llevaba una vida indigna.

18 El Dictador podía ser nombrado por cualquiera de los cónsules en caso de graves peligros internos o externos y poseía ilimitados poderes legislativos, administrativos y judiciales. No hubo dictadura hasta finales del s. III a. C.

19 El Dictador nombraba al magister equitum y éste estaba al mando cuando el dictador estaba ausente.

20 El a. 494 a. C. los plebeyos abandonaron en masa Roma y se dirigieron a Monte Sacro con la amenaza de fundar una nueva ciudad, si los patricios no les perdonaban las deudas y les concedían mayores derechos.

21 En latín se aprecia claramente la conexión etimológica entre aedes y aediles. Los aediles plebis fueron asistentes de los tribunos de la plebe en diversos aspectos de la vida cotidiana: control de pesos y medidas en los mercados, cuidado de edificios y documentos públicos, organización de juegos públicos, etc. Cuando el a. 367 a. C. se crearon los aediles curules (elegidos de entre los patricios) su importancia fue disminuyendo.

22 Los quaestores erarii eran nombrados por los cónsules para encargarse del erario público. Es probable que un oficio parecido ya existiese en la Monarquía. Con el tiempo su número creció y se especializaron en distintas funciones.

23 Llamados así porque seguramente al principio sólo se ocupaban de casos de parricidio.

24 Según la tradición, en su primer año de mandato los decenviros escribieron solo diez tablas de leyes y viéndose que eran necesarias más leyes, se les prorrogó un año más, en el cual escribieron las otras dos tablas, que formaron el cuerpo definitivo de las XII Tablas. El problema fue que en ese segundo año adoptaron una actitud tiránica.

25 Un relato detallado sobre la tiranía de los decenviros que produjo la segunda secesión entre plebeyos y patricios, puede verse en Tito Livio, Ab Urbe condita, 3, 35 - 38.

26 Según Tito Livio (o. c., 3, 44), Apio encargó a un tal Marco Claudio, cliente suyo, que dijese que la doncella era una esclava suya y llevase el caso ante su tribunal para así obtenerla en propiedad.

27 Un grupo de jóvenes nobles planeaba volver a entronizar a Tarquinio, pero uno de sus esclavos, Vindex, interceptó una carta que descubrió la conspiración. (Tito Livio, o. c., 2, 4). Pomponio da a entender que durante el proceso contra los conspiradores el tribunal estuvo por la libertad de Vindex y que no fuese entregado a sus amos, que eran los conspiradores. Esa sería la antiquísima ley que Virginio ve quebrantada: que, en caso de duda, el supuesto esclavo no debía ser entregado al reclamante sino que se debía estar por la libertad, hasta que el asunto fuese claramente definido.

28 La frase populique consensu, partim in carcere necati parece mutilada. Existe la hipótesis que originalmente decía: populique consensu, partim in exilium acti decemviri, partim in carcere necati. Según Tito Livio, solo Apio Claudio y otro decenviro fueron encarcelados y se suicidaron antes del juicio, los otros junto con Marco Claudio, el testaferro de Apio, fueron desterrados (o. c., 3, 58).

29 El oficio de tribunus militum consulari potestate apareció el a. 444 a. C. Eran nombrados de forma extraordinaria por el Senado y no consta que hayan sido más de seis. Desapareció con la reorganización de las magistraturas que impuso las Leges Liciniae Sextiae (367 a. C.).

30 Los aediles curules fueron creados el a. 367 a. C. para hacerse cargo de los juegos públicos; poco a poco ocuparon las funciones de los aediles plebis y obtuvieron más funciones, llegando a ocuparse de delitos menores.

31 Praetor urbanus fue creado por las Leges Liciniae Sextiae (367 a. C.) despojando a los cónsules de la jurisdicción civil en la ciudad de Roma. A partir del a. 337 también los plebeyos pudieron acceder a ese cargo.

32 Praetor peregrinus fue creado el a. 242 a. C. y tenía jurisdicción civil en los juicios entre extranjeros y de ellos con ciudadanos romanos. Cuando Roma se anexionó nuevos territorios se volvió habitual que los pretores peregrinos, después de su año de servicio en Roma fuesen enviados como gobernadores de alguna provincia.

33 Estos quinqueviri eran cinco oficiales que se encargaban de la extinción de incendios y de la policía nocturna de Roma (cuatro en un lado del Tíber y otro en el barrio de Trastévere) en época republicana.

34 Quaestiones publicae se refiere a las quaestiones perpetuae, que eran tribunales permanentes para juzgar casos de especial gravedad. El primero se creó por la lex Calpurnia (a. 149 a. C.). El dictador Cornelio Sula añadió otros para los casos de falsedad, de parricidio y de sicarios (a. 82 a. C.).

35 In re publica sunt: aquí se identifica la república o el Estado con la ciudad de Roma; lo contrario también es frecuente.

36 Praefectus urbi es un cargo que ya existía en la monarquía y era el que representaba al rey en su ausencia. Y a inicios de la república era el magistrado que quedaba a cargo cuando los demás estaban fuera de la ciudad. La creación del praetor urbanus (a. 367 a. C.) eclipsó este cargo, que subsistió solo durante la celebración de las feriae latinae. Durante el Imperio creció su importancia, especialmente a partir de Septimio Severo, obteniendo poderes administrativos y judiciales en materia civil y penal. Cfr. C. 1, 28.

37 Feriae latinae era un festival en honor de Jupiter que se celebraba en primavera al inicio del gobierno de los nuevos cónsules y en la que se conmemoraba la alianza entre las tribus latinas contra la opresión etrusca. Ya que la fiesta se celebraba en Monte Cavo (a unos 25 Km de Roma) se nombraba un praefectus urbi durante la ausencia de los cónsules.

38 Praefectus annonae se encargaba del suministro de trigo en Roma, controlaba su precio y combatía la especulación. Fue establecido por Augusto (a. 6 d. C.). Cfr. C. 1, 44

39 Praefectus vigilum estaba a la cabeza de siete brigadas que velaban por la seguridad ciudadana y combatían los incendios. También tenía poder judicial en cuestiones de robos y controversias sobre alquileres. Cfr. C. 1, 43.

40 Cistiberes (= de este lado del Tíber) son los que sucedieron a los quinqueviri republicanos citados en el n. 31.

41 Tiberius Coruncanius fue cónsul el a. 280 a. C. y también fue el primer plebeyo en ocupar el cargo de Pontífice Máximo. Podemos entender que como Pontífice, en lugar de mantener en secreto sus deliberaciones, como había sido habitual, permitió que los casos se resolviesen en público. No se trata pues de "dictar clases", sino de ejercer en público la tarea de asesorar legalmente y dictar justicia, quizás permitiendo preguntas y resolviendo casos hipotéticos. Cicerón lo elogia varias veces por su sabiduría.

42 En el § 2 le llama Sextus Papirius y es el nombre que habitualmente se usa. Véase allí la nota.

43 Este Apio Claudio Craso es el decenviro mencionado en el § 24 que murió hacia el a. 449 a. C.

44 Este otro Apius Claudius Caecus fue censor el a. 312 a. C. En el § 7 se dice que él había reunido en un libro las acciones que usaban los pontífices y que su amanuense G. Flavius entregó al pueblo. El acueducto que construyó se suele llamar "Apio", pues "Claudio" es el que construyó el emperador Claudio varios siglos más tarde. Pero en el Breviarium historiae romanae de Eutropio también se le llama "Claudio" : Breviarium, 2, 9. Sobre su exhortación a combatir contra Pirro, véase Plutarco, Vida de Pirro, n. 18-19.

45 Se refiere a que introdujo el uso de la letra R en lugar de otras. Varios autores romanos concuerdan en que muchas palabras cambiaron de "S" a "R". Véase Varro, De lingua latina, 7, 26; Cicerón, Epistulae ad familiares, 9, 21, 2.

46 Quizás se refiere a Publius Sempronius Sophus, cónsul el 304 a. C., que derrotó a la tribu de los ecuos. Tito Livio nos ha dejado un discurso suyo en Ab urbe condita, 9, 34, en el que se traslucen sus conocimientos jurídicos.

47 Por error suele ser identificado con Publius Cornelius Scipio Nasica, cónsul el a. 191 a. C.

48 No está claro quién es este personaje, pero suele identificarse con Quintus Fabius Maximus apodado Cunctator que en el 218 a. C. fue enviado como embajador a Cartago donde según Tito Livio protagonizó una escena parecida a la que aquí se describe. Cfr. Ab urbe condita, 21, 18. En todo caso hay bastante confusión en la exposición de Pomponio de varios personajes, nombres, hechos y orden cronológico.

49 Sextus Aelius Paetus fue cónsul el 198 a. C. Su obra está considerada como el primer manual jurídico romano, pues no es una mera recopilación de leyes sino que añadía una interpretación. También es conocido como ius aelianum. Cfr. § 7. Nada más se sabe acerca de Publius Atilius, además de lo que aquí nos cuenta Pomponio: que habría sido contemporáneo a los hermanos Elio y que fue apodado "el sabio". El poeta Ennio lo llama "Catus".

50 Marcus Porcius Cato, apodado el Censor, o el Viejo (234 - 149 a. C.) fue cónsul el a. 195 a. C. Aunque solo a través de su obra De Agricultura nos han llegado algunos tipos de contratos agrarios, sin embargo Cicerón lo alaba como un experto en ius civile (cfr. De Orat. 1, 171) y sabemos que impulsó el senadoconsulto De Bacchanalibus (a. 186 a. C.) para suprimir dichos ritos orgiásticos. A su hijo, Marcus Portius Cato, apodado Liciniano (muerto hacia el 152 a. C.) se le atribuye una obra De iuris disciplina y fue el autor de la llamada regula catoniana sobre legados (D. 34, 7, 1 pr).

51 Publius Mucius Scaevola fue cónsul el a. 133 a. C. y sumo pontífice el a. 130 a. C. Poco se sabe sobre Marcus Iunius Brutus, que no parece que deba identificarse con M. I. Brutus, el viejo, padre del asesino de Julio César, pues aquél debió desarrollar su actividad durante el s. II a. C.

52 Manius Manilius fue cónsul el a. 149 a. C. Como jurista fue muy apreciado y su obra se llamaba Monumenta Maniliana o Actiones Manilianae.

53 Publius Rutilius Rufus (158 - 78 a. C.) fue cónsul en Roma el a. 105 a. C. y legado en Asia el a. 92 a. C. Trató de limitar los abusos de los publicanos y se le atribuye la llamada actio rutiliana sobre la compra de bienes provenientes de una bancarrota. Se conservan fragmentos de varias obras y es citado indirectamente en D. 7, 8, 10, 3; D. 32, 9, 3, 9; etc.

54 Nada sabemos sobre Paulus Verginius, y es probable que el nombre nos haya llegado corrompido. Quintus Aelius Tubero fue cónsul el 118 a. C, y sabemos que escribió sobre los deberes del senado y los jueces. Su maestro de filosofía fue Panecio de Rodas, que introdujo el estoicismo en Roma.

55 Sextus Pompeius Virdoctus no tuvo cargos oficiales pero fue reconocido como un gran erudito en geometría, filosofía y derecho. Fue tío paterno del famoso triunviro Cneo Pompeyo el Grande.

56 Lucius Coelius Antipater, historiador, orador y jurista. Solo han sobrevivido pocos fragmentos de su obra histórica. Es elogiado por Cicerón en De Oratore, 2, 54; Brutus, 26, 102.

57 Lucius Licinius Crassus fue cónsul el a. 95 a. C. y elogiado como orador por Cicerón: Brutus, 38, 143.

58 Quintus Mucius Scaevola fue cónsul el a. 95 a. C. Su tratado Ius civile in libros decem et octo fue la primera exposición sistemática del derecho privado y fue comentado por juristas de los siglos siguientes como Gayo y Pomponio. Nada se conserva de esa obra. En cambio poseemos unos pocos fragmentos de su otra obra 'Οροι (Definiciones), conservados en el Digesto: D. 41, 1, 64; 43, 20, 8; 50, 16, 241; 50, 17, 73.

59 Gaius Aquilius Gallus fue pretor el a. 66 a. C. Se le atribuye la fórmula de la actio doli (Cicerón, De officiis, 3, 60) y la introducción de la stipulatio aquiliana (D. 46, 4, 18; C. 8, 43, 3).

60 Servius Sulpicius Rufus (106 - 43 a. C.) fue un distinguido orador y jurista. Fue cónsul el a. 51 a. C. Se dice que escribió 180 obras, entre ellas el primer comentario al edicto pretoriano.

61 En ningún otro autor romano hallamos confirmación de la anécdota sobre el reproche de Q. Mucio a Servio. Respecto a Kerkinnah, se trata de una isla frente a la costa del actual Túnez, allí los romanos establecieron un importante puerto. Servius murió por enfermedad el a. 43 a. C. cuando fue enviado por el senado para parlamentar con Marco Antonio que sitiaba el ejercito de Bruto encerrado en Módena. Cfr. Cicerón, Philippicae 9, 1-2.

62 Alfenus Varus se llamaba Publius y no Gaius (Mommsen y todos los comentaristas consideran que es una palabra intrusa). Habiendo sido discípulo de Servius Sulpicius no puede tratarse del homónimo (quizás su hijo) que fue cónsul el a. 2 d. C. Escribió una obra jurídica en griego titulada Digesta, que constaba de 40 libros, y que es citada en la compilación justinianea.

63 Aulus Ofilius fue el segundo en escribir un comentario sobre el edicto pretoriano, pero el primero que lo hizo a fondo y de modo sistemático. Ya que no pasó del orden ecuestre (o sea que no fue pretor), debió realizar ese trabajo a petición de otro, quizás de su amigo Julio César.

64 Es el impuesto introducido por Augusto conocido como vicesima hereditatium, un 5% que debían pagar los herederos, excepto si eran familia próxima o pobres. Cfr. Dion Casio, Historia romana, 55, 25, 5. El porcentaje cambió varias veces hasta que fue abolido por Adriano. Cfr. C. 6, 33, 3.

65 Gaius Trebatius Testa tuvo fama de erudito y escribió poesía y sobre derecho civil y sacro. Fue amigo de Cicerón que le dedicó su obra Topica. No sabemos nada sobre su maestro, Cornelius Maximus, o si el texto está corrompido.

66 Aulus Cascellius es recordado en derecho por la introducción del llamado iudicium cascellianum: un tipo especial de juicio contra el que desobedecía un interdicto posesorio del pretor. Cfr. Gaius, Institutiones, 4, 166-169. Valerio Máximo recoge algunas anécdotas sobre su rectitud y erudición jurídica: Facta et Dicta Memorabilia, 6, 2, 12; 8, 12, 1. Nada sabemos sobre su maestro Quinto Mucio Volusio.

67 Quintus Tubero fue cónsul el a. 11 a. C. Durante la guerra civil tomó partido por Julio César y, cuando éste triunfó, acusó de traición a Quinto Legario por no auxiliarle. Aunque el juicio fue ante Julio César, salió derrotado por la hábil intervención de Cicerón.

68 Gaius Ateius Capito (¿30 a. C. - 22 d. C.) fue cónsul sustituto el a. 5 d. C., según parece en recompensa a su apoyo incondicional hacia Augusto (Tácito, Annales 3, 75). Se conserva los títulos de sus obras y citas indirectas pero en general su obra no ejerció un influjo importante, de todos modos su nombre está ligado a la fundación de la escuela jurídica opuesta al brillante jurista Antistius Labeo.

69 Marcus Antistius Labeo (¿54 a. C. - 5/11/22? d. C.) fue un ferviente republicano. Su antipatía hacia el régimen de Augusto le llevó a rechazar el cargo de cónsul (Tácito, Annales, 3, 75-76). Fue un escritor prolífico, profundo conocedor de la gramática y la dialéctica (Aulus Gellius, Noctes Atticae, 13, 10, 1) y su obra jurídica fue muy apreciada y comentada incluso varios siglos después. En el Digesto se conservan fragmentos de dos obras que recogían sus opiniones: Probabilia (πιθανa = persuasivas), resumida por Paulus, y Posteriores (= póstumas), una obra póstuma editada por un autor anónimo. Se le considera fundador de la primera escuela de derecho.

70 Suffectus : era el magistrado elegido para ocupar un cargo que había quedado vacante durante el año de servicio. En época imperial cambió el sentido en cuanto el cargo de cónsul se volvió honorífico y duraba 6 o incluso 4 meses, especialmente en el s. I-II.

71 La rivalidad personal entre Labeo y Capito se traslado al plano jurídico. Algunos han puesto la hipótesis que se trataría de distintas escuelas de pensamiento, es decir, distintas teorías del derecho. Quizás lo más probable es que simplemente se trataría, tal como explica Pomponio, de diferencias en la práctica legal, en el énfasis en la tradición (Capito) o en la renovación (Labeo).

72 A partir de la edición de Mommsen se introduce los § 48-53, mientras que antes todo se incluía en el 47.

73 Massurius Sabinus vivió en la primera mitad del s. I. Su obra más famosa fue una exposición sistemática del derecho civil (derecho de sucesiones, de personas, de obligaciones, de cosas). La obra tuvo gran repercusión y se escribieron numerosos comentarios siguiendo su esquema, obras que por eso se titulan Ad Sabinum. Según Pomponio fue el sucesor de Capito y jefe de la llamada escuela sabiniana.

74 Marcus Cocceius Nerva fue cónsul sustituto el a. 22 y se suicidó el a. 34, cuando cayó en desgracia ante Tiberio.

75 El paso de la República hacia el Principado produjo cambios en la actividad de los juristas, que tradicionalmente se resumía en cavere (elaborar fórmulas), agere (actuar en juicios), respondere (dar opiniones legales). La tarea de elaborar fórmulas se recortó debido a la preponderancia del edicto del pretor y los ediles curules, aunque subsistió en el campo del derecho de sucesiones. La tarea del abogado permanece casi inalterable. La tarea de respondere fue durante el Principado la principal actividad de los juristas; a medida que crecían las leyes y se volvían más complejas las situaciones los litigantes tenían necesidad que un jurista les diese una interpretación de las leyes y les asesorase sobre el mejor camino legal a seguir. El valor de estas respuestas residía en el prestigio personal del jurista. Sin embargo en tiempos de Augusto apareció el ius publice respondendi. A la luz del texto parece que el ius respondendi no arrebataba a los demás juristas su tarea de respondere, pero quien lo tenía gozaba de la máxima autoridad, pues hablaba en nombre del emperador y por lo tanto era vinculante para el juez. Por lo tanto debió ser un privilegio que se concedía a pocos y muy notables juristas, para evitar conflictos e inseguridad legal. Después de Adriano cayó en desuso, cuando se impuso una nueva forma de legislar, interpretar y administrar justicia.

76 Es decir concederse por los méritos demostrados, no a cualquiera que lo pida.

77 Gaius Cassius Longinus era de la alta aristocracia, bisnieto de uno de los asesinos de Julio César, célebre jurista en su tiempo y cónsul sustituto el a. 30. Suetonio insinúa que Nerón ordenó que se suicidase, pero Pomponio y Tácito afirman que fue desterrado a Cerdeña (a. 65), perdonado por Vespasiano y murió más tarde (a. 69).

78 Es una errata de Pomponio: se llamaba L. Naevius Surdinus. El a. 30 fueron cónsules Marcus Vinicius y Lucius Cassius Longinus (que fue marido de Drusila, la hermana de Calígula) y en el segundo semestre fueron Surdinus y el jurista Gaius Cassius Longinus.

79 Sempronius (?) Proculus (¿2 a.C. - 66?) fue jefe de l escuela de los proculianos. Escribió un manual para estudiantes llamado Epistulae porque los casos son expuestos de modo didáctico como un intercambio de cartas. Se conservan varios fragmentos en el Digesto: D.8, 6, 16; D. 41, 1, 56; D. 50, 16, 124-126; etc.

80 Hijo de M. C. Nerva mencionado en § 48. Fue padre del emperador Nerva.

81 Gnaeus Arulenus Caelius Sabinus fue cónsul sustituto el a. 69. Escribió un libro De edicto aedilium curulium.

82 Pegasus fue praefectus urbi el a. 75 y cónsul sustituto el a. 90. Se le atribuye el senatusconsultum Pegasianum (a. 73) que concedía al heredero conservar la cuarta parte de los fideicommissa que debía entregar según la voluntad del testador. Justiniano ordenó no mencionarlo en el Digesto. Cfr. const. Tanta, 6 b.

83 Iavolenus Priscus fue cónsul sustituto el a. 97 y miembro del consejo imperial de Nerva, Trajano y Adriano. En el Digesto se conservan fragmentos de sus obras Ex Cassio libri XV, Epistolarum libri XIV y Ad Plautium.

84 Publius Iuventius Celsus, hijo (67 - 130), fue cónsul el a. 115 y 129. En el Digesto se conservan fragmentos de su obra Digeston. También es recordado por el senatusconsultum Iuventianum, dictado en tiempos de Adriano, que trataba sobre reclamaciones del aerarium populi romani contra privados para recuperar herencias vacantes.

85 Publius Salvius Julianus (110 - 170) fue cónsul el a. 148. Por orden de Adriano revisó y codificó los edictos pretorios y ediles, lo cual se tradujo en el llamado Edictum Perpetuum. Su obra más importante fue su Digeston, una obra que es abundantemente citada en el Digesto y por otros autores clásicos. Después de su tiempo, las dos escuelas jurídicas (sabinianos y proculianos) decayeron y desaparecieron.

86 Lucius Priscus Neratius fue cónsul sustituto el a. 97 y miembro del consejo imperial de Trajano y Adriano. Fue el último líder de la escuela proculiana. En el Digesto se conservan fragmentos de varias de sus obras (Membranarum libri VII, Regularum libri XV, Responsorum libri III).


 
Traduccion fragmentos del libro I del Digesto de Justiniano por Pedro E. León Mescua se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
Basada en una obra en www.archive.org/details/corpusiuriscivi02mommgoog.
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