PEDAGOGÍA DIALÉCTICA

LA PEDAGOGÍA DIALÉCTICA

La Pedagogía Dialéctica es una propuesta teórico-práctica alternativa, cuyo propósito básico es guiar el proceso enseñanza-aprendizaje en los niveles básicos; y fueue creada por el Maestro Misionero Romeo Froylán Caballero Ramos, en los tiempos de la globalización económica.


PRESENTACIÓN

 

Durante y una vez terminada la segunda guerra mundial, la Secretaría de Educación Pública (SEP) trabajó alrededor de una política educativa llamada de unidad nacional, cuyo objetivo central era crear una escuela que fuera benéfica  para todos (neutra), evitando diferencias entre pobres y ricos; hombres y mujeres; obreros y campesinos; etc. Con ese pretexto se fue abandonando poco a poco el sentido transformador y humanista de las escuelas racionalista, rural y socialista; sentando las bases para que las escuelas se fueran aislando de la comunidad de la que formaban parte.

 

A partir de ahí, se asignó al profesor y a la profesora de grupo, un rol cada vez más intelectualista, cuyos propósitos básicos fueron los de enseñar a leer y escribir, los rudimentos del cálculo; los inicios en las ciencias sociales y naturales; y la educación para la salud. Todavía por un tiempo más se mantuvo la educación tecnológica, pero cada vez más teórica que práctica. De ahí en adelante, lo que sucedía fuera de la escuela ya no debía preocuparle ni al maestro ni a los alumnos.

 

Con ello, decayó también la pléyade de grandes educadores de la llamada época dorada de la educación mexicana; es decir, de las décadas  de los 20´s, 30´s y 40´s, cuyas producciones fueron quedando en el olvido. Como consecuencia de lo anterior, se empezaron a importar las teorías e ideas educativas vigentes en las grandes potencias industriales. Así se abandonó el camino propio y se trajeron de otros países los principios de las reformas educativas siguientes, desde la escuela del amor de Ávila Camacho, hasta la actual reforma educativa iniciada en 1993.

 

Nuestro sistema escolar creció y creció en las décadas siguientes, y no obstante los relativos avances  que se han tenido en materia educativa, el nivel académico de los alumnos sigue siendo no satisfactorio, tanto en las escuelas oficiales como en las particulares, con las excepciones normales. Por cierto en muchas estas últimas, con el fin de despegarse de las oficiales y vender sus productos, se acude frecuentemente a la memorización y al aprendizaje mecánico, como el número de palabras por minuto que puede leer el alumno; la cantidad de operaciones aritméticas que puede realizar en un determinado tiempo; o la recitación de hechos históricos, geográficos o biológicos; pero al no estar relacionados estos hechos con un aprendizaje significativo, terminan por transformarse en cápsulas informativas, que la mayor parte de veces se olvidan o quedan solamente gravadas en la memoria para lucimiento personal.

 

Académicamente esto se refleja en el hecho de que el alumno de-codifica textos escritos, pero muchas veces no entiende lo que lee. Aprende a manejar el algoritmo de las operaciones aritméticas pero no puede resolver problemas matemáticos. Realiza trabajos esc5ritos sobre contaminación, temas sexuales, salud; pero no es capaz de cooperar en la solución de esta problemática.

 

¿Cómo resolver esta problemática?  En las raíces hay múltiples causas económicas, políticas, técnico-pedagógicas, etc.; que solamente atacándose en conjunto, podremos acercarnos a su solución. Los centros de investigación que imponen las directrices que ha de seguir nuestro sistema educativo, han creído que para ello basta con introducir nuevos planes y programas de estudio, nuevos libros de texto, diferentes materiales didácticos, etc. Pero los fracasos obtenidos nos han mostrado que eso es necesario, pero no suficiente, por lo que habrán de buscarse  alternativas reales, poniendo en principio énfasis en la necesidad de una alta capacitación para los docentes  y la toma de conciencia de todos los que participamos dentro del sistema escolar.

 

La propuesta que manejamos en este libro, consiste en seguir desarrollando una pedagogía mexicana, congruente con nuestra forma de ser, nuestra problemática y nuestro desarrollo histórico y alrededor de ella, un conjunto de acciones para implementar sus principios; y un programa de investigación que le permita nutrirse de la realidad. En concreto, nuestra propuesta es la aplicación de la teoría educativa en formación que hemos llamado la pedagogía dialéctica.

 

Las finalidades que nos hemos trazado en la pedagogía dialéctica no son fáciles de alcanzar, puesto que en nuestra sociedad, al igual que en todas las sociedades en donde se den los enfrentamientos de lucha por el poder; los saberes oficiales se imponen desde arriba y son por lo general acordes con la ideología predominante y con los grupos de poder; dejando pocos espacios para saber no oficiales.

 

Estos últimos son los que se dan directamente en cada área de trabajo o del conocimiento humano. En las escuelas, los saberes no oficiales surgen de la base magisterial y responden más plenamente a las inquietudes e intereses de los profesores de grupo y de la educación transformadora en general; por lo que son obstaculizados por los grupos que controlan la educación. Tal es el caso de la pedagogía dialéctica.

 

La pedagogía dialéctica surgió en los tiempos de la globalización económica en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros y se ha estado desarrollando en las escuelas y entre los maestros y las maestras de base. Este libro reúne de alguna manera los primeros supuestos teóricos (irán surgiendo más porque es una teoría en formación) y el relato de las principales acciones que se están dando por los profesores que han adoptado  la pedagogía dialéctica como guía científica y espiritual para su trabajo docente: Los maestros misioneros del tercer milenio.

 

Hemos trabajado hasta hoy, más teoría y práctica educativa alrededor de la didáctica de la matemática, debido a que el autor se dedica a esta área del conocimiento, pero esperamos e invitamos a los lectores de otras áreas, a desarrollar temas específicos de español, ciencias sociales, ciencias naturales, educación para la salud, educación ambiental, etc.

 

Los maestros y maestras interesados en profundizar, discutir o anexarse a nuestro proyecto, pueden acudir al museo didáctico de la matemática en la BENM, donde el autor los atenderá con gusto.

 

EL AUTOR

 

 

 

LA ESCUELA MEXICANA DEBE RECUPERAR SU PAPEL DE AGENTE DE MOVILIDAD SOCIAL. DEBE SER UN MEDIO DEMOCRATIZAR PERMITIENDO UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD PARA TODOS SIN IMPORTAR CLASE SOCIAL, GÉNERO O ETNIA. LOS MÁS PREPARADOS DEBEN TENER MEJORES OPCIONES DE TRABAJO Y SUPERACIÓN, NO COMO EN LA ACTUALIDAD QUE GRAN PARTE DE LOS MEJORES ALUMNOS TERMINAN SIENDO ASESORES O TRABAJADORES DE LOS MENOS PREPARADOS.

 

ES UNA ABERRACIÓN CUANDO SE LEEN ANUNCIOS SOLICITANDO PROFESIONISTAS DE UNIVERSIDADES PRIVADAS Y ACLARANDO QUE ES INÚTIL  PRESENTARSE A LOS EGRESADOS DE UNIVERSIDADES O ESCUELAS DE EDUCACIÓN SUPERIOR PÚBLICAS.  ¿POR QUÉ SE TIENE MIEDO DE DAR OPORTUNIDAD A  ÉSTOS ÚLTIMOS?  ¿SERÁ PORQUE SE BUSCAN PRINCIPALMENTE PROFESIONISTAS SIN CONCIENCIA SOCIAL QUE RESULTAN BUENOS CAPATACES?

 

 



A TERMINAR CON EL COMPLEJO DE INFERIORIDAD DEL MEXICANO

 

MALINCHISMO, DISCRIMINACIÓN RACIAL Y DERROTISMO

 

Uno de los graves problemas que aquejan al mexicano es su complejo de inferioridad, que se manifiesta de tres formas básicas: el malinchismo, la discriminación racial y el derrotismo.

 

El malinchismo se manifiesta cuando se muestra preferencia por todo lo extranjero frente a lo nacional. Por tal motivo, un(a) malinchista siempre preferirá los productos materiales y las creaciones artística y espirituales de precedencia extranjera, sin reflexionar en la mayoría de casos sobre la calidad, ni sobre las consecuencias que para la economía del país y para el nivel de vida de sus habitantes, ocasiona dicha preferencia.

 

En lo económico, el malinchismo ha llevado y continúa llevando a la quiebra a muchas empresas nacionales,  que no pueden competir con las extranjeras. Y el hecho de no poder competir, no necesariamente está relacionado con la calidad; ahí está el ejemplo de las compañías refresqueras, en donde la embotelladora mexicana Pascual, produce refrescos embotellados de mejor calidad que los productos de la Coca Cola y la Pepsi Cola; y sin embargo, el volumen de ventas es totalmente favorable para las transnacionales, debido principalmente a las campañas publicitarias y a varias prácticas de carácter monopólico. Ejemplos similares se dan en las industrias textiles, del vestido, de la cerveza, del calzado, etc.

 

Pero el malinchista no ve estos hechos y participa inclusive en situaciones tragicómicas. Por ejemplo, es conocido de muchas personas el hecho de que varios artículos producidos con materia prima y mano de obra mexicanas, son vendidos al extranjero, en donde les ponen etiquetas de marcas extranjeras y después son regresados a México, vendiéndose a precios muy superiores. El malinchista sin ser consciente en la mayor parte de los casos, se encuentra en el mercado con el mismo producto, pero con marca nacional a precio más bajo y marca extranjera a precio más alto,  prefiriendo siempre esta última presentación.

 

En lo cultural, el malinchista prefiere películas, música, obras de arte o teorías de todo tipo generadas en el extranjero, aunque no correspondan a nuestra idiosincrasia y su calidad deje mucho que desear. Esto se ha dado sobre todo después de la segunda guerra mundial y está basado en las grandes campañas que muchas compañías transnacionales realizan en complicidad con desnacionalizados criollos, desprestigiando a nuestra producción nacional, poniéndoles las etiquetas de churros o productos para nacos.

 

La discriminación racial o mas bien la autodiscriminación racial, se da cuando un mexicano proporciona un trato de segunda o de tercera a sus compatriotas frente a los extranjeros. Caso típico de esto se da en algunas empresas turísticas situadas sobre todo en los centros más visitados por los extranjeros, en donde si el mexicano no lleva dólares o no es güero, recibe un trato discriminatorio en su propia patria, de meseros y otros prestadores de servicios aunque estos sean también mexicanos y morenos. También se da cuando cualquier compatriota se siente superior o inferior a otro por el color de su piel. Muchos(as) morenos(as) dicen en ocasiones “tiene un niño muy bonito, es güero y de ojos azules”, “es una muchacha muy bonita, alta, güera y de ojos verdes”, “no das un quinto por él, es chaparrito, moreno y gordito”; escondiendo en estas aseveraciones, una discriminación a sí mismo pues aprecia mucho más la piel blanca que la suya propia. Esto ocasiona que actualmente tengamos muchos mexicanos blancos de piel morena. Es decir, que piensan y sienten como blancos, siendo morenos.

 

El derrotismo se manifiesta sobre todo en los aspectos competitivos, en donde una buena parte de nuestros compatriotas, sacan a relucir su complejo de inferioridad, al enfrentarse a los extranjeros. Caso típico resulta el caso de los futbolistas profesionales y los deportistas de competencia en lo general. Hay que aclarar que cuando este complejo de inferioridad es vencido, el mexicano es capaz de derrotar a cualquiera. Hay varios casos individuales conocidos que confirman esta situación.

 

El complejo de inferioridad del mexicano, nos ocasiona muchos problemas y sobre todo nos paraliza para emerger como una nación fuerte, soberana y poderosa; y de no ser superado nos conducirá a ser siempre un pueblo derrotado, humillado y explotado. Mas ¿Cómo surgió este complejo de inferioridad? ¿Cómo se fue adueñando de las mentes de muchos mexicanos? ¿Cómo podrá ser desterrado? Son preguntas que a todos nos inquietan y que tratarán de ser analizadas y contestadas en el presente libro, desde la perspectiva de la pedagogía dialéctica.

 

Nuestras tesis, es que el complejo de inferioridad del mexicano es de origen cultural y que sólo podrá ser superado con el desarrollo de una identidad cultural. Así que comencemos su análisis acercándonos al concepto de cultura.

 

CONCEPTO DE CULTURA

 

Desde un punto de vista tradicional, se ha conceptualizado a la cultura de acuerdo al modelo de la cultura europea. Por tal motivo, se dice que una persona es culta si conoce y aprecia la música clásica (de origen europeo), la pintura, la escultura y la danza de origen europeo o vista con ojos europeos; así como la literatura, el pensamiento, las costumbres y en general los bienes culturales surgidos dentro de la civilización occidental (de origen europeo). Desde este punto de vista, las producciones artísticas, costumbres y pensamientos de los pueblos autóctonos no europeos, son reducidos a folklore, para diversión o asombro momentáneo de turistas.

 

Por tanto, según esta postura tradicional, la cultura europea es universal, ahistórica y aespacial, pues puede y debe ser llevada a todos los países del mundo sin importar sus raíces; por lo que por definición, los pueblos de Europa son cultos, mientras que los pueblos autóctonos de América Latina, África, Asia y Oceanía son incultos y primitivos, lo cual es una posición a todas luces racista.

 

Mas el mito de nuestro salvajismo, no surgió al azar, sino que responde a intereses económicos, políticos e ideológicos muy concretos: justificar la conquista, explotación y robo de nuestras riquezas nacionales.

 

En contraposición, nuestro concepto de cultura es diferente. Para nosotros, la cultura es una síntesis dinámica de las conciencias individual y colectiva de un pueblo; y de las producciones histórica, material o espiritual de cualquier sociedad o grupo humano. Por tal motivo, los mexicanos y cualquier otro pueblo de los llamados del tercer mundo, somos pueblos cultos, generadores de cultura y además portadores de culturas muy ricas.

 

EL ORIGEN DE NUESTRO COMPLEJO: LA CONQUISTA ESPAÑOLA

 

En nuestro país, el complejo de inferioridad se inicia con la conquista por los españoles de lo que hoy es nuestro territorio y nuestro pueblo, a partir de 1521; pues una de las armas básicas usadas por los conquistadores fue la invasión cultural que nos fue imponiendo una visión del mundo de acuerdo a los invasores (de origen europeo), al mismo tiempo que intentaba destruir todo vestigio cultural de los pueblos conquistados.

 

Con la colonización, las culturas autóctonas fueron condenadas a la marginación y la clandestinidad, pero sobrevivieron. En México, la dominación bloqueó el proceso histórico del desarrollo de nuestros pueblos. La práctica de la dominación colonial, exigió la opresión cultural y pretendió el aniquilamiento de nuestros rasgos culturales esenciales. Destruyó todo intento de identificación cultural entre nosotros y pretendió por medio de la educación, la práctica de las relaciones sociales y la misma vida familiar, generar un sentimiento de inferioridad ante los conquistadores españoles. De esa manera la dominación se pudo prolongar, no sin vivir ciertos movimientos independentistas durante cerca de tres siglos.

Y no obstante los grandes avances de los pueblos prehispánicos en astronomía, medicina, arquitectura, matemáticas, etcétera; se nos impuso a sangre y fuego, la creencia de que nuestros antepasados eran salvajes, primitivos e inferiores, De ahí que termináramos en muchas ocasiones por aceptar que los blancos tenían el derecho de gobernarnos por estar mejor preparados para ello. Mas la conquista también trajo algunos aspectos positivos, como el mestizaje que dio origen al pueblo mexicano y muchos conocimientos científicos y prácticos que se desconocían en la América de esos tiempos.

 

A CONTINUACIÓN LA CONQUISTA FRANCESA

 

 Una vez superados los tres siglos de dominación española, vino más adelante la conquista de nuestros territorios por Francia en el siglo pasado, que aunque duró muy poco tiempo, reafirmó el sentimiento de inferioridad del mexicano ante los europeos blancos. Lo culto y lo mejor de esos tiempos fue lo francés, que encontró eco en las capas altas de la sociedad mexicana.

 

Hay que recordar simplemente que algunos de los altos oficiales del ejército invasor fueron mestizos que hicieron suya la ideología de la ocupación. Lo mismo sucedió con los mexicanos que deambulaban por la corte del Emperador Maximiliano. Y el sentimiento de inferioridad ante los franceses se prolongó más allá de la conquista, pues durante la dictadura porfirista la admiración y el gusto por lo francés se adueñó, sobre todo del llamado grupo de los científicos.

 

EN LA ACTUALIDAD LOS NORTEAMERICANOS

 

Si bien la dominación colonial imperialista tuvo su auge en el pasado y aparentemente murió en el presente siglo, el neocolonialismo económico ha clavado sus garras en nuestro pueblo en el presente, con cadenas más sutiles, podríamos decir, casi imperceptibles para muchos. Cadenas que atan a nuestro país presumiblemente independiente. De esta manera, nuevamente estamos siendo conquistados, pero ahora por los norteamericanos, que se han ido adueñando de la economía de nuestro país,  enriqueciéndose con nuestras materias primas, nuestra mano de obra barata y nuestro mercado. Y para hacer más sencilla la dominación, nos están invadiendo también culturalmente, imponiéndonos sus visión del mundo, sus hábitos, sus preferencias y sus estilos de vida.

 

El neocolonialismo anglosajón (que también es un pueblo europeo trasplantado), ha logrado conquistar la mente de muchos mexicanos al grado de que parte significativa de nuestros compatriotas, aspiran a convertirse en parte del imperio norteamericano, sin darse cuenta de que los norteamericanos no los quieren como socios, sino como subalternos y en gran cantidad de casos como sirvientes. Sus productos comerciales nos invaden y los mexicanos los consumimos con gusto aparente. Sus costumbres penetran a través de la televisión, la radio y el cine;  y van siendo aceptadas.

 

En general hay un sentimiento de aceptación hacia esta penetración cultural, sin darnos cuenta de que al igual que en el pasado, son mayores los aspectos negativos que hemos tomado de los norteamericanos: la drogadicción, la prostitución, la violencia, el crimen organizado, la desintegración familiar, el SIDA y muchas otras enfermedades sexuales, etc. Y sin embargo muchos mexicanos piensan que el modelo de vida norteamericano es el mejor.

 

LA RESISTENCIA  CULTURAL COMO ARMA DE LIBERACIÓN

 

No obstante lo negativo de la invasión económica y/o cultural, no dudamos que dicha invasión norteamericana, también habrá de dejarnos algunos aspectos positivos, sin embargo, pensamos que gran parte de nuestros problemas de pobreza, vasallaje y dominación, sólo podrán ser superados, cuando logremos desarrollar una identidad cultural propia del mexicano, que nos permita ser un pueblo mestizo fuerte, en el cual habrán de seguirse fusionando los aspectos más positivos de las culturas americanas, europeas, asiáticas y africanas; para sin complejos seguir construyendo no sólo la raza cósmica enunciada por el maestro Vasconcelos, sino la cultura cósmica, la cultura terrícola, en la que habrán de sintetizarse todas las culturas de nuestro planeta.

Sin embargo, para tal fin hay que generar en primer término una resistencia cultural que tenga como propósitos fundamentales: el desarrollo de un nacionalismo que nos identifique; desechando lo negativo de nuestros valores y tradiciones culturales, al mismo tiempo que incorporamos críticamente los aspectos positivos de la cultura universal.

 

Hoy ya no son nuestros enemigos los españoles y los franceses, y podemos tratarlos como iguales intercambiando lo mejor de cada pueblo. Esperamos que lo mismo pase con nuestros vecinos del norte en un futuro cercano.

 

La resistencia cultural que se propone ante la invasión cultural cada vez mayor, está integrada por  todas las acciones que nos permitan recobrar el derecho a tener una historia propia. Debemos comprender que nuestras raíces indígenas son tan importantes como las europeas. Que el color de nuestra piel morena es signo de orgullo y de dignidad, que el mestizaje es el futuro de la humanidad.

 

Mas dentro de esta lucha de resistencia cultural, debemos hacer muchos y muy dolorosos sacrificios. Por ejemplo, debemos renunciar a la compra de todos esos artículos extranjeros que también se producen en México, pues su compra nos empobrece y nos esclaviza. Debemos consumir refrescos, juguetes, artículos de limpieza, libros, materiales didácticos, música, películas, etc., producidos en nuestro país, con mano de obra y materia prima nacionales; aunque en algunos casos pudieran tener una calidad menor a la de los extranjeros, pues es lo que da trabajo a los mexicanos y es la única manera de incrementar nuestra riqueza.

 

Tenemos que hacer pactos con los empresarios nacionales, para que nuestro sacrificio de consumidores, no sea exclusivamente para su beneficio, sino para provecho de todos, formando ligas de productores y consumidores nacionalistas, Una liga nacionalista de productores y consumidores, debe tener como objetivos básicos, la educación de productores y consumidores; la realización de grandes campañas para consumir los productos nacionales y boicotear los extranjeros. Sólo consumamos lo extranjero que no se produce en México.

 

También deberemos formar grupos nacionalistas de “orgullo mestizo” en nuestras escuelas, nuestras colonias, nuestros pueblos o nuestras comunidades en general, que en círculos de estudio discutan y analicen la grandeza del pueblo mexicano y de nuestra historia patria. Grupos que promuevan la creación cultural del pueblo mexicano. Grupos que generen arte, ciencia, filosofía y tecnología mexicana.

 

Los grupos de “orgullo mestizo”, habrán de educar a nuestro pueblo, para que comprenda que el nacionalismo no debe ser el hecho de gritar o emborracharse en las fiestas patrias de septiembre; ni de gritar ¡Viva México! vestido de mariachi; ni de apoyar fanáticamente a nuestra selección nacional de fútbol o a los jugadores mexicanos que triunfan en el extranjero, si sus triunfos son únicamente para beneficio de ellos o para glorificar las culturas extranjeras.

 

Nuestro nacionalismo, ha de ser el que nos permita ser un pueblo libre y sin complejos. Un pueblo creador de cultura propia, compuesto por artistas, deportistas, científicos, profesionistas, empresarios y pensadores mexicanos que sientan el orgullo de tener una cultura e identidad nacionales propias frente a lo extranjero. Y para generar este nacionalismo ha surgido la  pedagogía dialéctica.

 

¿QUÉ ES LA PEDAGOGÍA DIALÉCTICA?

 

UN PRIMER ACERCAMIENTO CONCEPTUAL

 

La pedagogía dialéctica es una teoría inscrita en el marco de la pedagogía científica (valga la redundancia para acentuar el carácter científico de la pedagogía que muchos académicos niegan); que se asemeja a otras teorías pedagógicas en el objeto de estudio, metodología de investigación y lógica interna; y que se diferencia en sus finalidades, valores y forma de interpretar la realidad.

FINALIDADES DE LA PEDAGOGÍA DIALÉCTICA

 

La pedagogía dialéctica ha surgido en México y sienta las bases para impulsar un movimiento social encaminado a formar individuos cuyo objetivo central sea la conformación de una nación fuerte y poderosa, trascendente; pluricultural  y  pluriétnica. Aplicando la pedagogía dialéctica también se pretende formar ciudadanos creativos, competitivos a nivel mundial, y solidarios con sus semejantes; pero ante todo capaces de resolver problemas y ser transformadores progresistas de su realidad.

 

Aunque la pedagogía dialéctica ha surgido en México, sus supuestos y planteamientos generales pueden ser aplicados en cualquier parte del mundo, en especial en los países pobres y explotados del llamado tercer mundo, con la condición de tomar en cuenta la historicidad y las condiciones culturales de cada país o región.

 

La pedagogía dialéctica es una teoría que permite descubrir, explicar y aportar elementos para la solución  de los problemas más sentidos de la sociedad mexicana en lo particular; y los de los países oprimidos del mundo en general, a través de la educación y la concientización de sus habitantes. Así, la pedagogía dialéctica ha de guiar a los profesores de educación básica y normal para enfrentar los problemas de contaminación, inseguridad pública, corrupción, compra-venta de la justicia  democracia imperfecta, injusta distribución de la riqueza, sometimiento y dependencia nacional, drogadicción y alcoholismo, SIDA, desnutrición, desintegración familiar, embarazo precoz, violencia sexual, abuso con los menores, niños de la calle, etc.

 

LOS MAESTROS MISIONEROS

 

Los profesores que adoptamos la pedagogía dialéctica como guía teórica (maestros misioneros) debemos vencer, en primer término, estancamientos e inercias dentro de nuestras instituciones educativas,  con el fin de romper las barreras físicas y psicológicas que separan a las escuelas de las comunidades donde se encuentran; procurando rescatar el triple papel que tuvieron los profesores mexicanos rurales de los años 20´s, 30´s y 40´s: educadores, líderes sociales y constructores de una nación libre y poderosa.

 

Por tal motivo, los maestros misionero no aspiramos a ser eruditos, si no transformadores humanistas de nuestra realidad. Además, los maestros misioneros consideramos que la grave crisis educativa actual no se podrá resolver únicamente con mejoras de tipo técnico-pedagógico, como nuevos planes y programas de estudio, mejores libros y materiales didácticos, etc., si no que además se requieren realizar acciones en los aspectos político, económico y/o cultural.

 

En otras palabras, los maestros misioneros luchamos por:

 

·              Que México sea una nación fuerte y poderosa, que no se someta a los designios de ninguna otra, y que permita a los mexicanos organizarse para satisfacer sus necesidades materiales fundamentales como vivienda, comida vestido, etcétera; y algunas de sus necesidades psicológicas básicas como: los sentimientos de pertenencia, de seguridad, de fortaleza. Es decir, la pedagogía dialéctica es un motor para despertar conciencias y formar individuos que abandonen las posturas derrotistas, malinchistas y de frustración que en muchas ocasiones nos han identificado.

 

Para esto, debemos hacer a un lado las experiencias negativas de los mexicanos de ayer y hoy, cuyas posturas han sido pusilánimes y débiles de carácter, y rescatar en cambio nuestras mejores tradiciones de orgullo y fortaleza. Hay que ir a los espíritus indomables y avanzados de aztecas, mayas, tarascos, mixtecos y zapotecos, gran parte de los cuales prefirieron morir antes que ser sometidos por los españoles.

 

·              Hay que rescatar las actitudes heroicas de los insurgentes y reformadores de los siglos XVIII y XIX (Hidalgo, Juárez, Morelos, etc.), que brindaron su sangre y sacrificio para comenzar a construir el país que hoy tenemos. Hay que recobrar las posturas soberbias y de entrega social de Francisco Villa, Emiliano Zapata y Lázaro Cárdenas en defensa de los débiles y de la nación. Hay que retomar las ansias de libertad y transformación de todos los héroes anónimos, de Juan Pueblo que creyó y lucho por los ideales de justicia y bienestar para todos.

 

·              Formar una  gran  nación  trascendente,  porque  consideramos  que  a  México le ha tocado desempeñar un papel central en la conformación de una auténtica cultura universal mestiza: Primero fue la fusión de las culturas indígenas y española, de las cuales somos herederos directos; ahora es la fusión de los mexicanos con los anglosajones de Estados Unidos de América; es decir, estamos conformando una nueva fusión de la cual habrá de surgir un mestizaje más universal y de la cual la nación mexicana es el heraldo.

 

·              Consolidar una nación pluricultural y pluriétnica que considere con igual valor las culturas occidentales y las culturas no occidentales (por ejemplo, nuestras culturas indígenas). Únicamente de un trato entre iguales, habrá de surgir una nación mestiza que incorpore lo mejor de cada cultura.

 

·              Construir una nación que sea capaz de brindar a todos sus integrantes un mínimo de bienestar material y espiritual y la posibilidad de una vida digna, sin causar lástimas ni implorar caridad; que no se base la riqueza de unos cuantos en la desdicha de las mayorías.

 

·              Para lograr sus finalidades, hay que considerar que la pedagogía dialéctica ha surgido dentro de la corriente del normalismo mexicano (el cual reconocemos como fuente primaria de inspiración), en los albores del siglo XXI y en plena época de la globalización económica. Además, la pedagogía dialéctica conceptualiza al fenómeno educativo como un fenómeno eminentemente social, motivo por el cual se considera que la educación está sujeta a todas las contradicciones de la sociedad en la que surge y se manifiesta; y dentro de éstas nos interesa en especial el análisis de las relaciones de poder que se dan entre los países y entre los individuos, mismas que son permeadas por la clase social, el género y la etnia; cuyos efectos llegan hasta la escuela.

 

VALORES Y BIENES CULTURALES QUE PERSIGUE LA PEDAGOGÍA DIALÉCTICA

 

Los maestros misioneros consideramos fundamental la aceptación crítica de valores humanos por parte de los mexicanos a través de la escuela y la educación en general. Por ello es necesario distinguir entre los conceptos de bienes y valores culturales. El hombre hace los bienes, de acuerdo con su época y cultura. Los valores en cambio son abstracciones de diferentes épocas y culturas, por lo que son denominador común en varios tiempos y lugares. Es decir, los bienes cambian de cultura en cultura y de época en época, mientras que los valores son de larga duración y permanencia.

 

Los bienes que queremos construir y los valores que queremos fomentar, son entre otros:

 

·         Tolerancia (a otras formas de formas de pensar y ser ).

·         Honradez (personal, laboral, etc.).

·         Solidaridad (para con sus semejantes).

·         Dignidad (en actitudes y formas de ser).

·         Utilidad (para aplicar conocimientos a la solución de problemas).

·         Valentía (para defender los derechos propios y ajenos).

·         Respeto (a la vida, a los ancianos, a los más débiles, etc.).

·         Creatividad (para innovar, cambiar y transformar).

·         Belleza (para disfrutar de la música, la lectura, y las demás bellas artes).

·         Verdad (para buscarla en la ciencia y en la vida misma).

·         Justicia (para el ser y el deber ser).

·         Libertad (en lo personal y social, sin caer en el anarquismo).

·         Crítica (en el sentido de encontrar lo bueno y lo malo de las cosas y la vida).

FORMA DIALÉCTICA DE INTERPRETAR LA REALIDAD

 

La pedagogía dialéctica es una teoría del fenómeno educativo, que tiene dos ramificaciones fundamentales: la teoría educativa (pedagogía) y la práctica educativa (didáctica). La teoría educativa persigue la reflexión  y el establecimiento de la relación causa-efecto de todos los aspectos que inciden en los fenómenos educativos; mientras que la didáctica pretende guiar  y enclarecer la práctica educativa mediante la aportación y el análisis crítico de métodos, teorías y procedimientos de enseñanza.

 

La teoría de la educación y la práctica educativa confluyen en el concepto de praxis educativa. La praxis educativa, no sólo debe considerarse en su dimensión científica, si no también en su dimensión artística, pues educar también implica creatividad, espontaneidad y emotividad de quien enseña y quien aprende.

 

La pedagogía dialéctica, al estar fundamentada por la corriente filosófica dialéctica, es una perspectiva que concibe a la realidad en la que se da el fenómeno educativo, en constante movimiento y transformación (en un sentido evolutivo) desde la naturaleza, en el planeta Tierra y sus entornos cercanos; hasta las sociedades humanas y por consecuencia a su culminación más alta: el pensamiento, que a su vez es parte de la realidad.

 

El pensamiento existe, pero sus existencia es diferente a la de la naturaleza y la sociedad Es conveniente subrayar  también que el pensamiento no puede existir separado de la persona que piensa, es decir, no existe el pensamiento puro.

 

En el presente, naturaleza,  sociedad y pensamiento; conforman nuestra realidad única e indivisible. Hacia el futuro (todavía muy lejano) la transformación de la naturaleza ha de seguir un camino involutivo, en el cual desaparecerá la vida y el pensamiento, para continuar con un nuevo ciclo.

 

LOS MOTORES DEL CAMBIO Y LA TRANSFORMACIÓN

 

Algunos motores del cambio y la transformación de la realidad son las fuerzas antagónicas o contradicciones que se encuentran dentro de cada ser o fenómeno en permanente lucha y unidad; es decir, fuerzas antagónicas que siempre se presentan juntas en la naturaleza, la sociedad  o en el pensamiento, y que implican atracción y repulsión, integración y desintegración, análisis y síntesis. Pongamos por ejemplo las cargas positivas y negativas dentro de los átomos; las fuerzas de atracción y repulsión entre los cuerpos celestes; las luchas entre las clases sociales antagónicas que conducen a las reformas y las revoluciones sociales; y los equilibrios y desequilibrios que permiten el aprendizaje.

 

Otro motor es la negación de la negación que conduce del ser al no ser, y de ahí nuevamente al ser; lo cual quiere decir que ningún aspecto de la realidad está terminado ni es perfecto, pues cada ser o fenómeno genera su o sus contradicciones que lo han de eliminar  y sustituir; lo nuevo incorpora parte de lo viejo para generar algo diferente; en una cadena interminable de eslabones evolutivo-involutivos. Todo aspecto particular de la realidad, nace, se transforma y muere o desaparece (que también es otro tipo de transformación).

 

Los cambios que sólo implican aumento o disminución de tamaño mecánico, o desplazamiento son considerados cuantitativos, mientras que los que modifican la estructura interna del ser o del fenómeno son denominados cualitativos, por tanto, los que implican ambas cosas son cuantitativo-cualitativos. Por lo general, una serie de cambios cuantitativos conducen a un cambio cualitativo. Pongamos por caso una piedra, que para mucha gente no cambia; si se analiza minuciosamente se notará que a cada instante se desgasta (cambio cuantitativo), por lo que hoy ya no es lo mismo que ayer, ni será lo mismo que mañana; mas con el tiempo, dicha piedra desaparecerá como tal y se transformará en otro ser u objeto (cambio cualitativo).

 

 

LA EDUCACIÓN DESDE LA PERSPECTIVA DIALÉCTICA

 

La educación es un proceso social permanente  que debe ser considerado como un proceso interactivo de inculcación, asimilación y/o modificación  cultural entre los individuos, en relación con la sociedad y la naturaleza. Por tanto, es un proceso de construcción de referentes personales y sociales, de acuerdo con patrones socio-culturales que se ven influenciados por la lucha y unidad de contrarios, así como por la negación de la negación y los cambios cuantitativos a cualitativos.

 

Para comprender la educación, hay que comprender la sociedad y el momento en que se da. En este sentido, hay que tomar en cuenta que en nuestra sociedad industrial capitalista actual los grupos de poder intentan formar, por medio de la educación, hombres y mujeres, cuyos bienes supremos son el dinero, el ocio y el poder en un sentido individualista. Dichos grupos pretenden también reproducir socialmente las condiciones de dominación vigentes, mismas que están permeadas por razones de clase social, género y raza. Sin embargo, la reproducción no se da en sentido lineal, pues también existen grupos que pretenden romperla, motivo por el que, tanto en la educación como en la sociedad se da la contradicción dialéctica de lucha por el poder.

 

EDUCACIÓN ESCOLAR Y EXTRA-ESCOLAR

 

De acuerdo con el lugar en donde el individuo se educa, la educación puede ser clasificada en escolar y extra-escolar. La educación escolar conduce al estudio de la práctica docente, mientras la extra-escolar estudia las situaciones de aprendizaje que se dan fuera de las escuelas, ya sea en la familia, en la comunidad y/o en la sociedad. La educación escolar y extra-escolar deben ser integrales, complementarias y permanentes.

 

Integrales en el sentido de promover todas las capacidades y habilidades que distinguen al ser humano: el sentido ético (derechos, obligaciones y conductas sociales); sentido estético (emotividad ante la belleza); intelectual (saberes científicos y culturales); sentido del trabajo (dominio de herramientas y tecnologías); sanidad individual, comunitaria y ambiental, etc.

 

EL APRENDIZAJE DESDE LA PERSPECTIVA DE LA PEDAGOGÍA DIALÉCTICA

 

El fin de la educación es el aprendizaje y para la pedagogía dialéctica un individuo ha aprendido, cuando es capaz de utilizar sus conocimientos para resolver sus problemas individuales, o cuando puede cooperar en al solución de los problemas comunitarios y/o sociales; es decir, cuando es capaz de transformarse y transformar su comunidad en un sentido evolutivo.

 

También ha aprendido cuando es capaz de prever los problemas antes de que se presenten. Cuando es capaz de encontrar la relación causa-efecto de los fenómenos que se presentan en su realidad. Cuando es capaz de encontrar las contradicciones que encierran los fenómenos naturales, sociales o formales. Cuando es capaz de percibir las fuerzas antagónicas que se dan en cada ser o fenómeno. Cuando es capaz de ver la interrelación e interdependencia de los seres y fenómenos.

 

CONOCIMIENTO CIENTÍFICO Y PEDAGOGÍA DIALÉCTICA

 

La pedagogía dialéctica surge teniendo como base el conocimiento científico, por lo que todos los aportes de la ciencia pueden ser incorporados a esta teoría, siempre y cuando tengan o se les dé un enfoque dialéctico. En este sentido, se retomarán muchos principios de algunas teorías psicológicas del aprendizaje, como las de Jeroneme Bruner, la Gestalt, Piaget, Vigotsky, los principios del psicoanálisis y Ausubel. También muchos principios pedagógicos de las llamadas escuelas nueva, moderna y radical, por ejemplo, la escuela rural mexicana, la pedagogía del oprimido, Giroux, las técnicas Freinet, el método Montessori, etc. Sin embargo, dichos conceptos no se toman al pie de la letra ni como una mera acumulación de contenidos; si no que se integran coherentemente, dándoles unidad y sobre todo cambiando sus finalidades.

 

Con base en todo lo anterior, podemos decir que la pedagogía dialéctica rescata los sentidos histórico y temporal de la educación mexicana, sin desechar totalmente teorías ya superadas, si no incorporando lo valiosas de lo viejo a lo nuevo; sin cerrarse a lo que viene del extranjero, pero tomando sólo lo que nos sirve y adaptándolo a nuestra necesidades.

 

 OBJETO DE ESTUDIO, METODOLOGÍA Y CIENTÍFICIDAD DE LA PEDAGOGÍA

 

La pedagogía en su sentido científico, es una ciencia social cuyo objeto de estudio es el fenómeno educativo; cuya metodología de investigación está basada en los paradigmas de la investigación educativa más aceptados y difundidos: etnografía, investigación-acción, experimental, clínica, etc.; y cuya lógica interna es la lógica dialéctica. Por tal motivo, hay que aclarar por un lado que no todas las teorías pedagógicas son científicas, y que por el otro, el carácter científico de la pedagogía  no corresponde al sentido positivista de considerar como paradigma único al experimental de las ciencias naturales.

 

En resumen, para distinguir entre pensamiento vulgar y pensamiento científico en las ciencias sociales, consideramos que una teoría es científica en las ciencias sociales cuando reúne las siguientes características.

 

·                Tiene un objeto de estudio propio.

·                Tiene un cuerpo coherente y sistematizado de conocimientos en continuo cambio, transformación y evolución.

·                Tiene una lógica que permite determinar la semántica y la sintaxis de su lenguaje técnico; así como la forma de establecer la verdad.

·                Tiene una metodología de investigación.

·                Es acepada dentro de su correspondiente mundo intelectual y académico como teoría científica.

·                Está basada en una filosofía que permita establecer las relaciones causa-efecto de los fenómenos y seres que estudia, en su interdependencia con el todo, así como la finalidad que persigue.

 

Con base en lo anterior, se puede inferir que la pedagogía es una ciencia social, ya que tiene un objeto de estudio que es el fenómeno educativo; tiene un cuerpo coherente y sistematizado de conocimientos sobre dicho fenómeno, que se han ido generando sobre todo a partir del siglo pasado; tiene una lógica interna (la lógica dialéctica) en la que se puede fundamentar el conocimiento pedagógico; tiene una metodología de investigación que se apoya en algunos paradigmas de la investigación en la ciencias sociales (investigación etnográfica, investigación acción, investigación clínica, etc.), con las que se actualiza y depura su cuerpo de conocimientos; tiene aceptación en las comunidades académicas de las universidades, las escuelas normales e institutos de investigación educativa; tiene fundamentación filosófica y sociológica en la dialéctica.

 

¿POR QUÉ UN NUEVO TIPO DE PEDAGOGÍA?

 

Cuando planteamos el nacimiento de una nueva teoría educativa, a la que hemos llamado pedagogía dialéctica, muchos nos han preguntado por qué una nueva corriente pedagógica, habiendo ya tantas diseminadas por el mundo entero.

 

Nuestra respuesta ha sido sencilla y a la vez directa; por un lado, porque ninguna de las corrientes actuales ha propiciado la solución de nuestros cada día mayores problemas educativos; por otro lado, porque siendo la educación básica eminentemente formativa, requerimos de una teoría que nos permita luchar por la formación de un nuevo tipo de hombre y de mujer, acorde con el contexto histórico que vivimos; un nuevo tipo de hombre o mujer que aspire a construir una sociedad mejor que la actual, es decir, un nuevo hombre o mujer, transformador(a) y creativo (a).

 

 

PEDAGOGÍA DIALÉCTICA Y CONOCIMIENTO OFICIAL

 

En toda sociedad existen saberes oficiales que por lo general sirven a los intereses de los grupos de poder y los legitiman. Dichos conocimientos se difunden en las escuelas superiores y centros de investigación, generando a su vez los grupos de poder intelectual y científico, que reciben grandes beneficios a cambio. La pedagogía dialéctica es un saber no oficial generado en la base magisterial y por tanto, nuestra propuesta no va dirigida a los altos círculos académicos, si no que está encaminada a servir a los profesores de grupo comprometidos con sus profesión, con su pueblo y con su país.

 

En este contexto, se concibe al maestro misionero como un docente que, apoyándose en la pedagogía dialéctica, no sólo enseña a sus alumnos de educación básica a leer y escribir, los rudimentos de las ciencias naturales, sociales y la matemática; si no que además se compromete en la lucha por resolver nuestros graves problemas nacionales y comunitarios: pobreza y pobreza extrema, inseguridad, corrupción, contaminación ambiental, drogadicción y alcoholismo, desnutrición, SIDA, aborto y embarazo precoz, marginación, desempleo, democracia imperfecta, dependencia de México con el exterior, etcétera.

 

Es decir, la pedagogía dialéctica es una fuerza espiritual que aspira a derrumbar las barreras psicológicas y sociales que han confinado a las escuelas a trabajar únicamente dentro de sus muros e instalaciones, sin intervenir de manera directa ni preocuparse realmente por lo que pasa en las calles, en las comunidades, en el país y en el mundo entero. Todo esto sin menoscabo de una alta preparación académica en alumnos y maestros.

 

Lo anterior implica transformar el tipo de escuela oficial actual, para que deje de propiciar fundamentalmente el desarrollo intelectual del alumno en detrimento de su desarrollo ético, estético, emocional y socio-natural. Queremos cambiar también el rol asignado a la escuela oficial, dedicada a formar mano de obra barata en beneficio del gran capital y a reproducir las ideologías hegemónicas; para convertirla en centro generador de soluciones  a la problemática que vivimos.

 

LA PEDAGOGÍA DIALÉCTICA LLEVA UN MENSAJE DE AMOR Y DE ESPERANZA A TODOS LOS MEXICANOS

 

Por tanto, aspiramos a formar hombres y mujeres libres, constructivos, trabajadores responsables, autónomos, solidarios con sus semejantes y creativos. Hombres y mujeres formados en el trabajo liberador y generador de satisfactores para las necesidades humanas y no en el trabajo enajenante y envilecido de las grandes sociedades industriales.

 

Por lo mismo,  los maestros misioneros luchamos por una educación de calidad para todos los mexicanos, sin distinción de género; raza; credo social político o religioso; pero en especial, luchamos por una educación de excelencia para los sectores más débiles y desprotegidos de la sociedad.

 

Es decir, la pedagogía dialéctica ha de llevar una palabra de amor, de aliento y de lucha a toda comunidad donde haya hambre, sufrimiento, pobreza, marginación o injusticia. Ha de llevar un mensaje de esperanza a los pobres y marginados de México en el sentido de que las condiciones de miseria no podrán ser eternas y que siempre habrá posibilidad de organizarse para luchar por un mundo mejor.

 

Los maestros misioneros estaremos siempre en lucha por perfeccionar nuestro sistema democrático por una vía pacífica, para llevarlo de un país en donde el pueblo vota pero no elige; a una democracia en donde existan verdaderas posibilidades de estudio y trabajo dignos para todos los habitantes, y donde el pueblo no sólo pueda votar, si no también decidir sobre su vida propia y los grandes problemas nacionales. Una democracia que no solamente esté basada en la igualdad ante la ley, si no que sea capaz de erradicar las inhumanas condiciones de pobreza y pobreza extrema.

 

Pretendemos formar una población consciente y capaz de organizarse para enfrentar como un solo hombre o mujer, los problemas de inseguridad, corrupción y contaminación ambiental. Una población que sea capaz de incorporar los valores humanos de manera crítica y reflexiva, para enfrentar con éxito los problemas de desnutrición, SIDA, drogadicción, y los relativos a la salud física,  mental y moral.

 

En resumen, para la pedagogía dialéctica aprender es convertir la lecto-escritura y los conocimientos matemáticos, de ciencias naturales y ciencias sociales; en herramientas teórico-prácticas que permitan enfrentar y resolver los problemas individuales, comunitarios y  sociales. En este sentido, nos apartamos de la educación dogmática, reproductora y enajenante para optar por una educación de excelencia, entendiendo ésta como aquella que permite la transformación de la realidad con un sentido humanista, liberador y democrático.

 

 

LA PEDAGOGÍA DIALÉCTICA SURGE EN LOS TIEMPOS DE LA GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA

 

Los maestros misioneros, apoyándose en la pedagogía dialéctica, tienen como propósito fundamental construir y fundamentar una filosofía educativa que permita la formación de los mexicanos del siglo XXI. Pero ¿cómo habrán de ser estos mexicanos? La respuesta a esta pregunta deberá tener muy en cuenta el contexto político y económico tanto a nivel nacional como mundial, si queremos formar ciudadanos capaces de entender y transformar su realidad. En este sentido, se hace a continuación un análisis del orden mundial que prevalece a fines del siglo XX y que, de no cambiar la situación repentinamente, habrá de permanecer al menos a principios del siglo XXI; para que a partir de ese análisis, se realice una planeación educativa adecuada al contexto histórico que vivimos.

 

EL CAPITALISMO A FINALES DEL SIGLO XX

 

En el presente, la guerra fría entre comunismo y capitalismo parece haber terminado con el derrumbe de los países europeos socialistas, aunque todavía más de la quinta parte de la población mundial vive en economías socialistas (China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba). Sin embargo, este hecho no ha conducido a una era de entendimiento y colaboración entre naciones, sino que ha cedido su lugar a una nueva guerra, en este caso comercial, entre dos formas distintas de capitalismo: la forma individualista principalmente británico-norteamericana; que se enfrenta a la variante comunitaria, fundamentalmente la alemana y la japonesa.

 

Esta nueva guerra, de hecho arrancó de manera formal a partir de la culminación de la Segunda Guerra Mundial, cuando el mundo capitalista empezó a pasar de la condición de tener un sólo líder económico: Estados Unidos; a un mundo dividido en tres grandes regiones económicas, con Japón, la Comunidad Europea y Estados Unidos; a la cabeza de cada una de ellas.

 

CARACTERÍSTICAS DEL CAPITALISMO INDIVIDUALISTA

 

Los países de capitalismo individualista han crecido económicamente de acuerdo con el principio anglosajón de que los gobiernos deben proteger los derechos de la propiedad privada, y después apartarse; dejar el camino libre y permitir que los individuos y las organizaciones den al sistema capitalista la dirección apropiada.

 

Por lo mismo, los países de capitalismo individualista, cuyos representantes máximos han sido los norteamericanos y los ingleses conservadores, han fomentado empresas cuyo objetivo básico es el incremento de ganancias, a fin de consagrar éstas al consumo individual. Es decir, en una empresa anglosajona típica se desea obtener mayor productividad, pues ella aporta a los individuos ingresos más altos para comprar más artículos de consumo.

 

Sin embargo, los beneficios de las empresas anglosajonas se reparten de manera muy inequitativa, puesto que la mayor parte de las ganancias son para los accionistas y una parte mínima para los trabajadores; bajo la premisa de que con salarios más bajos se disminuyen los costos y por consecuencia habrá más beneficios para la empresa y para los accionistas, trayendo como consecuencia mayores inversiones y desarrollo económico.

 

En consecuencia, la motivación central del trabajador anglosajón ha sido el trabajar fuerte para no ser despedido y pasar a ser desocupado, es decir, que teme perder los privilegios del consumo; mientras que la motivación central de los accionistas anglosajones será elevar las ganancias para consumir más y disponer de mayor tiempo para el ocio y el placer. Dicho de otra manera, estos países son economías enfocadas al consumo, es decir, son economías consumistas.

 

CARACTERÍSTICAS DEL CAPITALISMO COMUNITARIO

 

En las economías de los países de capitalismo comunitario existen también estrategias individuales y empresariales, pero el individuo actúa diferente, pues se incorpora a un equipo y tiene éxito o fracasa como parte de ese equipo. Ejemplos claros de este tipo de economías son algunos países europeos como  Alemania; y Japón en el oriente asiático.

 

En las economías de los países de capitalismo comunitario, una de las metas es formar una fuerza de trabajo estable, para que sea más productiva (mejor educada, más especializada), pues se considera en principio, que no se puede pretender mucha fidelidad y entrega a la empresa si un trabajador no tiene seguridad de su permanencia en ella.

 

Es decir, en este tipo de países se intenta que el trabajador se sienta parte importante de la empresa y sienta también que su suerte está ligada al futuro de ella. Por eso en Japón, por ejemplo, las ceremonias para incorporar a un nuevo trabajador son trascendentes, y el período de adoctrinamiento durante el primer año ocupa una proporción sustancial de su jornada laboral, hasta que el trabajador sienta que es parte importante de su empresa.

 

Por lo mismo, en la empresa comunitaria, cuando se definen estrategias, se entiende que los empleados son el principal interesado; los clientes el interesado número 2 y los accionistas ocupan un distante tercer lugar. Esto implica que se otorguen salarios elevados a los trabajadores, aunque con ello se sacrifiquen las ganancias de los accionistas.

 

Otra característica importante de una empresa capitalista comunitaria es que consagra buena parte de sus beneficios a la reinversión para ampliar su poder, por lo que producen para el futuro, aun sacrificando los beneficios del presente, a diferencia de las empresas capitalistas individualistas que en lugar de invertir para el futuro, toman prestado del futuro para tener mayores índices de beneficio en el presente.

 

En otras palabras, los países cuyas economías se sostienen en empresas capitalistas de tipo comunitario, enfocan la mayor parte de sus energías a la producción, con el objetivo de crecer, mientras que limitan significativamente los hábitos consumistas de sus habitantes, es decir, son economías de productores.

 

LA GUERRA COMERCIAL DEL PRESENTE ENTRE NORTEAMERICANOS, JAPONESES Y EUROPEOS

 

¿Quién ganará en la guerra que sostiene actualmente los países productores contra los consumidores? Aparentemente, los primeros parecen ir tomando la delantera, pues japoneses y europeos han tenido notables avances frente a los norteamericanos. Para observar esto, basta con tomar en cuenta los siguientes aspectos (datos tomados del libro La guerra del siglo XXI):

 

1.     En 1950 Estados Unidos tenía un PNB per cápita que cuadruplicaba el de Alemania y era 15 veces superior al de Japón. En la década de los 90, el PNB de Japón y Alemania fueron levemente superiores al de Estados Unidos.

 

2.     En 1970, 54 de las corporaciones industriales más grandes del mundo estaban en Estados Unidos, 26 en Europa y sólo 8 en Japón. Hacia 1988, sólo 42 de las 100 empresas más grandes del mundo se hallaban en Estados Unidos, 33 en Europa y 15 en Japón.

 

3.     En 1970, 19 de los 50 bancos más importantes del mundo eran norteamericanos, 17 europeos y 24 japoneses.

 

4.     En el sector de servicios, 9 de las 10 empresas más importantes del mundo ahora son japonesas.

 

5.     En 1990 había 11 países donde los salarios superaban a los norteamericanos. Los salarios de la industria manufacturera eran más elevados en 14 países: 9 dólares por hora más elevados en Alemania Occidental. Cuando se incluyen los beneficios complementarios, la distancia es todavía mayor.

 

6.     A principios de la década de los 70, General Motors era el coloso de la industria automotriz y superaba a todas las empresas industriales. Veinte años más tarde, la participación japonesa en el mercado automotriz norteamericano pasó a ser el 30% a mediados de 1991 y continúa creciendo año tras año. Por ejemplo, Toyota está decidida a superar a la General Motors a fines de siglo, y con la aparición de los automóviles japoneses de lujo (Lexus, Infiniti, Acura), los fabricantes europeos de autos de lujo (Mercedes Benz, Audi, Saab, Volvo, Jaguar, Porsche) están perdiendo participación en el mercado y se encuentran a la defensiva.

 

EL SISTEMA BRETON WOODS

 

Si los países productores quedaron prácticamente reducidos a cenizas durante la segunda guerra mundial, ¿Cómo se dio el despegue de los europeos y japoneses para alcanzar a los norteamericanos? En primer lugar, hay que tomar en cuenta las reglas del juego económico internacional, surgidas al fin de la segunda guerra mundial. En este nuevo sistema, Estados Unidos se convirtió en el administrador general y el dólar en el medio de cambio y patrón de valor mundial. Como consecuencia, Estados Unidos se convirtió en un mercado disponible para todos, en donde los demás países podían exportar con facilidad sin que los norteamericanos exigieran una reciprocidad en sus tratos comerciales. El orden económico a partir de ahí funcionaba de manera aparentemente sencilla: Estados Unidos inventaba un nuevo producto de elevada tecnología y aprendía a producirlo en masa.

 

Gradualmente, el producto se convertía en un producto de tecnología mediana, producido más eficazmente en países de salarios medios como Japón o Europa, y de ahí pasaba a la condición de baja tecnología, fabricado en los países de salarios bajos del tercer mundo. Para equilibrar su balanza comercial, los norteamericanos no tenían problema. Estados Unidos podía producir productos agrícolas que el resto del mundo no tenía; suministrar materias primas, como el petróleo, que el resto del mundo no poseía; y fabricar productos de elevada tecnología como el Boeing 707, que el resto del mundo no estaba en posibilidades de producir.

 

Así tenemos que hasta 1984, la mayor parte del crecimiento europeo y japonés pudo imputarse a las exportaciones dirigidas al mercado norteamericano. Pero a partir de esa fecha, por primera vez Estados Unidos se encontró agobiado por un gran déficit comercial como consecuencia de esta situación; sus exportaciones no aumentaron automáticamente para equilibrarse con sus importaciones.

 

Ante ese hecho, Estados Unidos reaccionó dándole muerte al sistema comercial GATT-Breton Woods. No por su fracaso, sino por el término normal de una vida muy próspera compartida.

 

LA TERCERA GRAN REVOLUCIÓN CIENTÍFICO-TECNOLÓGICA

 

Además del sistema GATT-Breton Woods, otros aspectos deben tomarse en cuenta para explicar el crecimiento de los países productores y el nuevo orden económico mundial, a saber:

 

1.     La revolución verde y la revolución de la ciencia de materiales, que han reducido la importancia de los recursos naturales en el desarrollo económico.

 

2.     La revolución de las telecomunicaciones, las computadoras, los transportes y la logística, que han permitido la organización de fondos globales y el desarrollo de un mercado mundial de capitales.

 

3.     La ventaja que han tomado las nuevas tecnologías de procesos frente a las tecnologías de productos, en la competitividad económica.

 

4.     El avance de las economías de los países productores, frente a la economía de los países consumidores.

 

Estos aspectos se reflejan en los siguientes puntos:

 

Si anteriormente los individuos, las firmas y los países se enriquecían si poseían más recursos naturales, ahora ya no es necesariamente así. Si antes los países y las personas que empleaban tecnologías superiores de producción o tenían más habilidades que sus competidores, se imponían en el mercado; ahora parece que ya no es así.

 

Veamos el por qué de esta situación. La revolución verde ha permitido el crecimiento de la productividad agrícola tanto en el mundo desarrollado como en el tercer mundo. Debido a ella, en la actualidad un grupo muy reducido de empresas agrícolas produce más alimentos de los que los consumidores quieren y pueden comprar. Por tal motivo, los países eminentemente agrícolas van quedando rezagados en el contexto económico mundial. La revolución biotecnológica, que avanza cada vez más, está acelerando este proceso.

 

 Además, la revolución verde va de la mano con una revolución en la ciencia de los materiales, y así es cada vez menor el caudal de recursos naturales utilizados por unidad del PNB. Por ejemplo, Estados Unidos utilizó menos acero en 1990 que el que empleó en 1960, y su PNB es dos veces y medio mayor. Las reducciones del uso, han determinado también bruscas reducciones en los precios de las materias primas, en perjuicio de los países que las poseen o producen.

 

Las empresas multinacionales llevan consigo la disponibilidad de capitales del primer mundo: Un mercado mundial de capital ha surgido en parte a causa de los cambios institucionales (desregularización de los mercados). Cuando es posible desplazar el dinero con una computadora personal y cuando el capital especulativo impone sus reglas a productores y consumidores por medio de las casa de bolsa, los gobiernos no pueden impedir que el dinero circule libremente alrededor del mundo.

 

EL PROTECCIONISMO DE LOS EUROPEOS Y JAPONESES FRENTE A LA APERTURA DE LOS NORTEAMERICANOS

 

Para llegar al desarrollo actual, europeos y japoneses cerraron fuertemente sus economías, hasta que se sintieron seguros para competir.

 

Veámoslo con algunos datos (tomados del libro La guerra del siglo XXI).

 

·                Las empresas japonesas Mitsushita e Hitachi estuvieron dispuestas a reducir a la mitad sus beneficios para continuar siendo competitivas frente a los norteamericanos.

 

·                IBM de Japón pudo entrar al mercado japonés por estar dispuesta a intercambiar concesiones de tecnología con los que ahora son sus principales competidores extranjeros. Para mantener a raya a la IBM, la Fujitsu japonesa ganó el contrato para las computadoras del sistema de distribución de agua de la ciudad de Hirosima, cobrando sólo un yen. Estas ofertas son una advertencia a los extranjeros, de que perderán si quieren competir en Japón con los japoneses.

 

·                En Japón funcionan los grupos empresariales que se benefician mutuamente, no con dividendos, sino con tratamientos preferenciales mutuos. Los países que creen en la economía de la producción facilitan el cambio para la formación de grupos empresariales; los que creen en la maximización de las utilidades, se oponen a ellos.

 

·                Mientras las empresas japonesas aún no están preparadas para competir, se mantiene a raya a las empresas extranjeras.

 

·                Cuando una empresa japonesa entra a competir por un mercado extranjero, vende a precios aún más bajos que los costos; cuando elimina a los competidores, aumenta los precios, pero siempre está dispuesta a reducirlos si entra algún otro competidor.

 

·                El proteccionismo alemán ha sido muy arraigado. Por ejemplo, el telecomunicaciones, la banca, los seguros, los servicios eléctricos y las industrias químicas, han actuado de hecho como cárteles. Es casi imposible que una empresa extranjera ingrese a sus mercados sin un socio alemán.

 

·                Sin embargo, una vez fuertes y ante la necesidad de competir contra de los norteamericanos y japoneses, han hecho que las economías más fuertes del llamado viejo continente busquen la unificación. En ese contexto, dos hechos convirtieron a Europa en el punto focal de la atención durante la década de los 90. Al dar la media noche del 31 de diciembre de 1992, Europa Occidental se integró en la Comunidad Europea y con esa integración se convirtió en el mercado económico más grande del mundo: 380 millones de personas.

 

PERSPECTIVAS HACIA EL SIGLO XXI

 

De continuar el mismo orden económico, se pueden esperar los siguientes hechos para el siglo XXI:

 

·                En los países pobres habrá fábricas que puedan equiparse con el uso intensivo de capital de las fábricas de los países ricos. Hasta cierto punto esas fábricas serán propiedad de firmas locales, pero en realidad serán parte o prestanombres de las empresas transnacionales, por lo que tendrán acceso a los mercados mundiales de capital.

 

·                En general, se cree que las siete industrias básicas de las próximas décadas serán: microeléctrica, biotecnología, industrias de materiales nuevos, la aviación civil, las telecomunicaciones, los robots más las máquinas-herramienta, y las computadoras más el software. En el siglo XXI habrá productos de elevada y baja tecnología, pero la mayoría de los productos y los servicios serán elaborados como productos de elevada tecnología.

 

·                Las empresas financieras enlazadas con los sistemas de telecomunicaciones basados en las computadoras, podrán codificar información con más rapidez que sus competidores tradicionales, y triunfarán sobre de ellos; no a veces, sino siempre.

 

·                En la economía global, un trabajador podrá ofrecer dos cosas: alta capacitación o la voluntad de trabajar por salarios bajos. Como los productos podrán elaborarse en cualquier sitio, los individuos no especializados que vivan en las sociedades ricas deberán bajar sus aspiraciones salariales. De no ser así, las labores no especializadas se trasladarán a los países pobres.

·                Para llegar a la unificación, Europa debe resolver todavía algunos problemas fuertes. Será necesario que funden un Banco Central si no quieren que el Bundesbank alemán se convierta de hecho en el Banco Central de toda Europa. Deben adoptarse también políticas monetarias comunes, igualar impuestos, etcétera.

 

·                Existen otros problemas ante la globalización económica actual. En una economía mundial abierta, los elevados salarios mínimos europeos y japoneses están amenazados por los bajos salarios mínimos norteamericanos.

 

·                Por lo menos al comienzo del siglo XXI hay una sola superpotencia militar: Estados Unidos. Pero su poder militar no lo está conduciendo a la consolidación de su poder económico, ya que en la actualidad una superpotencia económica debe realizar grandes inversiones en investigación y desarrollo civil, fábricas y equipos, infraestructura pública y desarrollo humano que le permita mantener la condición de superpotencia económica; mientras que una superpotencia militar debe realizar grandes inversiones en investigación y desarrollo militar, infraestructura y entrenamiento militar que le permitan mantener la condición de superpotencia militar.

 

·                La más grande contradicción del capitalismo de fines del siglo XX y principios del XXI es que ha conducido a la extrapolación de las clases sociales y la ampliación de la brecha entre los países pobres y los ricos. Hoy coexisten la riqueza y la pobreza extremas, y esto podría conducir a cambios inesperados en el nuevo orden económico mundial.

 

LAS TRES GRANDES REGIONES ECONÓMICAS DEL SIGLO XXI

 

Para competir con posibilidades de éxito, se prevé el rol que jugarán los países actuales en el nuevo orden económico mundial.

 

Norteamérica.-En esta región, Estados Unidos estará a la cabeza, produciendo dentro de sus fronteras artículos de alta tecnología, mientras que Canadá producirá los artículos de mediana tecnología, y México (probablemente también Chile, Argentina y Brasil) producirán los artículos de baja tecnología. Todo esto utilizando los recursos naturales y la mano de obra barata de los países latinoamericanos. Esta región tendría el petróleo de México y Estados Unidos; minerales de Chile, amplias tierras para el cultivo en Argentina, Brasil, México y Estados Unidos, etc., y tendría también un mercado de cerca de 500 millones de personas. También probablemente se uniría a este bloque los llamados dragones asiáticos (Corea, Taiwan, Hong Kong y Singapur), aún con todos los problemas que confrontan en la actualidad.

 

2.  Comunidad Europea.-Esta región que pudiera incorporar el potencial científico y tecnológico; con los recursos naturales de Rusia, producirá artículos de elevada tecnología; los países europeos ex-socialistas producirán los artículos de mediana tecnología (Hungría, Polonia, Eslovaquia, Rumanía, Bulgaria y Albania) y probablemente Australia; mientras que África del Norte produciría los artículos de baja tecnología para este bloque, aportando también la mano de obra barata.

 

Para observar el potencial económico de Europa hay que tomar en cuenta que hoy en día tiene aproximadamente 850 millones de habitantes bien educados. Imaginemos lo que sucedería si las capacidades de alta tecnología de la ex-Unión Soviética europea se uniesen a las capacidades productivas de los alemanes. Con el petróleo y el gas natural de Rusia y de la Nueva Comunidad Europea, Europa sería autosuficiente en energía y no necesitaría preocuparse por el petróleo del  Golfo Pérsico. Además tendría amplias y fértiles tierras de cultivo para alimentos.

 

3. La Cuenca del Pacífico.-En este bloque Japón estará indudablemente a la cabeza, y aunque los japoneses no muestran signos de querer integrarse con otras naciones para formar un bloque económico, probablemente tenga que hacerlo para competir más fuertemente con Estados Unidos y Europa. En tal caso, Japón produciría los artículos de elevada tecnología, mientras que China, Malasia y Tailandia, que pudieran ser los países que mejor se adaptarían al bloque de la Cuenca del Pacífico, producirían los artículos de mediana y baja tecnología. Juntos estos países, formarían un mercado de más de mil millones de personas. Este bloque tendría, además de la infraestructura científica, industrial y comercial, amplias regiones para la producción de alimentos, energéticos y mano de obra de alta, mediana y baja especialización.

 

4. Pudiera también generarse otro bloque económico en el oriente medio, con Israel a la cabeza, produciendo artículos de elevada tecnología; mientras que los países árabes proporcionarían los energéticos y la mano de obra barata; mas  para que se diera este bloque, tendrían que resolverse los problemas ancestrales de estos países, lo cual de ninguna  sería fácil, sin embargo, el aspecto económico podría lograrlo.

 

5.  Bajo estas reglas de juego, varios países quedarían fuera del nuevo orden internacional. Esto serían los países sin aparente futuro, como India, Paquistán e Indonesia. Los países de África Central y África del Sur ( a excepción de Sudáfrica); los países de Oceanía (con excepción de Australia); los países Centroamericanos y del Caribe, etcétera. De igual manera, hay que tomar en cuenta que en la actualidad, las grandes empresas trasnacionales se sitúan en algunos casos por encima de sus gobiernos, por lo que en determinados momentos, podrán trasladar sus instalaciones o su producción a aquellos países pobres que les ofrezcan mayores privilegios; o incluso a irse a producir a aguas internacionales como ya lo han hecho en algunos casos. 

 

¿QUÉ TIPO DE MEXICANOS DEBEMOS FORMAR PARA ESTE CONTEXTO SOCIOECONÓMICO?

 

Ante este contexto socioeconómico, los maestros misioneros debemos delimitar el tipo de mexicano necesario para seguir construyendo un país libre y soberano en el siglo XXI. Un ciudadano que sea capaz también de lograr el bienestar propio y el de la comunidad. Para esto debemos, en primer lugar, tomar una firma postura con respecto a los siguientes aspectos:

 

1.     ¿Estamos dispuestos a seguir el nuevo orden económico o habremos de buscar un nuevo camino junto con los países que no tiene futuro aparente en el nuevo orden económico mundial?

 

2.     En caso de buscar una nueva vía, ¿Cómo habrá de ser ésta y con qué socios?

 

3.     En caso de estar dispuestos a acatar las nuevas reglas del juego, ¿Qué tipo de capitalismo debemos desarrollar? ¿Seremos un país de capitalismo individualista o comunitario?

 

De las respuestas que demos a estas interrogantes, habrá de surgir el perfil del mexicano del siglo XXI. Los maestros misioneros habremos de analizar estas nuevas situaciones y elegir el camino adecuado. Lo único que debe quedar claro es que la directriz de este camino debe ser la de la construcción de un país fuerte y poderoso. Ya es tiempo de romper el esquema de país pobre, vencido y subdesarrollado. Sólo un México rico podrá dar bienestar a sus habitantes. Y la pedagogía dialéctica deberá darnos la fuerza espiritual que requerimos para tales fines.

 

 

CONTEXTO NACIONAL EN EL QUE SURGE LA PEDAGOGÍA DIALÉCTICA

 

Para comprender el tipo de mexicano que queremos formar por medio de la educación básica, habremos de tomar en cuenta en el presente trabajo dos hechos fundamentales:

 

·                Somos un pueblo mestizo por excelencia, quizá el pueblo más mestizo de la Tierra, pues como ya lo mencionó el maestro José Vasconcelos, en el mexicano se han fusionado preponderantemente las razas y las culturas europeas, americanas, asiáticas y africanas.

 

·                Vivimos en la época de la globalización económica y nuestro país se ha anexado a Estados Unidos y Canadá como proveedor de materias primas, mano de obra barata y paraíso fiscal de las grandes compañías transnacionales.

 

LA RAZA CÓSMICA ANUNCIADA POR VASCONCELOS

 

El hecho de que seamos un país preponderantemente mestizo, decía Vasconcelos, le da a nuestro pueblo un papel protagónico fundamental, pues estamos llamados a ser el heraldo de la raza cósmica, la quinta raza, la raza terrícola o humana en la cual se han de sintetizar todas las razas conocidas hasta el presente.

 

Y aunque en la actualidad la ciencia oficial ya no habla de razas, sino de etnias y de culturas, la observación hecha por Vasconcelos sigue siendo válida en esencia, salvo por una cuestión: mientras que el maestro había contemplado solamente la fusión de la rama latina de la raza blanca representada por los españoles, con las razas indígenas americanas, en la actualidad el mestizaje parece avanzar, incorporando otra rama fundamental de los blancos: la anglosajona.

 

Para corroborar este hecho basta con observar la emigración mexicana hacia los Estados Unidos, que nos está convirtiendo en la mayor minoría de la sociedad norteamericana, trayendo como consecuencia algunos matrimonios anglo-mexicanos, que al tener descendencia propician un mestizaje más global.

 

Además, hay que subrayar que de seguir la tendencia actual, de que las familias típicamente anglosajonas o no tienen hijos o tienen un número mínimo de ellos, mientras que los mexicanos, los asiáticos o los negros tenemos el doble o el triple de descendencia; para el año 2050 es muy probable que Estados Unidos pase a ser un país en donde la mayoría de la población no sea blanca, propiciando cambios inimaginables en lo político, económico y cultural.

 

Quizá por eso los racistas norteamericanos y europeos se encuentran sumamente preocupados e intentan cerrar sus fronteras a latinoamericanos, africanos y asiáticos, pero el fenómeno de inmigración parece ser creciente e irreversible.

 

MESTIZAJE E HISTORIA DE MÉXICO

 

Ante este panorama, es conveniente hacer una reflexión histórica sobre la evolución del mestizaje en nuestro país y cómo se relaciona esto con la época de la globalización económica, analizada en párrafos anteriores. Veámoslo aunque sea de manera muy general.

 

La historia de México, que también puede ser interpretada como la historia del mestizaje, puede ser dividida en las siguientes etapas:

 

1.  El México prehispánico.

 

2.  La conquista y la colonia.

 

3.  La revolución de independencia y el México independiente.

 

4.  La revolución de reforma, los gobiernos liberales y el porfiriato.

 

5.  La revolución democrática de 1910-1917 y el México revolucionario.

 

6.  La regionalización económica.

 

EL MÉXICO PREHISPÁNICO.

 

Una rama básica de nuestro mestizaje proviene de las sociedades indígenas americanas que estaban divididas en clases y organizadas en ciudades-estados y confederaciones, cuya dirección estaba a cargo de guerreros y sacerdotes. Su alimentación y agricultura estuvieron  basadas en el maíz.

 

En lo espiritual crearon religiones con dioses materiales, como el agua, la tierra y el sol. Había pueblos conquistadores, pero imponían su poder cobrando impuestos y permitiendo a cambio la autonomía de los conquistados, sin hacerlos esclavos.

 

Las clases dirigentes eran educadas rígidamente, sin excesos ni placeres extremos. Su arquitectura era muy avanzada, lo que se refleja en la construcción de grandes pirámides, acueductos, y el magnífico trazo de las ciudades. Tenían una medicina naturista que sorprenden aún hoy a propios y extraños; y habían desarrollado la matemática y la astronomía a rangos superiores a los niveles logrados por los europeos de su época.

 

LA CONQUISTA Y LA COLONIA

 

La otra rama fundamental de nuestro mestizaje proviene de los españoles, quienes con la cruz, la espada, la explotación de las ideas religiosas, el armamento avanzado, los caballos y los perros, las enfermedades, y el uso de las contradicciones entre los pueblos prehispánicos, realizaron la conquista de mesoamérica y aridoamérica. La resistencia más firma en contra de los conquistadores españoles fue la de los aztecas y sus aliados.

 

Durante la colonia, las clases populares fueron sometidas a un régimen latifundista con reminiscencias de la esclavitud y la semiesclavitud en las encomiendas, latifundios y minas. Fue un régimen de monopolio del comercio, de los estancos, de las alcabalas, del crédito usurero, de la corrupción de los tribunales de justicia, de la administración pública burocratizada e ineficaz, de la intolerancia de la Santa Inquisición, del predominio de la iglesia católica, de una separación del pueblo en castas.

 

De esta manera, los españoles explotaron nuestras riquezas naturales para su beneficio, sobre todo la minería; y en lo interior establecieron un sistema de castas, en cuya cúspide se encontraban los españoles y en su nivel más bajo los indios, los negros y otras minorías.

 

Los españoles acapararon los puestos políticos, económicos y religiosos más importantes, creando fuerte inconformidad en las restantes castas sociales.

 

Los hijos de los españoles nacidos en América, o sea los criollos, tuvieron ciertas riquezas, educación y puestos intermedios en el sistema político, en el bajo clero, y en la oficialía del ejército; mientras que los mestizos ocuparon los niveles más bajos en los puestos de mando.

 

No obstante su barbarie y crueldad, uno de los grandes aciertos de los españoles fue que a diferencia del sajón, no eliminó a las tribus prehispánicas, sino que aunque las tomó como esclavas y las explotó, tuvo descendencia con ellas, creando el mestizaje. Otros aspectos positivos que heredamos de los españoles fueron nuevos cultivos agrícolas, nuevos oficios; algunos conocimientos científicos que se desconocían en América y, más tarde, las ideas liberales acerca del hombre y de la sociedad.

 

De lo anterior se desprende el que, superando el trauma de la conquista, debemos aceptar las dos grandes ramas que dieron origen al México actual. Mas es importante destacar que los antecedentes indígenas deben ser revalorados, pues de ninguna manera fueron inferiores sus aportaciones a las traídas por los españoles. Es decir, debemos todavía construir el mestizaje cultural de españoles e indígenas americanos.

 

LA REVOLUCIÓN DE INDEPENDENCIA Y EL MÉXICO INDEPENDIENTE

 

Ante la problemática existente en la colonia, los criollos, apoyados por mestizos e indígenas, se levantaron contra la opresión española, dando origen a la Revolución de Independencia.

 

Esta revolución estalló porque el régimen colonial semiparalizó la vida del país con sus monopolios políticos y económicos; por el aislamiento internacional de la Nueva España; por la marginación política y económica de criollos y mestizos, y por la explotación de indios, asiáticos y negros.

 

Cuando se inició la revolución de Independencia ya había surgido la idea de América y el anhelo de terminar con el sistema de castas. Hidalgo declaró abolida la esclavitud y Morelos consagró en los Sentimientos de la Nación la desaparición de las divisiones entre mexicanos por motivos raciales; ordenando que en lo sucesivo los indios, los mulatos, los mestizos y todas las demás variantes étnicas, deberían nombrarse con el único título de americanos.

 

Un poco más de diez años después de haber estallado la guerra de Independencia, las Cortés de Cádiz adoptaron para el reino de España y sus colonias, la Constitución Liberal de 1812; y los españoles de México, temiendo perder sus privilegios, acordaron sumarse al movimiento de independencia. Por eso, al consumarse ésta en 1821, la estructura interna no varió.

 

De esta manera, el movimiento de independencia logró consolidar una nueva nación libre y soberana; pero dejó casi intacto el sistema político-económico colonial, con el poder de los españoles, los militares y la Iglesia Católica (independencia política solamente).

 

Así, por un lado se consolidaron en lo más alto de la pirámide social los hacendados, los capitalistas, los grandes comerciantes, el alto clero y los mandos militares superiores. A la mitad,   los funcionarios medios del gobierno, los profesionistas liberales y los pequeños comerciantes. Abajo quedó la mayoría del pueblo: peones, sirvientes, asalariados y soldados rasos. Las comunidades indígenas estaban marginadas y explotadas en extremo.

 

En cuanto a la recomposición de las fuerzas políticas, se observa que los insurgentes se volvieron republicanos y los realistas monarquistas. Mas adelante, los republicanos se volvieron federalistas, y los  monarquistas se volvieron centralistas; y comenzó el incipiente desarrollo de un sistema capitalista con estructuras semifeudales.

 

Al mismo tiempo, los ojos de otras naciones imperialistas se fijaban en nuestra riquezas. En 1847 Estados Unidos nos invadió con el pretexto de Texas y se quedó con más de la mitad de nuestro territorio. Santa Ana fue el gran traidor. Queda claro que a final de cuentas, lo que los norteamericanos querían eran nuestras ricas tierras agrícolas del norte, nuestro petróleo nuestro minerales; es decir, todos los recursos naturales sin los que, probablemente Estados Unidos, no sería lo que es hoy.

 

LA REVOLUCIÓN DE REFORMA, LOS GOBIERNOS LIBERALES Y EL PORFIRIATO

 

Como ya se dijo, los insurgentes lograron la independencia política de la Nueva España, surgiendo de esta manera México, pero fue necesaria una nueva revolución para acabar con la estructura económica de explotación de las masas populares.

 

La revolución de Reforma fue la lucha de los liberales mexicanos contra el monopolio de las tierras que seguía en manos de los españoles y del clero católico. Se luchó también contra la explotación en las haciendas y contra el fuero militar. A su triunfo, se pugnó además por la libertad de comercio dentro y fuera del país; por la consolidación del poder civil sobre el religioso; por los derechos individuales y por un régimen político democrático dentro de una república federal.

 

Mas los conservadores no se conformaron con la derrota y acudieron a las cortes europeas para solicitar un príncipe extranjero que nos gobernara y restableciera la monarquía y el poder de la iglesia. Con ese pretexto nos invadieron España, Francia e Inglaterra. Al final sólo quedó Francia en busca de colonias en América; aprovechando la presencia de un puñado de traidores, impusieron el efímero Imperio de Maximiliano, pero Juárez al frente del pueblo, los derrotó en lo político y lo militar. Nuevamente en el poder, los liberales promulgaron o aplicaron las llamadas leyes de Reforma y la Constitución de 1857. Así surgió el México moderno.

 

A la muerte de Juárez, llegó al poder un liberal moderado: Porfirio Díaz. Este impulsó la educación obligatoria y gratuita en las grandes ciudades, pero olvidó la educación en las zonas rurales y en los pueblos indígenas. Abrió caminos para impulsar el comercio. En lo político-económico, con Díaz se instauró una dictadura que se prolongó por cerca de 30 años, en la que la tierra quedó acaparada nuevamente por los hacendados: La hacienda se constituyó en un régimen de semiesclavitud, en el que la agricultura se basaba en la explotación de la mano de obra del peón, con técnicas rudimentarias y atrasadas.

 

En la hacienda, el peón carecía de todo derecho y estaba sumido en la ignorancia, la marginación y el vicio. El trabajo se pagaba en especie y como esto no era suficiente, el peón tenía que pedir prestado en las tiendas de raya, deuda de la cual nunca se liberaba, y que se heredaba de padres a hijos. Además Porfirio Díaz, entregó las riquezas del país a los extranjeros, sobre todo el petróleo, las minas y los ferrocarriles; áreas en las que los mexicanos eran explotados y discriminados.

 

Las comunidades indígenas fueron despojadas de sus mejores tierras, de los bosques y las aguas; gran parte de sus habitantes fueron reducidos a la semiesclavitud y padecieron el destierro. Los derechos del hombre, pregonados por los liberales, fueron ignorados. Las protestas se acallaron con represión y muerte, instaurando la paz de los sepulcros.

 

Casi no existía la prensa independiente ni la libertad de asociación (partidos o asociaciones políticas). Los labriegos o peones eran semiesclavos que no podían abandonar las haciendas; los obreros no tenían derechos; en las haciendas había cárceles privadas; la autonomía de los estados desapareció; las elecciones eran fraudulentas, y los extranjeros ganaban más que los mexicanos por el mismo trabajo.

 

El poder político y económico se concentraba en cerca de 300 familias. Además, el dictador se rodeó de una fastuosa corte al estilo de los monarcas europeos, en la que los recursos se derrochaban. En resumen, Porfirio Díaz conservó el poder por cerca de 30 años, apoyándose en el poder de los hacendados y del capital extranjero.

 

LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA Y LOS GOBIERNOS REVOLUCIONARIOS

 

Contra Díaz se levantaron campesinos, obreros, comunidades indígenas, intelectuales desplazados, burgueses nacionalistas y marginados del poder político. Primero fue el Partido Liberal de los hermanos Flores Magón, después el Partido Antirreleccionista de Madero. Los campesinos fueron comandados por Villa y Zapata; los intelectuales marginados por del Ateneo de la Juventud; los burgueses desplazados y nacionalistas por Madero.

 

La lucha contra la dictadura de Díaz se organizó progresivamente. En 1890 se organizó en San Luis Potosí un grupo de liberales para analizar la situación del país. En 1901 se llevó a cabo en la misma ciudad, el congreso de los clubes liberales, a cuyo frente estaba Camilo Arriaga.

 

En 1905 se integró la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano, con Ricardo Flores Magón a la cabeza, que dio lugar a la primera rebelión armada en 1906. En 1907 el ejército porfirista reprimió a los obreros textiles de Orizaba. En 1910, Díaz declaró que estaba preparado para dejar el gobierno del país, y Madero se postuló como candidato antirreleccionista. Después de un nuevo fraude electoral, el 20 de noviembre de 1910 estalló la revolución armada.

 

El 26 de noviembre de 1911, Emiliano Zapata, al frente de los indios del sur proclamó el Plan de Ayala, cuyo lema fundamental fue “Tierra y Libertad”. Mientras tanto, Francisco Villa en el norte, capitaneaba a un grupo de indomables guerrilleros, que empezaron a hacer justicia al pueblo oprimido.

 

Las organizaciones obreras se multiplicaron y emprendieron la lucha contra el dictador, lo mismo que las comunidades indígenas. Al triunfo de la revolución armada ascienden al poder Madero y Pino Suárez, como presidente y vicepresidente respectivamente, pero fueron asesinados poco tiempo después por las tropas de Victoriano Huerta, quien asciende al poder en 1913 con el apoyo del embajador norteamericano Henry Lane Wilson.

 

El pueblo se levanta en contra del usurpador Huerta, y Venustiano Carranza fue electo presidente en 1917. Al triunfo de la revolución se promulgó el 5 de febrero de 1917 la nueva Constitución Política, en la que se ratificaron los derechos individuales de la de 1857, al tiempo que se adicionaba el derecho de la nación sobre bosques, agua y subsuelo; también en ella se plasma el derecho de la nación para imponerle a la propiedad privada los límites que dicte el interés público. Se establecieron los derechos de sindicalización y huelga; el derecho a la educación; la ilegalidad de los monopolios, de los consorcios y el acaparamiento de los artículos de primera necesidad; la prohibición del clero para intervenir en asuntos públicos y políticos, etcétera.

 

También se tomaron las medidas prácticas para dividir los latifundios y repartir las tierras, aguas y bosques a las comunidades indígenas y, sobre todo, para llevar educación y salud a las zonas campesinas.

 

En un lapso breve, fueron asesinados Carranza, Villa, Zapata y Obregón, pero la lucha revolucionaria continuó bajo los siguientes principios:

 

·                Todos los hombres son iguales ante la ley.

·                No hay razas inferiores ni superiores.

·                Los derechos fundamentales del individuo son el derecho al trabajo, a una vida digna, a la cultura, a la libertad de expresión, a decidir, etcétera.

·                Los derechos fundamentales de los pueblos son el derecho a la autodeterminación, al progreso económico, social y político; la inviolabilidad de la soberanía; el derecho a la paz.

 

Los gobiernos y las medidas revolucionarias continuaron hasta el sexenio del presidente Lázaro Cárdenas. Durante el período de 1940 a 1982 la revolución se frenó, pero al menos no dieron marcha atrás en los principios de soberanía, propiedad ejidal, derechos sindicales y separación de Iglesia Estado, entre otros.

 

LA REGIONALIZACIÓN ECONÓMICA

 

A partir de 1982, el gobierno de México ha propiciado la incorporación de nuestro país al llamado Nuevo Orden Económico Internacional (globalización económica).

 

Las primeras medidas básicas fueron los acuerdos con el Banco Mundial y con el Banco Interamericano de Desarrollo para renegociar la deuda externa, que trajeron como consecuencia el ingreso al Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), la apertura de nuestras fronteras al libre comercio y las campañas privatizadoras de las empresas estatales. Después vino la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, que enganchó definitivamente a nuestro país con este polo de desarrollo económico.

 

Para la firma del TLC nuestro gobiernos tuvieron que pactar acuerdos que se han traducido en recorte al gasto social, sobre todo en los rubros de construcción de vivienda popular, de educación gratuita y de sistemas de salud pública; en campañas de debilitamiento de los sindicatos, para echar atrás los contratos colectivos de trabajo y algunas de las prestaciones laborales ganadas en el pasado; en el debilitamiento de los sentimientos de soberanía nacional; en el golpe a la propiedad ejidal; y en la nueva unión entre los poderes de la Iglesia y el Estado. Todo esto ha traído como consecuencia la quiebra de buena parte de las pequeñas y medianas empresas nacionales; la consolidación de las grandes empresas transnacionales aliadas a los grandes empresarios criollos; la pérdida del poder adquisitivo de los salarios; la inseguridad creciente y la falta de oportunidades para las grandes mayorías, en especial para los jóvenes. En resumen, la pobreza y la pobreza extrema.

 

En este sentido, hay que recordar que la globalización económica y la apertura comercial no han reportado para nuestro país el resultado que se había anunciado en su momento, Prueba de ello es que en la reunión que realizó el Grupo de las 7 potencias más grandes del mundo, integrado por Estados Unidos de Norteamérica, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Canadá, en el mes de julio de 1993, en Nápoles, el problema que ocupó su atención fue el elevado número de desempleados que hay en el mundo actual, superior a los 35 millones, y que ha llevado a la clase trabajadora de Canadá y otros países a demandar que se revise el concepto de competitividad global, por las graves consecuencias que tiene en el orden laboral, en las estructuras sociales y en el medio ambiente,

 

DE CARA AL SIGLO XXI

 

Con base en la problemática planteada, los maestros misioneros nos proponemos luchar desde las aulas y con las únicas armas de la razón y de la ciencia, con el objetivo de cooperar en la construcción de una nación mexicana mestiza, autónoma, fuerte, rica y soberana. Seguiremos luchando mediante la educación para hacer realidad una república democrática; para terminar con la pobreza y riqueza extremas; por conseguir un país libre de corrupción, que ofrezca seguridad y oportunidades a todos; por erradicar la drogadicción, la violencia familiar y social; la contaminación y el deterioro ambiental; la prostitución de las leyes y de las instituciones jurídicas. En resumen, la pedagogía dialéctica pretende ser herramienta intelectual útil, cooperando en la resolución de nuestra problemática personal, familiar, comunitaria y social.

 






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