*NICOLAS COPÉRNICO*.

* NICOLAS COPÉRNICO

 (19 de Febrero, 1473

de la Tierra al Sol*.

       Nicolás Copérnico, en polaco Mikolaj Kopernik, en latín Nicolaus Copernicus - (Torun, Prusia, Polonia, 19 de Febrero de 1473 - Frombork, Prusia, Polonia, 24 de Mayo de 1543), era matemático, astrónomo, jurista, físico, clérigo católico, gobernador, administrador, líder militar, diplomático y economista, la Astrología, la tenía como un hobby. 

       Datos de Astrodienst -con un ratio de AA-: 19 de Febrero 1473 para Torun, Polonia, a las 05,13 p.m.

       Hay, al menos 3 versiones más, una de ellas, de Astrólogos de mediados del siglo pasado, que ponen el Asc., mucho más allá,  (nascencia a las 7,02 p.m.), con lo que el Sol y Plutón, basculan de la VII, a la VI y de la I, a la XII.


       Y otra más, que es de un retrato del Siglo XVI (posiblemente, de una colección de 400 horóscopos, publicada por Johann Garcaeus, en 1576). 



       Mientras que la teoría heliocéntrica había sido formulada por sabios griegos, hindúes y musulmanes siglos antes que Copérnico, fue el astrónomo y astrólogo Claudio Tolomeo, -trabajando en la Biblioteca de Alejandría en el siglo II-, el primero en plantear que la Tierra era el centro del Universo; que el Sol, la Luna y las estrellas giraban a su alrededor. El modelo de Tolomeo, que elevaba al hombre a protagonista absoluto, fue apoyado por la Iglesia durante toda la Edad Media. En 1543, Nicolás Copérnico se atrevió a publicar una hipótesis totalmente di...: ¡el Sol!, y no la Tierra, se encontraba en el centro del cosmos.


       El 24 de febrero del 1616, , una comisión de teólogos consultores de la Inquisición, censuró su teoría heliocéntrica, que defiende la movilidad de la Tierra. En la "comisión de expertos", no había un sólo astrónomo.   A primeros de Marzo de este mismo año, se prohiben toda una serie de libros relacionados con el heliocentrismo y se suspende..., "hasta su corrección".., su obra clave: "De revolutionibus orbium coelestium", permanenciéndo en el  "Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum",  hasta 1835.


      http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=C0c9DRZQZ0U


       La primera edición del "De Revolutionibus...", aparece en 1543 (el mismo año de su muerte). El interés por el  incremento en la exactitud de las predicciones astronómicas, cosa que permitiría a la Iglesia, desarrollar un calendario mucho más exacto, justifica el por qué, la astronomía era, en gran parte,  financiada por la jerarquía eclesiástica, por lo que resultaba, extremadamente, difícil la prohibición.   

       El trabajo en sí, estaba dividido en seis libros, que representaban, para la ideología religiosa medieval, "la sustitución de un cosmos cerrado y jerarquizado, con el hombre como centro, por un universo homogéneo e indeterminado, (orientando "ad infinitum") y situado alrededor del Sol":

1. Visión general de la teoría heliocéntrica y una explicación corta de su             concepción del mundo. 

2. Básicamente teórico, presenta los principios de la astronomía esférica y         una lista de las estrellas    (como base para los argumentos desarrollados       en libros siguientes). 

3. Dedicado principalmente a los movimientos aparentes del Sol y a                   fenómenos relacionados. 

4. Descripción de la Luna y sus movimientos orbitales. 

5. Explicación concreta del nuevo sistema.

 

       Fue escrito a lo largo de unos veinticinco años de trabajo (1507-1532) y publicada póstumamente, en 1543.


PTOLOMEO - COPÉRNICO

Modelo Ptolemaico del Universo

 
          Ptolomeo vivió en el Egipto      helenizado de unos dos siglos antes de  nuestra era y trabajó en una de sus  instituciones científicas más  importantes, el Observatorio. Su  trabajo científico,  abarcó varias áreas:  la Óptica, la Música, o la Geografía  (utilizó un sistema de longitud y latitud  para determinar posiciones sobre un  mapa) y, sobre todo, la Astronomía y la  Astrología. Su obra más importante es  el Almagesto, elaborado a partir de un  gran número de observaciones  astronómicas con el propósito de  establecer un modelo numérico que  permitiera predecir la posición futura de  los planetas.

       Ptolomeo adopta el modelo del  Universo que ya había sido descrito por Platón y Aristóteles, más filosófico que científico. Según dicho modelo, el Universo está constituido por la Tierra, inmóvil y situada en su centro, el Sol y la Luna y cinco "estrellas errantes"(los planetas) que giraban a su alrededor y un cielo de "estrellas fijas", además de otros cuerpos que aparecían ocasionalmente (por ejemplo los cometas). De acuerdo con los ideales de perfección que debían ser reflejados por el Universo, los movimientos de todos estos cuerpos eran perfectamente circulares. 

           Sin embargo, esta exigencia filosófica de perfección, chocaba con los datos procedentes de la observación, especialmente en lo relativo al movimiento de los planetas. Ptolomeo resolvió el problema de conjugar la exigencia de perfección con los movimientos retrógrados, proponiendo los epiciclos, movimientos circulares que el planeta realizaría en torno a un punto, al mismo tiempo que se mueve alrededor de la Tierra. La composición de ambos movimientos,  daría lugar al movimiento planetario realmente observado.    



       Los datos observacionales de Ptolomeo se ajustaban muy bien a su modelo, y los principios en los que se basaba también eran congruentes con el paradigma de la época; primero, con la exigencia platónica de perfección, y luego con la visión cristiana del mundo, que  por una parte compartía la idea de que la perfección divina debía reflejarse en la perfección de la creación, por otra defendía la posición central del hombre en el Universo, como consecuencia de ser "el centro de la creación" y por otra seguía literalmente pasajes de la Biblia en los que se describía el movimiento del Sol, mientras la Tierra permanecía inmóvil.

       Este conjunto de factores, empezando por la validez de las predicciones y, por tanto, por la utilidad del modelo, explica que se mantuviera como único aceptado durante 1700 años, a pesar de propuestas bastante tempranas para sustituirlo por un modelo heliocéntrico.


El modelo copernicano









      
        Nicolás Copérnico  a caballo de los siglos XV y XVI, proponía en su obra "De revolutionibus orbium coelestium", sustituir el modelo cosmológico ptolemaico, por uno diferente, en el que el Sol ocupara el centro del Sistema Solar, con la Tierra y los planetas girando a su alrededor en órbitas circulares y la Luna girando en torno a la Tierra.

       A pesar de que el modelo ptolemaico se ajustaba bastante bien a las condiciones tanto de validez de los datos como de contexto científico, resultaba bastante claro que los epiciclos eran artificiosos.  Los puntos fundamentales del modelo propuesto por Copérnico eran los siguientes: 

  1. Los movimientos celestes son uniformes, eternos y circulares, o compuestos de varios círculos.
  2. El centro del Universo se encuentra cerca del Sol
  3. Alrededor del Sol giran, en orden de distancia, Mercurio, Venus, la Tierra y la Luna, Marte, Júpiter y Saturno.
  4. Las estrellas son objetos lejanos que permanecen fijos.
  5. La Tierra tiene tres movimientos: la rotación diaria, la revolución anual y la inclinación anual de su eje.
  6. Los planetas no tienen movimiento retrógrado. Éste es aparente, y es explicado por el movimiento de la Tierra.
  7. La distancia de la Tierra al Sol es pequeña, en comparación con la distancia a las estrellas.


 
      De hecho, la reacción científica a las ideas de Copérnico fue bastante seria y profunda. El heliocentrismo ya había sido propuesto en la antigüedad clásica (Aristarco de Samos), y rechazado, después de debatir mecánica y científicamente.  El mismo debate, más complejo aún, se repitió en el siglo XVI y se extendió hasta bien entrado el XVII. En él intervinieron científicos de gran valía en defensa de uno y otro modelo. Incluso se propusieron modelos que trataban de compatibilizar el ptolemaico y el copernicano, como el modelo de Tycho Brahe, que proponía que todos los cuerpos celestes excepto la Tierra giraban en torno al Sol, mientras que éste lo hacía en torno a la Tierra, que ocupaba el centro del Universo.


 
                              
                                        Modelo cosmológico de Tycho Brahe


          El mayor problema de la polémica entre geocentrismo y heliocentrismo,  se debió a la influencia de factores externos a los científicos. El más destacable fue la intervención  de las diferentes Iglesias que, por entonces, se habían separado y enfrentado como consecuencia de la Reforma.

         Víctima de esa confrontación entre ciencia y religión fue Giordano Bruno, que por su parte había mezclado ambos ámbitos en su actividad. Bruno no solo asumió las tesis heliocéntricas, sino que las aprovechó para expresar sus ideas, tremendamente revolucionarias por entonces, de que el Universo era infinito, y de que en él podían existir infinidad de mundos similares a la Tierra y, por lo tanto, otros hombres que los habitaran. Estas teorías eran, evidentemente, contrarias a la idea de la creación única del hombre por parte de Dios que refleja la Biblia, y como consecuencia de ellas fue condenado a la hoguera por la Inquisición en el año 1600.

       Nueve años más tarde Galileo hizo el descubrimiento que, finalmente, llevaría al abandono definitivo del sistema ptolemaico: utilizó el telescopio, que hasta entonces se había empleado solo como catalejo, para estudiar los cuerpos celestes, observando la presencia de cráteres en la Luna y, sobre todo, de satélites que giraban en torno a Júpiter. En 1616 Galileo fue igualmente advertido por la Inquisición, y en 1633 se le prohibió divulgar y enseñar sus ideas, que fueron consideradas heréticas y se le recluyó en prisión atenuada.

       Aún pasó bastante tiempo hasta que el modelo heliocéntrico fuera aceptado por la mayoría de los científicos, gracias a la contribución de Kepler a dicha teoría. Kepler trabajó durante mucho tiempo con Tycho Brahe, aunque la relación entre ellos no fue demasiado cooperativa. En realidad, Kepler solo pudo acceder a los datos recopilados por Tycho, con mucha diferencia los mejores de aquella época, después de que él muriera. Con esos datos en la mano, descubrió que no era posible describir el movimiento de los planetas mediante círculos, de modo que trató de ajustarlo a otro tipo de curvas, basándose en su creencia, de origen religioso, de que el Universo debía manifestar la perfección divina, a través de las matemáticas. Finalmente descubrió que la curva que mejor se ajusta a esas trayectorias es la elipse, y acabó por proponer las leyes que llevan su nombre, y que describen la mecánica del Sistema Solar:

  • Los planetas describen órbitas elípticas alrededor del Sol, estando éste situado en uno de los focos de la elipse.



  • Las áreas barridas por los radios de los planetas, son proporcionales al tiempo empleado por estos en recorrer el perímetro de dichas áreas.


  • El cuadrado de los períodos de la orbita de los planetas es proporcional al cubo de la distancia promedio al Sol.



       El paso del modelo ptolemaico al copernicano suele ponerse a menudo como ejemplo de cambio de paradigma científico, y ha sido utilizado por muchos filósofos de la ciencia para apoyar sus teorías.

       Hace 540 años que nació Copérnico y 470 que murió . Su capacidad para aprovechar las estructuras existentes, modificar las que ya no fueran útiles y utilizarlas para renovar y transformar lo necesario, se recuerda, se acoge y es valorado y apreciado por la  humanidad entera.

 

       Mª Ysabel Menéndez

      


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