Una madre como María

Lou Seckler

En las iglesias de Cristo, como en las iglesias evangélicas hay mucho reparo en hablar de María. Dicen que es cosa de los Católicos y no debemos mencionarla. Algunos creen que  estamos promoviendo doctrina Católica. La verdad es que ellos han elevado la virgen a alguien mas importante que Jesucristo.  La han hecho la medianera entre Dios y los hombres y eso no es correcto. Debemos verla por lo que era: una madre muy dedicada de nuestro Salvador.

Aunque algunos Católicos lo niegan, diciendo que Cristo es su medianero, he aqui algunos pasajes del libro "Las Glorias de María" escrito por  Santo Alfonso Liguori. Todo lo sacamos del capítulo “María, nuestra medianera”. Asi dice el libro de la iglesia Católica:

•    María, la más fiel medianera de la salvación.
•    Ella es la escalera hacia el paraíso, la puerta hacia el cielo, la verdadera medianera entre Dios y los seres humanos
•    No hay criatura que haya recibido any gracia de Dios excepto por las manos de María    *

En el catecismo de la iglesia Católica, párrafo 969, afirma que “María es una medianera”. También dicen que ha subido al cielo y sigue haciendo intercession por todos. (470 DC)
 
En contraste la Biblia declara que hay un solo mediador                                                            "Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, quien dio su vida como rescate por todos" (1 Timothy 2:5,6).

Lamentablemente, muchos de nuestros hermanos, al hablar de María, empiezan a defender lo que dice la Biblia a respeto de no que NO era, que jamás sabemos quien fue.  No es ese el aspecto de María que quisiera enfocar y si el de mujer fiel y de madre carnal de Jesucristo. Hay mucho que aprender a cómo ser una buena madre con María, igual que hay mucho que aprender cómo ser un buen padre con José.

Como hay mucha especulación y fabricación de quien fue María y lo que hizo, que es difícil limitarse tan solo a lo que dice la Biblia. Pero nosotros no iremos más allá del libro sagrado.
 

1. María fue una adolescente fiel
Era la costumbre la época prometer las hijas en edad muy temprana. Los padres de María y los de José se reunieron y decidieron entre ellos que los dos deberían unirse en matrimonio. Vemos a través de la Biblia que eso era la costumbre. Los prometidos tenían muy poco que decir en cuanto a eso. Aceptaban la decisión de los padres y punto final.
 

2. María enviudó temprano
En Lucas 9 encontramos a Jesús dentro de una casa abarrotada de gentes, enseñando el evangelio. Cuando le traen la noticia de que le buscaba su familia, mencionan tan solo “tu madre y tus hermanos”. Deducimos que José ya había fallecido caso contrario estaría con ellos. Con mucha dificultad crió sus hijos y acabaron por ser Jesucristo, el Salvador, y Santiago, el gran evangelista y escritor del Nuevo Testamento.

Probablemente lo que María y sus hijos querían hacer era proteger a Jesús de una situación vergonzosa. Aquellos días Jesús se había proclamado el Mesías y quizás la presencia de María y los hermanos de Jesús era para que él les acompañase de regresó al hogar y “dejara de ilusiones de Mesías”.

A veces creemos como María que nuestros hijos son un caso perdido tan solo porque no actúan como esperamos que actúen. A veces por detrás de un hijo problemático se esconde un gran artista o un gran predicador. No debemos jamás perder las esperanzas de que Dios tiene un plan para nuestros hijos. Sé que no queremos que sufran, pero a veces es necesario para que maduren.

La razón más probable porque María y sus hijos buscaban a Jesús es que era viuda y necesitaba de su apoyo como el hijo mayor. Probablemente Jesucristo empezó su ministerio a los 30 años porque tuvo que trabajar, ayudar a su familia en la ausencia de su padre carnal
 

3. María se unió al movimiento de Cristo
Hay muy poca información acerca de María y de José en la Biblia. Eso nos lleva a creer que Dios en su sabiduría no incluyó muchos datos acerca de los padres carnales de Cristo porque el propósito de los evangelios es el de informarnos acerca del Cristo, el hijo de Dios y no de los padres o abuelos de Cristo.
 

4. Era una sierva humilde
Cuando le llegó la noticias de que sería el instrumento utilizado por Dios para traer el Salvador al mundo, aun inquieta con la noticia, María dijo humildemente: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra”. Eso nos recuerda un poco a  la reacción de Samuel cuando Dios le llamó: “Heme aquí, Señor, envíame a mí”.

Dios siempre busca, como sus servidores verdaderos a personas humildes, como María, Jesús y los apóstoles para llevar a cabo sus propósitos. Los arrogantes y orgullosos no están listos para que les use Dios en cualquier misión.

En muchos casos somos personas infelizes porque cuando recibimos el llamamiento de Dios para llevar a cabo alguna misión nos rehusamos. Es claro que si le decimos no a Dios, ¿por qué entonces él dirá sí a nuestras oraciones y peticiones? Si Dios nos prepara para una misión y luego al llegar el momento de entregarnos a la misma damos escusas y no lo hacemos. ¿Será por eso que hay tantas necesidades no suplidas en nuestras iglesias? Porque alguns hemos sido llamados y le decimos a Dios que no?
 

5. Era una sierva gozosa
Al encontrarse con Isabel, otra persona a través de quien Dios haría lo imposible, María no pudo contener su felicidad, por haber sido elegida por Dios para la venida del Salvador al mundo. Cuando estamos explotando de gozo normalmente cantamos. La felicidad y el gozo trae cantos a nuestro corazón y labios.

Su canto a Dios, conocido como el Magnificat exhalta al Creador (v.46-56):

    a. El poder de Dios contrasta con la pequeñez y humildad de la sierva

    b. El poder de Dios incluye la misericordia hacia sus siervos

    c. El embarazo de María era para ella una bendición
 

6. Era una sierva valiente
Aunque su embarazo estuviese bien adelantado de gestación, no vaciló al tener que viajar probablemente en lomo de burro para cumplir con su deber según el gobierno de la época. Aunque muy incomodo y arriesgado viajar en su estago de gestación, María confiaba en Dios que iría cumplir con lo prometido. Por aquí ya estaban casados María y José.  

7. Era madre de hijos valientes
“Por sus frutos os conocereis”. Essas fueron palabras de Cristo acerca de los falsos profetas. Creo que los hijos bien pueden decirnos quienes son sus padres. Nadie confronta a los enemigos de la fe cara a cara como lo hace Santiago, quizás el segundo hijo de María. Santiago confronta a los que se reunían, adoraban y tenían convivio, pero que no hacían obras. “La fe sin obras es muerta”, parece haber repetido muchas veces el hermano carnal de Jesucristo. “La lengua es un miembro mortal”, nos recuerda Santiago. Los ricos opresores de la época fueron condenados por Santiago, como fueron también los que enseñaban parcialidad hacia ellos. De una manera como quien quería salvar su pueblo del poderío de Satanás, Santiago escribe con pasión y desprendimiento. En todo eso vemos las pegadas de María, quizás una viuda, criando sus hijos como instrumentos de Dios para el Creador pudiese llevar a cabo sus propósitos en el mundo. 

8. María no era superior a Cristo
Hay muy poca información acerca de María y de José en la Biblia. Eso nos lleva a creer que Dios en su sabiduría no incluyó muchos datos acerca de los padres carnales de Cristo porque el propósito de los evangelios es el de informarnos acerca del Cristo, el hijo de Dios y no de los padres o abuelos de Cristo.

En las bodas de Caná, lugar donde según Juan 2, Jesucristo hizo su primer milagro, vemos la importancia de Jesucristo en las palabras de su propia madre: “Haced todo lo que os dijere” (v.5) Cristo superior a todo lo que los judíos consideraban importante:

En Hebreos, el escritor utiliza de varios versos para demostrar que Jesucristo era superior a tres seres adorados por los judíos. Por ejemplo:
    a.) Los ángeles eran emisarios de Dios para llevar su Palabra. Es superior a los ángeles porque “¿a Cuál de los ángelles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy; y otra vez: Yo seré a él Padre y él será mi hijos?” (Hebreos 1)

    b.) Era superior a Moisés. Dios hizo más milagros a través de Moisés que cualquier otra persona excepto Jesucristo. Solo a Moisés le dicen “manso”, palabra esa que caracterizaba a Jesucristo. Sin embargo, Moisés no fue obediente como lo fue Jesucristo. En vez de hablar a la roca, a golpeó. Llevando Dios a la ira por su desobediencia, y por lo tanto, no le permitió entrar en la Tierra Prometida. (Heb. 3)

    c.) Era superior a los sumo sacerdotes. Los sacerdotes eran los únicos que podían entrar en los santos de los santos para rendir sacrificios a Dios. Sin embargo, los sacerdotes, aparte de hacer sacrificios por los pecados ajenos, tenían que hacer también por sus pecados. Jesucristo jamás cometió ningún pecado. Jesucristo es superior! (Heb. 5)

Proverbio 31 – Lenguaje sencillo
La mujer ejemplar
 10 ¡Qué difícil es hallar
una esposa extraordinaria!
¡Hallarla es como encontrarse
una joya muy valiosa!

11 Quien se casa con ella
puede darle toda su confianza;
dinero nunca le faltará.
12 A ella todo le sale bien;
nunca nada le sale mal.

13 Sale a comprar lana y lino,                                                                                                       y con sus propias manos
 trabaja con alegría.

14 Se parece a los barcos mercantes:
de muy lejos trae su comida.

15 Se levanta muy temprano,
y da de comer a sus hijos
y asigna tareas a sus sirvientas.

16 Calcula el precio de un campo;
con sus ganancias lo compra,                                                                                                   planta un viñedo,
17 y en él trabaja
de sol a sol.

 18 Ella misma se asegura
 de que el negocio marche bien;
 toda la noche hay luz en su casa,
pues toda la noche trabaja.

 19 Ella fabrica su propia ropa,

 20 y siempre ayuda a los pobres.

 21 No le preocupa que haga frío,
pues todos en su casa
andan siempre bien abrigados. 

22 Toma telas de lino y de púrpura,
y ella misma hace colchas y vestidos.

 23 En la ciudad y en el país
su esposo es bien conocido,
pues ocupa un lugar importante                                                                                                 entre la gente de autoridad.

 24 La ropa y los cinturones
que ella misma fabrica,
los vende a los comerciantes.

 25 Es mujer de carácter;
mantiene su dignidad,                                                                                                                  y enfrenta confiada el futuro.

 26 Siempre habla con sabiduría,
y enseña a sus hijos con amor.

 27 Siempre está pendiente de su casa
y de que todo marche bien.
Cuando come pan,
es porque se lo ha ganado.

 28 Sus hijos la felicitan;
su esposo la alaba y le dice:

 29 "Mujeres buenas hay muchas,
pero tú las superas a todas".

 30 La hermosura es engañosa,
la belleza es una ilusión;
¡sólo merece alabanzas
la mujer que obedece a Dios!

 31 ¡Que todo el mundo reconozca
 los frutos de su esfuerzo!
¡Que todos en la ciudad
la alaben por sus acciones

(Para regresar al sitio "Sermones y seminarios" favor hacer click aqui: louseckler.blogspot.com