Séptimo mandamiento

No cometas adulterio (Éxodo 20:14)

Según los judíos no había ningún pecado en el judaísmo, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento que fuese peor que el adulterio. Sin embargo, se trataba de un mandamiento que con frecuencia lo desobedecían , considerando cuánto hablaron de esto los profetas.

“También al que comete adulterio le falta sensatez; el que tal hace corrompe su alma”. (Proverbios 6:32). Pocas son las advertencias con consecuencias tan duras como la de este proverbio. La Biblia no esconde los pecados de sus personajes. Leemos que Salomón, el hijo del Rey David, a pesar de haber pedido a Dios sabiduría, no tuvo la suficiente como para discernir las consecuencias del adulterio. Al sufrir las consecuencias de ese acto parece, al escribir este proverbio, querer evitar que otros también sufran. El que lo escribió obviamente debe haber cometido adulterio para poder evaluar la consecuencia del pecado.

En los tiempos del emperador Aquiba, después que Adriano destruyó Jerusalén, la gente comentaba sobre el gran esfuerzo que hacía un judío para salvar su alma. Según ellos había tres pecados que nadie podía justificar, a saber: la idolatría, el homicidio y el adulterio. Decían también que para el adultero no había perdón, que nada lo podía justificar.

No obstante el hecho de que los profetas les reprochaban por ello, se entiende que el horror que tenían del pecado del adulterio no les detenía en cometerlo. “¿Cómo te he de perdonar por esto? Tus hijos me dejaron y juraron por lo que no es Dios. Los sacié y adulteraron, y en casa de prostitutas se juntaron en compañías. Como caballos bien alimentados, cada cual relinchaba tras la mujer de su prójimo” (Jeremías 5:7-8). Y otra vez dijo: “Hurtáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal y vais tras dioses extraños que no habíais conocido” (Jeremías 7:9). Enseguida dice: “Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas: cometen adulterios, andan con mentiras y fortalecen las manos de los malos, para que ninguno se convierta de su maldad. Me son todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra” (Jeremías 23:14)

Un punto importante que vale la pena aclarar es que en castellano moderno, se usa la palabra adulterio para definir una irregularidad en la vida sexual de una pareja. Pero en la Ley judaica era claro y definido significando que decía así: El adulterio es la relación sexual entre una mujer casada con cualquier hombre que no era su marido. Un hombre casado, según la misma Ley, no era culpable de adulterio a no ser que tuviera relación sexual con una mujer que no era su esposa. Para el judío el adulterio es un delito contra el matrimonio.

Hay un hecho en los antecedentes de este principio que debemos mencionar. No había entre los rabinos ninguna asociación de amistad entre un hombre y una mujer. La amistad y la compañía entre un hombre y una mujer casi no existía. La mayoría de los rabinos eran casados y vivían vidas fieles con su esposa, sin haber ningún trabajo compartido o estudio con la esposa. Leemos con frecuencia en la Biblia estas palabras: “Mujeres, niños y esclavos...” Es lamentable que a la mujer la consideraban como un ser inferior y en sus oraciones, los judíos decían: “Bienaventurado eres tú que no me has hecho ni gentil, ni esclavo y ni mujer”.

La prohibición del adulterio es clara e inconfundible. Aparte de ser uno de los Diez Mandamientos, también lo encontramos en Levíticos 18:20 y Deuteronomio 5:18. En los tiempos primitivos el marido tenía el derecho de matar al hombre que cometía el adulterio con su esposa, en parte por ser el adulterio un pecado y también porque toda la estructura de la familia la construían basada en la pareja.

La virgen prometida se encontraba en la misma situación que la casada. Si un hombre tenía relaciones sexuales con ella en la ciudad ambos eran muertos, porque ella podía haber pedido socorro y no lo hizo; si esto pasaba en el campo, sólo el hombre era muerto porque en situación semejante no podía haber pedido socorro al ser atacada y violada. En este caso el culpable era apedreado.

La castidad
El séptimo mandamiento tiene que ver con el adulterio, lo que es técnicamente la relación sexual entre una mujer con cualquier hombre que no sea su marido; pero no se puede separar del tema más importante que es la castidad sexual. Al no respetar la castidad de la otra persona, entonces sucede lo que llamamos fornicación, lo que es el acto sexual practicado por dos personas solteras.

Había muchas formas de castigar a las personas que no observaban el principio de la castidad. La mayoría de ellos son contrarios a la mente moderna y no los mencionaremos. Si quieren más informaciones que las busquen en la Biblia. Hay algunos pasajes en el Antiguo Testamento que tratan el tema, como Deuteronomio 23:17-18, 1 Reyes 15:12, 2 Reyes 23:7 y Oseas 4:14.

A los que vivimos en el mundo occidental en esta época, la conexión entre la prostitución y la religión es algo difícil de  concebir, pero era muy común en los tiempos bíblicos, aun durante la dispensación del Nuevo Testamento. Los que la practicaban creían que era una adoración de la vida y de fuerza reproductora. En la naturaleza humana tal cual es, no es fácil ver la atracción de esa forma conocida como culto; y la pureza básica de la adoración judaica existía en un medio ambiente como éste.

Lo admirable del judío de aquella época no es que a veces salían por el camino de la irregularidad sexual; el milagro era que en tal ambiente se practicase la disciplina de la castidad.

En la época del Nuevo Testamento, en el primer siglo, así como es ahora en países mahometanos radicales, las chicas no tenían otra carrera que el matrimonio. Podían casarse tan temprano como a los 12,1/2 o 13 años. Es probable que María, la madre carnal de nuestro Señor, no tuviese más que 13 años cuando nació Jesucristo.

En teoría la poligamia aun en la época del Nuevo Testamento, era legalizada, igual que en le época de los patriarcas. En Deuteronomio 21:15 leemos: “Si un hombre tiene dos esposas...” Hay algo de duda que en la época del Nuevo Testamento la bigamia fuese normal. Sin embargo leemos que las calificaciones de un diácono o presbítero de la iglesia de Cristo, tenía que estar casado con una esposa (2 Timoteo y Tito).

Pero los principios cristianos trajeran conceptos distintos en cuanto al cuerpo humano, por ejemplo: de algo usado y abusado, el cuerpo pasó a ser el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 3:16; 6:19-20). La obligación de cada cristiano es la de presentar su cuerpo a Dios como un sacrificio santo (Romanos 12:1). El cristianismo trajo un concepto del cuerpo que debería revolucionar la ética griega en cuanto al sexo.

Una vez que el cuerpo humano es algo especial, si ha sido diseñado para ser el templo del Espíritu Santo, si el cuerpo y todas sus funciones y actividades pueden ser ofrecidos a Dios, entonces inmediatamente el matrimonio se transforma en algo sagrado. Leemos en Hebreos 13:4 estas palabras: “Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”. Y según el Nuevo Testamento, los que prohíben el matrimonio no pasan de ser mentirosos, hipócritas (1 Timoteo 4:3). Las viudas jóvenes es mejor que se casen y formen sus hogares (1 Timoteo 5:14). La enseñanza general del Nuevo Testamento exalta al matrimonio. Debe haber razones especiales porque no se casan ciertas personas, pero llegar a la santidad no debe ser una de ellas.

Hay sólo un pasaje en el Nuevo Testamento donde la enseñanza es contraria al matrimonio: 1 Corintios 7. En todo el capítulo el apóstol Pablo parece disminuir la importancia del matrimonio. El verso 1 dice: “Acerca de lo que me habéis preguntado por escrito, digo: Bueno le sería al hombre no tocar mujer”. El verso 9 dice: “pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando”. Y más adelante, dice: “De manera que el que la da en casamiento hace bien, pero el que no la da en casamiento hace mejor” (v. 38)

La clave para entender los pasajes está en el hecho de que Pablo esperaba la segunda venida de Cristo en cualquier momento. El verso 31 lo dice así: “y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutaran, porque la apariencia de este mundo es pasajera”. La idea era no tener tantas distracciones y mantener la concentración necesaria en la espera de Jesucristo (32-35).

Con el pasar del tiempo Pablo se enteró que la segunda venida del Señor no sería inmediata y su visión verdadera del matrimonio la encontramos en Efesios que él escribió nueve años más tarde. Es en Efesios donde Pablo compara la relación entre marido y mujer equivalente a la relación entre Jesucristo y la iglesia. Pablo concluyó que la relación más importante en la tierra es la matrimonial (5:21-33).

Hay en el Nuevo Testamento una enseñanza bien amplia sobre el matrimonio. El pasaje más básico sobre ese tema es este: “Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”? (Mateo 19:5) Esto nos enseña dos cosas fundamentales sobre el matrimonio, a saber:

1)    De un lado está la separación: El hombre dejará padre y madre. No se puede vivir la vida antigua si se ha empezado una nueva. Muchos matrimonios se arruinan porque los cónyuges fallan en lograr esta separación. Tanto el hijo como la hija no entienden que el centro de su vida debe ser su nuevo hogar. Ya no es más mamá y papá.
2)    Por otro lado está la unión: Se unirá a su mujer. Hay varias maneras de unirse y hacerse una sola carne. Está la manera dominante de forzar para que haya sumisión, que la esposa pasa a ser simplemente una sirvienta de su marido. Esta no es la manera bíblica. El principio bíblico del matrimonio es la reciprocidad. Todo es más fácil cuando cada deber y cada privilegio es la reciprocidad. Hay sumisión de la esposa a su marido, pero hay también el amor de su marido hacia la esposa. Es fácil someterse a alguien que nos ama de la misma manera que nos sometemos al Señor que dijo: “si me amais cumpliréis mis mandamientos” (Juan 14:15). Los que somos cristianos lo que hacemos por Jesucristo lo hacemos no para merecer la salvación sino por amor al Maestro. De semejante manera nos sometemos uno al otro por amor.

Intimidad antes del matrimonio
Antes de salir de este mandamiento debemos echar un vistazo a algo que es muy común en muchas sociedades. Me refiero al acto sexual antes del matrimonio. Con eso de la educación sexual en las escuelas y el uso del anticonceptivo, más y más adolescentes se están entregando a la experiencia sexual sin estar casados. No me opongo a la educación sexual, creo que hay mucha ignorancia de parte de los jóvenes en cuanto al sexo y los padres no hacen nada para cambiarlo. Que enseñen todo sobre el sexo a nuestros hijos y nietos, pero que lo hagan sin esconder nada, ni las consecuencias del sexo casual. Hay un gran numero de hijos ilegítimos en el mundo actual únicamente porque dos jóvenes tuvieron relaciones sexuales sin darse cuenta del resultado de su acto.

Hace poco tiempo el Presidente de los Estados Unidos George W. Bush empezó en abril del 2002, una campaña en las escuelas publicas sobre la abstinencia sexual. En vez de tirar por la ventana los valores cristianos y practicar el sexo antes del matrimonio, el presidente pide a los jóvenes que se abstengan del sexo de solteros y esperen hasta después del casamiento para disfrutar de esa bendición de Dios a todo ser humano.

El principio de la ética cristiana en cuanto al sexo es sencillo: el acto sexual es el privilegio de personas adultas para ser disfrutado en el contexto del matrimonio.

A las victimas del adulterio
Considerando que el matrimonio se construye sobre los cimientos de la confianza, he aquí algunas sugerencias de cómo recuperar la confianza en la pareja; en orden de importancia:
1) Recordar lo que les atrajo de solteros - Es hora de hacerse nostálgico y recordar los “buenos tiempos”. Uds. no tuvieron que elegir sino que fue una atracción personal. Hay que pensar en lo que fue que les atrajo. Si es posible, que hablen de sus vivencias desde el inicio del noviazgo hasta la luna de miel. Esto incluye:
a.    los paseos que dieron,
b.    los lugares donde estuvieron. Esto es importante porque fue en esa etapa de su matrimonio que empezaron a confiarse mutuamente.
c.    Es recomendable que visiten los mismos lugares, si es posible y verán que los sentimientos de confianza se reanudarán. Hay mucho de historia que tienen que hablar.
d.    También están las fotos antiguas que están llenas de recuerdos agradables

Uno de los traumas que quedan después de un acto de infidelidad es la nueva historia que está muy fresca en la memoria. Pero eso es algo que con el tiempo se puede olvidar. Por eso es importante que la pareja visite lugares que visitaba cuando eran novios.

2)    Reconstruir sus vidas, pero de manera diferente – Esto es difícil para la persona inocente, sobre todo si en su mente sabe que su cónyuge estuvo viviendo en un mundo que la excluía. Esto no es fácil, pero vital para reconstruir su vida matrimonial. Pensar que el marido nunca charlaba con la esposa y con la amante estaba siempre hablando; con la esposa jamás leía poemas y con la amante no tan solo leía sino escribía poemas. Es importante hacer a un lado todas esas cosas y ser positiva. He aquí algunas sugerencias para la reconstrucción de su matrimonio:
a)    Volver a tener citas con el marido. Hacer algo que a ambos les gusta sin forzar tu voluntad a la de él y viceversa.
b)    Sorprenderse uno al otro con regalitos o tarjetas, o tan solo recaditos íntimos. Lo principal es
c)    Hacer a un lado el egoísmo y
d)    Complacer a tu cónyuge.

3)    Compartir sus sentimientos – No tengan recelo en hacer preguntas sobre su trabajo, su salud, la casa, los hijos, sus padres, todo con la intención sincera de saber y también de entablar conversación. Enseguida de hablar de cosas triviales sigan a lo más profundo y en poco tiempo se estarán comunicando a nivel de sentimientos en vez de tan solo intercambiar datos y noticias. Pero hay que empezar de alguna manera. La lista que menciono abajo son temas que  pueden hablar sin el peligro de conflictos:
    •    Recuerdos agradables de la infancia
    •    Calificaciones de la escuela primaria
    •    Cumpleaños
    •    Los maestros predilectos
    •    El primer empleo
    •    Los refranes favoritos de los padres, de los abuelos
    •    Cualquier otro tema que se les ocurra

Expresiones de amor
El acto sexual entre marido y esposa no es tan sólo para procrear, tener hijos. El propósito del acto sexual es lograr la unión más profunda y más íntima que pueda existir entre dos seres humanos. Es también la manera más completa de expresar el amor que el marido siente por la esposa y viceversa. A veces, por el recelo de quedar embarazada, la esposa se abstiene del acto sexual. La frustración que sigue tanto a la esposa como al marido es muy grande. En muchos casos, la abstinencia frecuente de uno de los cónyuges puede forzar al otro a buscar el sexo en otros lugares. Pero, si es cristiano, debe continuar fiel a Dios y a su cónyuge.

Para evitar el embarazo hay profilácticos económicos, o se pueden conseguir gratis en los hospitales o centros de salud. Así la pareja podrá funcionar a nivel óptimo, expresándose su amor mutuamente y al mismo tiempo estará evitando que el otro cónyuge se frustre o se deprima. Cada mes hay en la vida de la mujer algo que le imposibilita disfrutar el acto sexual. Y el marido, por amor a su esposa, la respeta. 

Conclusión
El matrimonio puede ser comparado a un deporte de equipo como el fútbol. En el fútbol el entrenador pasa muchas horas seleccionando jugadores, preparando estrategias ofensivas y defensivas, enterándose de las debilidades y las habilidades de sus jugadores, planeando cada jugada. Pero si los jugadores no le hacen caso no vencerán. Ni los jugadores ni el entrenador pueden hacer nada solos, separados; se necesitan mutuamente. Tampoco son los jugadores más importantes que el entrenador o el entrenador más indispensable que el equipo. En resumen, son un equipo. En el matrimonio recibimos dirección y guía de Dios. Así como un equipo de fútbol no puede vencer sin su entrenador, en el matrimonio no podemos tener éxito sin la obediencia a Dios. 
 

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