La unidad en la iglesia #2

Chris Frizzell 

ROMANOS 14:1-23 (LBLA) dice así:
    1Aceptad al que es débil en la fe, pero no para juzgar sus opiniones. 2Uno tiene fe en que puede             comer de todo, pero el que es débil sólo come legumbres. 3El que come no menosprecie al que no         come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado. Al hermano débil:
    4¿Quién eres tú para juzgar al criado de otro? Para su propio amo está en pie o cae, y en pie se             mantendrá, porque poderoso es el Señor para sostenerlo en pie. 5Uno juzga que un día es superior a     otro, otro juzga iguales todos los días. Cada cual esté plenamente convencido según su propio sentir.
    6El que guarda cierto día, para el Señor lo guarda; y el que come, para el Señor come, pues da             gracias a Dios; y el que no come, para el Señor se abstiene, y da gracias a Dios. 7Porque ninguno de     nosotros vive para sí mismo, y ninguno muere para sí mismo; 8pues si vivimos, para el Señor             vivimos, y si morimos, para el Señor morimos; por tanto, ya sea que vivamos o que muramos, del         Señor somos. 9Porque para esto Cristo murió y resucitó, para ser Señor tanto de los muertos como de     los vivos. 

A los hermanos débiles y a los fuertes: 10Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también, tú, ¿por qué      menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios.
    11Porque está escrito: VIVO YO--DICE EL SEÑOR--QUE ANTE MI SE DOBLARA TODA RODILLA, Y TODA     LENGUA ALABARA A DIOS. 12De modo que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo.
    13Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner         obstáculo o piedra de tropiezo al hermano. 14Yo sé, y estoy convencido en el Señor Jesús, de que         nada es inmundo en sí mismo; pero para el que estima que algo es inmundo, para él lo es.
    15Porque si por causa de la comida tu hermano se entristece, ya no andas conforme al amor. No             destruyas con tu comida a aquel por quien Cristo murió. 16Por tanto, no permitáis que se hable mal de     lo que para vosotros es bueno.

A ambos:
    17Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.
    18Porque el que de esta manera sirve a Cristo, es aceptable a Dios y aprobado por los hombres.
    19Así que procuremos lo que contribuye a la paz y a la edificación mutua.

Al fuerte:
    20No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. En realidad, todas las cosas son limpias, pero     son malas para el hombre que escandaliza a otro al comer.
    21Es mejor no comer carne, ni beber vino, ni hacer nada en que tu hermano tropiece.
    22La fe que tú tienes, tenla conforme a tu propia convicción delante de Dios. Dichoso el que no se         condena a sí mismo en lo que aprueba.
23Pero el que duda, si come se condena, porque no lo hace         por fe; y todo lo que no procede de fe, es pecado. 

ROMANOS 15:1-9
    1Así que, nosotros los que somos fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no             agradarnos a nosotros mismos. 2Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para     su edificación. 3Pues ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: LOS                 VITUPERIOS DE LOS QUE TE INJURIABAN CAYERON SOBRE MI. 4Porque todo lo que fue escrito en             tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió, a fin de que por medio de la paciencia y del         consuelo de las Escrituras tengamos esperanza. 5Y que el Dios de la paciencia y del consuelo os             conceda tener el mismo sentir los unos para con los otros conforme a Cristo Jesús, 6para que                 unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
   
El evangelio a los gentiles
     7Por tanto, aceptaos los unos a los otros, como también Cristo nos aceptó para gloria de Dios.
    8Pues os digo que Cristo se hizo servidor de la circuncisión para demostrar la verdad de Dios, para         confirmar las promesas dadas a los padres, 9y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su                 misericordia; como está escrito: POR TANTO, TE CONFESARE ENTRE LOS GENTILES, Y A TU NOMBRE     CANTARE.

Apuntes:
Introducción
Los Balcanes, una cordillera en la parte sur de Europa, ha sido el origen de la palabra “balcanización” en el vocabulario inglés. ¿Qué significa? Habla de la inhabilidad de grupos pequeños en construir comunidades con los demás.

Se ha descubierto en los EUA que construir una comunidad es una tarea ardua en un pueblo que representa una diversidad extraordinaria en entornos étnicos, idiomas y edades. Se hace mejor en reconocer y describir diversidad que construir comunidad. Considere la diversidad social-económica, las generaciones, las diferentes mentalidades, estilos de enseñanza distintos, diferencias en personalidades, visión mundial, de gustos, y la lista sigue.

¿Cómo se forma una comunidad dentro de tantas diferencias, sobretodo cuando nuestras diferencias de entorno resulta en diferencia de opiniones? Nuestro grupito en la iglesia está en el contexto de una sociedad más grande luchando con esa inquietud.

Una elección sería dividir en pequeñas regiones donde tendríamos poco contacto unos con otros. Nuestra estrategia para minimizar conflictos es la de no estorbar a los demás. O podemos dividir en grupos competidores, cada uno quiere forzar su voluntad en el otro.

Pero Dios nos llama a algo diferente. Nos recordamos que nuestro Salvador era el que no complació a si mismo. Cuando la iglesia de Roma tuvo tensiones entre las dos culturas, Pablo les recordaba que Cristo se hizo siervo de los judíos y siervo de los gentiles. Y así él pide a su pueblo a que forme una comunidad donde haya “un mismo sentir” (Rom. 15:5), y le glorifique “unánimes, a una sola voz” (15:6). Es en las asambleas de la iglesia que demostramos el poder reconciliador de Cristo; que el buen pueblo de Dios es supremo sobre su propia voluntad.

Esa es una comunidad sui generis. Cristo nos llama para estar unidos, ser un pueblo que no “agrada a si mismo”, pero que ve la formación de la comunidad más importante que sus propios intereses. Otras comunidades pueden formar grupos que compiten por poder, pero la de los cristianos ha sido formada por Uno que no agradó a si mismo. Nos sobreponemos a la diversidad divisiva al sacrificar nuestra voluntad por él.

1. Aunque ese pasaje sea muy semejante a 1 Corintios 8:1-11:1, las diferencias son tan significativas que no deberíamos sobreponer el problema de los corintios a este pasaje.

        a. El tema de 1 Corintios 8 es comida ofrecida a ídolos; esto es vegetarianismo y guardar días.

        b. El consejo de Pablo no es tan solo a los fuertes, pero fuertes y débiles

        c. Las responsabilidades de ambos indican que el problema es la iglesia dividida por diferencia en             la cultura. 

2. Al poner ese tema en el final de Romanos sugiere que todo el argumento de Pablo era para resolver ese problema.

        a.  El tema de la epístola es la justicia de Dios a todos, tanto judíos como gentiles.

        b. El pasaje describe las consecuencias prácticas de vivir la justicia de Dios en los imperativos de                 esa sesión:

            (1) “Recibíos los unos a los otros”, (14:1, 15:7); eso significa “recibir en casa” como en Hechos                 18:26 y 28:2.
            (2) “no menosprecie o juzgues” (14:3-4)
           
            (3) “soportar” (15:1)

3. Aunque “los pleitos acerca de opiniones” incluya los problemas mencionados arriba, lo entendemos mejor como una referencia generalizada a las tensiones entre judíos y gentiles en la iglesia de Roma. Algunos sugieren que el “débil” y el “fuerte” provienen de diferentes iglesias/hogares en Roma. El “débil” y el “fuerte” en 14:1, pasa a ser una disputa entre judíos y gentiles en 15:8-13.

4. El pasaje se divide en tres unidades:

              a. 14:1-13 indica que juzgar o despreciar precede del hecho de que cada uno es un siervo de la                     casa (v.4) sumiso a su amo.

              b. 14:13-23 trata del “fuerte” indicando la seriedad de dividir la obra de Dios por cuestiones                         tan triviales como la comida (14:17)         

              c. El tema llega a su apogeo en 15:1-13: una comunidad la creas y apoyas cuando seguimos                         a aquel que no agradaba a sí mismo.

5. Enfoque: El hecho de que Cristo “no se agradó a si mismo” (15:3), los cristianos vemos el modelo que establece una comunidad cristiana que transciende las diferencias culturales y sentimientos egoístas. Cristo nos llama para glorificarle en unísono. Nos llama, un pueblo de origen diversa (estadounidenses) a una unidad que consiste en el sacrificio de la voluntad.

Del comentarista John Stott
Es importante entender desde el inicio que Pablo no se refiere a la debilidad de la voluntad ni del carácter, sino de la fe (14:1). Es una debilidad que asegura que la fe permite hacer ciertas cosas. No un cristiano vulnerable que fácilmente sucumbe a la tentación, sino un cristiano sensitivo lleno de indecisión y escrúpulos. Lo que le falta al débil no es fuerza del dominio propio sino libertad de consciencia.

¿Quién eran los débiles y los fuertes? Cuatro proposiciones principales:
1. Los débiles eran los ex idolatras, nuevos conversos del paganismo, el mismo grupo encontrado en Corinto y mencionado en 1 Corintios 8. Su consciencia les prohibía comer carne que, antes que la vendían en la carnicería, había sido usada en sacrificio a un ídolo. Las instrucciones son similares, pero en 14 no hay referencia a la idolatría.

2. Los débiles eran ascéticos. La mentalidad ascética y sus practicas pueden haber infiltrado en la iglesia romana. Movimientos ascéticos existían tanto en el paganismo como en el judaísmo. Dicho ascetismo puede explicarse porque el débil se abstenía del vino y también de la carne. (14:21)

3. El débil era legalista. La frase “débil en la fe” atesta una falla en asimilar el principio fundamental que enfatiza la epístola, que los hombres se justifican y reconcilian con Dios a través de la dieta, de guardar el sábado, de no tomar alcohol, sino tan solo por la fe.  O sea, el débil veía las observancias como abstinencias como buenas obras necesarias para la salvación. Pero en Galatas, Pablo pronuncia un solemne anatema en todos los que de tal manera distorsionan el evangelio de la gracia. ¿Podría él tan gentil con los débiles en roma, si la mera esencia del evangelio estaba en peligro?

4. Los débiles eran en su mayoría cristianos judíos, cuya debilidad consistía en su compromiso de continuar las prácticas judaicas en cuanto a dietas y guardar días. En cuanto a la dieta, mantenían las leyes del Antiguo Testamento, comiendo tan solo lo que para ellos no era inmundo. En cuanto a guardar días, guardaban tanto el sábado como las fiestas judaicas.

La actitud conciliatoria de Pablo en cuanto al débil (no permitiendo que el fuerte lo despreciara, juzgara o dañara), es también un cumplimiento de un decreto del concilio judaico de Jerusalén, qua había designado a restringir al fuerte y salvaguardar la consciencia del débil.

El propósito es el de capacitar a los conservadores de entre los cristianos (la mayoría judíos) y cristianos de mentes liberales (la mayoría gentiles) a coexistir amigablemente en la comunión cristiana. Al final, el débil y el fuerte desaparecen de la vista y con un corazón y una boca Dios es glorificado.

Debemos no hacer con que cosas no esenciales, sobretodo controversias con costumbres y ceremonias, al nivel del esencial y hacer de ellos exámenes de ortodoxia, al nivel del esencial y hacer de ellos exámenes de ortodoxia y condiciones de la comunión. Tampoco debemos marginar la teología fundamental o cuestiones de moral como si fueran solamente culturales y no de gran importancia. Pablo distinguía entre esas cosas; nosotros también debemos hacerlo.

Los problemas entre los romanos eran dialogismoi “contender sobre opiniones”, sobre los cuales los cristianos no necesitaban estar de acuerdo. Esas son cosas en que la instrucción de las Escrituras no está clara.

El problema es cómo nos enfrentamos a las diferencias en cuestiones en que la Escritura no se calla o aparentemente se equivoca, de tal manera a prevenirles en interrumpir la comunión cristiana.

El principio positivo: “Recibid al débil en la fe” (14:1)
Ellos son débiles en la fe (aquí significa “convicción”), inmaduros, ignorantes e en realidad, equivocados. Asimismo, deben ser ignorados, no reprendidos, no corregidos sino recibidos en el convivio. Proslambano quiere decir más que aceptar personas en el sentido de aprobar su existencia o aun su derecho de permanecer. Quiere decir darle las bienvenidas en la comunión y también en el corazón. Implica el calor y la bondad del amor genuino. Usado en dirigir Filemón a dar a Onesimo las mismas bienvenidas que él daría al apóstol. Usado en Juan 14:3 para describir Jesucristo recibiéndonos adonde él esté.

No desprecies o condenes la persona débil

1) Recíbele porque Dios lo ha recibido (2-3)
Otro, que es débil, come legumbres. Es no debe ser porque es un vegetariano en principio o por salud, sino porque la única manera de asegurarse de que jamás come carnes no autorizadas es dejar totalmente de comer carne.

El fuerte puede se tentado en apenarse del débil por su debilidad, el débil puede ver al fuerte, que ha abandonado las tradiciones de Israel, como si cometiera apostasía y por tanto merece la condenación.

Dios les recibe. Ese principio es mejor aun que la regla de oro. Es seguro tratar a los demás como quisiéramos ser tratados, pero es más seguro aun tratarles como Dios les trata.

2) Recíbeles porque Cristo murió y resucitó para ser el Señor (4-9)

No es apropiado interferir en la relación entre un amo y su oiketes, su siervo.

No tenemos el derecho de meternos entre un cristiano y Cristo, o usurpar la posición de Cristo en su vida. Para su propio señor está en pie, o cae. El no es responsable por nosotros, ni nosotros por él.

3) Recíbelo porque él es tu hermano (10)
Despreciar y juzgar a otro cristiano, la sonrisa desdeñosa del desprecio y la carranca del juicio condenatorio, ambos son totalmente actitudes inaceptables. ¡Él es tu hermano!

4) Recíbelo porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo (10) No juzgaremos porque seremos juzgados. ¿Qué clase de “tribunal” a que se refiere aquí? No prohibiendo las críticas o la suspensión de criticar. Es un tribunal en el sentido de que juzgar o condenar. No hay lugar para nosotros en el asiento de Juez en el tribunal de Dios.

Toda rodilla se doblará enfatiza la universalidad de la jurisdicción de Dios.

Cuatro verdades teológicas sostienen la amonestación de Pablo de recibir al débil, y no despreciarle ni condenarle.

La interpretación de Achtemeier
En el campo de la respuesta apropiada hay libertad, quizás más libertad en cuanto a la bebida o comida, o lo que se hace en los domingos, que estamos acostumbrados a pensar. Algunos perciben en esa libertad una amenaza distinta a la integridad de la fe, mientras otros entienden esa libertad como la esencia de la fe.

¿Cómo es que decidimos a qué punto el ejercicio de esa libertad presenta una amenaza a las acciones de un cristiano responsable? Pablo apunta a dos respuestas: Tolerancia entre cristianos hacia los que están en desacuerdo en esos temas, que puede estorbar a la persona de tener sus preferencias, algo normal en la conducta cristiana, y la necesidad de hacer todo lo que se hace para la honra de Dios.

La cuestión en discusión en ese pasaje es la relación entre el derecho de cristianos de usar su libertad y su responsabilidad de usar aquella libertad indudable de maneras que sea constructiva en vez de destructiva a la comunión cristiana.

La unidad cristiana existe en Cristo. Es dada a los que reconocen el señorío de Dios en su Hijo. Es aquel Hijo quien es también la clave a la actualización de la unidad en la comunidad cristiana. Es él quien suplantará los peligros presentados a la unidad a través de  cristianos justos y asertivos y por el énfasis en los derechos a la expensa de las responsabilidades. Lo que Romanos 15 contribuyes a la discusión de la unidad cristiana entre el débil y el fuerte es por tanto, la definición de la normalidad de todos actos y actitudes cristianas, que nombramos a Cristo mismo.

La manera que actuó Cristo, el Cristo que aunque fuerte, por nosotros se hizo débil, es la manera que el fuerte también actúa hacia los cuya fe es débil. El auto-limitación de Cristo, a favor de los demás demuestra la manera en que el fuerte tiene que demostrar su libertad que tienen en la fe. Su demostración es limitada por el bien de los demás.

Por tanto, cualquier ser humano que lucha por unidad, solo tiene en Dios su poder; y tan importante como su lucha, que está de acuerdo a su voluntad expresa en el señoría de Cristo, triunfará en el final, de la misma manera en que otros luchadores que ignoren ese señorío ciertamente fallarán.

Apuntes Frizzelianos (de Chris Frizzell, ministro asociado de la iglesia de Granbury, Texas)
Tenemos la tendencia de ver al “débil y fuerte” como si fuera o uno u otro. ¿Sería posible que ambos estén correctos? Si nos fijamos en la situación como una polaridad en la que ambos tipos tienen debilidades y fuerzas. Entonces, hay una respuesta más global a las diferencias. La respuesta es la elección que tienes que hacer. “Reparar el problema” no es necesariamente algo que hacen los ancianos.

“Uno u otro” pone a nosotros en oposición uno contra otro. Eso estimula la competencia. O eres tú el encargado, o somos nosotros. O ganas tú, o ganamos nosotros. Si hiciéramos un mapa de nuestra jornada como cristianos sería <= => en vez de => <=.

Ambos deberían encaminarse hacia una gran madurez. En cuanto al entendimiento, el fuerte puede estar más adelantado, pero tiene una gran responsabilidad en auxiliar al débil. El fuerte no debe pensar que ya llegó a su destino.

“El débil”, queriendo vivir bajo “reglas y reglamentos” que creen ser expresiones de fuerte compromiso con Dios, y lo podrán describir como “más conservador”.

Cristianos “débiles” normalmente significa para nosotros una asistencia errática, no muy entendido en alguna doctrina, aceptando demasiado a otras.

Unidad es “no pleitear”.
¿Cómo nos ajustamos a un hermano testarudo y contrario?

¿Por qué es que somos tan rígidos?
Un hermano, mientras presidía la asamblea de la iglesia pidió a los hermanos que mirasen unos a otros mientras cantaban un coro acerca del amor cristiano. Algunos hermanos parecían incómodos con ese ejercicio espiritual. ¿Cuál sería tu reacción?

¿Dónde encasillamos el tradicional? ¿Dónde el contemporáneo? (La división actual que hay en los EU)

Somos todos “el hermano débil” y todos creemos ser “el hermano fuerte”.

Estoy recordándoles cómo pueden contribuir hacia la sanidad espiritual del cuerpo.

    ¿Creen ustedes que el débil pensaba que el fuerte estaba perdido? ¿Cuestionaba su salvación? ¿Cuál         sería el punto principal de la salvación para ud?

    ¿Será que Rom. 14:2b se transformó en 1 Tim. 4:3ª? ¿Cómo puede 14B transformarse en 4:3? ¿Cómo     se puede evitar 14:2B en transformarse en 4:3ª?

Acerca del débil y del fuerte preguntamos:

    ¿Cuáles son sus diferencias? ¿Qué es que tienen en común? ¿En qué se interesa? ¿Cuáles son sus             temores?

Parte de un artículo por Charlie Siburt (anciano de la iglesia University (Abilene, Texas)                            ¿Qué es lo que más te es dado demostrar: sentimientos fuertes, palabras fuertes, demandas fuertes, o amor fuerte, tolerancia fuerte,     compromiso fuerte hacia la unidad del cuerpo de Cristo? Nuestra pericia en meternos en controversias aumenta, mientras nuestra         competencia en mantener la unidad de Espíritu a través del vínculo de la paz disminuye. Para un pueblo que llora la tragedia de         divorcios en sus familias, podemos aceptarles inmediatamente, aun apoyarles. En ambos contextos, parecemos ser un pueblo que     encuentra en el divorcio una opción temprana el en proceso de resolver problemas y no en ultimo caso.

    ¿De qué nos hemos divorciado? Si cristianos pueden adorar a Dios con cantos impresos en papel, en libros encuadernados o con         cantos proyectados en una pantalla por un proyector cualquier. Si el canto debe tener por lo menos 100 años o 10 años para ser         apropiado en la adoración.

    La verdad detrás de eses problemas es que el problema real es poder; poder para defender lo que nos gusta y resistir lo que no nos     gusta; poder para salirnos con la nuestra e impedir que lo hagan los demás; poder para lograr una tarea o meta que creemos ser             crucial porque Dios, la iglesia y nuestros valores depende de ellos; poder para proteger sentimientos frágiles y egos inseguros;             poder para promover la agenda que abogamos y competir con agendas diferentes y opuestas a las nuestras. Nuestros conflictos son     con frecuencia provocados con el propósito de defendernos y nuestra zona de comodidad y, en última forma, de no proteger los         intereses de Dios y su iglesia. Las luchas las hace por sus debilidades e no de sus fuerzas.

La estructura del conflicto
Conflictos se componen de tres elementos: gente, proceso y problemas.
Gente se refiere a los elementos relacionales y sicológicos del conflicto. Eso incluye los sentimientos, emociones, autoestima e percepciones individuales, su concepto del problema y más.

Proceso se refiere primeramente a la manera que las decisiones se hacen locas y cómo reaccionan las personas. Según toman las decisiones con frecuencia suelen provocar resentimientos, el sentimiento de que ha sido tratado injustamente y un sentido de falta de poder. Personas que se sienten excluidas o siente que no tienen influencia en las decisiones que afectan su vida, raramente colaborarán o apoyarán las decisiones. Quizás no rechacen abiertamente las decisiones, pero su conducta interrumpirá la amistad de manera sutil y encubierta.

Problemas se refiera a los asuntos específicos y diferencias que tienen las personas entre ellos. Eso puede involucrar cosas como valores diferentes, opiniones opuestas acerca de cómo decidir, necesidades o intereses incompatibles, diferencias concretas en cuanto al uso o acceso a los recursos (tierra, dinero, o tiempo).

La ruta a la resolución, o por lo menos en el mantenimiento, los conflictos existen para mejorar la manera en que las personas se conducen y la manera en que los líderes de iglesias facilitan un proceso en grupo en la congregación.

Los conflictos en la iglesia pueden centrar en las diferencias de opinión acerca de varios asuntos, pero su raíz está en la dificultad que tienen algunos miembros con otros miembros, normalmente por razones más personales que doctrinales.

El enfoque de Pablo en Romanos 14 tiene que ver con un problema con personas en vez de doctrinal. La solución al conflicto está en hacer con las personas cambien su conducta para conformar con las enseñanzas de Cristo, en vez de complacer a los que se oponen. Al “fuerte”, le animan a que cambie, y no el débil; el débil lo amonesta a que cambie y no el fuerte.

En el panorama personal, tres tipos de debilidades humanas están frecuentemente involucradas. Una es miedo. Muchos conflictos en iglesias empiezan cuando personas se hace ansiosas acerca de lo que está pasando (o no pasando) en la iglesia. Cuando la ansiedad empieza a cambiarse en preocupación y miedo, las personas empiezan a perder la perspectiva de lo que está pasando; entonces empiezan los conflictos.

A veces nos enteramos de un problema y luego tiene reacción exagerada, lo que hace peor los problemas que temíamos que fuera. Cuando tememos, a veces perdemos la habilidad de pensar claramente y entender claramente las circunstancias.

Un tercero origen es necesidades. A veces nuestras necesidades están en conflictos con la necesidad de los demás.

Un tercero origen de los conflictos es pecado. Cuando una vocecita dentro de nosotros dicta que nuestras necesidades y valores son lo más importantes, no importa lo que pase, fallaremos en discernir el cuerpo de Cristo y ponemos a nosotros en frente de los demás. Es pecado semejante actitud.

La dinámica del conflicto
El conflicto tiene dinámicas predecibles.

    1. Frecuentemente lo que empieza con un desacuerdo se transforma en antagonismo personal. Diferencias de opiniones en cuanto a problemas específicos se traduce en ofensa a la otra persona e inferencias acerca de su carácter, intenciones y motivaciones. En vez de enfocar en el problema existente, ven la otra persona como problema.

    2. En su mayoría nos conflictos son un patrón de cambio en asuntos como conflictos se intensifican. Inicialmente, un conflicto emerge alrededor de un asunto; sin embargo, con el pasar el tiempo aparecen nuevos problemas. El patrón es uno de expansión y proliferación, dejando un sentido de confusión y falta de control.

    3. La comunicación es cada vez menos directa y correcta. Las personas hacen menos contacto y diálogos con su oponente, y más con los que estén de acuerdo con ellos. Aumento en intensidad e involucrado emocionalmente corresponde con la disminuida habilidad de escuchar y comunicar.

    4. Las dinámicas de “ojo por ojo” se inicia. Intensificación, tanto de hostilidad y antagonismo personal, lleva a un espiral siempre creciente en intensidad, desconfianza y mala comunicación.

    5. En grupos como congregaciones, conflictos casi siempre traen un cambio en la organización social. Mientras se intensifican los problemas, empieza la polarización y las personas se obligan en cambiarse a rincón u otro. Es difícil permanecer en el mismo lugar, o aun encontrar lugar neutral.

Niveles de conflictos en iglesias

Nivel 1

Problema(s) que resolver. Sin culpar. Participantes se mueven hacia una solución específica aunque temporaria. Eso normalmente incluye un conflicto sobre asuntos: un conflicto de necesidades, metas, objetivos o métodos. Las personas pueden sentirse incomodas o aun enojo temporal en las confrontaciones acerca de diferencias.

Este conflicto puede normalmente resolverse a través de compartir información, aclarar los puntos de vista, y las ganas de trabajar juntos en la solución de un problema. Si lo llevan bien, conflicto a Nivel 1 puede ser una manera sana y constructiva, en que aclara los asuntos pendientes, trata a los sentimientos, motiva las personas a resolver el problema, y puede dar a cada uno un sentido de que han logrado algo.

Nivel 2 

Desacuerdos. Participantes se ponen en posición de prometerse, queriendo ganar la discusión.

Hay un cambio hacia un los valores más acentuados y sentimientos que en Nivel 1. La distinción entre asuntos y personalidades se hacen borrosos. El problema puede hacerse personalizado a través de una conducta tal como culpar uno a otro, humor hostil. Los protagonistas pueden empezar a ver a cada uno con desconfianza y ser cauteloso en cuanto a asociarse con el enemigo. El conflicto a Nivel 2 puede ser resuelto si todos los lados pueden salirse sin que le hieran sus sentimientos y puede alcanzarse una solución negociada.

Nivel 3
Los objetivos se mueven de auto protección a vencedor. Los participantes toman posiciones, formando grupitos alrededor de asuntos específicos. El lenguaje es distorsionado y magnificado, dividido en dos, y generalizando demasiado.

El objetivo cambia de inquietud por resolver problemas, a vencer el oponente y ganar el juego. El enfoque se personaliza. Puede haber ataques personales hacia los miembros de la oposición. La posición o acción de la oposición puede ser atribuida a malas intenciones. A este punto, hay una tendencia a tomar posiciones y formar grupos dentro de la congregación. Hay intercambio de información solo entre los dos grupos y puede ser distorsionado para suplir las necesidades de un lado u otro. Como resultado, la orientación se mueva hacia ganar o perder.

Nivel 4

El objetivo cambia de querer ganar con querer herir o librarse del otro grupo. Cada lado cree que el otro está malo o que no cambiará.

El énfasis cambia de ganar a eliminar la oposición. No hay más la creencia de el otro lado pueda cambiar, y el objetivo es librarse de ellos. Los grupitos se preparan y se fortalecen, solidificándose; hay en ellos un aire de “justicia con sus propias manos”. Un grupo no habla al otro. Cada uno se limita a escuchar tan solo información acerca de opiniones que apoyan su posición. Se habla de un grupo separarse del otro. El la orientación va desde “unos ganan y otros pierden” hacia “todos pierden”. Mientras tanto los grupitos están listos para amenazar la unidad de la congregación con la finalidad de lograr sus metas.

Nivel 5

Una situación imposible de controlar, donde el objetivo es destruir el otro grupo, y asegurarse de que ellos jamás tengan ninguna influencia o valía.

A este nivel, las posibilidades de tratar el conflicto a través de la comunicación, compartir información, apelar para la razón ya no existe. El raciocinio objetivo, racional, ha dado lugar a la obsesión emocional de destruir la oposición y vengarse de ellos. La información está distorsionada para la meta de desacreditar o destruir la oposición. La comunicación queda llena de palabras que implican destrucción o eliminación de la oposición.

Al llegar este punto, algunos miembros de la iglesia necesitan ser censurado o removido para una acción disciplinar. Los ancianos necesitan nombrar una brigada especial con el propósito de controlar y empezar a poner en marcha procedimientos constructivos. El resultado de esa situación es que todos pierden, mientras los grupitos intentan lograr sus intentos de destruir uno al otro.

Para discusión

Vamos platicar…
¿Qué pasaría si al visitar cristianos en Tailandia y ellos te invitasen para comer con ellos carne de chango?

¿Qué pasaría si al visitar una iglesia en Texas y luego te invitasen a su casa y había una cruz en la sala?

Vamos profundizar… ¿Qué dice el texto?
¿Quién es el débil? ¿Qué dice el texto acerca del débil?

¿Quién es el fuerte? ¿Que dice el texto acerca del fuerte?

¿Qué es lo que el hermano débil intenta hacer en relación al fuerte?

¿Qué es lo que el hermano fuerte intenta hacer en relación al débil?

¿Cuál es la responsabilidad mayor para evitar división?

¿Qué 4 verdades doctrinales existen para evitar que condenemos o despreciemos uno al otro?

Vamos pensar… ¿Qué quiere decir el texto?
¿Qué opiniones hemos elevado a prueba de fidelidad y comunión?

¿Qué hacer con el hermano débil “profesional”?

¿Cuál es la situación equivalente hoy de “solo legumbres” y “comer de todo” que existe en Rom. 14?

¿Cuáles son algunas de las “opiniones” que han causado divisiones en las iglesias del Mov Restauración?

¿Cuáles son los temores del débil? ¿Cuáles son los intereses del débil?

¿Cuáles son los temores del fuerte? Y ¿Cuáles son sus intereses?

¿Qué es más importante: derechos o responsabilidades?

¿Es mi libertad para ser limitada por la ignorancia o consciencia débil de otros?

¿Cómo puedo ir de tolerancia irritada a “recibid y aceptad” según el texto?

¿Cuándo iremos llevar en serio el mensaje apostólico que Cristo es regalo de Dios para reconciliar todos los pueblos?

¿Crees que el débil pensaba que el fuerte estaba perdido?

¿Cómo es que eso empieza a ser un asunto relevante a la salvación?

¿Quién es que necesita cambiar en esa situación?

¿Cuál seria error mayor: errar en lo comer o errar en el trato de alguien que difiere de tu creencia en cuanto a la comida?
 
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