La presencia del Espíritu

La presencia divina en la iglesia actual 

In nuestro Movimiento (de Restauración) el estudio del Espíritu Santo ha sido casi siempre descuidado. Pero es esencial mantenernos espiritualmente vivos,  con una fuerza dinámica y espiritual. El Espíritu Santo de Dios es lo siguiente:
    •    Uno de los grandes dones de Dios al cristiano. Somos espiritualmente inútiles sin la presencia de Dios.
    •    Uno de los grandes misterios de Dios y su obra. ¿Qué hace hoy el Espíritu? ¿Cómo lo hace? No hay     pasaje que intente explicar todo acerca del Espíritu de Dios, pero él es real y siempre presente.
    •    Una de las grandes necesidades en la iglesia actual. Es esencial tener una dependencia total de Dios para llevar a cabo sus planes, tanto para nosotros como para su reino. Los recursos humanos, poder y sabiduría solos jamás lograrán hacer la gran obra de Dios. El reino de Dios solo progresará por el poder divino operando a través de nosotros.

Estoy convencido de que solo con poder de Dios podremos lograr un ministerio efectivo.
    •    Hay predicaciones que son nada más que palabras (aun bíblicas), y hay las que son poderosas por el Espíritu de Dios.
    •    Hay ministerios que son esencialmente buenas obras (aun hechas en el nombre de Cristo) y hay los que son guiados y llenos por el Espíritu. Solo eso capacita una gran obra.
    •    Hay congregaciones que tan solo hacen movimientos en cuanto a las actividades religiosas, y hay las que están vivas por el Espíritu y poder de Dios.

Temo que una de las debilidades del conocido Movimiento de Restauración es una falta de estudio y dependencia del Espíritu Santo; un fallo en enfatizar el lugar y la necesidad del Espíritu de Dios en el cristiano, en las congregaciones y ministerios. Hemos enfatizados la palabra – conocerla, creerla y obedecerla – y eso es bueno. Hemos enfatizado obediencia a los mandamientos y nos hemos librado de los credos humanos y tradiciones que no tienen base en la Escritura – y eso es bueno. Pero es casi como si hubiéramos descuidado el poder y la presencia del Espíritu de Dios en la vida del cristiano y en la iglesia.

Vemos claramente la presencia del Espíritu Santo en la obra de la iglesia primitiva; era quien les daba poder. Necesitamos re-capturar un entendimiento correcto de la importancia y necesidad del Espíritu Santo en nuestra vida, en la iglesia y en la obra de Dios a través de nosotros.

No debemos temer al Espíritu. El Espíritu de Dios es bueno y la intención es la de beneficiar a cada cristiano y a la iglesia. Él es la fuente de poder indispensable para hacer la obra de Dios. El problema es que no entendemos el Espíritu Santo y tendemos temer y evitar lo que no entendemos. Eso nos quita poder y habilidad de hacer lo que Dios nos ha confiado.

Qué busquemos entender mejor el Espíritu y su presencia y así no lo temeremos, sino buscaremos su presencia en la vida y en la congregación.

Aclaraciones antes de proseguir con el estudio:
    1. Creo que el Espíritu Santo de Dios está activo hoy, pero no creo en las obras milagrosas de los “Saneamientos por fe”. Dios puede hacer todas las cosas de manera natural como operar a través de médicos y otras cosas que podemos explicar. Y también puede operar de manera sobrenatural, como nosotros no podemos comprender ni explicar. Pero milagros, señales, y maravillas iguales a las que hacían los apóstoles y los que recibieron su poder, no creo que hoy puedan existir. Tampoco creo que la presencia del Espíritu de Dios les de poder a los hombres para operar milagros.

    2. Creo que Dios y el Espíritu operan en el mundo actual, pero no creo que el Espíritu controle la mente y el cuerpo de las personas (1 Co. 14:12). Pero sí creo firmemente que el Espíritu es real y quiere habitar en nosotros hoy, y estamos muertos espiritualmente y sin poder sin él. Con él estamos vivos espiritualmente y podemos lograr los propósitos de Dios.

    3. Todo lo que comparto en este estudio es el resultado de mis estudios y son convicciones personales. Sin embargo, no tienen que concordar con todo lo que digo.  Pueden entender algunas cosas de manera diferente que yo, y aun mejor que yo. En toda la historia del cristianismo han habido puntos de diferencia y opiniones conflictivas acerca del Espíritu y no quiero aparentar ser la autoridad final en ese tema. Asimismo, necesitamos estudiar el tema y aprender a confiar aun más en el Espíritu.

I. La identidad del Espíritu Santo
    1. El Espíritu Santo es divinidad. Dios el Padre, y Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo componen la    deidad de la Biblia. Por ejemplo:

    A. Gen. 1:26-27 – “Hagamos el hombre en nuestra imagen” El hombre es un ser espiritual y no meramente físico. Un ser en tres personas.

    B. En el Nuevo Testamento las tres personas de la divinidad están involucradas en la salvación. Mat. 28:18-20. Somos bautizados en el Padre, Hijo y Espíritu Santo. ¿Por qué? Los tres están involucrados en la salvación. El Padre perdona y nos declara inocentes. El Hijo nos hace justos. El Espíritu Santo nos santifica.  (1 Co. 6:9-11, Tito 3:4-7, Efe. 1:7-14)

    C. Los tres estuvieron presentes y  participaron en la creación – Gen. 1:1-2, Sal. 104:20, Juan 1:1-4, Col. 1:15-20.

    D. Los tres los mencionan en varios pasajes como seres individuales pero compartiendo autoridad igual. Nota: Juan 14:16-27,  “Y yo (Cristo) rogaré al Padre (Dios) y os dará otro Consolador (Espíritu Santo)

    E. Los tres están involucrados en nuestras oraciones. Oramos al Padre, a través de Cristo y el Espíritu Santo intercede por nosotros (Juan 14:13-14, Rom. 3:26-27)

    F. Históricamente, cristianos han dado un gran énfasis al Dios Padre, menos a Cristo el Hijo, y casi nada de énfasis al Dios Espíritu. Un conocimiento típico de muchos cristianos parece con esto:

Eso refleja un conocimiento incorrecto del Espíritu Santo. Implica un rol de menos importancia y se origina del hecho de que el Antiguo Testamento solo menciona Dios, “Yahvé” El Señor Dios. En el N. T. Cristo “se une” a la obra de Dios y se hace el punto central de la Escritura, junto a Jehová Dios. Finalmente el Espíritu Santo hace parte de la discusión, pero a un grado más bajo. Sin embargo, hay una igualdad perfecta en Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo, para que haya una visión más apropiada, es como un circulo. Por ejemplo:

2. ¿Quien es el Espíritu Santo? - Datos acerca del Espíritu Santo en la Escritura
    A. Hay unas 264 referencias al Espíritu en el Nuevo Testamento. Tres veces el numero de referencias encontradas en el Antiguo Testamento. El Espíritu lo mencionan en 24 de los 27 libros del Nuevo (No lo mencionan en Filemón ni en Juan 2 y 3). Hay ocho escritores del Nuevo Testamento y todos mencionan el Espíritu Santo.

    B. Hay cerca de 60 referencias del Espíritu Santo en los cuatro evangelios. Juan tiene más con 24 referencias y Marcos tienen menos con 6.  Hay 60 referencias en Hechos, donde se encuentran más referencias que en cualquier otro libro. El libro de Hechos que los hechos milagrosos del Espíritu los transferían por imposición de manos de los apóstoles y por lo tanto era provisional y no permanente (Hechos 8:14-17 y 19:1-7)

    C. Hay 132 referencias al Espíritu en el resto del Nuevo Testamento (Hay 126 referencias de Gen a Luc. Hay 196 referencias de Juan a Apoc. Eso significa que hay más referencias en la 1/7 de la Biblia que en el resto de la Escritura combinada)

    D. Las cartas del Nuevo Testamento enseñan como trabajar, adorar, observar y esperar y el Espíritu es parte de esas enseñanzas importantes.

II. La presencia de Dios en el Espíritu Santo
Dios siempre ha estado con o entre su pueblo, pero de maneras distintas.
1. En el Antiguo Testamento el Espíritu no lo mencionan con frecuencia, pero conocemos lo siguiente:

    A.) Auxiliando el pueblo de Dios. En épocas del O. Testamento el Espíritu estaba con el pueblo de Dios (Hageo 2:5) guiándoles y dándoles poder o ayudándoles en batallas (Jueces 3:10, 6:34, 11:29, 13:25, 14:16-19, 15:14) El Espíritu también hizo posible para que ciertas personas tuvieran habilidades (Num. 11:25-26, Ex. 31:3, 35:31)

    B.) Inspirando las Escrituras. En el Antiguo Testamento el Espíritu es más personal para todos los creyentes. En el Antiguo Testamento  inspiró a los profetas (y autores de las Escrituras), a predicar el mensaje de Dios (2 Sam. 23:2, 2 Cro. 15:1, 24:20, Ezeq. 36:27, 2 Pe. 1:20-21)

2. En el Nuevo Testamento el Espíritu lo promete los autores a todo creyente de manera más personal, interior. Ahora el Espíritu de Dios es más personal a los creyentes, purificándonos en los ojos de Dios, y preparándonos para hacer su obra.

En el Antiguo Testamento  - Dios estaba con su pueblo, pero siempre inaccesible
En Cristo – Dios se acercó y vivió con su pueblo. (Pero nunca intentó caminar entre ellos o  alcanzar a cada persona)
En el Espíritu – Dios habita en cada creyente – Dios vive en nosotros, fortaleciéndonos para llevar a cabo la obra del reino.

3. En el Nuevo Testamento el Espíritu Santo se involucra en la vida y obra de la iglesia primitiva. Es como si lo entendiéramos de esta manera:
    - En el Antiguo Testamento – Dios prometió la venida del reino/iglesia
    - En el N. Testamento – Cristo estableció – construyó la iglesia
    - En el N. Testamento – El Espíritu Santo dio poder a la iglesia (no solo milagrosos)

III. La promesa y el propósito del Espíritu Santo en la iglesia y en el cristiano

1. La promesa del Espíritu de estar con los creyentes y seguidores de Cristo. En el ministerio de Cristo, él prometió que después de su partida él mandaría el Espíritu a sus seguidores (Juan 14-16)

¿Cuál es el propósito de Dios de mandar el Espíritu?

A.) Una promesa específica a los 12 apóstoles para guiarles a toda verdad – esa es la autoridad apostólica inspirada. (Esa promesa fue específica a los 12 apóstoles, asimismo, ayudaría a creyentes de todos los tiempos). Lo que los apóstoles enseñaron fue la verdad para todos los tiempos, con la autoridad sobre creyentes de todas épocas.

    1.) Mat. 10:19-20 (vs.1 – especifica que eso es algo exclusivo a los apóstoles)
    2.) Mat. 16:19– Jesucristo prometió a Pedro que lo que “atase en la tierra sería atado en el cielo”.
    3.) Juan 14:16-17, 26 – Promesa del envío del Consolador (Espíritu) que les enseñaría todas las cosas y recordaría a los apóstoles las palabras de Cristo (¿Cómo podían Mateo, Juan y otros acordarse de sermones completos, largos pasajes de las enseñanzas de Cristo? El Espíritu les ayudaba a recordar)
    4.) Juan 15:26-27 y Juan 16:13 – (Juan 15:26-27 menciona específicamente “los que habéis estado conmigo desde el inicio”. Es obvio que eso no se aplica a nadie hoy, pero sí se aplicó a los 12 apóstoles y por sus enseñanzas y escritos tenemos toda la verdad hoy y con la autoridad divina)
    5.) Eso significa que no tenemos que adivinar o imaginar si el Nuevo Testamento tiene todo lo que necesitamos saber – si, lo tiene. El Espíritu nos garantiza. No hay la necesidad de nuevas revelaciones. El Espíritu revela toda la verdad y cualquier cosa diferente o adicional será sospechosa e innecesaria.

B. Una promesa general a todos los creyentes de animar, consolar, auxiliar a los creyentes (Esa promesa se aplica a todos creyentes de todos los tiempos)
    1.) Juan 14:16 – “Le pediré al Padre y él les dará otro Consolador que permanecerá con vosotros por siempre” (Es obvio que eso se aplica a creyentes de todos los tiempos)

    2.) Juan 14:12,16 – Jesucristo regresó al Padre (la asunción) y luego regresará (la segunda venida). Entre los dos eventos, habrá la presencia del Consolador, el Espíritu Santo.

    3.) El vocablo griego equivalente a Consolador es paracleto y quiere decir “el que camina al lado a lado para apoyar, auxiliar, animar”. Esa es una bella descripción de alguien que apoya a otro en épocas de necesidad. Es una imagen de un asesor jurídico que auxilia su cliente en un jurado (1 Juan 2:1-2), Cristo es nuestro abogado, mismo vocablo, para defendernos y hablar por nosotros.

    4.) ¿Cómo es que el Espíritu Santo anima, consuela, auxilia, fortalece al cristiano? No estoy seguro cómo lo hace, pero la Escritura enseña eso, yo lo creo y me gozo en eso.

C.) La promesa de salvación de Dios a todos los creyentes. El Espíritu nos ha dado un “sello” o garantía de que pertenecemos a Dios y que nos acompañará en la eternidad. Dios promete salvarnos e identificarnos como suyos y la presencia del Espíritu nos asegura que Dios siempre cumple sus promesas.

    1.) Efe. 1:13-14 – El Espíritu Santo nos es dado como una garantía, algo así como un enganche, una parte del pago total para asegurar que cumplirá la promesa.
    2.) Ver también Rom. 8:89-17, Hechos 2:38, 5:32, 1 Cor. 6:19-20. 1 Juan 3:24

D.) La promesa del Espíritu Santo nos auxilia en las oraciones – Rom. 8:26-27.
    1.) La Escritura no explica de qué manera el Espíritu nos auxilia, o intercede por nosotros, en beneficio nuestro. Sea como sea, es muy bueno. Es algo que nos beneficia. No debemos temer al Espíritu, sino recibirlo y gozarnos en él.

    2.)  No hay promesa más grandiosa y poder disponible al cristiano promedio que el poder del cielo con quien nos conectamos a través de la oración. No importa cómo el Espíritu lo hace, pero nos ayuda a ser más efectivos en conectarnos con el poder del cielo para ayudarnos.

2. El propósito del Espíritu – para santificar (hacer santo) y dar poder al cristiano y a la iglesia. Es la presencia de Dios que hace uno santo y da el poder espiritual para hacer la voluntad de Dios.

    A.) Propósito: Santificar y hacer santo
Un propósito principal del Espíritu es el de santificarnos. Ver 1 Cor. 3:16-17 – el “vosotros” del verso se refiere a la iglesia. La iglesia es santa porque el Espíritu vivi en ella (1 Cor. 6:19-20 dice lo mismo con referencia al cristiano) Somos santos no por nuestros hechos o bondad (Luc 17:10), mas porque:

    1.) Hemos sido lavados por la sangre de Cristo, purificados. La sangre de Cristo limpia nuestra alma (corazón y conciencia) y mientras nos perdona nos hace posible para que el Espíritu viva en nosotros.

    2.) La presencia de Dios nos hace santos. Vemos eso claramente en Ex. 3 y Moisés en la zarza que ardía. La zarza no era santa, pero con la presencia de Dios se hizo lugar santo. Somos templo sagrado, no porque cantamos cantos o hacemos actividades religiosas, (los indios ya hacían eso pero no eran santos). Nos hacemos santos cuando Dios nos limpia, a través de la sangre de Cristo, de lo que no sirve y su Espíritu habita en nosotros y nos santifica (1 Cor. 6:9-11)

    3.) Por ser santos, Dios en nosotros – es importante que nos abstengamos de lo malo o impuro. Nuestro cuerpo es santo y un sacrificio vivo  a Dios digno de su presencia – 1 Cor. 6:19-20, Rom. 12:1-2, 1 Pe. 2:9-12. Rehusar ser santo entristecerá el Espíritu de Dios 4:30. La presencia de Dios en nosotros manda que sigamos la santidad 2 Cor. 6:14-7:1.

    4.) Podemos ser religiosos y buenos, pero solo por la presencia del Espíritu Santo podemos ser santos.

B.) Propósito – auxiliar la transformación a personas espirituales.
El Espíritu nos hace santos, pero debemos esforzarnos para ser santos, así como Dios es santo (1 Pe. 1:15-16) Es también el Espíritu de Dios en nosotros que nos ayuda a transformarnos en la imagen de Cristo (2 Cor. 7:1 “perfeccionando la santidad” – aprender cómo santo porque Dios es santo.  (1 Pe. 1:13-16) El Espíritu nos da poder para conquistar pecados y vivir según la voluntad de Dios.

    1.) El Espíritu auxilia esa transformación espiritual, de carnal a espiritual. Ver Rom. 8:1-11.

    2.) Nota: Rom. 8:1-4 enfatiza que somos limpios – declarados libres de condenación por el sacrificio de Cristo en el Calvario. Entonces Rom. 8:5-11 – perfeccionamos la santidad mientras el Espíritu habita en nosotros para que seamos más espirituales – más como nuestro Creador.

    3.) Esa transformación espiritual:

    A.) Empieza en nuestro pensamiento (mente y corazón) v. 5-6 dice que el pensamiento controla la acción. El primer paso en cambiar la vida es cambiar el pensamiento y actitud. El sermón del monte trata casi todo acerca de una manera nueva de pensar. El Espíritu no te cambiará automáticamente, pero la oración, la Escritura, y ganas de que el Espíritu auxilia la mente a ser más espiritual.

    B.) Sigue mientras nos sometemos más a la voluntad de Dios (v.7) Mientras elegimos hacer solo lo que agrada a Dios y conforme a su voluntad, entonces el cuerpo se hace herramienta espiritual para el Señor (v.11)

    C.) Alcanza una efectividad más grandiosa cuando utilizamos los dones recibidos del Espíritu Santo (Rom. 12:3-8)

    C.) Propósito: Da poder al cristiano y a la iglesia.

El Espíritu también tiene como meta dar poder al cristiano y a la iglesia para hacer la gran obra espiritual de Dios. Jamás lograremos lo que Dios espera de nosotros si tan solo utilizamos nuestro poder físico y recursos.

Jamás lograremos grandes cosas espirituales por medios físicos, como tampoco Dios espera que hagamos grandes cosas espirituales solos. Él nos ha dado su Espíritu para darnos poder y hacer su obra.
    1.) Un gran ejemplo de ese principio está en los 12 apóstoles antes de Hechos 2 y después de Hechos 2. De Mateo a Juan son incompetentes, débiles, tímidos, inseguros y estaban confundidos. Pero en Hechos 2, todo aquello cambió. Se hacen poderosos, osados enfocados y hacen lo que jamás pudieron lograr por si solos. ¿Cuál es la diferencia?
    A.) La presencia del Espíritu Santo en su vida y en la iglesias.

    B.) El énfasis en la oración. Antes de la llegada del Espíritu no hay mención de los 12 orando, pero eso cambió dramáticamente en Hechos 2 y siguientes. De ahí en adelante se dedicaron a la oración.
    2.) La iglesia primitiva y los apóstoles no tenían prácticamente ningún recurso, ni conexiones con gente poderosa porque eran la minoría. Al empezar Hechos parecen pequeños, débiles y un grupito de creyentes que estaban unidos y mal sobrevivían y que jamás harían algo grandioso. Pero no tan solo sobrevivieron sino llevaron el evangelio a todo el mundo conocido. Ellos “trastornaron el mundo entero” (Hechos 17:6) La iglesia se hizo un poder que nadie podía detener y que ni las puertas del infierno lo podían detener. Eso resultó no del poder humano sino de la influencia divina.

¿Puedes ver cómo eso se parece hoy a la iglesia de Cristo en tu país?

3. Referencias en las Escrituras que enfatizan que el Espíritu Santo da poder a la iglesia. También la hace efectiva en hacer la obra de Dios.

    A.) Juan 16:7-11 – El Espíritu Santo “convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”. ¿Cómo es que el Espíritu hace todo eso? No les puedo contestar completamente, pero si el Espíritu lo hace, entonces nuestra obra será más efectiva. Por lo tanto, debemos orar y pedir al Espíritu para hacer eso donde trabajamos.

    1.) Una manera en que el Espíritu de Dios hace eso es por la Palabra y la predicación de la misma.

    2.) Creo que Dios también opera abriendo puertas de oportunidad y ablanda el corazón y trabaja de manera invisible para hacer que sucedan buenas cosas.

    B.) 1 Cor. 2:5: “Para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios”. Notar también 1 Cor. 1:18-2:5.

    1.) La parte humana – 1:18-29 – Dios logró la obra de salvación por la predicación de la “palabra de la cruz”.

    2.) La parte divina – 1:30 – “el cual nos ha sido hecho por Dios” la predicación por si sola son meras palabras (aun si incluyen Escrituras), pero cuando el poder de Dios está en la predicación, se hace “divinamente poderosa”

    C.) Efe. 3:20-21 “…según el poder que opera en nosotros”

    1.) Cuanto más dependemos de Dios más fuertes seremos

    2.) Cuando dependemos de Dios y oramos, el Espíritu Santo nos hará más efectivos.

    4. Maneras en que el Espíritu da poder a la iglesia y al cristiano

    A.) Ayuda a resistir las tentaciones y pecados (Efe. 6:10-20)
    1.) Estamos involucrados en una guerra espiritual contra fuerzas invisibles que son reales y nuestras fuerzas deben venir de Dios y de su Palabra y Espíritu

    2.) No podemos luchar una batalla espiritual contra las fuerzas espirituales de la maldad sin la ayuda de Dios y el Espíritu operando en nuestra vida y congregación.

    B.) Ayuda a ganar almas de manera efectiva
    1.) El paso más importante en el evangelismo es la oración (Buscamos siempre el mejor método, pero es el poder espiritual que necesitamos para ganar almas para el reino)

    2.) Puede que cuanto más intentamos ser evangelísticos menos logramos a los que nos escuchan. ¿Será el evangelismo algo que hacemos solos, o debe ser un subproducto de una vida guiada por el Espíritu? Uno de los temas que Lucas suele enfatizar en Hechos es que el evangelismo lo guía el Espíritu.

Cuanto más leo y estudio, más convencido soy, más claramente veo. No necesitamos temer al Espíritu. No debemos resistir la presencia de Dios por el Espíritu en nosotros. Necesitamos desesperadamente la presencia del Espíritu que nos auxilia, ayuda a ser más efectivos en la obra de Dios.

IV. La evidencia del Espíritu en el Cristiano
¿Qué quiere decir estar lleno del Espíritu Santo? (Efe. 5:18) Si los dones espirituales milagrosos ya no son posibles, entonces cómo sabemos si el Espíritu de Dios vive en nosotros? ¿Si el Espíritu empieza a habitar en el bautismo, lo podemos sentir o ver? ¿Cómo sabemos que el Espíritu Santo viven en nosotros?

    1. La presencia del Espíritu no se basa en sentimientos
    A.) El mundo actual se basa prácticamente todo en sentimientos o como nos hace sentir. No se basa en la Palabra sino en sentimientos.

    B.) Cristianos deben sentir gozo y confianza y un acercamiento a Dios, pero la fe y practica no la basamos en sentimientos sino en datos de la Escritura, la revelación de Dios.

    C.) La presencia del Espíritu Santo de Dios no se puede palpar. ¿Cómo sabemos que el Espíritu vive en nosotros?

    2. La evidencia del Espíritu en la vida del cristiano

    A.) La enseñanza del Nuevo Testamento y la promesa de Cristo. Sabemos que el Espíritu habita en nosotros por la Escritura – Luc 11:13, Juan 14:16-17, Hechos 2:38, 5:32, 1 Cor. 3:16-17, 6:19-20, Gal. 4:6, 2 Tim. 1:14, Rom. 8?9-11, 1 Tes. 4:8

    B.) Los pasajes arriba enseñan claramente que el Espíritu reciben todos los que se hacen cristianos, hijos de Dios, como resultado de obediencia al evangelio como un sello – o promesa – de salvación. Rom. 8:9-11 afirma que si uno no tiene el Espíritu, no pertenece a Cristo. Por tanto, cada cristiano tiene el Espíritu que habita en él.

    3. La evidencia de una vida espiritual – Sumiso a la voluntad y Palabra de Dios. Rom. 8:5-11 enseña que si el Espíritu de veras vive en nosotros, nos haremos más espirituales, más como Dios.

    A.) V. 5 - La mente estará en cosas espirituales – no simplemente mundanas, temporales (Luc.12:16-21 – el hombre que edificó graneros mayores no era tanto pecador, sino que no era espiritual) Col. 3:1-16 dice que enfoquemos más en las cosas espirituales.

    B.) V. 7 – Sumiso a la voluntad de Dios (Palabra)
    1.) Para Cristo era así: “Hágase tu voluntad y no la mía”. Esa es una sumisión espiritual total.

    2.) Si tu vida y acciones no se conforman con la voluntad de Dios no te guía el Espíritu.

    C.) V. 12 y 13: “mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne”.
    1.) En el bautismo cada pecado es perdonado y borrado, pero adicciones al pecado, malos hábitos deben estar bajo control. Debemos dejar de hacer lo que una vez fue parte de nuestra naturaleza. Eso es “hacer morir”.
   
    2.) La mayoría pasa el resto de su vida librándose de actos no espirituales.

    D.) V. 16 y 17 – “guiados por el Espíritu”.
    1.) Cuando uno lo guía el Espíritu entonces las cosas espirituales tan importantes que si aun sufre perdidas, lo harán para aferrarse a lo espiritual.

    2.) Si tienes que sufrir persecuciones y pérdidas por tu fe – soportar probaciones es prueba que el Espíritu te guía. Si abandonas la fe, mientras buscas lo espiritual, entonces no es el Espíritu de Dios que te guía, sino el del mundo.

    4. La evidencia del Espíritu la vemos por el fruto del mismo (Gal. 5:22-23) que vence las obras de la carne (Gal. 5:19-21) aparece cada vez menos en el cristiano. (Notar también Col. 3:5-16 como no santo – cosas no espirituales debemos removerlas de la vida y cosas santas deben crecer y caracterizar la vida de cada uno.

V. La vida cristiana y la iglesia reavivadas y espiritualmente efectivas por el Espíritu de Dios. Cuando hay aceptación genuina de la presencia del Espíritu de Dios y también una dependencia del mismo, entonces la iglesia será poderosa y efectiva. Cuando los cristianos y las iglesias estén genuinamente llenas del Espíritu y son guiadas por el Espíritu, entonces Dios hará su iglesia y pueblo semejante a la del primer siglo: vivos, efectivos, gloriosos y desenfrenados.

¿Cuál es la diferencia esencial en una congregación vida, dinámica, efectiva y una que simplemente solo sobrevive? La respuesta: La presencia y poder de Dios y el Espíritu Santo, y el conocimiento de la presencia y poder de Dios y Espíritu Santo operando en la vida de cada miembro del cuerpo de Cristo.

Un problema inmenso o debilidad en muchas congregaciones es la idea de que el predicador debe usar talentos y habilidades y perspectivas espirituales y dones para hacer la obra de la iglesia… tan solo el predicador. Sin embargo, en cada miembro habita el Espíritu de Dios. Cada miembro tiene talentos, habilidades, dones espirituales para edificar el cuerpo y obras de servicio” (Efe 4:7-13). En muchas congregaciones los dones del predicador están sobrecargados mientras los de otros ministros (miembros) son descuidados.

Una iglesia efectiva y poderosa será en proporción directa a la dependencia de la presencia de Dios en cada cristiano y el uso del talento espiritual y habilidades de cada miembro.

 
    •    Hay que convencer cada cristiano que tienen talentos y dones espirituales dados por Dios para hacer su obra (Rom. 12:3-8)
    •    Hay que identificar los talentos de cada cristiano y ponerlo en practica (¿Cómo se hace para identificar los dones de un miembro?)
    •    Hay que entrenar cada cristiano y motivarlo para que identifique, aplique y use de manera efectiva sus talentos y dones espirituales.

Cuando el Espíritu de Dios opera en la vida de cada cristiano la obra de servicio, la iglesia será poderosa y efectiva y una fuerza para comunicar el evangelio, animar a la gente y lograr los propósitos de Dios en el mundo.

Cuando cada cristiano ora por el Espíritu de Dios para hacer la voluntad del Creador, la iglesia se hará más efectiva, dinámica, crecerá y será poderosa.

    1. Dones que da Dios. Cada don espiritual lo da el Espíritu Santo de Dios. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere” (1 Cor. 12:11)

    A.) El Espíritu reparte los dones – habilidades a cada uno – a cada miembro del cuerpo.

    B.) El Espíritu distribuye “como él quiere” – Dios sabe de qué manera, cómo cada uno puede servir mejor al cuerpo y lograr la voluntad de Dios.

    C.) Los dones repartidos pueden tener una apariencia muy espiritual (por ejemplo: predicación, enseñanza,  servicio como anciano o líder) o puede ser algo que no aparece ser muy espiritual (algo que es muy practico. Ex.31:1-5, el Espíritu de Dios dio poder a Bezaleel para hacer varios tipos de manualidades. Podía hacer cosas útiles para la adoración. En Hechos 9:36 Dorcas –– era una mujer que tenía un don de hacer obras de caridad y auxilios prácticos a las necesidades de la gente).

    2. El rol del predicador es ayudar a los miembros a entender que las habilidades espirituales han sido dadas para auxiliar la iglesia a ser poderosa y efectiva.

    A.) Romanos 12:3-8 es una lista excelente de dones espirituales dados para ayudar a edificar el cuerpo. Cada uno de ellos es esencial para una iglesia sana y poderosa.

    1.) Profecía – predicación o enseñanza
    2.) Servicio – ayuda a suplir necesidades de la gente
    3.) Enseñanza – algunos tienen talento de enseñar públicamente, otros lo hacen en privado
    4.) Animar o exhortar – Auxiliar la gente a vencer
    5.) Dar o repartir – compartir
    6.) Presidir o liderar – organizar y motivar gentes a lograr metas
    7.) Hacer misericordia – vivir la gracia de Dios en el mundo

    B.) Mientras esos se utilizan en la iglesia la misma crece más dinámica y vibrante. Mientras esos dones permanecen sin usarse sin desarrollarse la congregación crece pero débil y enferma, no apta para hacer la obra de Dios.

    3. ¿Cómo ayudar a cada miembro a identificar su don y habilidades espirituales? ¿Cómo aplicar y desarrollar esos dones?

    A.) Orar a Dios:
    1.) Para que te guíe mientras enseñas eso a la congregación
    2.) Para que despierte en cada miembro su dependencia en el Espíritu Santo y encontrar su lugar de servicio. También para que tenga ganas de utilizar su don.
    3.) Para hacer que la congregación esté llena de su Espíritu (Acuérdense: El Espíritu Santo sirve para ayudar y dar poder. No hay que temerle, ya que lo necesitamos desesperadamente su presencia en nosotros.

    B.) Enseñar y predicar para que cada miembro identifique y aplique sus talentos y dones espirituales.

    1.) Rom. 12:3 – “a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”.
    2.) 1 Cor. 12:11 – “repartiendo a cada uno en particular como él quiere”
    3.) Efe. 4:7 – “a cada uno… conforme la medida del don de Cristo”
    4.) 1 Pe. 4:10 – “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”.
    5. ) Animar a la gente a hacer en la iglesia lo que les gusta. Cualquiera que sea el área de trabajo o servicio que la persona más disfruta es probablemente donde está so don.

    C.) Anima a los hermanos a usar sus dones y crear oportunidades para que usen sus talentos y compartan la obra.
    1.) Permítales que usen sus dones, no les desanime
    2.) Anímales a desarrollar talentos y habilidades desconocidas
    3. Esté atento y evita lo que estorba ser lleno del Espíritu

    A.) Orgullo. La iglesia de Corinto – Los cristianos estaban usando sus dones milagrosos para lucirse. Los dones no son para magnificarnos, sino glorificar a Dios, hacer su obra, edificar a la iglesia.

    1.) No te preocupes si pierdes poder y control mientras otros miembros son permitidos tener posición de liderazgo. Cuando predicadores quieren poder supremo, adulación, control y ser el único encargado de la iglesia, jamás prosperará y crecerá como Dios quiere que crezca.

    2.) Efe. 4:30 alerta acerca de “entristecer el Espíritu”. El pecado y conducta no santa entristece el Espíritu. Sin embargo, el contexto de Efe. 4 enseña que cada miembro tiene un lugar vital en el reino y cada uno tiene que usar y perfeccionar su don. Rehusar hacerlo es entristecer el Espíritu Santo.

    3.) Todo predicador debe recordar que nos solo “yo” y lo que “yo hago”. Sino es lo que Dios y lo que él puede hacer por nosotros.

    B. ) Inactividad y descuido – Mateo 25:14-30 y la parábola de los talentos. El hombre que recibió solo un talento no hizo nada con él. Su señor estaba enojado con él y le quitó el talento.

    1.) Lo que da Dios – Él espera que lo usemos.

    2.) La mayoría de la iglesias, el problema real está que falta oportunidad o recursos (con Dios tenemos recursos ilimitados). Es el fallo de no usar o emplear el potencial que está a nuestra disposición.

    3.) Iglesias atoradas, que no producen, fallan en no utilizar los recursos humanos y talentos de los miembros. Las mismas iglesias no oran ni buscan el Espíritu de Dios con quien trabajar poderosamente.

    4.) Muchas congregaciones fallan al no reconocer el potencial total porque se apoyan tan solo en su poder y recursos humanos. Esos no dependen de Dios y de su gran poder. No permitas que eso suceda en tu congregación.

No temas pedir el poder de Dios y su Espíritu para trabajar poderosamente en tu vida y congregación para llevar a cabo todo lo que Dios quiere. Sin el Espíritu serán ineptos y sin poder para hacer una buena obra para Dios.

VI. Preguntas más frecuentes acerca del Espíritu Santo                                                                   En ningún lugar en Nuevo Testamento hay todas las respuestas acerca del Espíritu Santo. Sin embargo, inquietudes acerca del ese tema existen. Así, podemos contestar unas pocas preguntas sobretodo las relativas al Espíritu y el cristiano de hoy.

•    ¿Qué significa: Bautismo del Espíritu Santo?
•    ¿Qué es blasfemar contra el Espíritu?
•    ¿Cómo es que el Espíritu guía al cristiano?

    1. Bautismo de (del o por) el Espíritu Santo
Algunos grupos religiosos dicen que han sido bautizados por el Espíritu Santo. Dicen que eso les da el don de hacer milagros (saneamientos instantáneos, hablar en lenguas, etc.) ¿Qué es lo que enseña el Nuevo Testamento?
    A.) La frase “bautismo del Espíritu Santo” ocurre seis veces en el NUEVO TESTAMENTO y cada vez lo hace en forma de promesa. Jamás como un mandamiento (Mat. 3:11, Mar. 1:8, Luc. 3:16, Juan 1:33, Hec. 1:5 y 11:16) También en Joel 2:28-32. Es la promesa que fue claramente cumplida en Hechos 2:14-36.

    B.) La promesa que hizo Juan el Bautista. (Mat. 3:11, Mar. 1:8, Luc. 3:16, Juan 1:33). Todos esos pasajes se refieren a las mismas palabras de Juan quien hablaba acerca del Mesías esperado, quien bautizaría con el Espíritu y con fuego. Juan el Bautista deja claro que el bautismo del Espíritu era diferente al suyo, con agua y para el arrepentimiento de pecados. Juan el Bautista se refería a lo “espiritual” no meramente al acto religioso físico.

    C.) En el Nuevo Testamento hay solo dos ejemplos del bautismo del Espíritu.
    1.) Hec. 1:4-8 – Cristo promete a los 12 apóstoles y Hec. 2:14-36 lo cumple.
    2.) Hec. 11:14-17 – El bautismo del Espíritu lo recibe Cornelio y su casa.
    3.) Esos dos ejemplos son el cumplimiento de la promesa de Dios por el profeta Joel, “derramaré mi Espíritu a toda carne”. Los judíos recibieron la promesa del Espíritu en Hechos 2 y gentiles lo recibieron en el capítulo 10. En ambos casos el bautismo del Espíritu no era para salvación, pero por razones específicas. Los apóstoles tenían poder y autoridad que nadie podía negar. A la casa de Cornelio demostró la aceptación de Dios y igualmente de los judíos – demostró de tal manera que nadie lo podía negar.

    4.) No hay nada más acerca de ese tema en el Nuevo Testamento. Nadie recibió ese tipo de bautismo. Se acabó en la casa de Cornelio y el cumplimiento de la promesa de Dios por Joel.

    5. ¿Qué es blasfemar contra el Espíritu Santo?
No conozco ningún otro tema más inquietante en la Biblia. Hay temor de que lo haya hecho o lo harán algún día y que Dios no les perdonará. En Mat. 12:31-32 es obvio que se trata de una ofensa muy seria. Un estudio detenido del contexto de Mateo 12:22-32 espero revelará el buen conocimiento de esa inquietud.

    A.) El Contexto de Mat. 12:22-32 – Cristo estaba expulsando demonios y su poder los fariseos lo atribuyen a Satanás. No blasfeman verbalmente contra el Espíritu – meramente rechazan Cristo y rehúsan reconocer que Dios estaba con él. Esta es la clave para entender su significado. Esos rechazaron a Cristo y que su obra era de Dios. Cristo compara su rechazo a blasfemar contra el Espíritu.

    B.) Lo que sabemos del resto del Nuevo Testamento
    1.) Salvación y perdón depende en aceptar que Cristo vino de Dios. Depende en aceptar a Cristo como Hijo de Dios y jamás rechazarle.

    2.) Cualquiera que se arrepiente y cree, confiesa y es bautizado se les asegura perdón y salvación (1 Juan 1:7-10)

    3.) Claramente Mat. 112:31-32 debe ser congruente con el resto del Nuevo Testamento. Eso quiere decir que los fariseos negaban y rechazaban a Cristo. Entonces Cristo compara su rechazo en creer en él como una blasfemia contra el Espíritu Santo. Rechazaban el plan de Dios para la salvación. En esa posición aquellos fariseos jamás recibirían ni perdón ni salvación.

    C. ) Creo que la blasfemia contra el Espíritu no es decir una palabrota cuando estamos enojados o decir algo inapropiado. Es rechazar la obra, el Espíritu de Dios en Cristo redimiendo el mundo. Es el que rechaza a Cristo y no le obedece que jamás recibirá salvación.

    3. ¿Cómo es que hoy el Espíritu guía a los cristianos?
Ni Dios ni el Espíritu jamás violará el libre albedrío, la libertad de elegir. Ni Dios ni el Espíritu nos forzarán a creer o vivir de manera distinta de la que elegimos. Ser guiado por el Espíritu no quiere decir que no tenemos control sobre nuestras acciones, como tampoco quiere decir que somos espirituales automáticamente, sin ninguna lucha carnal. El Espíritu nos guía de las siguientes maneras:
    A.) Las Escrituras Sagradas. La Biblia es inspirada por el Espíritu y ha sido conservada por el mismo Espíritu. En las Escrituras sabemos exactamente la voluntad de Dios a nosotros. Creer y vivir según la Palabra inspirada de Dios es ser guiado por el Espíritu.
    1. ) Si alguien se siente guiado a hacer algo que no sea congruente con las Escrituras, eso no es el Espíritu de Dios quien lo guía. Ese es el espíritu de Satanás, o de este mundo que intenta alejarnos de Dios.

    2.) El Espíritu Santo nos auxilia a vivir lo que leemos en las Escrituras, pero no podemos saber cual es la voluntad de Dios, sin leer y estudiar la Palabra de Dios. Una Biblia cerrada no nos ayudará a desarrollar una vida guiada por el Espíritu.

    B.) Por los ejemplos e influencia espirituales del pueblo de Dios.
    1. ) Dios ha puesto personas santas, espirituales en mi vida y me ha ayudado a ver y entender lo que significa ser un seguidor de Dios y tener una vida espiritual. Todavía soy responsable por mis decisiones y como vivo, pero los ejemplos de hermanos espirituales me han ayudado a conocer a Dios y vivir una vida espiritual.
    2.) 1 Cor. 11:1 – “Sean imitadores de mi, así como soy de Cristo”.

    C.) Por la providencia de Dios
    1.) Hec. 16:6ss – El llamado Macedónico. El Espíritu de Dios les guiaba
    2.) Num. 22 – Balaam y su burro
    3.) El Espíritu de Dios funciona en maneras que no se puede ver o conocer para ayudarnos a ser lo que Dios espera que seamos.

    D.) El Espíritu de Dios siempre nos guiará de la manera correcta. ¿Cómo? No puedo siempre explicar cómo lo hace, pero no tengo nada que temer al Espíritu. Oremos pidiendo a Dios para que su Espíritu opere poderosamente en nosotros y en nuestra congregación. Oremos pidiendo a Dios su Espíritu para guiar nuestra congregación para ser cómo él quiere que seamos. ¡Qué el Espíritu de Dios viva y trabaje en nosotros de manera poderosa y grandiosa! ¡Qué seamos efectivos y útiles en hacer la obra de Dios!

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