Visitas en la noche

Hechos 12:1-11 

Aquí encontramos unos de los grandes héroes del movimiento cristiano en la prisión. Pedro estaba en la prisión simplemente por ser un discípulo de Cristo, por proclamar su mensaje de salvación. Ese era su “delito”. Las autoridades romanas lo arrestaron por desobedecer las órdenes de las autoridades judaicas que les instruyó para que no predicase acerca de Cristo. Durante la noche, mientras todos dormían, inclusive Pedro, dos cosas acontecían: la iglesia reunida oraba y el ángel del Señor libertaba a Pedro. Con razón se pasaban esos milagros en el primer siglo; la iglesia oraba creyendo en el poder de Dios para libertar a Pedro. ¡Qué noche historica!   

Era noche. Nada más hace falta decir. Esa corta y sencilla frase lo dice todo. Era noche.

Era noche cuando me dijeran que mis padres se separarían por una época por motivos personales. Desde entonces no he podido comprender cómo su egoísmo de seguir un rumbo distinto en su vida, sin importarse lo que pasaría con su hijo de cinco años. Noches sin dormir, temor de que la culpa de la separación era mía, y que jamás habría reconciliación. Gracias a Dios, pasado poco tiempo mis padres se reconciliaron y pasaron el resto de su vida juntos. Mi papá me pidió perdón por habernos abandonado y murió en paz.

Fue de noche cuando nos dieron la noticia de la muerte de mi abuelo cuando yo ya era adolescente. Un hombre que fue mi “padre” cuando faltó mi padre carnal, dándome el respaldo necesario en una época crítica de mi vida, se iba marchado para siempre. Fue mi primer encuentro con la muerte. El gran vacío dejado por mi abuelo jamás lo he podido llenar.

Fue de noche cuando llamó mi primo desde Brasil para decirme que mi mamá estaba enferma con cáncer. Desde entonces cada vez que escuchaba el teléfono pensaba que sería noticias acerca de su enfermedad. La visité en Brasil al enfermarse y luego regresé para su funeral. Fue en la noche del 15 de noviembre de 1990 que falleció mi mamá. El dolor de su ausencia lo sufrí por varios meses.

Parece que las cosas más horribles en la vida suceden en la noche. Personas que vienen visitarnos de noche casi siempre traen mala noticia. Parece que malas noticias impartidas de noche nos llevan a creer que el poder de la muerte es descomunal.

Un poeta africano Leopold Sedar Senghor, después de ver la crueldad de la esclavitud escribió estos versos:

    “Sueño en la intimidad casi oscura de la tarde. 

    Me visitan las fatigas del día.

    Los enfermos del año, los recuerdos de la década,

    Así como una procesión de los muertos en el pueblo en el horizonte de un océano raso.

    Es el mismo sol cargado de ilusiones,

    Es el mismo cielo enojado con presencias ocultas,

    El mismo cielo temido por los que tienen que ajustar cuentas con la muerte.

    Y de repente mis muertos se acercan de mi”.

Senghor, originario de Senegal, miembro de la Academia Francesa, sintió su presencia. Sintió la presencia que se manifestaba silenciosamente, del sufrimiento de su pueblo. Y sabía que las visitas nocturnas deberían terminar. Era hora de ajustar cuentas. Era hora de buscar la justicia. Era de noche.

Sin embargo, hermanos, si igual que el poeta nos visitan “las fatigas del día” entonces les invito para que sepan lo que Dios hace con aquellas visitas de noche.

I. Pedro también recibió una vista de noche y no era una de cortesía. El rey Herodes había decidido que el movimiento del Cristianismo tenía que acabar.  Herodes empezó con uno de los hombres más importantes, al matar a Santiago, uno de los más cercanos a Cristo. La noticia se esparció rápidamente entre las pocas personas que componían la primera iglesia. No obstante, ellos no se dejaron intimidar. Herodes pensaba haber hecho bien al arrestar a Santiago e ahora se dirigía hacia Pedro y lo raptó una noche. Lo mantuvo en la cárcel hasta llegar el momento que debería lucirse por haber capturado uno de ellos.

Los que tienen poder y dicen que Dios les puso en su lugar, saben que su poder es fallo. Tenían miedo por no tener nada más que poder con qué defenderse. Entonces les visitan de noche para mostrarle a los judíos y luego deshacerse de él.

Aquellos que decían tener poder y que era poder divino sabían que su posición era débil. Estaban con miedo. Eran hombrecitos llenos de temor, con nada más que fuerza bruta para valerse. Y por tanto, visitan de noche para raptar a las personas.

Debemos asegurarnos de que Dios también hace visitas nocturnas. Y cuando Dios llega en las tinieblas de la noche, pasan cosas importantes. Esas son las cosas que el poder terrenal no conoce. Porque nuestro Dios no abandona a los suyos. El Señor jamás se olvida a las victimas de la injusticia. Dios no se queda inactivo mientras esclavizan a sus hijos. Nuestro Dios es un Dios de justicia y para cada Herodes que aparece, hay un día de ajuste de cuentas. Habrá un día en que la justicia divina prevalecerá.

Imagino cuantas noches pasaría Pedro sin dormir en aquella prisión. Imagino cuántos ratones inmundos le visitaron, cuántas cucarachas y el frío y la humedad del calabozo. Imagino que noches oscuras del alma sobrevino a Pedro y cuántas veces una voz le susurraba: “¿Cuánto más, Señor, tendré que soportar?”

Sin embargo, aunque el sufrimiento fuera mucho no fue nada comparado con personas como Nelson Mandela, el líder de Sudáfrica que pasó 26 años en una prisión. Hay muchos que pasan años en reclusorios aunque sean inocentes. Como no tienen medios para una asesoría siguen hasta que la justicia les favorezca.

 

Muchos no conocen la realidad de la vida en la prisión. Un reo, cuando le visité por primera vez, dijo: “Bienvenido al cementerio de los vivos. Diez años de reclusorio hasta que vino mi primera visita”.  El presupuesto de las prisiones el muy bajo y los reclusos viven como animales. También la mayoría de los reclusorios están abarrotados y las respectivas infraestructuras están en pedazos.

 

Así que la reclusión de Pedro no la comparamos a lo que pasa en las prisiones en la actualidad.

 

La Biblia enseña que Dios también viene de noche. Nuestro Dios libertador visita de noche y aplica su justicia. Dios no se olvida el ruego de sus hijos, ya sean inocentes o culpables. Dios visita las prisiones de noche. Él no está interesado en mantener una persona encerrada para siempre; Dios prefiere la redención. El Señor ofrece su gracia; el Padre quiere libertar a los cautivos.

 

II. Dios visita en la noche para libertar a los cautivos. Pero ahora también quiero que mientras Dios liberta, también da poderes. Él no tan solo liberta, él les da autoridad. Cuando Dios se involucra en tu vida, aparte de quitarte la vergüenza y la culpabilidad de tus pecados, Dios te da el poder de empezar de nuevo tu vida.

 

He aquí las palabras de poder en esa narrativa bíblica: “Un ángel del Señor despierta a Pedro que dormía en la cárcel y le dice: “Levántate pronto”. No te detengas, Pedro, porque Dios se está moviendo, levántate. Miren el resto del pasaje: Vístete y ponte las sandalias. Y así lo hizo. Y le dijo el ángel: Envuélvete en tu manto y sígueme”.

 

Cuando Dios liberta él también da poder. Cuando el Hijo de Dios te libertar serás verdaderamente libre. Hay personas presentes que han sido liberadas de muchas cosas y hoy son libres. A los libres Dios les da poder. Algunos pasaban necesidades y Dios les ha dado poder de ganarse la vida. Otros han pasado por prisiones, o han sido victimas de prejuicio y Dios les ha liberado. Cuando Dios liberta, él da poder.

 

En la iglesia de Cristo, si somos fieles a la voluntad de Dios, necesitamos ser un pueblo que imparte poder. Necesitamos decir a los humildes y hambrientos: “Levántate”. Necesitamos ayudar a la gente a ser útiles y prepararlas para servir a Dios.

 

En toda la Republica Mexicana conozco tan solo una persona que visita prisiones. De todas las iglesias que conozco, hay tan solo una persona que lo hace. Quizás hayan llegado a la decisión de visitar los presos después de leer Mateo 25. Algunos visitan las cárceles solo si hay algún miembro preso.

 

Text Box: Si aun no hacen obra en las cárceles deben apresurarse y hacer algo antes del regreso de Cristo. Esa es una de las maneras en que podemos ministrar al Señor. (Mateo 25)Al visitar las cárceles y prisiones les predicamos el evangelio para ayudarles a alcanzar la libertad espiritual. Pablo dijo que “Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, hay libertad. (2 Cor. 3:17) Es como si les dijéramos lo mismo que dijo el ángel a Pedro: “¡Levántate!”.  La oportunidad de empezar de nuevo su vida es algo que está disponible a todos. No importa cuál haya sido el delito, o lo que la Biblia llama “pecado”, la gracia de Dios siempre es más poderosa. La gracia de Dios nos bendice con nuevos comienzos.

III. Dios aparece de noche para llevar su iglesia a la eternidad

La Palabra de Dios dice que nadie sabe el día o la hora en que Cristo regresará. En cuanto a esa información estamos en tinieblas. Nadie sabe cuando será excepto el Padre. Dice también que regresará de sorpresa, como un ladrón en la noche. (Mat. 25) ¿Qué hacemos cuando salimos de casa o antes de dormir? Nos aseguramos que todo esté cerrado y bien guardado, o sea, estaremos listos para proteger nuestro patrimonio. Siempre lo hacemos porque no sabemos cuando vendrá el ladrón. El elemento de la sorpresa hace con que estemos siempre preparados. Debemos estar preparados para cuando llegue Jesucristo no nos sorprenda en situación de pecado. Los hombres que viven vidas dobles, o sea, casados que adulteran; mujeres chismosas o calumniadoras; jóvenes irrespetuosos que no obedecen a sus padres; empleados deshonestos que no trabajan cuando el patrón no esté presente; patrones avaros que quieren sacar la ultima gota de sudor de su empleado pagándole lo mínimo que pueda – todo eso y mucho más tiene que cambiar para no haber sorpresas “la noche” * en que llegue el Señor. (*Digo “noche” de manera figurada ya que nadie sabe cuando será)

IV. Ya es de noche. Para algunos no hay más esperanza. Los que ya se murieron sin Cristo no tienen porvenir con él. Pero también hay los que están en la oscuridad de la duda y no parecen salir con facilidad. Satanás tiene su alma bajo control, haciendo con que les gusten las tinieblas. Entonces, ¿qué podemos decir?

  • Era noche cuando Jesucristo y sus discípulos celebraran la Pascua
  • Era de noche cuando el tomó una toalla y empezó a lavarles los pies
  • Era de noche cuando se sentó a la mesa y mojó su pan junto al traidor
  • Era de noche cuando él dijo: “Esta noche el Hijo del Hombre le entregarán en manos de pecadores”.
  • Era de noche cuando le visitaron en huerto con espadas y palos
  • Era de noche cuando le arrestaron; le juzgaron; se burlaron de él; escupieron en él
  • Era de noche cuando se reunieron con el sanedrín;
  • Era de noche cuando visitaron el gobernador

Cuando llevaron al Maestro al cerro del Calvario y le colgaron para que todo el mundo lo viera, toda la naturaleza se hizo noche por aquel momento. Era de noche aun en el mediodía. Era de noche cuando Jesucristo puso un punto final en la antigua ley y empezó un nuevo reino.

Conclusión:

Quizás no hayas cometido un delito como para que te arresten. Quizás no temas el anochecer. Quizás no has pasado por ninguna experiencia nocturna semejante a la que menciono en el inicio. Sin embargo, no debes detenerte y entregarte a Dios mientras es día, según dice el verso: “la noche viene cuando nadie podrá trabajar”.

Preguntas para meditación y repaso:

1. ¿Qué harías si te metiesen en la cárcel por el simple hecho de ser cristiano?

2. ¿Por qué arrestaban a los apóstoles de Cristo?

3. ¿Cómo es que el arresto de los apóstoles complacía a los judíos?

4. ¿Qué hacía la iglesia mientras esperaba que libertasen a Pedro?

5. ¿Cuál es la analogía de la noche en el contexto de la salvación?

6. ¿Por qué nuestros líderes actuales no visitan las prisiones?

7. ¿Qué es que nos impide rendirnos totalmente a Cristo?

 

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