La importancia de la integridad

 
Lecciones del Salmo 7

   

   1 Oh SEÑOR, Dios mío, en ti me refugio;                                                                                         sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame,
   2 no sea que alguno desgarre mi alma cual león,
         despedazándola sin que haya quien me libre.
   3 Oh SEÑOR, Dios mío, si yo he hecho esto,
         si hay en mis manos injusticia,
    4 si he pagado con el mal al que estaba en paz conmigo,
         o he despojado al que sin causa era mi adversario,
    5 que persiga el enemigo mi alma y le alcance;
         que pisotee en tierra mi vida,
         y eche en el polvo mi gloria. (Selah)
    6 Levántate, oh SEÑOR, en tu ira;
         álzate contra la furia de mis adversarios,
         y despiértate en favor mío; tú has establecido juicio.
    7 Que te rodee la asamblea de los pueblos,
         y tú en lo alto regresa sobre ella.
   8 El SEÑOR juzga a los pueblos; júzgame oh SEÑOR,                                                             conforme a mi  justicia y a la integridad que hay en mí.
(Salmos 7:1-8)

En ese pasaje David pide a Dios que lo juzgue según su justicia e integridad. Todos sabemos lo que es justicia, ¿pero qué quiere decir integridad? Integridad es cuando lo que profesamos y lo que vivimos son una sola cosa.

Pregúntele a alguien: “Si estuvieras en la presencia de Dios este día, y le pidieras que te juzgara según tu justicia e integridad, ¿cuál sería el resultado? ¿Será que Dios estaría complacido de tu vida, o estarías tú mismo contento con tu desempeño? ¿O estarías avergonzado? ¿Crees que te falta mucho para que seas una "persona de integridad"?

La definición de la integridad - En Hebreo la palabra "integridad" quería decir inocencia moral o perfección, o sea, el opuesto de hacer concesiones. En los evangelios leemos muchos relatos acerca de los fariseos y de los saduceos. Esas eran las sectas principales de los judíos cuando Cristo empezó su ministerio. Tanto los fariseos como saduceos predicaban una doctrina perfecta pero solo se importaban seguirla en su exterioridad. Jesucristo los llamó hipócritas. Lo más importante, según Jesucristo, era –y como todavía lo es- vivir una vida congruente con la doctrina que profesamos.

1. ¿Por qué es la integridad tan importante?                                                                                    La importancia de la integridad. La integridad define quienes somos a los demás. Cuando alguien piensa en nosotros, inevitablemente pensará si somos íntegros o no. Todos estamos buscando la compañía de personas que son genuinas o reales. ¿Mantenemos nuestra palabra o nos comportamos según mejor nos conviene? Cristo buscó sus discípulos entre los menos religiosos, ya que la religión estaba muy corrompida en su época.

a. La integridad determina como reaccionarás en ciertas situaciones o circunstancias. Cuando te encuentras en circunstancias donde tienes la elección de hacer lo que es correcto o incorrecto, la integridad, o falta de la misma, determinará lo que haces.

b. También la integridad demuestra tu situación espiritual. Si no tienes integridad, entonces tienes problemas espirituales porque Dios quiere que seas justo y que tengas integridad.

Siempre que pienso en la integridad, se me ocurre el relato de Hechos 5:                                      1Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una propiedad, 2y se quedó con parte del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo la otra parte, la puso a los pies de los apóstoles. 3Mas Pedro dijo: Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del terreno? 4Mientras estaba sin venderse, ¿no te pertenecía? Y después de vendida, ¿no estaba bajo tu poder? ¿Por qué concebiste este asunto en tu corazón? No has mentido a los hombres sino a Dios.  5Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró; y vino un gran temor sobre todos los que lo supieron”.

Ananías y Safira son un ejemplo perfecto de la falta de integridad. Un gesto tan bonito como la ofrenda, en vez de bendición tiene como resultado la destrucción de la pareja. Pedro intenta razonar con Ananías el error que había cometido por su falta de integridad. Tanto Ananías como su esposa Safira eran miembros del Camino, como llamaban en el primer siglo a la iglesia de Cristo. Sin embargo, actuaron como si fueran paganos mintiendo a los apóstoles. Aunque no se conoce bien la historia, eso en la época de los apóstoles denotaba falta de integridad.

c. Si te falta integridad, tu testimonio no tiene valía. Si alguien se entera que no tienes integridad, no te escucharán cuando intentas hablarles del Señor. ¿Quien de nosotros escucharía una presentación del evangelio de un Ananías o de un Acán? Esos dos, según nos muestra las Escrituras, no tenían integridad.

Negociantes cristianos
Un amigo estaba en una reunión de negocios cuando las personas que componían su grupo llegaron a un punto en que no podían tomar una decisión. Mi amigo sugirió que orasen a Dios para que el Señor les iluminara. Los demás, que supuestamente también eran cristianos, dijeron: “¡No involucremos a Dios en esto! ¡Esto es un negocio y no un servicio de iglesia!”. Mi amigo dijo al grupo: “Si no incluyen a Dios, entonces sería mejor excluirme porque quiero ser congruente”. La necesidad de ser congruente a la voluntad de Dios definió a mi amigo como una persona íntegra. Los cristianos no pueden encasillar los temas. No podemos mantener a Dios fuera de todo lo que hacemos y participamos, sean actividades religiosas o de negocios. Dios, como un ser omnipresente, está en todas partes y más vale reconocer su presencia en nuestros negocios y valernos de su auxilio.

El Rey David oró así: “Sabiendo yo, Dios mío, que tú pruebas el corazón y te deleitas en la rectitud, yo he ofrecido voluntariamente todas estas cosas en la integridad de mi corazón…” (I Crónicas 29:17)

A. ¿Que puede la integridad hacer por mí?
1. Me bendice. Según Proverbios 20:7: “El justo anda en su integridad;
¡cuán dichosos son sus hijos después de él!” 

2. Me juzga. Job 31:6: “…que El me pese en balanzas de justicia,
y que Dios conozca mi integridad”.  Sal. 7:8: “El SEÑOR juzga a los pueblos; júzgame oh SEÑOR, conforme a mi justicia y a la integridad que hay en mí”. 

3. Me protege. Salmos 25:21 dice: “La integridad y la rectitud me preserven, porque en ti espero”. La integridad me protege mientras sigo mi vida. Hay gente que pasa mucho tiempo preocupada por lo que dijo a ciertas personas o cómo actuó en cierta situación porque no tiene integridad. La persona con integridad jamás se preocupa por lo que dijo, ya que siempre dice lo que es correcto, sin aumentar o disminuir nada. Su integridad le protege. Si quieres que te vaya bien en un jurado, entonces debes decir siempre lo mismo. Si tu tendencia es vacilar al hacer un relato, tu testimonio es sospecho. 

4. Me guía - Prov. 11:3 dice: "La integridad de los rectos los guiará, mas la perversidad de los pérfidos los destruirá”. Con integridad no nos preocuparemos qué debemos hacer en ciertas situaciones porque siempre confiaremos en Dios, quien nos dirige los pasos. 

B. ¿Cómo se adquiere la integridad?                                                                                                1. La integridad la perseguimos con todo el corazón. Es importante que pasemos toda la vida buscándola. Cada vez que hacemos un negocio, la integridad debe ser parte integrante de una decisión honesta y sin vacilar, basando nuestra vida, así como nuestro caminar, en ello. Que seamos capaces de decir con David: “Júzgame, Oh Señor, porque yo en mi integridad he andado; he confiado asimismo en el Señor sin titubear”. Cuando andamos en integridad, no tendremos dudas que cambiaremos de dirección.

2. La protegemos con todo nuestro corazón. Pasar toda la vida buscando la integridad es importante ya que si no tenemos precaución, si no seguimos buscándola, protegiéndola diariamente, la perderemos.

Una vez que concluimos que a Dios no se puede engañar y que será Él quien nos juzgará el día final, será preferible rendirse a su voluntad y ser más como Jesucristo.

3. Las disciplinas diarias nos ayudan a crear integridad. Si nos dedicamos a la lectura regular de la Biblia, a la  de las Palabras de Dios, a la oración, comunicando todo a Dios, aprenderemos a ser íntegros.

No queremos que suceda con nosotros lo que pasó con Acán. Por culpa de Acán (Josué 7) los hijos de Israel no podían vencer al enemigo. Acán se había apoderado de un botín, tras la invasión de una ciudad y le había enterrado debajo de su tienda. Como eso era contrario a la voluntad de Dios, su pueblo no podía vencer la batalla ni tomar la ciudad de Hai. Solo después que Acán confesó su pecado es que Josué y los soldados lograron ocupar la ciudad. Jehová hizo el duro pronunciamiento: “Israel ha pecado”. Como resultado de su pecado, toda la familia de Acán pereció. Por falta de integridad u obediencia a las instrucciones de Dios, una familia entera perdió la vida.

Hace algunos meses un diácono de nuestra iglesia cometió adulterio. Cuando su caso se hizo público, toda la congregación sufrió el dolor del pecado de ese hermano que era un líder querido de la iglesia, así como era también un filántropo de la comunidad. Ahora, aunque la iglesia lo haya perdonado, tiene que pagar el precio de su falta de integridad y no le permiten ningún puesto de responsabilidad ni en la iglesia ni en la comunidad hasta que produzca frutos dignos de su arrepentimiento. (Lucas 3:8)

Conclusión:
Al decidir seriamente que ya no jugarás con Dios y que te rendirás a su voluntad, serás una persona íntegra. Si basas tu vida en la Palabra de Dios y en sus principios, vivirás una vida de integridad que será capaz de cambiar la manera en que las personas piensan de los creyentes. La integridad es una elección que hacemos todos los días, antes de tomar cualquier decisión. Optemos por decidir lo que sea congruente con la voluntad de Dios.

Preguntas para la meditación:

    1. Al decir integridad, ¿qué persona te viene a la mente?
    2. ¿Has sido tentado alguna vez a hacer algo deshonesto?
    3. El autor del texto es muy osado. ¿Qué le desafía a Dios?
    4. ¿Qué tipo de ejemplo de integridad son Ananías y Safira?
    5. ¿Cómo podemos enseñar nuestros hijos y nietos a ser íntegros?
 

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