La depresión

Diez pasos sobre cómo combatir la depresión

El poder de la depresión:

La depresión tiene gran poder en nuestras vidas si no nos cuidamos. No podemos, como seres humanos, evitar los aspectos negativos de la depresión sin la ayuda de Dios. Concluimos que es humanamente imposible evitar la depresión. Una de las fallas de la psicología moderna de la motivación a través del éxito, y otras formas humanísticas de auto superación (hay muchos libros en todas las librerías sobre ese tema), es que dejan la impresión que las personas no necesitan la ayuda de Dios para librarse de la depresión. Sin la ayuda de Dios, cualquier medio de quitar de la persona la depresión es meramente temporal y no tardará en regresar. Estoy convencido que si ustedes quieren obtener la victoria duradera sobre la depresión, deben hacer que sus vidas sean correctas delante de Dios. Es asombroso ver cuánta depresión existe en el mundo sólo porque las personas no se han entregado completamente a Dios. La depresión tiene mucho poder sobre una vida no entregada a Dios.

Primero paso:

Acepta que eres una creación de Dios así como eres. Agradece a Dios que eres el objeto de su gran amor y que él te hizo así como eres. Muchos pasan la vida deprimidos porque les gustaría ser diferentes. Es increíble ver cuánto tiempo se pierde por parecer diferente. No quiero decir que no debemos cuidarnos. La Biblia dice que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo y como tal hay que usarlo con sabiduría mientras estamos sobre la tierra, para que tengamos una buena apariencia. Pero cuando la apariencia pasa a ser la única preocupación, nos deprimimos porque nuestra apariencia no es tan buena como la de los demás. No tenemos los ojos iguales al de fulano o el cabello igual que fulano o su cuerpo, dientes, etc. Entonces estamos en una situación difícil. Los actores o actrices de la televisión son perfectos. Es difícil tener la misma apariencia que ellos. Parecen que son supra humanos.

Segundo paso:

Acepta el perdón de Dios de tus pecados. Otra vez es un problema de conciencia. Uno de los pasos para vencer la depresión es tener una conciencia tranquila. Al encontrar pecados en nuestras vidas debemos confesarlos. Muchos quieren ser bautizados nuevamente por no creer que fueron bautizados de la manera correcta. ¡Hazlo de nuevo! No debe haber problemas en cuanto a eso. Dice 1 Juan 1.8,9: "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad". En Hebreos 10.17 leemos: "Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones". Dios ya no se acordará de nuestros pecados. Sabemos que no hay nada que podemos hacer sobre el pasado, pero podemos hacer mucho en el día de hoy. Si hacemos todo lo que podemos el día de hoy, el día de mañana seremos mejores personas. Necesitamos la actitud del apóstol Pablo, quien dijo: "Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está adelante, prosigo a la meta..." (Filipenses 3.13). Que Dios nos ayude a personarnos a nosotros mismos y seguir adelante con nuestras vidas. Si no podemos aceptar el perdón de Dios, la depresión continuará molestándonos.

Tercer paso:

Mírate a través de los ojos de Dios. Gracias a Dios por su presencia en nuestras vidas. Recordemos lo que dijo Pablo en Filipenses 4.13: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Ese es el espíritu que necesitamos en Jesucristo.

Cuarto paso:

Visualiza cómo Dios te está perfeccionando. Resiste la tentación de pensar en ti como un fracaso, porque todos hemos fracasado de una manera u otra. No debemos pensar en nosotros como fracasos, sino como personas que estamos creciendo en Cristo y madurando. Leí una calcomanía que decía: "Por favor ten paciencia conmigo; Dios no ha terminado todavía su labor en mí".

Quinto paso:

Visualiza tus metas en la vida y escríbelas. Eso es algo que ayuda mucho en la vida. Mientras leo libros sobre este asunto, he encontrado que varias personas que ayudan a los minusválidos emocionalmente hablan mucho de eso. ¡Apúntalo! Así estaremos activando nuestro subconsciente que nos ayudará a lograr tales metas. Haz una lista de las cosas positivas y las negativas, y las metas que estás intentando lograr. Entonces dedícate a la oración y empieza a hacer planes para que tales planes sean realizados. Muchos se deprimen al descuidar sus metas, porque al descuidar las metas descuidan sus sueños. Y al perder los sueños estamos perdidos. No importa la edad que uno tenga, es vital tener metas. Debemos escribirlas, orar por ellas, etc., y empezar a movernos hacia esa dirección.

Sexto paso:

Sé siempre positivo. No hay lugar en la fe cristiana para personas negativas. En Jesucristo no podemos anticipar nada más que el éxito. Evita la compañía de los que están siempre quejándose, irritados o criticando. Debemos a como dé lugar evitar imitarlos. Las críticas, así como las ideas negativas son malas y también contagiosas. Al notar que tales ideas empiezan a cercarnos debemos hacer algo positivo para detenerlas. Porque esas ideas sólo sirven para causar la depresión. Cada vez que pensamos o mencionamos ideas negativas, más deprimidos quedamos. Al aconsejar a las personas escucho muchas cosas semejantes. En primer lugar, la persona me dice que está totalmente equivocada. Luego dice que lo que está haciendo está mal. Pero cuanto más menciona el problema, más se persuade a sí misma de que lo que está haciendo tiene un buen propósito. Parece que eso la lleva a una depresión aun más profunda. Oremos para que vea lo que está haciendo consigo misma. Mantenga sus conversaciones positivas y la mente también positiva. Filipenses 4.8 dice que debemos pensar en cosas positivas. Como cristianos debemos concentrar la mente en cosas positivas.

Los melancólicos: Los que tenemos algo de melancólicos en el temperamento debemos luchar con más ahínco para evitad esos pensamientos negativos. Debemos esforzarnos para ser positivos, con la mente también positiva. Ese es el secreto para mantenerse alejado de la depresión. Hay que luchar unos más que otros, según sus temperamentos.

Séptimo paso:

Anticipe la vida abundante que Dios tiene reservada para cada uno de nosotros. Dios ha preparado un plan para nuestra vida y se trata de un plan flexible. Lo hace flexible a propósito. No podemos leer el capítulo 12 de Romanos y no creer en eso. Dios tiene un propósito para ti y para mí. Creo que el plan es flexible y nos toca a nosotros llenar los espacios vacíos. Dios nos ayudará a edificar nuestras vidas y nos libraremos de la depresión.

Octavo paso:

Busca primero el reino de Dios. Mateo 6.33 deja muy claro que el cristiano no debe permitir en su vida la avaricia o el egoísmo. Aunque busquemos una carrera exitosa o busquemos ganancias materiales, nunca debemos permitir que eso sea el objetivo principal en la vida. Cualquier situación en que nuestra búsqueda de poder, prestigio, posesiones o placeres sea contrario a la voluntad de Dios, estamos equivocados. Eso también causa la depresión.

Noveno paso:

Entrégate a Dios y sirve a tu prójimo. Lo que más recompensa y satisface es el resultado del servicio a la gente. Eso es una terapia emocional. Quizás haya algunos que tengan serios motivos para estar más deprimidos que yo, porque han sufrido pérdidas que yo nunca he sufrido. Me he fijado cómo algunos han luchado y han vencido situaciones personales difíciles para ir a auxiliar a los necesitados. Eso es más eficaz sobre la depresión que la medicina. Creo que funciona, ya que lo he probado en mi propia vida. Una de las grandes alegrías de ser predicador es poder ayudar a alguien a reconstruir su vida. Es una gran satisfacción. A veces predicamos un sermón que ayuda a una persona a cambiar de vida y eso es una gran satisfacción. Los deprimidos tienden mucho a pensar solamente en ellos mismos y sus pensamientos son egocéntricos. La recompensa de servir a los demás es un beneficio para la eternidad, pero también una gran ayuda en la vida diaria.

Décimo paso:

Da gracias en todo. 1 Tesalonicenses 5.18 dice: "Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús". Si podemos desarrollar en nuestros corazones un espíritu de gratitud, cada día es una garantía absoluta en contra del poder negativo de la depresión. ¡Ojalá que desarrollemos un espíritu de gratitud!

Entiendo que podemos trivializar el problema. Porque no hay soluciones sencillas. No hay una causa sencilla para la depresión. Sin embargo la ira no procesada parece ser la raíz de toda forma de depresión. Y eso fue lo que le pasó a Caín. Caín estaba enojado (Génesis 4.5).

No hay soluciones sencillas, aunque la vida en Cristo sea la base de todas las respuestas sobre el problema de la depresión. Las soluciones pueden ser muy complicadas, pero sí existen. Creo que la depresión es tratable. Creo también que la depresión es curable.

¡Acuérdate de lo que dijo Dios a Caín! Génesis 4.7: "Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él".

Conclusión:

Dios nos ayudará a obtener la victoria sobre la depresión. Muchas veces los problemas son tan serios en la iglesia que nos dan ganas de abandonar todo. Pero hay auxilio en las Escrituras. En los Salmos 37.3 dice: "Confía en Jehová y haz el bien". Eso es lo único que podemos hacer en esta vida. Si podemos lograr eso, la depresión jamás será victoriosa en nuestras vidas. No significa que jamás nos deprimiremos. Sino que la depresión jamás obtendrá la victoria. Confía en el Señor y haz el bien. Dios nunca te abandonará. No desistamos de luchar, porque la depresión es poderosa.

Aprendamos a ser victoriosos sobre ella a través de Jesucristo, nuestro Señor. Es maravilloso tener un Señor que nos puede ayudar en nuestras luchas diarias. Es por eso que ofrecemos la invitación, porque Jesús puede ayudarte.

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