La Cena del Señor - El Juicio

Chris Frizzell - Instructor invitado 

La Cena del Señor - El juicio

I.    Con frecuencia nos portamos mal con alguien.

A.    Quizás ofendemos a alguien. Entonces estamos incómodos con la ofensa con temor de que el tema pueda venir a la superficie y no podremos esconder la culpabilidad.
B.    Quizás haya algo que nos avergüence: divorcio en la familia, un adolescente rebelde, una oveja negra.  Hay maneras de evitar estar con la gente, hasta que haya una boda o un funeral en la familia. Entonces estaremos juntos nuevamente, con mucho tiempo para charlar. ¿Cómo reaccionarías?
C.    ¿Y si la persona que hemos ofendido o la que queremos evitar nos invita a comer o  a una fiesta? ¿Cómo reaccionarías?
D.    Como ves, la quiebra en la comunión es algo poderoso. A veces es más fácil abandonar la amistad que repararla. Con frecuencia es eso lo que sucede.

II.    Pon esto en el contexto del acercamiento a Dios

A.    Somos sus hijos, sus amigos, sus compañeros, pueblo en comunión con él. Creemos que podemos llamar a Cristo de nuestro hermano mayor.
1.    De tal manera Dios amó  - a ti - que dio su único hijo.
2.    Cristo murió por ti

B.    Asimismo, con frecuencia abusamos esa comunión. Las promesas que no cumplimos y la desobediencia, son pecados. Somos pecadores, todos nosotros.

1.    Nadie vive según sus expectativas, mucho menos las expectativas de Dios.
2.    El pecado es parte de la vida diaria, algunos más que otros; algunos más abiertamente que otros, pero todos estamos manchados por el pecado.

C.    En medio de todo el pecado, Cristo nos llama para cenar. ¿Qué le diremos?
1.    La invitación debe hacer con que echemos un vistazo serio en la vida, quienes somos y qué hemos hecho. Nuestra reacción dice mucho acerca de nuestro conocimiento de la seriedad del pecado. Eso dice mucho de que tan transparentes  somos unos con los otros acerca de nuestros pecados.
2.    Algunos de nosotros reaccionamos a la invitación de Dios diciendo: “Tengo otros planes”. O sea, “Mi fe no es mi prioridad”. (Leer Lucas 14:16-21)
a.    Lo que ocasionó esta parábola fue la proclamación de alguien: “Bienaventurado el que comer pan en el reino de Dios”.
b.    Al final de la parábola, el fariseo orgulloso que pensaba que tenía asiento reservado para el banquete mesiánico se encontró fuera en el frío. 
c.    La parábola la escuchamos cristianos que nos hicimos cómodos y establecidos en la vida. Quizás por estar en nuestra rutina por mucho tiempo que tenemos una confianza falsa en nuestra salvación.
d.    Nos hacemos tan confiados que no reconocemos las prioridades del Señor cuando las encontramos. Dios nos invita a hacer algo por él, y nosotros callada y confiadamente nos excusamos.

3.    Otros aceptan la invitación de Dios, ignorando el hecho de que no están preparados. La parábola de la persona que fue a la boda sin la ropa apropiada (Mat. 22:10-14)
a.    Jamás debemos esperar que seremos invitados. No merecemos la invitación de Dios. Creemos que por su gracia él nos aceptará. Nuestra falta de lograr la justicia no quiere decir que no debemos luchar para alcanzar la meta.

D.    Jesucristo quiere que vayamos. La invitación es para pecadores. Pero pecadores que entienden que son pecadores y quieren restaurar su comunión con Dios.
E.    La invitación de Cristo para este culto y tomar la Cena en su memoria debe ser una ocasión de juicio.
III.    No se puede estar en ambos campos: 1 Cor. 10:16-22
A.    Nuestro Dios es celoso. Él demanda una comunión honesta.
B.    Algo fundamental a los 10 Mandamientos es que Jehová es nuestro único Dios.
C.    Jehová no es un dios de domingo solamente. No puedes adorar a los negocios o el sexo, o las drogas, o divertimientos toda la semana, y luego acercarse al altar de Dios el domingo y esperar que él te de las bienvenidas con los brazos abiertos.
D.    No se puede pasar la noche adorando el dios del mundo, ignorando las expectativas de Jehová, y luego aparecer el domingo con una sonrisa actuando como si todo fuera perdonado y limpio.
E.    Pablo dice que debemos elegir nuestro Dios, pero no se puede servir a todos dioses.
F.    Dijo Cristo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre excepto por mi”.
G.    Este culto y esta Cena nos llama a un juicio.

IV.    La Cena del Señor no garante la salvación: Lucas 22:15-23
A.    Hubo un traidor en la primer Cena. Lucas quiere que sepamos que Judas está presente en la Cena del Señor. Un traidor pudo participar de la Cena del Señor y todavía siguió como traidor.
B.    Presencia a la Cena del Señor no garantiza pureza. La cena no posee poderes mágicos de esa manera.
C.    La gente puede participar, sentarse y aparentar estar adorando, pero su mente y corazón no están allí.
D.    Estarían pensando en la tarde o en la mañana, a veces pensando en maneras de traicionar a Cristo (como luego lo haría Judas).
1.    Quizás sus pensamientos sean tan contra la ética en las amistades, en los negocios, maneras de desviarse de la letra de la ley o del espíritu de la ley.
2.    Muchos pensamientos no cristianos y acciones han sido planeados durante cultos.

E.    Me alegra que estén aquí. Quiero animarles a participar de las actividades de la iglesia cada vez que las puertas del local estén abiertas.
F.    Pero debes saber que tu presencia física es tan solo un medio hacia el fin.
G.    El fin es la comunión con Jesucristo y Dios el Padre lo hace posible a través del Espíritu Santo.
H.    La Cena te llama a un juicio. No es una garantía a tu justicia.

V.    Hablamos acerca de la Cena del Señor como una Cena sin par. Somos uno en la participación.
A.    1 Cor. 11:27-29
1.    Este texto ha sido mal usado muchas veces, y por tanto debemos verlo en la luz de su contexto.
a.    Nadie es digno de participar de la Cena del Señor, en un sentido que nadie ha llegado a un nivel de perfección que nos capacite para ello.
b.    Nadie es digno ante Dios por sus propios meritos, solo Dios es digno,

2.    El texto define lo que quiere decir “digno”, para que no lo abusemos re-definiéndolo.
a.    En el contexto de 1 Cor. 11, tomar el pan y la copa de manera no digna es comer y beber sin discernir el cuerpo, la iglesia, y la unidad para la cual murió Cristo. 
b.    Si no te llevas bien con alguien a la mesa; si eres un egoísta, pensando solo en tu comunión con el Padre pero no te importa la comunión con demás hermanos en la iglesia; si has cerrado el corazón contra los demás presentes, entonces no eres digno. Si asimismo tomas de la cena, estarás comiendo y bebiendo juicio contra ti mismo.
c.    El texto llámanos a un juicio: examínense a ustedes.
3.    El pan y la copa nos recuerda un cuerpo que nos hemos hecho en Cristo. Si no estás presente a esa Cena hoy sin estar unido con esta familia (la iglesia), si no te llevas bien, entonces serás llamado a un juicio.
4.    Verso 29: Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condena.

B.    Si esperamos que haya comunión, juicio no puede evitarse ya que hay exclusividad, la preocupación por nosotros, egocentrismo, debemos confrontar si debemos morir a nuestro egoísmo y dedicarnos a nuestra comunidad, la iglesia.

VI.    La iglesia debe juzgar los que insisten en vivir una vida doble.
A.    Esa Cena es tan significativa que la Escritura nos instruye a que seamos todos tutores de nuestros hermanos.
B.    Judas 1:4-16
1.  El problema es que se han infiltrado entre ustedes ciertos individuos que desde       hace mucho tiempo han estado señalados para condenación. Son impíos que cambian en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan a Jesucristo, nuestro único Soberano y Señor.
       2.  Eses son los defectos de las fiestas, mientras celebran contigo sin temor,   alimentando a ellos mismos.

3.    2 Pedro 2:12-19  es un pasaje paralelo
4.    Judas escribe acerca de una iglesia permisiva que evidentemente ha descuidado toda clase de pecado entre sus miembros.
5.    Algunos pecados específicos mencionados son:
a.    Calumnias, quejas, murmuraciones,
b.    Ambiciosos por ganancia financiera
c.    Sexualmente promiscuo
d.    Que no dan frutos espirituales para Dios sino solo sirven a si mismos.

6.    Pedro les recuerda el juicio venidero
a.    Dios salvó a Israel del Egipto, pero castigó la injusticia
b.    Dios creó a ángeles para su propósito, pero castigó a los rebeldes
c.    Los que practican lo que hacía Sodoma y Gomorra deben esperar el mismo fin.

7.    Por tanto dice Pedro: Estos son defectos de sus fiestas, celebraciones (culto y Cena del Señor), mientras celebran con Uds. sin temor alguno.
8.    La iglesia necesita enfrentarles para que cambien.
C.    1 Cor. 5
D.    Es hora del juicio: La Cena del Señor demanda que nuestra conducta sea congruente con nuestra confesión
E.    La iglesia es un cuerpo responsable por la conducta de sus miembros
F.    Una palabra de significante aquí. En ningún lugar de la carta a los Corintios Pablo les dice que los ancianos deben apoderarse de la iglesia y limpiarla. Los ancianos no les mencionan en Corintios. La responsabilidad es de la iglesia, de todos.
G.    Cuando el miembro regular ve a otro miembro, un hermano o hermana, que es inmoral sexualmente hablando, o avaro, o idolatra, contencioso, borracho, ladrón, deshonesto, es nuestra responsabilidad llamarle al arrepentimiento.

VII. La Cena del Señor debe seguir la confesión y la reconciliación

A.    No se puede celebrar unidad donde no existe la unidad.
B.    No se puede celebrar la salvación donde no se concede el perdón
C.    No se puede renovar la alianza cuando la misma no existe

VII.    Antes de reunirte para celebrar lo que Dios te ha hecho, debes primero acercarse a su trono y a su pueblo para arreglar tu vida con Dios.

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