La Cena del Señor - La renovación 

Chris Frizzell - Instructor invitado

La Cena del Señor - La promesa de la renovación

1.    Génesis 31 inspira la costumbre antigua que necesitamos para comprender por que nos reunimos para tomar de la Cena del Señor.
1.    Jacob se fue a Labán, su tío, procurando por Raquel su esposa.
1.    Labán había hecho trampa cambiando las novias en la ultima de la hora, dando Lea a Jacob en vez de Raquel, en cambio de 7 años de trabajo.
2.    Entonces Jacob trabajó 7 años más para que le diera Raquel, la esposa por él elegida.

2.    Jaco se quedó y trabajó con Labán y prosperó. Sin embargo, Labán cambiaba las reglas.
3.    Después de 20 años con Labán, Jacob decidió regresar a Palestina, y por tanto él y su familia huyen en secreto antes que Labán cambia otra vez las reglas.
4.    Al darse cuenta de lo que pasó les busca y les encuentra.
5.    Después de una larga platica entre ambos hombres, ambos ignorando los abusos y las deshonestidades, hacen una alianza uno con otro.
6.    Génesis 31:44-55 habla de un acuerdo, un monumento y una comida.
1.    Esa narrativa ilustra lo que pasó en os tiempos antiguos cuando dos personas hacían un acuerdo.
i.    Los dos construyen un monumento para recordar a todos que pasen por aquel lugar que allí hubo un acuerdo.
ii.    Las personas amontonan piedras. Esperaban que aquel monte de piedras fuera un marcador permanente.
iii.    Ambas familias, la de Labán y la de Jacob definen el acuerdo. Jacob debe tratar a Raquel y Lea bien y ambos hombres mutuamente respetarán los derechos de la propiedad de cada uno.
iv.    Llaman por Dios para que sea testigo del acuerdo, y él también es el juez si uno de los dos no respete el acuerdo.
v.    Hacían un monumento para ser recuerdos evidentes de la alianza.
vi.    Hacían sacrificios para sellar el acuerdo.
vii.    Finalmente, comían juntos para celebra y confirmar el acuerdo.

2.    Ese proceso no sirve solo para lo que pasó con Jacob y Labán, sino algo típico de la cultura de la época. Así hacían todos que quisiesen confirmar un acuerdo.
i.    La alianza de Dios, su acuerdo con el ser humano, es muy parecido, excepto que la alianza misma  no es una alianza entre dos seres iguales, sino uno entre un rey y sus súbditos. A eso lo llamaban tratado de vasallos.
ii.    Dios ofrecía tierra a su pueblo, prosperidad y protección esperando que sus seguidores fueran fieles
iii.    Desde la creación Dios ha querido hacer acuerdos con los hombres 
iv.    Sus ganas es que él sea nuestro Dios y nosotros su pueblo.
v.    Nos ha asegurado su acuerdo de lealtad, pero no somos muy buenos en hacer lo convenido.

3.    La alianza de Dios con Israel está centrada alrededor de los eventos de Éxodo y Sinaí en Ex. 19-24.
i.    Dios buscó a Israel. Eso es lo que debemos llamar a Exodo. Les libró de la esclavitud. Luego al darle su libertad y demostrado su amor y poder, él ahora les invita a que sea su pueblo, aceptándole como su Dios.
ii.    La llamada de Dios y la respuesta de Israel la encontramos en Ex. 20-23 con loa 10 Mandamientos.
4.    En Cap. 24 vemos la alianza confirmada. Ex. 24:3-12.
1.    Verso 5: Él envió hombres jóvenes del pueblo de Israel, quienes ofrecieron sacrificios de bueyes como sacrificios de paz al Señor.
2.    Verso 7: Entonces él tomó el libro de la alianza, lo leyó mientras el pueblo escuchaba; y dijeran: “Todo lo que dijo Dios lo haremos, y seremos obedientes”.
3.    Verso 8: Moisés tomó la sangre y dijo al pueblo: He aquí la sangre del alianza que el Señor ha hecho con vosotros según su palabra”.
4.    Versos 9-11: Entonces Misés y Aaron, Nadab y Abihú y 70 de los ancianos de Israel subieron y vieron al Dios de Israel. Reconocieron su presencia, comieron y bebieron.

5.    Vemos el mismo evento aquí que pasó entre Jacob y Labán
i.    Ambos, Dios e Israel definen el acuerdo. Dios sería su único Dios, e Israel sería su único pueblo.
ii.    El propio Dios atestigua el acuerdo.
iii.    Construyeron monumentos para ser recuerdos de la alianza.
iv.    Dios se hace el Dios de su pueblo por un acuerdo y esa alianza la celebran con una comida.

6.    Hay algo único que vemos en Sinaí.
i.     No tan solo es la sangre del sacrificio derramada en el altar como parte del sacrificio, sino lo derraman sobre el pueblo. Se llama “sangre de la alianza”. El pueblo trae en el cuerpo “la señal de su alianza”. El pueblo traía en el cuerpo la señal física de su alianza.

7.    En Levíticos 3 y7 hemos detallado la descripción de ofrecimientos de paz y sacrificios
i.    Al leer acerca del sistema de sacrificios, encontrarás que al ofrecer sacrificios de paz, siempre incluía una comida.
ii.    Los adoradores comían una parte, otra parta las daban a Dios, una tercera parte la daban a los sacerdotes que eran los medianeros de la ley. La comida celebraba la alianza entre los participantes. Era una comida donde Dios, el sacerdote y el adorador comparten paz por el sacrificio y la comida. Así renovaban un acuerdo.
iii.    En varios puntos en el Antiguo Testamento, encontramos comidas de sacrificio como la clave de los eventos de la renovación de una alianza. Ver Deum. 27:1 y Josué 8.
iv.    También el canto de los reyes en 1 Sam. 11 y 2 Reyes 11.
v.    La dedicación del Templo en 2 Crónicas 5.
vi.    En la purificación del templo de Ezekías en 2 Crónicas 29

8.    Israel siempre estaba ha un paso o dos apartado de Dios, y varias veces Dios les llamó de regreso a él, para renovar la promesa; y ellos la renovaran con un sacrificio y una comida.

4. No debe sorprendernos que nosotros nos adelantamos al cenáculo en la reunión de Cristo y sus discípulos
    1. Mateo 26:26-29 dice: “…Esto es mi sangre del pacto,[a] que es derramada por muchos para el perdón de pecados”. Mientras escucharon los apóstoles esto, ¿por qué pensaron en Moisés y la sangre aspergida sobre el pueblo de Israel?
    2. Dijo Cristo: Este es una nueva alianza. Esta es la alianza que Jeremías profetizó. El acuerdo ha llegado, y el reino de Dios se acerca”.
    3. Nuevamente se estableció una alianza con Dios.
        i. Ambas partes, Dios y nosotros, definimos el acuerdo. Dios será nuestro único Dios y nosotros su único pueblo.
        ii. Dios mismo atestigua su acuerdo.
        iii. Se hacen eventos para  revivir nuevamente el acuerdo.
        iv. Un sacrificio sirve para revivir el acuerdo, el de Jesucristo
        v. Por fin una comida la desfrutan en la presencia de Dios, con Dios para celebrar y   confirmar su acuerdo.
        vi. Dios se hace el Dios de su pueblo a través de una alianza y luego la celebran con una comida.
    4. Vemos en la fundación de lo que llamamos “Cena del Señor” una comida para celebrar y confirmar una alianza entre Dios y el ser humano.
    5. Vemos el pueblo reunido, como en el Sinaí, listo para confesar, “Todo lo que Dios ha dicho que hará, y nosotros seremos obedientes”

5. La comunión con Cristo, la Cena del Señor, incluye la responsabilidad de la alianza.
    1. Cualquiera que comer el sacrificio participa del evento del altar. Comer el sacrificio es cuestión de compromiso con la Alianza.
    2. Cuando ofrecían un cordero en el altar, parte del mismo le daban al sacerdote, otra parte la quemaban para Dios, y otra parte era de la familia que ofrecía el sacrificio para que comiesen.
    3.  Así como Cristo es nuestro cordero sacrificado, comemos su carne y tomamos su sangre en la Cena del Señor, participando de una ofrenda de sacrificio.
    4. La Alianza incluye lealtad. El primer de los 10 Mandamientos dice así: “No tendrás otros dioses”. Nuestro Dios es un Dios celoso.
    5. Un motivo porque las comidas de alianza las hacían con frecuencia en Israel era para llamar a la gente regreso a su promesa de fidelidad. Caían con mucha frecuencia y necesitaban un renuevo.
    6. Pablo recuerda que los Corintios en 1 Cor. 10 que no podían seguir adorando en templos paganos y al mismo tiempo participar de la Cena del Señor.
    7. Tomar de la copa del Señor es renovar nuestra alianza con Dios por Jesucristo.

7.    Quiero que pienses en las cinco cosas que ocurrirán mientras se reúnen para tomar de la Cena del Señor, a saber:
1.    Memorial de la alianza
i.    Recordar a Cristo en la Cena del Señor, recordar la historia de las alianzas de Dios con su pueblo.
ii.    Pensamos cómo Dios ha sido fiel al ser humano desde la creación, amándole, con un amor inestimable, protegiéndole, proveyéndole continuadamente para él.
iii.    Nos recordamos que Dios jamás defrauda a su pueblo, al contrario: su pueblo siempre le ha defraudado.
iv.    Nos recordamos de la gracia de Dios que la ha demostrado mientras nos perdona y en la presencia de Cristo.
v.    Nos recordamos que estamos alrededor de su mesa, tal como Moisés en el Sinaí y los 12 apóstoles con Cristo.
vi.    Revivimos el sacrificio que selló la alianza, la muerte de nuestro salvador y el esparcir de su sangre sobre nosotros.
vii.    La Cena del Señor, entonces, es un momento de gracia cuando recibimos por fe nuestro recuerdo de lo que Dios ha hecho por nosotros y promesas que continuará haciéndolo.

2.    Confesiones en la alianza.
i.    No debería haber la necesidad de continuar enfatizando la alianza si simplemente fuéramos fieles.
ii.    Dios no necesita que le recordemos. Nosotros sí.
iii.    Dios no se olvida de nosotros; nosotros nos olvidamos de él.
iv.    No es él quien se queda dormido el domingo, o cualquier otro día. Nosotros si.
v.     Acercarse a la mesa los domingos es confesar que no hemos cumplido la promesa, que hemos sido infieles, que hay pecado en nuestra vida y que necesitamos confesarlos, seguir adelante, y empezar todo de nuevo.

3.    Renovaciones en la alianza
i.    Cuando comemos y bebemos el domingo, estamos renovando nuestra alianza con Dios. Estamos regresando a la mesa donde la alianza se hizo por primera vez, estamos recordando la promesa, y estamos comprometiéndonos ser fieles nuevamente.
ii.    Esta mesa es un momento de re-dedicación y  comprometerse nuevamente.
iii.    En el contexto de esa adoración, nos comprometemos en vivir dignos del evangelio.
iv.    Nos comprometemos tomar nuestra cruz y seguir a Cristo y ser siervos obedientes.
v.    Hay un sentido en que mientras hicimos un compromiso en el bautismo, casándonos con Cristo, nos reunimos hoy para renovar el compromiso, pulir el anillo y usarlo con orgullo ante el mundo.
vi.    Descuidar la Cena e, entre otras cosas, negar la necesidad de esos compromisos.

4.    Presencia en la alianza
i.    Las alianzas no las hacen in la ausencia de ciertas personas. Alianzas requieren dos clases de personas para tener valía, para charlar, razonar, entender, asociarse.
ii.    No renovamos nuestra alianza con un vacío. No nos reunimos el domingo para comer solos. Sí renovamos nuestra alianza con Dios quien es real y que vive entre su pueblo.
iii.    Dios está presente en la Cena. Comemos y bebemos como si estuviésemos en su mesa.
iv.    Como su pueblo, su templo, su Espíritu vive en nosotros y su presencia está alrededor de nosotros mientras nos reunimos para el culto. Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo están todos activos y presentes con nosotros mientras nos reunimos, invitados por él, para renovar nuestra alianza con ellos.

5.    Convívio en la alianza
i.    Llevando su presencia un paso adelante, celebramos la comunión que tenemos con Dios.
ii.    Dios nos ha redimido, él nos ha reconciliado a él por medio de Cristo, para que tengamos comunión verdadera con Dios. Tenemos paz con Dios. Tenemos acceso a Dios.
iii.    Así como Adán y Eva caminaron libremente en el huerto con Dios, viviendo en paz con él, tenemos la misma paz por la sangre de Cristo, y nos invita a cenar con él, el rey, Señor de los Señores, Dios del universo.
iv.    Hebreos 10:16-23

     6.    Hebreos 13:20-21 dice: 20 El Dios que da la paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno.21 Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

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