Iglesias y sermones llenos de gracia

Un estudio acerca de la gracia

Prof. Carlos Jones

Introducción: No hay nada mejor que la gracia de Dios, aunque sea uno de los temas más mal entendidos.

1.    La gracia es uno de los aspectos de la fe cristiana. De todas las grandes religiones de mundo, solo el cristianismo enseña salvación por gracia, y no por obras humanas. La resurrección de Cristo, una tumba vacía sería otro aspecto único de la fe cristiana.

2.    La gracia la encontramos en todas historias bíblicas. No siempre específicamente mencionada, pero casi siempre presente.

3.    La gracia la encontramos también en el Antiguo Testamento, donde dicho vocablo ocurre 20 veces incluyendo la descripción de Dios como “lleno de gracia”. Es en el Nuevo Testamento que hay un enfoque más claro.

“Pues de su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo”. (Juan 1:16-17)

“Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos”. (Hechos 4:33)

El Nuevo Testamento termina con una promesa de gracia:

“La gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén”. (Apoc 22:21)

Una de las áreas del cristianismo neotestamentário que necesita que le restauremos en las iglesias de Cristo es un buen conocimiento de la gracia y la habilidad de aceptar y concederla.

Aceptar la gracia de Dios: algunos cristianos luchan con el ser perdonados por Dios. Se sienten inseguros de su salvación y viven sin confianza pero con la inquietud de que todavía no han hecho lo suficiente o, si dejan de hacer algo se perderán.

Conceder la gracia de Dios: en las iglesias de Cristo hemos hecho un excelente trabajo al identificar doctrinas y mandamientos, pero no hemos aprendido cómo conceder gracia a las personas, sobretodo como lo hacía Jesucristo. Por ejemplo:

•    ¿Qué es más fácil: condenar el pecado o abrazar y amar al pecador? ¿Te sientes incomodo cuando ciertas personas entran en la iglesia? Si las personas se visten, piensan y actúan así como nosotros es fácil aceptarlas. Si no se visten, piensan o actúan como nosotros, o tienen un pasado cuestionable, con frecuencia tenemos dificultad en darles las bienvenidas.
•    Jonás hacía buena obra  predicando condenación, pero no tenía amor hacia la gente de Nínive. No entendía cómo es que Dios les podía perdonar. No entendía el concepto de la gracia. Era un profeta de Dios, pero no reflejaba su espíritu.
•    Los fariseos y los líderes religiosos de la época de Cristo se apartaban de los pecadores y no podían creer cómo Cristo se asociaba con ellos y les aceptaba en su circulo de seguidores. Conocían la palabra de Dios, pero no conocían su corazón.

No quiero que mi ministerio ni el vuestro, sea como el de Jonás o de los fariseos. Si es así, jamás seremos predicadores efectivos del evangelio de la gracia.

No quiero que mi congregación ni la vuestra sea como Jonás o los fariseos. Si lo son, jamás seremos efectivos en atraer gente para Dios o hacer discípulos verdaderos de Cristo

I. Entender la gracia – Su significado y el espíritu de la gracia de Dios

El Nuevo Testamento usa palabra “charis” en el original griego, cada vez que menciona gracia o lleno de gracia, favor, agradecimiento y gratitud. Se refiere a la “bella bondad en la vida”. El Nuevo Testamento emplea la palabra “charis” 155 veces, casi siempre en las cartas de Pablo (100 veces)  1 y 2 Corintios (10 y 18). Romanos (24) y Efesios (12). Hechos (17). Habla de un favor no merecido que Dios concede, un don gratuito de Dios a todos y que resulta en salvación y bendiciones de Dios.

Gracia no es solo un objeto (un don) dado y recibido. También es un espíritu, una actitud o un acercamiento. “Doctrina” es lo que creemos y define nuestra fe. Gracia es el espíritu o actitud con lo que practicamos nuestra fe. Mientras gracia puede ser difícil explicar o definir, es fácil “ver”. Nota lo siguiente:

1. La diferencia entre el espíritu de Jonás           El espíritu de gracia visto en Cristo y de los fariseos

. Corazones fríos – duros y groseros                  . Invitaba, aceptaba
. Juicioso (arrogante)                                       . Comprensivo
. Listo para criticar y condenar                          . Listo para perdonar y dar misericordia
. Usan temor e intimidación                              . Usaba la ternura, bondad
. Sospechoso de cualquier cambio                     . Confiaba y estimulaba las personas
. Exclusivo – la gente se apartaba (Mat 23:13)   . Inclusivo a todos, todos se le acercaban
. Diferentes de Dios – reflejan la naturaleza       . Iguales a Dios – reflejan la naturaleza divina
humana                                                          

2. Nota los ejemplos de la gracia en el Antiguo Testamento:
A.) La historia de Jonás – Dios perdonó los ninivitas y Jonás. Ninguno de ellos merecía perdón
B.) Oseas y su esposa infiel. (Oseas 1-3). Ella no merecía su amor ni su dedicación. Sin embargo, la concedió. No merecía la redención que le dio Óseas, pero asimismo lo recibió.

La gracia no se basa en meritos – que tan bien o mal lo hicimos, o porque la merecemos o no. Se basa en el amor incondicional de Dios, su misericordia, su deseo de salvar y redimir.

C.) 2 Samuel 14:12-14 – David era para recibir a Absalon (significa: mi padre es paz). Verso 14 define gracia: “Dios no quita la vida sino planea maneras para que el pecador no se aparte de él”

La gracia no es “desechar” personas que han fallado. Es planear maneras de traerlos de vuelta; darles las bienvenidas al hogar. No se basa en lo que han o no hecho. Se basa en la voluntad de Dios de llevar a los que se han apartado de él, de regreso a la iglesia.

3. Nota los ejemplos de gracia en el Nuevo Testamento:
A.) Mateo 11:28 – La gran invitación de Cristo: Venid a mi los que estén cansados y trabajados y yo les haré descansar (les aceptaré). No les excluiré
   
B.) Lucas 15:8-32 – El hijo pródigo
El padre le dio las bienvenidas al hijo que intencionalmente se marchó y el padre no le imputó su pasado contra él. (El padre representa Dios y las bienvenidas la gracia obsequiada al que falló y hizo lo malo)

El hermano mayor, se resintió, se airó, se mantuvo fuera. Era igual que Jonás. El hermano mayor representa los que se rehúsan dar las bienvenidas al hogar a los que hicieron algo malo.

Su congregación o reflejará el espíritu del Padre (de la gracia que acepta), o reflejará el espíritu del hermano mayor (sin gracia, despreciable)
Su predicación o reflejará el espíritu del Padre o la del hermano mayor.

C.) Saulo de Tarso – Pablo el apóstol – 1 Tim. 1:12-15 “Pero la gracia de nuestro Señor fue más que abundante con la fe y el amor que se hallan en Cristo Jesús”.

La misma “gracia abundante” la encontramos en:
Juan 8:1-11 – la mujer sorprendida en adulterio
Juan 4 – la samaritana cerca al pozo (si una mujer como esta fuera a la iglesia, muchos no sabrían qué hacer. Pero Cristo le ofreció agua viva, la invitación para ser su discípula
Juan 13:1-17 – Cristo lavando los pies a los discípulos. Estaban aferrados a su orgullo y egos, pero Cristo no les desechó. No les expulsó. Derramó su gracia y les amó y ellos se transformaron.

ACLARACION:
La gracia da las bienvenidas al hogar a personas que han fallado y se han apartado de Dios y de su voluntad. No es una excusa de las fallas del pasado o fingir que nada pasó. Les obsequia misericordia y perdón a sus errores pasados y permite a las personas regresar a la iglesia.

. Con la meta de reparar lo que esté roto – restaurar el acercamiento a Dios, y a los demás seres humanos.
. Con la meta de corregir o cambiar pensamientos y acciones no santos. No aprueba el pecado o el mal. Sino busca detener el pecado y el mal en la vida humana y transformar al pecador en santo.
. Pero no niega o quita las consecuencias dolorosas del pecado o mal. La gracia permite perdón y restauración con Dios, pero no milagrosamente deshacer todas las consecuencias negativas del pecado. Tampoco está libre de obedecer a Dios o someterse a su voluntad.

Ahora estamos listos para definir la palabra gracia

1. Gracia es un don de Dios (no merecido, no logrado, dado gratis), de amor, misericordia, perdón y salvación. Es el don de Dios de recibir de regreso a las personas pecadoras (Rom 3:23_24)

Nota Efesios Cap.2
. 2:1-3 describe los pecadores – fallas espirituales. Merecemos el infierno
. 2:4-9 describe la misericordia abundante de Dios y su gracia como un don a nosotros. Ese don no se basa en nuestras obras sino en el amor incondicional de Dios
. 2:10-18 el don viene a través de Cristo y su cruz (no hay gracia recibida excepto a través de la sangre y sacrificio de Cristo).
Nota: v. 13 – Pero ahora en Cristo Jesús vosotros que antes estaban apartados
2 Sam. 14:14 – “Dios busca maneras de regresar al hogar al prodigo”.
2:19-22 – somos bienvenidos de regreso a la familia de Dios. Ya no seremos extranjeros, sino familia.

La gracia es Dios viéndonos no de la manera como somos (pecadores) sino la potencia de lo que podemos ser (santos) y haciendo todo lo posible para ayudarnos a hacernos lo que Dios ve en nosotros, transformarnos en la imagen de Cristo. Gracia no es enfoque en el pasado sino un nuevo inicio.

Ejemplo: Los fariseos detenían personas a la puerta y decían: “No puedes entrar porque eres pecador”. Cristo encontraba las personas a la puerta y decía: “Pasen, sean bienvenidos a la familia de Dios” porque él veía potencia en ellos como hijos de Dios. ¿Qué dirás a las personas que se presentan en tu puerta?

2. Gracia, para ser real hay que aceptarla y concederla a los demás. Aprender en no ver solo al pecador. Aprender a ver alguien que puede ser perdonado, redimido hijo de Dios.

Gracia no es desechar a las personas. Es darles las bienvenidas al hogar y empezar el proceso de ayudarles a transformarse en la persona que Dios quiere que sea, y tener el matrimonio que Dios quiere que tengan.

Preguntas para profundizarse en el estudio:
1. ¿Por qué piensas que Jonás aun tenía una actitud negativa hacia las personas de Ninive, aun después que Dios les había demostrado gracia a ellos?

2. ¿Por qué es la consideración de lo que hemos hecho en el pasado un gran ejercicio en vanidad? Porque el enfoque es en lo que hemos hecho.

3. ¿Puedes pensar en un antiguo legalista que después de su conversión causó mucho progreso y crecimiento a la iglesia? Podemos pensar que gran pérdida sería si Dios hubiera desechado alguien como Pablo por sus errores y pasado terribles?

4. 2 Pedro 3:18 concluye con estas palabras “qué crezcan en la gracia y conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”. Entendemos cómo crecer en conocimiento. Pero, cómo se crece en la gracia?

II. Los temores de la gracia – Qué es que nos impide, como Cristo, conceder gracia a los demás?

1. Tememos permitir la entrada en la iglesia de alguien que no debe entrar. La iglesia es para ser pura y contra el pecado, consecuentemente solemos prohibir la entrada en la iglesia a personas que han pecado.

. Eso nos hace exclusivos, igual que los fariseos y no inclusivos, igual que Cristo. Cristo jamás rehusó aceptar a nadie, pese su pasado, de los que fueron a él con un corazón honesto.

. Mi reacción personal a esto es: Prefiero permitir la entrada en vez de no permitir a alguien que Dios acepta. Si alguien no pertenece, Dios se encargará de él/ella.

2. Tememos que alguien abuse la gracia usándola como una excusa para el pecado
Algunos sí lo harán. Rom 6:1-2 Pablo tuvo que enfrentarse con ese problema. Alguien puede engañarnos, con la apariencia de justo cuando la realidad es distinta. Pero no pueden engañar a Dios. Nadie logrará nada si abusar la gracia.

3. Tememos aparentar que aprobamos el pecado.
.Predicar la Palabra, enseñar exactamente lo que dice la Palabra acerca del pecado pero siempre hacer todo lo necesario para que la gente se acerque a Dios.

. Conceder el perdón a los pecados y apuntar a la voluntad de Dios constantemente
. Notar Rom. 3:8 y 1 Cor. 6:9-11. Los corintios hacían todo lo imaginable pero encontraron gracia y perdón en Cristo. Su pasado era historia, ahora su presente demandaba conformidad a un nivel más elevado.
. Esa era la acusación en contra a Cristo que él aceptaba a pecadores y comía con ellos. Para ellos eso era aprobar el pecado. Cristo no lo hacía, estaba solo aceptando pecadores para ayudarles a hacerse santos.

4. Tememos contaminar a la iglesia – ojo: la iglesia no es para los perfectos, sino para personas que necesitan a Dios.
. Cuando tememos que  alguien contaminará la iglesia, vemos personas con problemas en vez de potencia. Una persona puede causar problemas y cuando lo hace, los líderes deben enfrentarla para que no cause daño a la iglesia. Pero personas no son problemas. Esos temores los usa Satanás para evitar que concedamos gracia a la gente. Son temores que Satanás usa para evitar que llevemos personas a Dios. Esos pecados debemos vencerlos si queremos ser iguales a Cristo y si nuestras iglesias sean como la iglesia a la cual Cristo murió para establecerla.

Preguntas para profundizarse en el estudio:
1. ¿Quiere el amor incondicional de Dios decir que todos se salvarán? ¿Amar a alguien significa oponerse a algo malo que están haciendo? ¿Cómo se equilibra una posición en contra al pecado y al mismo tiempo ofrecer ayuda, esperanza y gracia a los pecadores?

2. ¿Qué clase de decisiones tomamos cuando el temor es la primera consideración? Acuérdense al temor de Abraham: la belleza de Sara. Cuando él y Sara fueron al Egipto; el temor de Israel a los gigantes en Canaán; el temor de Pedro la noche que traicionó a Cristo.

3. Gracia no permite o promueve la desobediencia (Rom. 6) No es el permiso para hacer nuestra voluntad. Hay una diferencia en uno que repetidamente cae en pecado (Gal. 6:1-2) y uno que desafía aceptar la voluntad de Dios? ¿Cómo debe la iglesia responder en cada caso?

III. La diferencia entre gracia y legalismo (salvación por gracia contrasta con salvación por obras de la ley, nuestras obras y obediencia).

En Romanos y Gálatas, gracia y ley son principios opuestos:

. Gracia es salvación recibida como un regalo, sin importar el pasado de la persona, gracias a nuestra unión con Cristo. Cristo obtuvo nuestra redención; nosotros recibimos redención.
. Ley es salvación como resultado de la obediencia, la habilidad del hombre de hacer obras correctamente, de seguir los mandamientos y reglas sin cometer errores. La tendencia de los que predican eso es la arrogancia y pretensión porque enfocan en el esfuerzo humano y no en la misericordia divina.
. Legalismo es un sistema moral o religioso de salvación y se caracteriza por la atención rígida y excesiva a las leyes y los reglamentos.

Así que en Romanos y Gálatas la gracia necesita de Dios para la salvación. La ley busca al hombre y su habilidad de seguir las leyes y reglas. El problema es que una vez que desobedecen las reglas no hay aceptación ni salvación. Excluyen a los que desobedecen las leyes. Nota que eso es exactamente lo que Cristo apunta en Lucas 18:9-14, con la historia de dos hombres que oraban en el templo. El fariseo (v. 9) representaba los que confiaban en si mismos, que eran justos por merecimiento. Notar el espíritu arrogante, el sentido falso de seguridad, el rechazo de los que habían fallado y el desdén del espíritu legalista..

Legalismo ofrece una independencia y seguridad falsas animando a depositar la confianza en sus propios conocimientos y obediencia. El conocimiento enorgullece – hace uno arrogante. (1 Cor. 8:1). Así, escrupulosamente correctos y totalmente obedientes a las reglas y reglamentos hace con que depositemos la confianza en nosotros, como correctos moral y religiosamente hablando. Al mismo tiempo distrayéndonos la atención a la rotura de nuestro acercamiento a Dios. Legalismo demanda un escrutinio incesante y criticas a los demás.

ACLARACION:
Necesitamos ley: las instrucciones de Dios, sus enseñanzas y mandamientos. Necesitamos todo eso porque proveen orden, estabilidad y protección. Cada advertencia o prohibición en la Escritura es para protegernos de algo que nos dañará espiritualmente. Reglas, mandamientos, leyes, ofrecen orden y estructura a las necesidades humanas. Así que la ley es santa y el mandamiento es santo y justo y bueno (Rom. 7:12)

Sin embargo, la ley no puede salvar, solo gracia puede salvar y unirnos a Dios. Y la gracia no niega o anula las instrucciones y mandamientos de Dios. El único que concedió gracia en su forma más pura fue Jesucristo. Él mismo era totalmente sumiso a la voluntad de Dios y sus mandamientos son congruentes a la gracia. La desobediencia y rehusar someterse no es gracia, es rebelión en contra Dios y su gracia.

Los eres humanos necesitamos orden, estructura y protección (Los mandamientos y enseñanzas de la Palabra de Dios dictan cómo debe ser un matrimonio, cómo organizar la iglesia, cómo la vida y amistades funcionan a plenitud, etc. Errores del pasado no anulan el ofrecimiento de la gracia de Dios, es la oportunidad de empezar nuevamente aquel momento, viviendo en sumisión a los mandamientos e instrucciones de Dios.

El problema con leyes o legalismo, es que dependen exclusivamente de la obediencia del ser humano. Nos justifica las obras de la ley y no las de la carne (Gal. 2:16). “Cuando hacemos todo lo que debemos hacer, todavía somos siervos inútiles” (Luc 17:10)

Consecuentemente es importante que veamos y entendamos la diferencia en un ministerio de gracia (como el de Cristo y de Pablo), y un ministerio de legalismo y leyes (igual al de los fariseos y judaizantes)

1.    Gracia enfoca en relaciones interpersonales – Ley enfoca en reglas y conformidad hacia las mismas. Nota: ¿Es Jesucristo el personaje central de la Biblia y no los dogmas?

Notar en Filipenses 3:3-14 – Pablo identifica en si mismo eses dos enfoques:

A.)    V. 3-6 – Pablo, el fariseo, enfocaba en la reglas y su obediencia a las mismas. Se refiere a ellas como “confiar en la carne”. Esa era su obediencia. Su religión constituía en seguir la reglas, como la circuncisión (a los circuncisos los aceptaban y los no circuncidados los excluían), y su celo por la ley. Pablo obedecía las leyes pero su vida y su espíritu no eran nada como Cristo. Pablo el fariseo era literalmente peligroso: podía dañar, herir, arrestar y matar a las personas que estaban en desacuerdo a sus reglas y su conocimiento de ellas (su teología e interpretaciones)

Pablo siguió las leyes pero su vida no era lo que Dios esperaba de él. ¿Es posible que hoy nuestra predicación y la congregación sea así? Claro que sí. Si es así entonces no compartiremos en el ministerio de la gracia.

B.)    V. 7-14 – Pablo, el apóstol de la gracia.
V. 9 – se refiere a la justicia que no proviene de uno mismo, sino que viene de Dios (es un regalo de Dios)
V.10 -11 – Pablo aprendió que lo más importante era conocer a Cristo y ser encontrado en él – ese es el lenguaje de un acercamiento intimo, personal con Dios. (Gal. 2:10). Eso describe ser “uno con Cristo”, donde el Señor domina nuestra vida, acciones, pensamientos y tratamientos de los demás.
V. 12-13 – Pablo ahora enfoca en el futuro, no en el pasado.

La gracia entiende que Dios no lleva en cuenta donde estuviste o qué has hecho. Dios solo se importa dónde irás, Él se importa solo que caminarás con él de hoy en adelante.

2.    Gracia te libera de tu pasado. La ley impone tu pasado contra ti. La ley te cobra y castiga por tus pecados pasados, desobediencias, porque la ley (legalismo) depende de tu obediencia, seguir la reglas perfectamente. Gracia depende del sacrificio de Cristo en la cruz.

Esa es la lección en Mat 20:1-16 y los obreros que empezaran a trabajar en horarios diferentes del día, sin embargo, recibieron el mismo pago. Obediencia demanda recompensas diferentes – gracia da lo mismo a todos. V. 16 “el ultimo será el primero y el primero el último”, quiere decir que no depende de la obediencia de uno sino de la misericordia de Dios.

Gracia libera la persona de su pasado y de sus fallas y errores. Notar estos ejemplos:
. Juan 8:1-11 – la mujer sorprendida en adulterio – la perdonó, no la condenó
. Juan 4 – la mujer samaritana – tenía la religión, moral y pasado equivocado – todo en su vida estaba equivocado. Asimismo, Cristo le ofrece agua viva, la oportunidad de ser su seguidora.
. Lucas 7:35-52 – la mujer pecadora que lavó los pies de Cristo con sus lágrimas, la perdonó cualquiera que haya sido su pasado. Sin importar lo que hizo. Nota: el espíritu de aquella mujer era más compatible con Cristo que cualquier otro presente en la casa de Simón. Fue la única que lavó los pies al maestro. Luego en Juan 13:1-17 Cristo fue el único que lavó los pies a los discípulos.

El pasado de una persona no se puede cambiar, corregir o reparar. O lo imputan contra ella o la perdonan. Dios elige perdonar. Todo lo que se puede hacer en cuanto al pasado de uno un nuevo inicio (es eso lo que llamamos conversión 2 Cor. 5:17) Gracia empieza donde encontramos personas, la miramos y seguimos adelante, así fue que Cristo trató a las personas. Y también como la iglesia de hoy debe tratar a las personas.

Apliquemos los principios arriba a una situación específica en el mundo actual. Batallamos con qué hacer con personas que han sido casadas, divorciadas y casadas nuevamente. ¿Las damos las bienvenidas a la iglesia o las excluimos?

. Normalmente se aplica la ley – no la gracia, a las personas con matrimonios fallos.
. Cuando aplicamos la ley, y no la gracia, somos forzados a enfocar en su pasado, su desobediencia y por qué no las podemos aceptar. Eso significa que les imputamos su errores pasados y fallas.
. Cuando aplicamos la ley, no la gracia, no podemos dar las bienvenidas a personas con matrimonios dañados. Somos forzados a rehusarles la entrada en la iglesia. Sin embargo, Cristo no actuó así.
. Si aplicamos la gracia, les liberamos de su pasado y a nosotros de juzgarles y de excluirles por su pasado.
. Si aplicamos gracia, les liberamos para que se acerquen a Dios, basados en lo ahora y en el futuro. En la estructura y orden de las enseñanzas de Dios. El diseño de Dios para el matrimonio y el hogar (ya no habrá más divorcio a esa pareja)
. Si aplicamos el ministerio de la gracia, no miraremos atrás ni condenaremos porque hubo desobediencia. Miramos hacia adelante y animamos y ayudamos a la gente a vivir según la voluntad de Dios.

(y si estás pensando: “no están casados según la Escritura”. Entonces que Dios les cuide, que Dios les juzgue. Pero que el espíritu de nuestra congregación sea él de gracia y no de la ley).

3. Mientras la gracia unifica, la ley separa (Rom. 14)

Gracia tiene que ver con reconciliar, sanar, ayudar a reparar vidas rotas y  llevar al hogar de Dios los que se han separado de él.

Gracia es inclusiva – pese las diferencias (Rom. 14). La ley siempre es exclusiva, si no eres precisamente como yo soy y ves las cosas precisamente como yo las veo. Notar Efesios 2:14-15. Cristo rompió las barreras que nos separaban para llevar a todos a una familia en Cristo – para formar una persona nueva en Cristo.

La gracia enfoca en las necesidades que todos tenemos: salvación, un solo salvador en Cristo, y ofrece una esperanza en común: perdón a todos, sin importar su pasado. Así, la gracia hace del cristianismo algo atractivo y accesible hacia todos.

4. Gracia nos aparta del pecado – la ley nos lleva al pecado (Rom. 7)

En Romanos 6-7 Pablo declara que gracia no es una disculpa para el pecado, al contrario, es una manera de limpiarse del mismo. La ley, por otro lado, no ayuda a evitar el pecado, tan solo lo identifica y hasta crea en nosotros el conocimiento del pecado (Rom.7:7-11), y nuestra muerte espiritual.

Por la gracia originada en el amor y con enfoque en Dios y el gran amor de Cristo hacia nosotros, ese amor nos fortalece y motiva a evitar el pecado. La ley identifica el pecado, pero no nos motiva evitarlo. Todo lo que hace la ley es decir: “Miserable hombre soy, quien me apartará de este cuerpo de pecado y muerte?” (Rom. 7:24)

Es la gracia que trae paz y gozo interior. La ley te deja luchando para vencer lo que no puedes vencer a solas y deja la persona con sentimientos de culpa, infeliz y sin gozo. Las congregaciones que enfocan en la ley y no en la gracia serán iglesias sin gozo y nada atractivas.

5. Gracia promueve honestidad – la ley parece promover fingimiento y deshonestidad.

Gracia libera al creyente para ser honesto con él mismo y unos con otros. Soy una persona necesitada que lucha contra el pecado y debilidades, pero la gracia de Dios me es suficiente.

“Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. 10Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. (2 Co. 12:9-10)

Pablo dejó bien claro en Romanos 7 que aun luchaba contra el pecado y debilidades (sería bueno pensar que una vez que la persona se hace cristiana sus luchas contra el pecado y la tentación terminan – eso según la interpretación de algunos (Rom 7:14-23). Pero dudamos y ciertamente no es la experiencia normal. Felizmente Pablo no se sentía atrapado en sus pecados (v.24), encontró libertad en la gracia y perdón de Dios (Cap. 8). Por fortuna, tanto a Pablo como a nosotros – la gracia de Dios nos es suficiente para cubrir cualquier pecado o lucha que tengamos.

Los que enfocan en la ley no pueden admitir debilidades o fallas porque su religión depende de su obediencia perfecta. Pero nadie ha obedecido perfectamente, y como resultado son forzados a fingir que no tienen ni pecados ni luchas. O esconden sus pecados y luchas (Pero tarde o temprano sus pecados te encontrarán”. Tarde o temprano todo llegará a la superficie y los que fingen y esconden sus luchas y debilidades les exponen como hipócritas, causando un mal aun mayor al reino de Dios.)

Esa honestidad permite que seamos más humildes; podemos admitir libremente nuestras batallas y la necesidad del perdón. La gente entiende ese tipo de honestidad y se atraen tanto a Dios como a otras personas que también están batallando.

Hay una enorme diferencia en un ministerio de gracia y un ministerio de ley. Hemos sido llamados a ser ministros de la gracia – no de la ley (lo que es legalismo)

Preguntas para profundizar en el estudio:
1. ¿Por qué crees que Cristo eligió a una persona como Saulo de Tarso para ser el “apóstol de la gracia”? ¿Por qué tal hombre lo utilizó Dios para iluminar a la iglesia con la importancia suprema de la gracia?

2. ¿Por qué es más fácil hacer reglas generales para ser cumplidas absolutamente sin tolerancia, que juzgar a cada uno según sus meritos? ¿Será que Dios ha autorizado a que hagamos esas reglas generales?

3. ¿Cuál es la conexión entre orgullo y legalismo? ¿Hay alguna decepción en ese orgullo (¿desechamos a otras personas cuando también nosotros hemos fallado?)
4. ¿Por qué es que a veces enfocamos en obedecer reglas en vez de establecer buenas relaciones y enfocar en las reconciliaciones? ¿Son las reglas (mandamientos) lo más importante o lo más importante es acercarse a Dios?
5. ¿Tenemos algún derecho de decir a Dios (como el dueño de las tierras en Mat. 20), cómo él debe conceder su gracia?
6. ¿Cómo es que una iglesia con la mentalidad legalista empieza a consumirse? (Gal. 5:13-15)

IV. Formar congregaciones llenas de gracia
Ministerios y congregaciones que entienden y conceden gracia libremente serán efectivas en lograr el propósito de Dios. Ministerios y congregaciones que no entienden, ni practican o conceden gracia no serán efectivas en lograr el propósito de Dios.

1 Timoteo 1:12-14 – debería ser un plan para los ministerios y congregaciones
. V. 12 – Dios recibió a Pablo y lo encontró útil pese su pasado – Dios le veía no como era (pecador) sino como podría ser (su potencia)
. V.13 – Dios concedió misericordia a Pablo, aceptándole en la familia de Dios y le puso en su servicio.
. V. 14 – la gracia de Dios era más que abundante junto a la fe y el amor encontrado en Cristo.

Lo que recibió Pablo de Cristo (arriba) es precisamente lo que los ministerios y congregaciones de Cristo deben ofrecer y cómo deben ser.

¿Cómo se puede colaborar para que haya congregaciones y predicaciones como esta? Llenos de gracia?

1.    La gracia empieza contigo y el liderazgo de tu iglesia
A.) Aprender y predicar la vida y lecciones de Cristo – no solo doctrina, pero también el espíritu de Cristo. El espíritu de la vida y enseñanzas de Cristo las encontramos claramente en:
. Mateo 18:21-35 – la historia del siervo malvado (que no perdonaba)
. Mateo 20:1-16 – los obreros empleados en diferentes horas; no tienen nada que ver con meritos
. Lucas 7:35-52 – la mujer pecadora y las deudas perdonadas
. Juan 8:1-11 – la mujer sorprendida en adulterio, no recibió condenación
. Lucas 15 – la historia del hijo prodigo

B.) Leer Romanos y Gálatas todas las semanas y orar pidiendo ayuda de Dios para que entiendas el mensaje y objetivo (Gracia es muy profunda y contra nuestra naturaleza humana. Tendrás que leer los textos muchas veces para que la verdad de la gracia pueda llegar a tu corazón).

2. Aprender a aplicar esta verdad: La iglesia no es solo para los perfectos.
Lucas 5:31-32 – a Cristo lo criticaron por incluir y asociarse (aceptar en su circulo de amistad) a los pecadores, gentes imperfectas. Cristo entonces les da la gran verdad que tiene todo que ver con la gracia:
“No son los sanos que necesitan un medico, sino los enfermos. He venido no para los justos sino para llevar a los pecadores al arrepentimiento”.

Lo que quiso decir Cristo es obvio en el mundo físico, pero no le hemos captado en el mundo espiritual. Médicos y hospitales no son para los sanos, sino para enfermos. Hospitales son para personas con problemas de salud, enfermedades, crisis. Son para personas que sin ello morirían. De la misma manera, la iglesia no es solo para los perfectos espiritualmente, sino para los espiritualmente enfermos, con sus crisis y enfermedades. La iglesia no es solo para los perfectos, con matrimonios perfectos, sino para los enfermos cuyas relaciones interpersonales hayan fallado.

Un salón de emergencia en un hospital que no admite a personas con dolores, enfermas, moribundas no sirve en el mundo. Y la iglesia que no admite personas con dolores, enfermas y con fallas no sirven en este mundo… ni para lograr los propósitos de Dios

Eso no es decir que el pecado es aceptable. No lo es. Pero los que más necesitan la iglesia y la gracia de Dios son los pecadores. Eso no significa que el divorcio es aceptable. No lo es. Dios lo odia. Pero los que más necesitan a Dios y su gracia en su vida y hogares son personas que han fallado.

3. Desarrollar en su vida virtudes como bondad, paciencia, comprensión y misericordia e incluir todo eso en la predicación.

Acuérdense – Dios está en contra el pecado pero en favor del pecador - Aclarar bien esa verdad en la predicación y en la congregación

A.)  Gálatas 6:1-2 dice: “1Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.  2Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo”.
B.) . La palabra restaurar quiere decir: reparar un hueso fracturado, regresarle a su sitio, ser paciente con el proceso y cauteloso con la lesión. (No añadir al dolor ajeno) 
     . “mirándote a ti mismo” es un recuerdo de que nadie es inmune a la tentación y pecado. Ojo, no seas arrogante, creyendo que jamás harás lo que los otros han hecho.

C.)  1 Tes. 2:7 –“Más bien demostramos ser benignos entre vosotros, como una madre que cría con ternura a sus propios hijos”.

. Así como no ridiculizamos a un niño cuando este tropieza y cae, sino le ayudamos a levantar y sanar su dolor. De la misma manera no ridiculizamos a un adulto que tropieza y cae en pecado. Queremos animarle y ayudarle a levantarse e intentar nuevamente (aun si es 7 veces 70 el numero de caídas).

D.)  24Y el siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido, 25corrigiendo tiernamente a los que se oponen, por si acaso Dios les da el arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la verdad,
(2 Timoteo 2:24-25)

Hay veces cuando necesitaremos ser bien estritos y personas que causan problemas tienen que entenderse con el liderazgo de la iglesia (1 Cor. 4:21), pero el espíritu de bondad y paciencia hace la iglesia atractiva y accesible de parte de los que quieren regresar al hogar de Dios.

4. Servir a la gente con hechos de bondad, servir siempre.

Los milagros de Cristo no eran tan solo prueba de su divinidad (sí, lo eran), pero más aun, ellos eran hechos de gracia. Cristo llevó la palabra o concepto de la gracia e hizo algo real en su ministerio. Así también nosotros debemos hacer lo mismo en cada uno de nuestros ministerios.

No son las buenas obras que salvan. Pero buenas obras es una reacción natural de una vida llena de bondad y la gracia de Dios. No se trata de un énfasis en doctrina correcta que atrae gente a la iglesia, sino actos de amor y bondad, de paz, de gozo y el don de la gracia de Dios fluye hacia los demás.

Buenas obras, un corazón que sirve, hace el bien a los demás es una de las maneras más efectivas de suavizar un corazón duro y hacerle receptivo a la enseñanza de la Escritura.

Recuerden, Saulo, el legalista, literalmente esparció y corrió personas con una dosis pesada de temor, amenazas e intimidación. Pablo el apóstol de la gracia, atrajo personas al Salvador y a la verdad del evangelio.

Pecadores, o sea, prostitutas, colectores de impuestos, adúlteros, etc., todos eran atraídos a Cristo. Ellos literalmente huyan a él y no de él. La razón es obvia: porque ellos no recibían de Cristo un chaparrón acerca de sus fallas, ni tampoco cualquier gesto de rechazo. Encontraban en él aceptación, amor, y estimulo para seguir adelante con él, dejando el pecado en el pasado.

¿No debería la iglesia actual hacer lo mismo? ¿No deberíamos aprender cómo atraer a los pecadores en vez de correrles? ¿Por qué es que los marginados que se acercaban a Cristo cuando él pasaba, ya no se sienten bienvenidos entre sus seguidores actuales? ¿Será que la gracia de Dios está ausente en las iglesias de hoy? Una de las mejores “buenas obras” que un cristiano puede hacer es amar a los pecadores de manera a asegurarles que hay un lugar para ellos en la familia de Dios.

Por tanto, no hacemos buenas obras intentando ganar la salvación, o aun “complacer a Dios”. Lo hacemos como una reacción al don de Dios que es gran amor y gracia. Hacemos buenas obras para servir y bendecir vidas porque esa es la manera natural de la gracia.

Que aprendamos a aceptar libremente  y conceder la gracia de Dios. Qué no haya falta de gracia en la iglesia, el cuerpo mismo que debe proclamar y demostrar “el evangelio de la gracia de Dios” en un mundo roto, apartado de Dios.

Preguntas para profundizarse en el estudio:

1.  ¿Será que nos importamos más de lo que opinan algunos hermanos de nosotros en vez de lo que piensa Dios? ¿Hacemos solo lo que los hermanos aprueban en vez de ayudar a las personas marginadas y necesitadas?

2.  ¿Cómo puede la iglesia ser más como los Alcohólicos Anónimos? ¿Debe la iglesia ser más como un ejercito que ejecuta (desecha) sus soldados que se han herido en batalla? (Eso es absurdo, pero cuando cerramos las puertas a las personas que han fallado o que están batallando con pecados, ¿no estaremos permitiendo que se mueran espiritualmente?)

3. ¿Cuáles son las consecuencias trágicas de líderes de la iglesia que fingen que son espiritualmente perfectos?

4. ¿Qué parte tiene la gratitud en cambiarnos de un espíritu de legalismo a un espíritu de gracia?

5. Hoy la iglesia es la verdadera “Israel de Dios”. ¿Qué significa la palabra Israel y como es que su significado se aplica a este estudio? (Recuérdense que el carácter de Jacob era bien imperfecto. Durante casi toda su vida luchaba y fallaba en el propósito de mantener los principios de Dios, pero asimismo Dios trabajó con él y le ayudó. Él pasó toda su vida luchando con Dios, pero por la divina gracia Jacob venció.

6. Si la salvación viene como resultado de la gracia (regalo de Dios), entonces por qué son necesarias las buenas obras? ¿Por qué son las buenas obras indispensables para la salvación según Mat. 25:31-46? (¿No es la mejor manera de enseñar gracia, vivir gracia?)