contactos extraterrestres

 

 

 

Los extraterrestres de Vega han intentado y practicado diversas formas de contacto con nuestro planeta. Estos diferentes medios

de contacto son los siguientes:

 

1)     Contactos mediante señales de ondas.


2)     Contactos psíquicos de altura.


  3) Contactos visuales por el movimiento de vehículos

espaciales a media y baja altura.


   4) Contactos verbales con algunos responsables de

nuestro planeta.


   5) Sensibilidad psíquica de acondicionamiento en toda

la extensión de la superficie de nuestro globo.


   6) Contactos individuales aislados con seres humanos

telepáticamente más receptivos, elegidos por tener un

menor grado de agresividad hostil y dotados de una

mayor apertura mental que les permite asimilar los

conceptos depositados en ellos mediante los contactos.


   Contactos por señales de ondas


   Especialistas en radio y detección, como también las

mayores estaciones del mundo capaces de detectar y

captar «emisiones de radio» mediante antenas parabólicas

gigantes, han captado señales de las que se ha dicho que

provenían de una fuente inteligente.

   También se ha dicho que tales señales no han podido

ser descifradas...


   Contactos-psíquicos de gran altura


   Influencias «hipnopsíquicas» se emiten desde los ve-

hículos-laboratono estacionados en los confines de

nuestro sistema solar. Tales influencias de orden tele-

pático se envían todos los días a aquellas partes de nuestro

planeta que se encuentran en fase nocturna, a fin de

alcanzar el subconsciente de todos los seres humanos

durante su sueño. La finalidad de tales influencias tele-

páticas consiste en tranquilizar y familiarizar a los habi-

tantes de la Tierra con la presencia de seres humanos

venidos de más allá del espacio con fines pacíficos. Todo

ello para evitar el pánico provocado por eventuales

ideas de invasores venidos del espacio. Pero, por desgracia,

se ha comprobado que los habitantes de la Tierra, excep-

tuando algunos centenares de miles, suelen ser refractarios

a la telepatía.


   Contactos visuales


   Para familiarizar a nuestra civilización con su presen-

 cía pacífica, los extraterrestres realizan «operaciones de

 vuelo» a media y baja altura. Dada la débil apertura

 mental y la morbosa agresividad hostil de los habitantes

 de nuestro globo, tales operaciones de vuelo provocan

 aún espanto.


    Contactos verbales con nuestros responsables


   Desde el inicio de la aparición de los aparatos espaciales

extraterrestres, sus ocupantes han intentado realizar con-

tactos a nivel de gobiernos de nuestro planeta, solicitando

hablar con nuestros jefes de Estado.

   Todos los gobiernos han colocado la etiqueta de «alto

secreto» a este asunto. A pesar de ello, ante lo inesperado

de los hechos, algunas fugas han conseguido atravesar la

espesa muralla de los sistemas de información y llegar a

ciertas instancias de investigación científica de naturaleza

privada o civil. Ante la amplitud de las fugas, la infor-

mación ha quedado en ridículo y, mediante ciertos pro-

cedimientos jurídicos hábiles, las personas bien situa-

das para «saber» se han visto obligadas a retractarse. Por

su falta de silencio respecto de este secreto de Estado,

esas personas indiscretas no ocupan ya puestos de go-

bierno.

   Paralelamente a este asunto, algunos «servicios espe-

ciales» de estos gobiernos han «sugerido» a productoras

cinematográficas que intentaran recrudecer las películas

de ciencia-ficción, cuyo argumento deformado semeja-

ra lo más posible a aquellos asuntos «fugados» que hace

un momento mencionábamos. La finalidad de dicha

recrudescencia en las películas sería condicionar al pú-

blico para que creyera, pensara y dijera que las historias

de los «platillos volantes» no constituyen más que relatos

de ciencia-ficción. Sería preciso difundir el rumor de que

los que afirman haber visto objetos voladores no iden-

tificados son unos embaucadores y quienes afirman haber

tenido contactos con extraterrestres pertenecen al género

de los iluminados y de los dulce majaretas.

 

 

    He aquí los hechos:

 

   Para no crearme serios problemas, no diré de qué

jefes de Estado ni de qué gobiernos se trata; tampoco

 revelare el nombre de un gran Estado que recibió a una

delegación extraterrestre en pleno día en una base militar

importante, sin que los radares tuvieran el tiempo, los

medios y el poder de detectar el artefacto en forma de

disco que aterrizó en el extremo de una pista libre. Aquel

jefe de Estado habló, cara a cara, de viva voz y a puerta

cerrada durante cuatro horas, con cinco extraterrestres

originarios del sistema solar de Vega, Alfa de la cons-

telación de la Lira.

   Esos seres especialmente inteligentes y evolucionados

habían venido a prevenirle —era el año 1952— de los

peligros que nosotros, los habitantes de la Tierra, está-

bamos haciendo correr a nuestro planeta con nuestros

experimentos científicos.

   Aquellos seres habían venido a la Tierra para aportar

los medios científicos necesarios para viajar por el espacio

y curar el ochenta por ciento de nuestras enfermedades

más graves.

   Aquellos seres habían venido, también y sobre todo,

a proporcionarnos un sistema de estructura social basa-

do en la abolición de la noción de dinero que bloquea

actualmente nuestra evolución. El bienestar de cada

individuo de la Tierra se habría incrementado en un

ciento por ciento.

   Sé el riesgo que corro develando tales hechos, pero ha

llegado la hora en la que todo lo que esté escondido debe

ponerse al descubierto.

 

 

   Sé también que habiéndome sido comunicadas todas

estas informaciones por vía telepática, no dispongo de

ninguna prueba de lo que anticipo. Será, por lo tanto,

muy fácil hacerme pasar por un iluminado, por un

embaucador o por un demente.


   Sensibilidad psíquica para poner en condiciones

 

   Este medio de contacto se pone en práctica en

relación con ciertos habitantes de la Tierra parcialmen-

te receptivos, que creen incondicionalmente en la pre-

sencia de extraterrestres en nuestra atmósfera y entre

nosotros, sin haberlos visto nunca. El condicionamiento,

en ningún caso, pone trabas a la libertad de elección del

sujeto.

   Contactos individuales aislados

 

   Este apartado proviene de mis numerosos contactos

acaecidos entre 1951 y 1986.

   Estos contactos son esencialmente telepáticos, dejando

aparte aquellos en los que he visto a los extraterrestres

en carne y hueso en 1951 y en 1974.

   Mis vínculos telepáticos con esos seres superiores

son pacíficos y fraternos. La existencia de este libro se

debe a la promesa que les hice de escribirlo. Sin embargo,

no soy su único «embajador», ni mucho menos.

   Al ver la actitud de los gobiernos de nuestro mun-

do, los extraterrestres utilizan contactos individuales

con los seres humanos que muestran signos de menor

hostilidad, que son los más receptivos y los más abiertos

a la sabiduría, al amor y a la fraternidad. Piden a los

contactados que les sirvan de intermediarios entre sí y

entre todos los hombres sin excepción, para presionar

a los gobiernos a fin de lograr la cooperación que tie-

ne como meta la evolución normal de nuestra huma-

nidad.

   Las «conversaciones», por lo general, tienen un sentido

 único, puesto que el testigo está mentalmente condi-

 cionado para recibir. Los diálogos son generalmente de

 orden filosófico, científico, espiritual o social.

    Los ocupantes de los vehículos extraterrestres son

 pacíficos y mansos. Están absolutamente desprovistos

 de agresividad. Predican el amor de todo lo que vive.

 Son seres hermosos y amantes. Esa dulzura y esa sim-

 patía se comunican hasta el punto de que el testigo

 cae en una especie de éxtasis al estar con ellos. Tal es

 el retrato robot de los que entran en contacto con los

 habitantes de la Tierra para brindarles información.

 Su porte es bello y su rostro, muy fino. Muy a me-

 nudo llevan una vestimenta muy ceñida hecha de un

 tejido metálico ligero de un color plateado y lumi-

 noso. Su aspecto de luz los convierte, históricamente,

 en los descendientes de aquellos «ángeles de luz» veni-

 dos de los cielos^, de los que hablan sistemáticamente

 las enseñanzas básicas de todas las religiones, sean las

 que sean, que existen en nuestro globo desde la noche

de los tiempos...

 

   programa propuesto por los extraterrestres de Vega:
 

 

   1) Reunión mundial de «platillistas», entendiendo con

esta palabra las personas que conciben positivamente la

presencia de naves extraterrestres en nuestro sistema

solar.

 

   2) Formación a escala nacional y luego internacional

de un grupo de investigación y selección de contactados.

Hay que entender por «contactados» a los genuinos y

no a los bromistas, los iluminados, los mitómanos, los

locos en busca de poder, ni los embaucadores de toda

índole.

 

   3) Estudio en profundidad de los contactos.

 

   4) Descifrar con precisión el mensaje extraterrestre.

 

   5) La creación de coloquios internacionales de los

contactados junto con el manifiesto hecho público, a

través de dichos coloquios, del mensaje de los extra-

terrestres.

 

   6) Elaboración de un programa social, científico y

espiritual internacional de acuerdo con las leyes uni-

versales cósmicas, enseñadas por los extraterrestres en

su mensaje.

 

   7) Elaboración y edificación efectiva y sólida de los

Estados Unidos del Mundo.

 

   8) Tras diez años de organización, de establecimiento

y de buen funcionamiento de la unión total de los

pueblos de nuestro planeta, la Organización de las Na-

ciones Unidas debe hacer entrar dichos Estados Unidos

del Mundo en la Confederación interplanetana universal

creada por los extraterrestres surgidos de los múltiples

mundos habitados que nos observan desde hace ya

mucho tiempo.

   Sólo a partir de la realización efectiva de este último y

  octavo apartado, los extraterrestres contactarán visi-

  blemente con nosotros directa y oficialmente ante los

 representantes legales de las sabias instancias rectoras de

 nuestro planeta.