LA BIBLIOTECA Y EL SABER. Archivos, mutaciones, configuraciones

La biblioteca es uno de los espacios simbólicos más antiguos de la cultura, el lenguaje y las ciencias humanas, el lugar que alberga y transmite las mutaciones y configuraciones del saber a lo largo de los siglos. Originalmente ligada a una concepción erudita y sagrada, ha sido concebida como “monumento” del discurso del poder por Foucault, laberinto de intrigas y misterios por Umberto Eco, fabulación del universo por Borges, burocracia del saber por el Autodidacta de Sartre, institución obsoleta que desacralizar por el dadaísmo y llamas de cuyas cenizas emergería un mundo nuevo por el futurista Marinetti. Exclusiva y excluyente, ha sido el mítico espacio de aprendizaje e investigación del Iluminismo y el Enciclopedismo, la institución de acceso, debate y difusión del pensamiento y del lenguaje de las democracias, herramienta de emancipación para el marxismo y de privatización del saber para el New Liberalism. La trayectoria histórica y la supervivencia de las bibliotecas, con sus incendios y expolios bélicos, del fanatismo de la Inquisición católica y del nacionalsocialismo a la censura de las dictaduras y los ataques fundamentalistas islámicos, ha sido tumultuosa, sometida a la destrucción y la violencia del odio, los racismos, las ideologías y a la erosión del tiempo.

Los fenómenos de comunicación de masas en el semiocapitalismo, la industria cultural y editorial, la desaparición del libro como “objeto” y la digitalización del saber con la emergencia de programas y soportes electrónicos e informáticos enfrentan a las bibliotecas a desafíos que transforman su organización, archivos y redes de transmisión. En una sociedad de masas consumidoras de imágenes y productos digitales, la figura del lector pasa a la del espectador, el formato del texto a la pantalla, la intimidad, el placer y la reflexión de la lectura a la visibilidad y el espectáculo, la hermenéutica e interpretación infinitas a la visión acelerada y fragmentada de los hipertextos y al make fun de los videojuegos y la animación. Dispositivos electrónicos y programas digitales enciclopédicos online desplazan las funciones sociocognitivas de las bibliotecas, generando formas inéditas del conocimiento y del trabajo (net.slaves) y de relación social, pública y comunicacional en la infosfera.

¿Cómo concibe el arte, desde los años ochenta, el derrumbamiento del discurso y los grandes relatos del saber y el espacio simbólico, textual e histórico de la biblioteca, su función psicosocial, sus mutaciones e inscripciones? Pensada como una biblioteca imaginaria y excéntrica que conmemora los veinte años de la fundación de KOLDO MITXELENA Kulturunea, la exposición plantea su desplazamiento en el tiempo y el espacio. La entropía, las catástrofes y los incendios son abordados en las instalaciones, videos y fotografías de Eugenio Ampudia, Pablo Genovés y Eva Lootz; la memoria y los archivos, índices, proposiciones, lecturas ambiguas y taxonomías del lenguaje en las instalaciones e intervenciones de Montserrat Soto, Ignasi Aballí, Joseph Kosuth y Eva Lootz; la lectura, la dicotomía del nombrar/mostrar, la hermenéutica, la interpretación y la censura en los vídeos, textos e instalaciones de Dora García, Ignasi Aballí, Eva Lootz, Mariam Ghani y Joseph Kosuth; mientras que Fernanda Fragateiro y Cándida Höfer conciben, en libros y fotografías, la biblioteca como espacio y objeto estético, con la inmovilidad de una belleza cerrada, vacía o solitaria, sin huellas de violencia ni heridas en el tiempo. Por su parte, Sean Snyder y Zhou Xiaohu configuran el tránsito del individuo/sujeto crítico/cognitivo a inéditos campos semióticos de dominio y control imaginario y psicosocial por las cámaras y la industria mediática.

Maider López, Xabier Erkizia, Ricardo Okaranza y Arrate Rodríguez presentan proyectos específicos basados en una percepción espacial, textual y conceptual de la biblioteca de KOLDO MITXELENA Kulturunea.

 

Comisaria: Piedad Solans