ADVIENTO


¿Qué es el Adviento?

Entendemos por Adviento, formalmente, uno de los tiempos litúrgicos.

 

 Comienza el domingo más cercano al 30 de noviembre, y termina el 24 de diciembre.

Su finalidad es preparar la Navidad. 

Adviento es tiempo de preparación al advenimiento especial de Jesús a nuestra alma por la gracia en el día de Navidad.

 

¿Qué significa?

 

El adviento cristiano es un tiempo de espera en movimiento, un salir hacia el que viene ya, preparando su presencia que ya percibimos en los signos, en nosotros, en nuestra vida, POR EL ESPÍRITU SANTO.

 

Es la actitud natural del cristiano aquí y ahora. 

Vivimos esperando al Señor que viene....

…viviendo piadosamente, preparados como las vírgenes prudentes, con la alcuza del alma llena de aceite, del Espíritu Santo….porque su llegada será ya definitiva.

 

El Señor viene en todo tiempo…para todas las generaciones, en su palabra; antiguamente en los profetas, ahora en su Iglesia…pero vendrá definitivamente y se mostrará a todos con poder y gloria, de la misma manera que ya se ha mostrado en la humildad y en la “paciencia de Dios”….que si retrasa su llegada es porque está aguardando que tu, yo..... y todos se conviertan para que vivan, pues no quiere la muerte del pecador.

 

Si bien ya vino una vez, naciendo humildemente en Belén de la Virgen María, por obra del Espíritu Santo, vendrá de nuevo, al fin de los tiempos, coronado de Poder y de Gloria para juzgar a todas las naciones………para dar a cada uno según sus obras……..

Gloria en la Vida Eterna a los que hicieron el bien, condenación, sin embargo, a los que hicieron el mal y no se convirtieron de corazón al que podía salvarlos: Cristo Jesús, El Señor.

 

La palabra Adviento.

  … este término no significa «espera», como podría suponerse, sino que es la traducción de la palabra griega parusía, que significa «presencia», o mejor dicho, «llegada», es decir, presencia comenzada

En la antigüedad se usaba para designar la presencia de un rey o señor, o también del dios al que se rinde culto y que regala a sus fieles el tiempo de su parusía. Es decir, que el Adviento significa la presencia comenzada de Dios mismo.

¿Cómo entenderlo hoy?

 Nos recuerda dos cosas:

 

 Primero,

                        Que la presencia de Dios en el mundo ya ha comenzado, y que él ya está presente de una manera oculta;

 

En segundo lugar,

 

                        Que esa presencia de Dios acaba de comenzar, aún no es total, sino que esta proceso de crecimiento y maduración. Su presencia ya ha comenzado, y somos nosotros, los creyentes, quienes, por su voluntad, hemos de hacerlo presente en el mundo. Es por medio de nuestra fe, esperanza y amor como él quiere hacer brillar la luz continuamente en la noche del mundo. 

De modo que las luces que encendamos en las noches oscuras de este invierno serán a la vez consuelo y advertencia: certeza consoladora de que «la luz del mundo» se ha encendido ya en la noche oscura de Belén y ha cambiado la noche del pecado humano en la noche santa del perdón divino; por otra parte, la conciencia de que esta luz solamente puede —y solamente quiere— seguir brillando si es sostenida por aquellos que, por ser cristianos, continúan a través de los tiempos la obra de Cristo.

 La luz de Cristo quiere iluminar la noche del mundo a través de la luz que somos nosotros; su presencia ya iniciada ha de seguir creciendo por medio de nosotros. Cuando en la noche santa suene una y otra vez el himno-Hoy Cristo ha nacido-(Hodie Christus natus est),

                                                           …debemos recordar que el inicio que se produjo en Belén ha de ser en nosotros inicio permanente, que aquella noche santa es nuevamente un «hoy» cada vez que un hombre permite que la luz del bien haga desaparecer en él las tinieblas del egoísmo (...) el niño ‑ Dios nace allí donde se obra por inspiración del amor del Señor, donde se hace algo más que intercambiar regalos….

(tomado de http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/ratzinger.htm)

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¿Qué hacer?

Conviértete al Señor que llega, antes de que llegue. Cuando llegue pedirá cuentas a todos.

¿Tienes dos túnicas? Compártelas.

¿Te sobra el dinero? Compártelo, da limosna a los pobres y acumularás tesoros en los cielos.

¿Puedes ayudar en algo al que sufre? Ayúdalo y el Señor te ayudará a ti.

¡Cómo vives! 

Lejos del Señor….pues acércate a Él ahora, que aún no lo ves, para que lo puedas ver, sin temor, cuando venga.

¿Cómo? Con la oración y la piedad en la frecuencia de los sacramentos, sobre todo en la Eucaristía todos los domingos y fiestas solemnes, como te manda la Iglesia.

 

¿Por qué?

2822 La voluntad de nuestro Padre es "que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad" (1 Tm 2, 3-4). El "usa de paciencia, no queriendo que algunos perezcan" (2 P 3, 9; cf Mt 18, 14). Su mandamiento que resume todos los demás y que nos dice toda su voluntad es que "nos amemos los unos a los otros como él nos ha amado" (Jn 13, 34; cf 1 Jn 3; 4; Lc 10, 25-37).

2823 El nos ha dado a "conocer el Misterio de su voluntad según el benévolo designio que en él se propuso de antemano ... : hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza ... a él por quien entramos en herencia, elegidos de antemano según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su Voluntad" (Ef 1, 9-11). 

Pedimos con insistencia que se realice plenamente este designio benévolo, en la tierra como ya ocurre en el cielo.

 

 

Fíjate en María: En medio de este misterio de la Navidad, María es como el paradigma de la Humanidad que se abre al don de Dios, la encarnación del ideal de los pobres de Yahvéh, el modelo del discípulo que «escucha la palabra de Dios y la pone en práctica».

  

Dicen los ángeles a los pastores:

Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor.

Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres que ama el Señor.

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 También, hoy, los ángeles en la persona del sacerdote, del catequista, del apóstol del Señor que Él te mande, te dicen:

 Te ha nacido un Salvador: Cristo el Señor. 

Ve aprisa a su encuentro.


 EVANGELIO

 Lucas 2, 16-21

 «Ea, vamos derechos a Belén a ver eso que ha pasado y que nos ha comunicado el Señor.

Fueron da prisa y encontraron a María y a José, y al niño recostado en el pesebre» (2,15-16).

 

 (Dice:   Fueron a toda prisa y encontraron a María y a José, y al niño recostado en el pesebre.  Al verlo, les comunicaron las palabras que les habían dicho acerca de aquel niño.)

 

***¿Vas tu a buscarlo en la Iglesia, en los pobres, en tus amigos, en tus padres. En alguna parte buscas al Señor?

             Todos los que lo oyeron quedaron sorprendidos de lo que decían los pastores. María, por su parte, conservaba el recuerdo de todo esto, meditándolo en su interior. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído; tal y como les habían dicho. 

Al cumplirse los ocho días, cuando tocaba circuncidar al niño, le pusieron de nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.

 COMENTARIOS

 

Pastores venid

 

 

 

http://www.youtube.com/watch?v=6uaDzCdgVgI&feature=relate

 

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