UN FUEGO QUE PUEDE QUEMAR A TODOS

Por: Fidel Castro Ruz

Se puede estar o no de acuerdo con las ideas políticas de Gaddafi, pero la existencia de Libia como Estado independiente y miembro de las Naciones Unidas nadie tiene derecho a cuestionarlo.

Todavía el mundo no ha llegado a lo que, desde mi punto de vista, constituye hoy una cuestión elemental para la supervivencia de nuestra especie: el acceso de todos los pueblos a los recursos materiales de este planeta. No existe otro en el Sistema Solar que posea las más elementales condiciones de la vida que conocemos.

Los propios Estados Unidos trataron siempre de ser un crisol de todas las razas, todos los credos y todas las naciones: blancas, negras, amarillas, indias y mestizas, sin otras diferencias que no fuesen las de amos y esclavos, ricos y pobres; pero todo dentro de los límites de la frontera: al norte, Canadá; al sur, México; al este, el Atlántico y al oeste, el Pacífico. Alaska, Puerto Rico y Hawai eran simples accidentes históricos.

Lo complicado del asunto es que no se trata de un noble deseo de los que luchan por un mundo mejor, lo cual es tan digno de respeto como las creencias religiosas de los pueblos. Bastarían unos cuantos tipos de isótopos radiactivos que emanaran del uranio enriquecido consumido por las plantas electronucleares en cantidades relativamente pequeñas ─ya que no existen en la naturaleza─ para poner fin a la frágil existencia de nuestra especie. Mantener esos residuos en volúmenes crecientes, bajo sarcófagos de hormigón y acero, es uno de los mayores desafíos de la tecnología.

Hechos como el accidente de Chernóbil o el terremoto de Japón han puesto en evidencia esos mortales riesgos.

El tema que deseo abordar hoy no es ese, sino el asombro con que observé ayer, a través del programa Dossier de Walter Martínez, en la televisión venezolana, las imágenes fílmicas de la reunión entre el jefe del Departamento de Defensa, Robert Gates, y el Ministro de Defensa del Reino Unido, Liam Fox, que visitó Estados Unidos para discutir la criminal guerra desatada por la OTAN contra Libia. Era algo difícil de creer, el Ministro inglés ganó el “Oscar”; era un manojo de nervios, estaba tenso, hablaba como un loco, daba la impresión de que escupía las palabras.

Desde luego, primero llegó a la entrada de El Pentágono donde Gates lo esperaba sonriente. Las banderas de ambos países, la del antiguo imperio colonial británico y la de su hijastro, el imperio de Estados Unidos, flameaban en lo alto de ambos lados mientras se entonaban los himnos. La mano derecha sobre el pecho, el saludo militar riguroso y solemne de la ceremonia del país huésped. Fue el acto inicial. Penetraron después los dos ministros en el edificio norteamericano de la Defensa. Se supone que hablaron largamente por las imágenes que vi cuando regresaban cada uno con un discurso en sus manos, sin dudas, previamente elaborado.

El marco de todo el escenario lo constituía el personal uniformado. Desde el ángulo izquierdo se veía un joven militar alto, flaco, al parecer pelirrojo, cabeza rapada, gorra con visera negra embutida casi hasta el cuello, presentando fusil con bayoneta, que no parpadeaba ni se le veía respirar, como estampa de un soldado dispuesto a disparar una bala del fusil o un cohete nuclear con la capacidad destructiva de 100 mil toneladas de TNT. Gates habló con la sonrisa y naturalidad de un dueño. El inglés, en cambio, lo hizo de la forma que expliqué.

Pocas veces vi algo más horrible; exhibía odio, frustración, furia y un lenguaje amenazante contra el líder libio, exigiendo su rendición incondicional. Se le veía indignado porque los aviones de la poderosa OTAN no habían podido doblegar en 72 horas la resistencia libia.

Nada más le faltaba exclamar: “lágrimas, sudor y sangre”, como Winston Churchill cuando calculaba el precio a pagar por su país en la lucha contra los aviones nazis. En este caso el papel nazifascista lo está haciendo la OTAN con sus miles de misiones de bombardeo con los aviones más modernos que ha conocido el mundo.

El colmo ha sido la decisión del Gobierno de Estados Unidos autorizando el empleo de los aviones sin piloto para matar hombres, mujeres y niños libios, como en Afganistán, a miles de kilómetros de Europa Occidental, pero esta vez contra un pueblo árabe y africano, ante los ojos de cientos de millones de europeos y nada menos que en nombre de la Organización de Naciones Unidas.

El Primer Ministro de Rusia, Vladimir Putin, declaró ayer que esos actos de guerra eran ilegales y rebasaban el marco de los acuerdos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Los groseros ataques contra el pueblo libio que adquieren un carácter nazifascista pueden ser utilizados contra cualquier pueblo del Tercer Mundo.

Realmente me asombra la resistencia que Libia ha ofrecido.

Ahora esa belicosa organización depende de Gaddafi. Si resiste y no acata sus exigencias, pasará a la historia como uno de los grandes personajes de los países árabes.

¡La OTAN atiza un fuego que puede quemar a todos!

LO QUE LA PRENSA MUNDIAL NO QUERE QUE USTED VEA:

CHAVEZ HABLA SOBRE LIBIA

http://youtu.be/AnTvLIOtKHc

LA CONSPIRACION AL DESCUBIERTO

http://youtu.be/EAlwew7Bb4I

EL IMPERIALISMO ALIMENTA LA VIOLENCIA

http://youtu.be/58_97eLUSBQ

LA TRAICION DE FRANCIA A LIBIA

http://www.youtube.com/watch?v=CT31pauWRjY

PARA COMPRENDER EL CONFLICTO DE LIBIA

http://youtu.be/fZfDCIETsb4

LA MASACRE DE LOS NIETOS DE GADAFI

Y EL IMPERIO DE LOS MIL HERODES

Esta monstruosidad que acaba de suceder en Libia, anoche, es compatible con la historia del imperio yanqui desde antes de que se separara del otro imperio. Es una constante histórica.

Por: Carlos Rivero Collado

Los niños son la esperanza del mundo; los niños son los que saben querer –José Martí

1-. Sangre inocente


Unas horas después que, ayer sábado 30 de abril, por la tarde, el presidente Muamar Gadafi dijera que estaba dispuesto a negociar con los rebeldes para llegar a un acuerdo de paz, un avión no tripulado de la OTAN, o sea de Estados Unidos, bombardeó la residencia de Saif al-Arab Gadafi, hijo menor del gobernante libio. Murieron Saif, de 29 años de edad, y sus tres hijos, el mayor de los cuales tenía doce años. El presidente Gadafi y su esposa estaban allí en ese momento, pero resultaron ilesos.

El primer ministro británico David Cameron confirmó el ataque, diciendo que se trataba de una casa que servía de centro de comunicaciones del gobierno libio para coordinar los ataques a los rebeldes. Un portavoz de Gadafi declaró que esa casa, que se halla en un barrio residencial, no era usada para ninguna actividad del gobierno y que el ataque fue un intento de asesinato contra el gobernante libio.

Hace varias semanas, Obama declaró que en ningún momento los aliados –aliados del mal-- tratarían de asesinar a Gadafi porque sería una violación de los acuerdos de Naciones Unidas … pero ya estamos acostumbrados al palpable cinismo del emperador yanqui.

¿Es ésta la única vez que el Imperio asesina a niños pequeños? ¡Hombre, por supuesto que no!

Déjenme hacer, otra vez, un poco de historia que, en parte, ya la he hecho en mis artículos anteriores, aunque no recientes, de Kaos.

2-. Dos aclaraciones iniciales

Es probable que Herodes 1, rey de Judea y tetrarca romano de Galilea, no haya matado niños a causa del nacimiento de Jesús de Nazaret, y que todo eso no sea nada más que un cuento corto del Nuevo Testamento; pero como su nombre quedó para la posteridad como epítome de infanticidio, lo uso como metáfora, no como historia.

Como sé que para muchas personas que viven en esta ardiente y húmeda tumba del espíritu a la que creo que llaman Miami, criticar al imperio estadounidense es atacar a Estados Unidos, me veo en la obligación de repetir, una vez más, que el Imperio no es el país ni el país, el Imperio, sino todo lo contrario: el Imperio es el anti-país y el país, el anti-imperio.

El peor enemigo del pueblo de Estados Unidos es el imperio de Estados Unidos y, por eso, los enemigos del Imperio somos los verdaderos amigos de Estados Unidos, o sea de su pueblo. Mis continuas referencias al Imperio, que a muchos de acá les parecen ataques extremos, son radicales defensas del pueblo de Estados Unidos, entre el que he vivido la mayor parte de mi vida y al que he llegado a querer y admirar. Sé que en España e Iberoamérica me entienden; pero vivo en un cementerio y aquí suelen leerme los muertos y los fantasmas.

3-. Cuatro siglos de masacres infantiles

a) Powhatan: la matanza de niños empezó en este país en 1610 cuando los colonos británicos perpetraron la masacre de Jamestown, en lo que hoy es Virginia. En la hambruna de ese año, algunos de ellos se refugiaron con los indios dirigidos por el jefe Powhatan, quienes los alimentaron y cobijaron. El gobernador inglés pidió que los devolvieran. Powhatan, con la complacencia de los colonos, se negó. Los soldados mataron a 16 indios, quemaron sus chozas y se llevaron a la mujer y a los hijos de Powhatan. Tiraron a los hijos por la borda de los barcos y les dispararon a la cabeza. A la mujer la mataron a cuchilladas. Todo lo que se les enseña a los niños de este país sobre Powhatan y su hija Pocahontas, es una mentira ridícula.

Después hubo otras masacres. Treinta años después, de los 8,000 indios originales de la tribu de Powhatan, sólo quedaban unos 1,200. Esta matanza es anterior al imperio, pero fue la mentalidad ultracriminal del otro imperio –el británico—la que creó a éste de ahora. Las masacres de niños prosiguieron durante todo el período colonial y fueron mucho mayores después de la independencia. Durante el Siglo XIX, más de doscientos mil indios fueron asesinados, entre ellos unos cien mil niños.

b) La peor esclavitud: el único país del mundo que separó a los esclavos de su familia inmediata fue Estados Unidos. En los "slave auctions" se vendía, por ejemplo, a un padre, una madre, una niña de 3 años y un niño de 5. Cuatro negreros distintos que vivían en zonas lejanas unos de otros podían comprar a cada uno de ellos por separado. La familia dejaba de existir. Ese salvajismo no existió en ningún otro país. Miles de niños esclavos murieron en los terribles viajes por mar de Africa a este país. El trato a los esclavos fue peor después de la independencia.

c) El Asalto de Sullivan (Sullivan Raid): en el otoño de 1779, el general George Washington le ordenó a su ayudante, el general John Sullivan, que atacara a varias tribus de la Confederación Iroquí, asentadas al norte del Estado de Nueva York, porque según él, estaban ayudando a los británicos. Sullivan arrasó más de cuarenta aldeas iroquíes, asesinando a más de mil seres humanos, entre ellos unos cuatrocientos niños --algunos morirían congelados, dos meses después, huyéndole a los soldados, por los montes nevados cercanos a las Cataratas del Niágara--. Esta estrategia militar es la que se conoce como de “tierra arrasada” --scorched earth—, que treinta y tres años después emplearía el mariscal Mijail Kutuzov, en Rusia, para no dejarle a Napoleón ni una espiga de trigo y, medio siglo más tarde, por el general William Tecumseh Sherman, en Estados Unidos, para arrasar las tierras y segar las vidas de miles de sus propios compatriotas, durante la guerra civil.

d) Trípoli: primer ataque terrorista del imperio a otro país, en 1801, en el que murieron varios niños, ordenado por el presidente Thomas Jefferson.

e) La Mala Hacha: por el "Indian Removal Act" de 1830, el Congreso, dominado por el genocida Andrew Jackson, decidió expulsar a todos los indios al oeste del Río Misisipí. Los que no lo hicieron voluntariamente, fueron obligados por los métodos más crueles. Durante esta terrible marcha forzada de niños, mujeres, ancianos y hombres adultos, enfermos o sanos, casi sin comida ni atención medica, en los ardores del verano y los hielos del invierno, conocida como Sendero de Lágrimas --Trail of Tears--, murieron más de doscientos mil seres humanos, entre ellos unos cien mil eran niños. En 1832, unos 1,050 seres humanos, miembros de las pequeñas tribus Fox y Sauk (no Sioux, sino Sauk), se estaban muriendo de hambre en Iowa y cruzaron el río hacia el este para permanecer junto a su ribera un verano y poder cultivar, o sea comer. Eran hombres, mujeres y niños. Le enviaron un mensaje al gobernador de Illinois para que los dejara estar allí un verano con la promesa de que volverían a recruzar el río en el otoño. El gobernador convocó a la milicia. Los pobladores fueron atacados el 2 de agosto de 1832. Fueron masacrados unos 300 indios, de los cuales unos 180 eran niños. Uno de los capitanes de las compañías voluntarias que participaron, con mayor entusiasmo, en esa masacre se llamaba Abraham Lincoln. Tenía 23 años. Sería presidente treinta años después (quienes crean que estas dos últimas masacres de niños son invenciones mías, lo único que tienen que hacer es ir a la biblioteca más cercana y leer alguno de los cientos de libros que se han escrito sobre ambas o, simplemente, buscar en la red “SullivanRaid” y “Bad Axe Massacre”)

f) México: el brigadier general Zachary Taylor cometió numerosos infanticidios en Matamoros y Monterrey, como denunció entonces su ayudante, el teniente-coronel Ethan Allen Hitchcock, inspector general de las tropas del imperio que habían invadido el norte de México. Tres años después, Taylor fue electo presidente de Estados Unidos. Por su parte, las tropas al mando del general Winfield Scott asesinaron a cientos de niños en las múltiples masacres que cometieron en la Ciudad de Méjico, algunas de ellas después de la rendición final del país y la firma de los acuerdos de paz conocidos como Tratado Gudalupe-Hidalgo, por el que México perdió el 54% de su territorio nacional --incluyendo Tejas, que ya había perdido antes--, o sea su oro, la mayor parte de su petróleo y muchas de sus tierras más ricas.

g) Guerra Civil: el general William Tecumseh Sherman, uno de los peores asesinos de la historia, arrasó Chattanooga, Knoxville, Atlanta, Savannah, Charleston y Columbia, asesinando a decenas, quizás cientos, de miles de sus propios compatriotas, entre ellos miles de niños. En la película "Lo que viento se llevó" –Gone with the wind-- se ve algo de esto, pero muy poco. Hasta los historiadores más moderados de este país reconocen que Sherman era un monstruo con botas.

h) Thibodaux: diez mil obreros negros de Louissiana fueron a la huelga porque querían que les pagaran un dólar por doce horas de trabajo diario. La milicia los atacó el 22 de noviembre de 1887. Mataron a decenas de ellos, entre ellos a quince niños. Un escrito de la época describía la escena: "Dispararon a hombres cojos, a mujeres ciegas, a niños y a ancianos. La matanza fue inesperada. Los que sobrevivieron se refugiaron en los montes, como animales".

i) Wounded Knee: el 29 de diciembre de 1890, las tropas federales asesinaron a sangre fría a más de doscientos hombres, mujeres y niños de la tribu Sioux que huían de la reservación india de Pine Ridge. Ningunos de los indios asesinados eran combatientes sino campesinos pacíficos que huían de la milicia. Fueron atacados por la espalda. Murieron unos 45 niños.

j) Filipinas: después de haber leído extensamente, por muchos años, todos los detalles del hundimiento del Acorazado Maine, en la bahía de La Habana, el 15 de febrero de 1898, y conociendo esa curiosa tendencia del imperio a autoagredirse para agredir mil veces más a los demás, no me cabe la más mínima duda de que las causas que provocaron la explosion del barco fueron que, o bien el carbón bituminoso, altamente inflamable, hizo combustión espontánea --como le había sucedido a varios barcos de guerra del Imperio en los meses anteriores; los depósitos del Maine tenían más de 800 toneladas de carbón bituminoso, siete veces más de lo que era necesario para un viaje tan cercano a Cuba--, o que un agente del Imperio puso una mina exterior en la proa del barco ... para acusar a España de ese hecho y provocar la guerra por la que el Imperio la despojó de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam.

El Imperio trató de quedarse con Cuba, pero no pudo y, entonces, la convirtió en un protectorado. En Filipinas, el Imperio le prometió al héroe Emilio Aguinaldo reconocer la independencia del país si los revolucionarios bajo su mando lo apoyaban, en 1898, para derrotar a España. Aguinaldo aceptó y luego fue traicionado.

Eso dio inicio, en 1901, a una terrible guerra de liberación en la que murieron cientos de miles de seres humanos. Al llegar el general Jacob Hurd Smith a la zona de Caloocan, en la provincia de Samara, dio a sus tropas una orden que tuvo amplia divulgación en la prensa de entonces: ¡maten a todo el que tenga más de diez años! En cuatro años de guerra, más de cien mil niños fueron asesinados por el imperio en Filipinas.

k) Ludlow: o­nce mil mineros fueron a la huelga en las minas de carbón de la familia Rockefeller, en Colorado. Pistoleros de la agencia Baldwin-Felts, contratados por Rockefeller y usando ametralladoras Gatlin, abrieron fuego contra los huelguistas y éstos se refugiaron en tiendas de campañas de las lomas cercanas. El 31 de abril de 1914, la milicia, convocada por Rocke-feller, atacó a los refugiados, dándole candela a sus tiendas. Al día siguiente, un instalador de líneas telefónicas descubrió un hueco debajo de las tiendas en el que había... o­nce cadáveres de niños carbonizados.

l-. Lusitania: este barco de pasajeros cubría la ruta de Nueva York a Liverpool; de acuerdo a leyes internacionales que rigen a la marina mercante en tiempos de guerra, el barco no podía llevar armas ni municiones, pero el Departamento de Guerra de Estados Unidos, en complicidad con el gobierno de Londres, llenó sus bodegas... ¡de armas y municiones! para enviarlas a Inglaterra, enfrascada a la sazón en la guerra contra Alemania (Primera Guerra Mundial); el Departamento de Guerra sabía perfectamente que el área de travesía del barco estaba infestada de submarinos alemanes.

El consulado alemán en Nueva York, en una declaración oficial publicada en The New York Times, dijo que el barco estaba siendo utilizado como nave de guerra, que ya no estaba amparado por las leyes de la marina civil en tiempos de guerra y que su país podía hundirlo. A pesar de esta mortal advertencia, en su viaje final, el Lusitania volvió a llevar aun más elementos de guerra. El barco fue hundido el 7 de Mayo de 1915 y esa fue una de las principales excusas para que Estados Unidos le declarara la guerra, dos años después, al Segundo Reich Aleman e invadiera a Europa; en el Lusitania murieron 1,198 pasajeros, entre ellos unos 170 niños.

m) Dresde: a la bellísima Dresde se le conocía como "La Florencia del Norte", un tesoro artístico de la humanidad, con mil años de historia. A fines de la Segunda Guerra Mundial fue declarada por la Cruz Roja "ciudad-hospital" y "refugio de niños". Muchas familias que vivían en las zonas destruidas habían enviado allí a sus pequeños hijos para protegerlos. El 13 de Febrero de 1945 comenzó el primer monstruoso bombardeo y, el 17 de abril, el último. Eran bombas incendiarias norteamericanas e inglesas. En esos dos meses de bombardeos continuos, murieron más de 135 mil seres humanos, de los cuales más de 40,000 eran niños.

n) Tokío: a partir de las diez de la noche del nueve de marzo de 1945, oleadas de bombarderos B-29 comenzaron a lanzar bombas incendiarias sobre el barrio obrero de Tokío, en el que había en ese momento más de un millón de seres humanos, en su gran mayoría niños, mujeres y hombres mayores de 63 años –pues el servicio militar obligatorio era para todos los hombres de 16 a 62 años y los soldados estaban defendiendo las costas--. El bombardeo, conocido en la historia como El Gran Bombardeo Incendiario de Tokío –The Great Firebombing of Tokio-- se mantuvo hasta las cuatro de la mañana del 10 de marzo. Como la mayoría de las casas de los obreros era de madera y plástico y volaban por la ciudad los fuertes vientos de marzo, las llamas, avivadas y esparcidas por el viento, convirtieron el barrio en un infierno de 20 kilómetros cuadrados. Otros B-29 volaban a menos altura y ametrallaban a los miles de aterrorizados vecinos que trataban de huir de las llamas. Al amanecer, había unos 120,000 cadáveres, en su gran mayoría calcinados, entre ellos los de unos 60,000 mil niños. Otras 200,000 personas recibieron quemaduras, casi todas graves. De acuerdo al número de víctimas, fue el bombardeo más asesino en la historia de la humanidad, aun más que el de Hiroshima. A cinco kilómetros de allí, estaba el emperador Hirohito en su palacio, y a o­nce, el Cuartel General del Primer Ejército Japonés, que defendía la isla Honshu, la principal del archipiélago, en la que vivía la mayor parte de la población y estaban las más grandes ciudades. No cayó ni una chispa sobre el palacio ni el cuartel. Era presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, el hombre del cigarrito en la boquilla, la amplia sonrisa, las profundas ojeras, el traje siempre blanco y las muletas.

ñ) Hiroshima: Harry Truman desoyó los consejos de los científicos que recomendaban usar la bomba atómica en unos extensos bosques al norte de Tokío --no se sabía aún que de la bomba saldría una mortífera nube radioactiva--, explosión que no hubiera matado a nadie o casi nadie, para que los dirigentes japoneses, entre ellos el emperador Hirohito, viesen el hongo atómico y el desvastador poder destructivo de la bomba, y eso los conminara a rendirse. De hecho, si Truman hubiera aceptado en Potsdam lo que aceptó después de la monstruosidad nuclear, Japón se hubiera rendido, o sea respetar a Hiroshito como simbolo religioso. La prueba absoluta de que es mentira lo que Truman dijo que la bomba de Hiroshima salvó la vida de 500 mil soldados norteamericanos, fue que el cuartel general del Segundo Ejercito Japonés --precisamente el que defendía las islas del sur, por las que debían desembarcar los norteamericanos-- estaba en Hiroshima aquella mañana del 6 de agosto de 1945 a las ocho horas, quince minutos y veinte segundos. La bomba debía ser lanzada sobre el puente Aioi --el Prado y Neptuno de La Habana, o sea el mero centro-- que estaba a cuarenta metros de la Escuela Elemental Honkawa, en la que había cientos de niños pequeños de primer y segundo grado, pues los otros habían sido trasladados a otras escuelas de los suburbios. El piloto del B-29 fue el coronel Paul Tibbits, el que armó la bomba en pleno vuelo fue el capitán ‘Deak’ Parsons y el que la lanzó fue el mayor Thomas Ferebee --el culpable principal, por supuesto, fue el presidente Harry S. Truman--. La bomba de uranio, a la que llamaron Little Boy –Niñito--pesaba 8,800 libras y media nueve píes de largo. Ferebee erró el tiro y la bomba hizo explosión a 1,800 pies sobre el Hospital Civil Shima, a 340 metros del Puente Aioi y a 300 de la Escuela Honkawa, en la que, de todas formas, murieron casi todos sus niños y maestros. De los 32 mil soldados que se hallaban en el cuartel de Segundo Ejército sólo murieron unos 300, pues se hallaba un poco lejos del Puente Aioi y aun mas del Hospital Shima. Se cree que de los 100,000 mil seres humanos que murieron en Hiroshima aquel día y en los siguientes, unos 40,000 eran niños.

o) Corea: la decisión de los Tres Grandes en Potsdam (Truman, Stalin y un Churchill que sería sustituido en plena conferencia por Attle) de dejar que el ejército norteamericano desarmara a Japón en el sur de Corea y que la Unión Soviética lo hiciera en el norte, dividiendo al país por el Paralelo 38, fue uno de los más grandes atentados terroristas del Siglo XX. Los soldados coreanos que cruzaron el paralelo aquel 25 de junio de 1950 no eran invasores, como no puede serlo un vecino de La Habana que vaya a Guanabacoa o uno de Barcelona que vaya a Terrassa. Aquel genuino derecho del pueblo coreano de unir otra vez a su patria fue respondido por el imperio con la mayor violencia, usando el disfraz de Naciones Unidas. De los dos millones de muertos que dejó esa guerra, cientos de miles eran niños.

p) Vietnam: la masacre de niños, mujeres y ancianos en el caserío My Lai 4, en el pueblo Song My, el 16 de marzo de 1968, de la que hay pruebas fotográficas que han sido publicadas extensamente, fue sólo un botón de prueba, pues las matanzas infantiles en esa infortunada península no se detuvieron en los o­nce años en que el imperio intervino en ese país. Se cree que de los tres millones de civiles que murieron en esa guerra –en un 80% asesinados por el imperio--, más de medio millón eran niños.

Después de Vietnam, ha habido otras masacres de niños, como la de Panamá, en 1989-90, la de Kuwait-Irak, en 1990-91, la de Yugoslavia –los bombardeos que Clinton ordenó para desviar la atención de los estadouni-denses del escándalo sexual de Mónica Lewinsky-- , y, por supuesto, las que han ocurrido en los últimos siete años en Afganistán e Irak, mencionadas ya, en las que han muerto cientos de miles de niños, además de los otros cientos de miles que murieron a causa del bloqueo económico que el imperio y sus cómplices le hicieron a Irak después de la Guerra de Kuwait para castigar a Saddam Hussein por haber invadido … a su propio país.

En las guerras del Oriente Medio y Libia, el Imperio ha asesinado a cientos de miles de niños y no me extiendo en esto, como ya he hecho muchas otras veces, para no hacer interminable este artículo.

Pero la peor masacre de niños en la historia de la humanidad, sin embargo, no es la que han hecho las bombas, las balas ni los cañones del Imperio y sus secuaces, sino la del capitalismo mundial, en que han muerto cientos de millones de niños, en los últimos dos siglos, víctimas de las mortales secuelas de la miseria.

De acuerdo a datos de Naciones Unidas de hace sólo unos meses, unos 27,000 niños mueren todos los días víctimas de enfermedades que son consecuencia de la desnutrición, 1,125 cada hora, diecinueve cada minuto … uno cada tres segundos. En el tiempo que les ha tomado a ustedes leer este articulo, cientos de niños murieron en el mundo a consecuencias del hambre, o sea del capitalismo.

LIBIA LUCHA SOLA CONTRA TODO EL PODER MILITAR

DE ESTE MUNDO Y CONTRA LA TRAICIÓN

Por: Obed Juan Vizcaíno Nájera

“Uno de los motivos del ataque a Libia es justamente la pérdida de esta batalla por la energía en Asia Central, a favor de Pekín, que ha construido el Gasoducto del Siglo, trazado desde el Caspio hasta su costa oriental”. (Nazanín Amirian)


Con verdadero horror hemos visto como las grandes potencias del mundo se han complotado, para atacar al país con mayor índice de desarrollo del África del norte. Libia lucha sola contra las potencias “cristianas”, contra las trasnacionales, contra los que aspiran a seguir manteniendo sus aparatajes y sus industrias dependientes del petróleo.


Casi todos los países del mundo han abandonado a Libia y a su pueblo, prefieren guardar distancia, con la esperanza de recibir su pedazo de torta del pastel de dólares que se cocina apunta de misiles y bombardeos que matan indiscriminadamente a la población civil ¿A quién le endosaran esos crímenes de lesa humanidad, sobre todo ahora que los estados Unidos han resuelto lavarse las manos y establecer distancia de ese genocidio?


La liga Árabe, ha abandonado a un estado que la conforma y que además les unen lazos de tipo religiosos, culturales y étnicos. La Organización de Estados Africanos, ha traicionado a uno de sus creadores y su rol y papel histórico que ha debido cumplir y ha permitido que las fuerzas neocolonialistas de Europa, los Estados Unidos, y Australia, asesinen impunemente a la población civil de este país africano.


Petróleo y un mar subterráneo de agua dulce cerca de las costas de Europa por el Mar Mediterráneo, es el botín apetecible para una Unión Europea y para los Estados Unidos, para seguir manteniendo su enorme y viejo aparato productivo por otros cien años, aunque sea a costa de todos aquellos pueblos que ellos todavía consideran barbaros e infieles.


Toda la economía del mundo, sobre todo del mundo mal llamado desarrollado, descansa sobre maquinarias e industrias que consumen grandes cantidades de combustibles fósiles. Harían alrededor de otros doscientos años para que se supere la dependencia total de dichos combustibles. Esto lo perciben las grandes potencias imperialistas como una gran debilidad y una grave amenaza para su seguridad y dominio sobre el mundo.


La soledad del León del desierto, como llaman los beduinos a Gadafi, era lo que querían las grandes potencias, el hombre era un gran tropiezo en las ambiciones de las trasnacionales del petróleo, para repartirse nuevamente a África. El hombre, Gadafi, se atrevió a nacionalizar el petróleo y las empresas privadas en la década de los setenta y hacer una distribución justa y equitativa de la riqueza de su país.


Las grandes potencias noratlánticas demuestran cuanto odian las propuestas nacionalistas de los pueblos del tercer mundo. Ahora no tienen la excusa del comunismo internacional, sino que tienen la mentira del “Terrorismo” de los pueblos que buscan su emancipación y desarrollo. Solo necesitan invocar los principios de la guerra preventiva para justificar la destrucción de un país y su población.


Libia pelea sola, nadie quiere levantar la voz en su defensa, salvo algunos gobiernos países de América latina que están en víspera de ser declarados estados forajidos, para tener la plena justificación y el visto bueno de la ONU y en nuestro caso de la OEA, para ser bombardeados invocando la defensa de la vida de los mismos civiles que asesinan indiscriminadamente sus bombas y misiles.


Los árabes divididos, han abandonado a un hermano, se han cuadrado con los imperios, han puesto sus barbas en remojo. Ellos saben que si no apoyan a la coalición terrorista e imperialistas van a ser catalogados de enemigos y financistas del terrorismo. Es mejor estar con los infieles poderosos, que con el hermano árabe que cae en desgracia. Ya lo han demostrado cuando el estado de Israel ha bombardeado impunemente a población civil inocente en palestina y en la franja de Gaza, no hicieron nada. La Liga Árabe no paso de meras protestas y hasta la Arabia Saudita había facilitado un canal aéreo libre de radares y de defensa para que los sionistas bombardearan las instalaciones nucleares de uso pacífico de Irán.


El Objetivo de las grandes potencias, es facilitar el camino a las grandes trasnacionales para que puedan apoderarse del petróleo libio, que tiene la gran ventaja de estar frente a las costas de la Europa mediterránea.

Después vendrán a cobrar al gobierno títere libio que logren poner en el poder, las deudas inmorales ocasionadas por la guerra, le cobraran cada misil, cada bomba, cada munición que utilizaron para matar a la población civil de Libia. El pueblo libio pagará a sus asesinos, a sus genocidas y entonces descubrirá que la guerra para los estados Unidos y sus secuaces es un negocio redondo en el cual solo ganan los poderosos.


Lograron con esta guerra inventada y artificial sacar a chinos y a rusos de la explotación petrolera Libia. China y Rusia también han demostrado ser unos grandes títeres de las ambiciones occidentales, quizás tratando de resguardar el pedazo de pastel que les pueda corresponder después de la destrucción del país norafricano.

Francia por fin logra que los Estados Unidos cumplan su voluntad, llevó al Sr. Obama a una guerra con causas impredecibles, le petit Napoleón demostró su capacidad de manipulación de otras potencias ¿Acaso no es el el que tenía más que perder con respecto a las declaraciones del hijo de Gadafi acerca del financiamiento de sus campañas electorales?


Qué triste papel hizo míster Obama, al prestarse de títere a un hombre como Nicolás Sarkozy,
El flamante premio Nobel de la guerra ha tenido que recular ante la tremenda metida de pata que ha hecho el gobierno norteamericano en Libia.


No resultaron tan inteligentes las bombas lanzadas sobre libia, cayeron sobre barrios residenciales, hospitales, escuelas, mezquitas. Una vez más míster Obama muestras su alma blanca de conquistador occidental que va en defensa de los ideales y símbolos de la religión más poderosa del mundo civilizado, la religión del capitalismo salvaje.


Míster Obama ¿Cuántas casas mas y cuantos empleos tendrán que perder los ciudadanos norteamericanos para financiar esta nueva guerra en la cual usted se ha metido? ¿Quién pagará los doscientos millones que es el equivalente del precio de los doscientos misiles Tomahawk lanzados solo la primera noche sobre las principales ciudades libias? Sin duda vendrá otro momento de crisis y recesión en la economía norteamericana, esto solo lo sufrirán los contribuyentes norteamericanos, especialmente los de clase media y los pobres.


Quizás logren matar al León del Desierto, tienen la tecnología el poder y los traidores para eso, pero no podrán matar a todos sus cachorros y no habrá arena suficiente en todo el Magreb, para sepultar a todos los invasores y traidores del pueblo libio.


Todos los arsenales de bombas de las grandes potencias tendrán que utilizarse para asesinar a todas las personas con dignidad de la Gran Jamahiriya Árabe Libia Popular Socialista. Hace falta todo el poder del mundo para matar a todo un pueblo en revolución.

LA OTAN ASESINA FAMILIA DE MOAMAR AL GHADAFI

Y MILES DE CIVILES INOCENTES

Por: Leonor Massanet

Ayer noche los invasores de Libia bombardearon la casa de Moamar al Ghadafi en el area de Garger en Tripoli donde estaban la familia de Ghadafi y muchos amigos. Bombardearon las habitaciones exactas donde estaba ellos directamente.

Los países de la OTAN han asesinado con premeditación y a conciencia el hijo de Ghadafi Saif Alab de 28 años que había terminado de estudiar en la universidad Económicas y estaba con sus amigos y familiares disfrutando de la velada. Han sido asesinados también sus amigos y familiares.

La OTAN es decir los países que la componen han asesinado con premeditación y total conciencia a tres nietos de Moamar al Ghadafi y algunos familiares que aún no sabemos.

La esposa del líder libio Moamar al Ghadafi y el mismo han salido ilesos del bombardeo.

Sabemos que la OTAN, es decir los países que la componen tenían como fin premeditado y con plena conciencia asesinar al lider Libio Moamar al Ghadafi para dar un golpe de estado en el país de Libia y apoderarse del petroleo.

Todo Libia ayer salió a las calles con las banderas y telas verdes contra los invasores que vienen de fuera a bombardearles y destruirles su país y su libertad.

Donde están las leyes que condenan a los asesinos?.

Me cuentan que los libios están tan enfadados que están moviendose contra las milicias de la OTAN en Misrata y en Benghazi hasta el extremo que el jefe de las milicias que se autodenomina jefe del "gobierno de transición" por la OTAN después del supuesto golpe de estado, ha huido a Tubruk.

Estamos gobernados por estas personas que asesinan premeditadamente. Esto es realmente muy grave.

Qué pinta la ONU en todo esto?

Lo que está pasando en Libia no tiene NADA que ver con defender a los civiles, sino lo contrario. Crear confusión, matar, destruir, aterrorizar y todo ello con el fin de dar un golpe de estado debilitando a la población que quede viva y matando a su gobierno.

El primer ministro del Reino Unido (Tele Sur) tiene la sangre fría después de un acto de terrorismo como este decir que actúan bajo la resolución de la ONU¿?. ¿Es que la ONU tuvo otra resolución secreta que los ciudadanos de a pié no conocemos?

Me comentan desde Libia que están invadiendo y destruyendo todos los países que están negociando con Rusia, como Somalia, Irak, Afganisran et. Y Libia también.

La consternación, dolor y escándalo que está produciendo los aviones de la NATO es muy superior al terrorismo de las torres gemelas.

La preparación de un acto de golpe de estado e invasión de un país de esta manera tan agresiva y perversa solo puede ser hecho por mentes enfermas. Hemos de despertar un estado de alerta mental y saber lo que tenemos frente a nosotros.

Desde luego que no se trata de ponernos a su nivel y jugando el mismo juego porque no podría ni aunque quisiera pero si hacernos conscientes de lo que estamos permitiendo y dejándonos manipular.

Son verdaderos asesinos si límites que encima con todo el cinismo del mundo se atreven a levantar el dedo contra otras personas.

La TV Americana Aljazeera miente como su amo

En este momento se está estudiando y analizando las mentiras que está difundiendo la televisión americana Aljazeera cuya sede está en Katar en el área americana del país.

Por ejemplo tomaron muchas fotos del principio del conflicto que están utilizando ahora componiéndolas incluso copiando y pegando caras.

Mientras Aljazeera siga informando no saldrá a la luz la verdad de lo que está pasando en Libia porque muchos medios occidentales que siguen la voz del amo USA, repiten las manipulaciones americanas a través de esta cadena que simula ser árabe.

Me decían desde Libia que América siempre va contra los pequeños países matando y destrozando sin respeto por las personas, países ni nada, y luego protege su propio país con medidas inimaginables...lógicamente el asesino tienen miedo que le maten, el ladrón tiene miedo que le roben...es la lógica de la mente humana.

Por lo que se puede leer en los medios de comunicación, logran que la mayoría de la gente viva en el limbo y se crea las grandes mentiras y globos al aire que lanzan sus gobiernos

Los niños asesinados por la OTAN

Los tres nietos del Lider Libio Moamar al Ghadafi, eran hijos de Hanibal.

¿Podéis imaginar el dolor ante la muerte de tres hijos asesinados con premeditación por la unión de países OTAN?. Pensad en vuestros hijos y si alguien puede decir simplemente que "no era su intención" con este cinismo.

URANIO EMPOBRECIDO: UNA EXTRAÑA FORMA

DE PROTEGER A LOS CIVILES LIBIOS

Por: David Wilson

“Los misiles que llevan puntas dotadas de uranio empobrecido se ajustan a la perfección a la descripción de bomba sucia… Yo diría que es el arma perfecta para asesinar a montones de gente.” Marion Falk, experta en física química (jubilada), Laboratorio Lawrence Livermore, California, EEUU.

En las primeras veinticuatro horas del ataque contra Libia, los B-2 de EEUU arrojaron 45 bombas de 2.000 libras de peso cada una [algo menos de 1.000 kilos]. Estas enormes bombas, junto con los misiles Cruise lanzados desde aviones y barcos británicos y franceses, contenían ojivas de uranio empobrecido.

El UE es el producto de desecho del proceso de enriquecimiento de uranio. Se utiliza en las armas y reactores nucleares. Debido a que es una sustancia muy pesada, 1,7 veces más densa que el plomo, es muy valorada en el ejército por su capacidad para atravesar vehículos blindados y edificios. Cuando un arma que lleva una punta de uranio empobrecido golpea un objeto sólido, como una parte de un tanque, penetra a través de él y después explota formando una nube candente de vapor. El vapor se asienta como polvo, un polvo que no sólo es venenoso, también radioactivo.

Un misil con uranio empobrecido cuando impacta se quema a 10.000ºC. Cuando alcanza un objetivo, el 30% se fragmenta en metralla. El 70% restante se evapora en tres óxidos altamente tóxicos, incluido el óxido de uranio. Este polvo negro permanece suspendido en el aire, y dependiendo del viento y de la climatología, puede viajar sobre grandes distancias. Si Vds. piensan que Iraq y Libia están muy lejos, recuerden que la radiación de Chernobyl llegó hasta Gales.

Resulta muy fácil inhalar partículas de menos de 5 micras de diámetro, que pueden permanecer en los pulmones o en otros órganos durante años. Ese uranio empobrecido inhalado puede causar daños renales, cánceres de pulmón y huesos, trastornos en la piel, trastornos neurocognitivos, daños cromosómicos, síndromes de inmunodeficiencia y extrañas enfermedades renales e intestinales. Las mujeres embarazadas que se ven expuestas al uranio empobrecido pueden dar a luz a bebés con defectos géticos. Una vez que el polvo se vaporiza, no cabe esperar que el problema pueda desaparecer pronto. Como emisor de partículas alfa, el UE tiene una vida media de 4.500 millones de años.

En el ataque de la operación “conmoción y pavor” contra Iraq, se arrojaron, sólo sobre Bagdad, 1.500 bombas y misiles. Seymour Hersh ha afirmado que sólo la Tercera Insignia de Aviación de los Marines de EEUU arrojó más de “quinientas mil toneladas de munición”. Y todo eso llevaba puntas de uranio empobrecido.

Al Yasira informó que las fuerzas invasoras estadounidenses dispararon 200 toneladas de material radioactivo contra edificios, hogares, calles y jardines de Bagdad. Un periodista del Christian Science Monitor llevó un contador Geiger hasta zonas de la ciudad que habían sufrido una dura lluvia de artillería de las tropas estadounidenses. Encontró niveles de radiación de entre 1.000 a 1.900 veces por encima de lo normal en zonas residenciales. Con una población de 26 millones de habitantes, eso significa que EEUU arrojó una bomba de una tonelada por cada 52 ciudadanos iraquíes, es decir, unos 20 kilos de explosivo por persona.

William Hague [Secretario de Estado de Asuntos Exteriores británico] dijo que íbamos a Libia “a proteger a los civiles y a las zonas habitadas por civiles”. Vds. no tienen que mirar muy lejos para ver a quién y qué se está “protegiendo”.

En las primeras 24 horas, los “Aliados gastaron” 100 millones de libras esterlinas en munición dotada de punta de uranio empobrecido. Un informe sobre control de armamento realizado en la Unión Europea afirmaba que sus estados miembros concedieron en 2009 licencias para la venta de armas y sistemas de armamento a Libia por valor de 333.657 millones de euros. Gran Bretaña concedió licencias a las firmas de armamento para la venta de armas a Libia por valor de 24.700 millones de euros y el Coronel Gadafi pagó también para que se enviara a las SAS [siglas en inglés de Servicio Especial Aéreo] a entrenar su 32ª Brigada.

Me apuesto a que en los próximos 4.500 millones de años, William Hague no va a ir de vacaciones al Norte de África.

COMPRENDER LA GUERRA DE LIBIA

Por: Michel COLLON

¿Cuáles son los verdaderos objetivos de EE UU? En este punto de nuestra reflexión, varios indicios permiten ya descartar definitivamente la tesis de la guerra humanitaria o de la reacción impulsiva ante los acontecimientos. Si Washington y París han deliberadamente rechazado toda negociación, si han estado “forjando” desde hace tiempo la oposición libia y preparado escenarios detallados de intervención, si los portaviones estaban preparados desde hacía tiempo, listos para intervenir (como lo ha confirmado el almirante Gary Roughead, jefe de la US Navy : “ Nuestras fuerzas ya estaban posicionadas frente a Libia”, Washington, 23 de marzo), fuerza es pensar que esta guerra no se decidió en el último momento como reacción a súbitos acontecimientos, sino que estaba planificada. Porque esta guerra persigue unos objetivos que sobrepasan muy de lejos la persona de Gadafi. ¿Cuáles ?

(Véase la parte 1ª : Los objetivos de EE UU van más allá del petróleo)

En esta guerra contra Libia, Washington persigue varios objetivos a la vez : 1. Controlar el petróleo. 2. Asegurar a Israel. 3. Impedir la liberación del mundo árabe. 4. Impedir la unidad africana. 5. Instalar la OTAN como gendarme de África.

¿Parecen muchos objetivos ? Sí. Exactamente igual que en las guerras precedentes : Iraq, Yugoslavia, Afganistán. Una guerra de este tipo, efectivamente, cuesta mucho y supone riesgos importantes para la imagen de EE UU sobre todo si no logran ganarla. Si Obama desencadena una guerra así, es porque espera obtener importantes ganancias.

Objetivo nº 1 : Controlar todo el petróleo.

Algunos dicen que esta vez no es una guerra por el petróleo porque las cantidades libias serían marginales en la producción mundial y que, de todas maneras, Gadafi ya vendía su petróleo a los europeos. Pero esta gente no entiende en qué consiste la “guerra mundial del petróleo”…

Con el agravante de la crisis general del capitalismo, las grandes potencias económicas están metidas en una pelea cada vez más encarnizada. En este juego de sillas las plazas son caras. Para garantizar una silla a sus multinacionales, cada potencia debe batirse en todos los frentes : conquistar mercados, conquistar zonas de mano de obra rentable, obtener grandes contratos públicos y privados, asegurarse monopolios comerciales, controlar a Estados que les concedan ventajas… Y sobre todo, asegurarse el dominio de las materias primas codiciadas. Y ante todo, del petróleo.

En el año 2000, al analizar las guerras que iban a venir, en nuestro libro Monopoly, escribíamos : “Quien quiera dirigir el mundo debe controlar el petróleo. Todo el petróleo. Donde quiera que esté.” Si eres una gran potencia, no te basta con asegurar tu propio aprovisionamiento de petróleo. Cada vez querrás más, querrás lo máximo. No sólo por los enormes beneficios, sino porque asegurándote un monopolio, estarás en condiciones de privar de él a tus rivales molestos y someterlos a tus condiciones. Tendrás el arma absoluta. ¿Chantaje ? Sí.

Desde 1945, EE UU ha hecho todo por asegurarse este monopolio sobre el petróleo. Un país enemigo como Japón, por ejemplo, dependía al 95% de EE UU en su aprovisionamiento de energía. Con lo que garantizar su obediencia. Pero las relaciones de fuerza cambian, el mundo se hace multipolar y EE UU se enfrenta a la subida de China, a la recuperación de Rusia, a la emergencia de Brasil y otros países del Sur. El monopolio se hace cada vez más difícil de mantener.

¿Que el petróleo libio representa solamente el 1% o el 2% de la producción mundial ? De acuerdo, pero es el de mejor calidad, de más fácil extracción y por tanto muy rentable. Y sobre todo está muy cerca de Italia, de Francia y de Alemania. Importar petróleo de Oriente Medio, de África negra o de América latina sale a un coste mucho mayor. Sí que hay pues guerra por el oro negro libio. Y más para un país como Francia tan comprometido en un programa nuclear cada vez con más riesgos.

En este contexto hay que recordar dos cosas : 1. Gadafi deseaba subir la participación del Estado libio en el petróleo del 30% al 51%. El 2 de marzo último, Gadafi se quejaba de que la producción petrolera de su país estaba en su nivel más bajo. Amenazó con sustituir las firmas occidentales que habían dejado Libia por sociedades chinas, rusas e indias. ¿Coincidencia ? Cada vez que un país africano se vuelve hacia China, ya tiene problemas.

Otro indicio : Alí Zeidan, el hombre que largó lo de los “seis mil muertos civiles”, víctimas de los bombardeos de Gadafi, este hombre que es también portavoz del famoso CNL, el gobierno de oposición, reconocido por Francia. Pues bien, en este punto, Alí Zeidan declaró que “los contratos firmados serán respetados”, pero que el futuro poder ¡“tendrá en cuenta a las naciones que nos han ayudado” ! Se trata pues ciertamente de una guerra del petróleo. Pero no se desarrolla únicamente en Libia…

¿Por qué estas rivalidades EE UU – Francia – Alemania ?

Si la guerra contra libia es justa y humanitaria, no se comprende por qué los que la hacen se pelean entre ellos. ¿Por qué Sarkozy se precipitó por ser el primero en disparar ? ¿Por qué se cabreó cuando la OTAN quiso llevar el control de las operaciones ? Su argumento “La OTAN es impopular en los países árabes”, no se tiene en pie. ¡Como si él, Sarkozy, fuera tan popular después de haber protegido, como lo ha hecho, a Israel y a Ben Alí !

¿Por qué Alemania e Italia se mostraron tan reticentes ante esta guerra ? ¿Por qué el ministro Frattini declaró al principio que hacía falta “defender la soberanía y la integridad territorial de Libia” y que “Europa no debería exportar la democracia a Libia”[1] ? ¿Simples divergencias sobre la eficacia humanitaria ? No, se trata aquí también de intereses económicos. En una Europa enfrentada a una crisis, las rivalidades son cada vez mayores también. Aun hace unos meses desfilaban todos a Trípoli para abrazar a Gadafi y embolsarse los buenos contratos libios. Los que los obtenían, no tenían ningún interés en derrocarlo. Los que no, sí tenían interés en ello. ¿Quién era el primer cliente del petróleo libio ? Italia. ¿El segundo ? Alemania. Continuemos con las inversiones y las exportaciones de las potencias europeas… ¿Quién había conseguido la mayoría de contratos en Libia ? Italia. ¿Número dos ? Alemania.

Era la firma alemana BASF la que había llegado a ser la principal productora de petróleo en Libia con una inversión de dos mil millones de euros. Era la firma DEA, filial del gigante del agua RWE, la que obtuvo más de 40 000 kilómetros cuadrados de yacimientos de petróleo y de gas. Era la firma alemana Siemens la que jugaba el papel más importante en las enormes inversiones del gigantesco proyecto “Great Man Made River”, el mayor proyecto de irrigación del mundo, una red de tuberías para llevar el agua desde los acuíferos de Nubia hasta el desierto del Sáhara. Más de 1300 pozos, a menudo a más de 500 metros de profundidad, que una vez terminados, suministrarían cada día 6,5 millones de metros cúbicos de agua a Trípoli, Benghazi, Sirte y otras ciudades[2]. ¡25 mil millones de dólares que atraían algunas codicias ! Además de esto, Libia con sus petrodólares se había embarcado en un ambicioso programa para renovar sus infraestructuras, construir escuelas y hospitales y para industrializar el país.

Aprovechándose de su potencial económico, Alemania se había asociado con socios privilegiados de Libia, Arabia Saudita y los países del Golfo arábigo. No tenía pues ningún interés en manchar su imagen en el mundo árabe. En cuanto a Italia, hay que recordar que colonizó Libia con una brutalidad inaudita apoyándose en las tribus del oeste contra las del este. Ahora, con la mediación de Berlusconi, las sociedades italianas obtuvieron muy buenos contratos. Tienen pues mucho que perder. Al contrario, Francia e Inglaterra, que nunca habían logrado buenos trozos del pastel, se ponen a la ofensiva para lograr su parte en este pastel. Y la guerra de Libia es sencillamente la prolongación de la batalla económica por otros medios. El mundo capitalista, decididamente, no es muy bello.

La rivalidad económica se traduce en términos militares. En una Europa en crisis y dominada por una Alemania de altos rendimientos (gracias sobre todo a su política de bajos salarios), Francia rompe sus alianzas y se vuelve hacia Inglaterra para intentar reequilibrar la situación. París y Londres tienen más medios militares que Berlín e intentan jugar esta carta para contrarrestar su debilidad económica.

Objetivo nº 2 : Asegurar a Israel

En el Oriente Medio, todo está ligado. Como nos explica Noam Chomski en una entrevista [3] : “A partir de 1967, el gobierno de EE UU viene considerando a Israel como una inversión estratégica. Como un distrito policial encargado de proteger a las dictaduras árabes productoras de petróleo”. Israel es el poli del Oriente Medio.

Sólo que el nuevo problema para Washington es que los numerosos crímenes cometidos por Israel (Líbano, Gaza, Flotilla humanitaria,…) lo aíslan cada vez más. Los pueblos árabes reclaman el fin de este colonialismo. De repente, es el “poli” el que necesita ser protegido. Israel no puede sobrevivir sin un entorno de dictaduras árabes que no tengan en absoluto en cuenta la voluntad de sus pueblos de ser solidarios con los palestinos. Por eso Washington protegía a Mubarack y a Ben Alí, y seguirá protegiendo a otros dictadores.

EE UU teme “perder” Túnez y Egipto en los próximos años. Lo que cambiaría la relación de fuerzas en la región. Después de la guerra contra Iraq en 2003, que era además una advertencia y una intimidación para los otros dirigentes árabes, Gadafi se sintió amenazado. Y entonces empezó a multiplicar las concesiones, a menudo exageradas, a las potencias occidentales y a su neoliberalismo. Lo que le había debilitado en el plano interior de las resistencias sociales. Cuando se cede al FMI, se hace daño a la población. Pero si mañana Túnez o Egipto virasen a la izquierda, Gadafi podría reconsiderar sus concesiones. Un eje de resistencia El Cairo – Trípoli – Túnez, haciendo frente a EE UU y decidido a hacer plegarse a Israel, sería una pesadilla para Washington. Hacer caer a Gadafi es pues una prevención.

Objetivo nº 3 : Obstaculizar la liberación del mundo árabe

¿Quién domina hoy sobre el conjunto del mundo árabe, su economía, sus recursos y su petróleo ? No los pueblos árabes, ya se sabe. Pero tampoco los dictadores del lugar. Sí, ellos ocupan la escena, pero los verdaderos amos están detrás de la escena.

Son las multinacionales de EE UU y europeas las que deciden lo que hay que producir o no en estos países, qué salarios hay que pagar, a quién aprovecharán los beneficios del petróleo y qué dirigentes se les impondrán. Son las multinacionales las que enriquecen a sus accionistas a costa de las poblaciones árabes.

Imponer a tiranos al conjunto del mundo árabe tiene consecuencias muy graves : el petróleo, pero también los otros recursos naturales que sirven solamente al beneficio de las multinacionales, no a diversificar la economía local o a crear empleos. Además, las multinacionales marcan bajos salarios para el turismo, las pequeñas industrias y los servicios en subcontratas.

De repente las economías se hacen dependientes, desequilibradas y ya no responden a las necesidades de los pueblos. En los años que vienen, se va a agravar el paro porque el 35% de los árabes tiene menos de 15 años. Los dictadores son empleados de las multinacionales, son los encargados de asegurarles los beneficios y romper la contestación. Los dictadores tienen como rol impedir la justicia social.

Trescientos millones de árabes distribuidos en veinte países, pero considerándose a justo título, una sola nación, se encuentran pues ante una elección decisiva : ¿aceptar el mantenimiento de este colonialismo o hacerse independientes tomando un nuevo rumbo ? Todo el mundo alrededor está en plena transformación : China, Brasil y otros países se emancipan políticamente, lo que les permite progresar económicamente. El mundo árabe ¿va a quedarse atrás ? ¿Seguirá siendo una dependencia de EE UU y de Europa, un arma que estos utilizan contra las otras naciones en la gran batalla económica y política internacional ? ¿O bien, sonará al fin para ellos la hora de la liberación ?

Esta idea aterroriza a los estrategas de Washington. Si el mundo árabe y el petróleo se les van de las manos, se les acabó el domino del planeta. Porque EE UU, una potencia en declive económico y político, está cada vez más contestado : por Alemania, por Rusia, por América latina y por China. Además, numerosos países del Sur aspiran a establecer relaciones Sur – Sur, más ventajosas que la dependencia de EE UU.

Cada vez le cuesta más mantenerse como la mayor potencia mundial, capaz de rapiñar a naciones enteras y de llevar la guerra por todos los sitios a donde decida llevarla. Repitámoslo : si mañana el mundo árabe se une y se libera, si EE UU pierde el arma del petróleo, no será más que una potencia de segundo orden en un mundo multipolar. Pero eso será también un gran progreso para la humanidad : las relaciones internacionales tomarán un nuevo rumbo y los pueblos del Sur podrán por fin decidir su propio destino y terminar con la pobreza.

Aquellos para quienes la democracia es peligrosa

Las potencias coloniales o neocoloniales de ayer nos juran que han cambiado. Después de haber financiado, armado, aconsejado y protegido a Ben Alí y a Mubarak y compañía, he aquí que EE UU, Francia y otros nos inundan con declaraciones conmovedoras. Como Hillary Clinton : “Nosotros apoyamos la aspiración de los pueblos árabes a la democracia”.

Mentira total. EE UU y sus aliados no quieren en absoluto una democracia árabe, no quieren en absoluto que los árabes puedan decidir sobre su petróleo y demás riquezas. Han hecho todo para frenar la democratización, para mantener en el poder a los responsables del antiguo régimen. Y cuando eso no funciona, imponerles otros dirigentes encargados de desmovilizar las resistencias populares. El poder egipcio, por ejemplo, acaba de tomar medidas anti-huelga muy brutales.

Explicar la guerra contra Libia con la idea de que después de Túnez y Egipto, Washington y París habrían “comprendido” y quisieran lavar su conciencia o, en todo caso, mejorar su imagen, no es más que una gruesa mentira. En realidad, la política occidental en el mundo árabe forma un conjuntoque se aplica bajo tres formas diferentes : 1. Mantener dictaduras represivas. 2. Remplazar a Mubarak y a Ben Alí por peones bajo su control. 3. Derrocar los gobiernos de Trípoli, Damasco y Teherán para recolonizar a estos países”perdidos”. Tres métodos, pero un solo objetivo : mantener al mundo árabe bajo dominio para continuar explotándolo.

La democracia es peligrosa cuando se representa solamente los intereses de una pequeña minoría social. Lo que más miedo da a EE UU es que el descontento social haya estallado en casi todas las dictaduras árabes… En Iraq (nuestros medios no han dicho nada) numerosas huelgas han afectado al petróleo, al sector textil, electricidad y otros sectores. En Kut, tropas de EE UU incluso cercaron una fábrica textil en huelga. Ha habido manifestaciones en 16 de las 18 provincias, con todas las comunidades juntas, contra el gobierno corrupto que abandona en la miseria a su pueblo. En Bahréin, bajo la presión de la calle, el rey terminó por prometer una ayuda especial de 2650 dólares a cada familia. En Omán, el sultán Qaboos bin Said, cambió a la mitad del gobierno y aumentó el salario mínimo un 40% y ordenó crear 50 000 empleos. El mismo rey saudí, Fahd, desbloqueó 36 mil millones de dólares para ayudar a las familias con bajos ingresos.

Evidentemente, una cuestión surge entre la gente sencilla : ¿cómo es que tenían todo este dinero ? ¿por qué lo tenían guardado en sus cofres ? Y la siguiente pregunta : ¿Cuántos miles de millones más habrán robado a sus pueblos con la complicidad de EE UU ? Y la última : ¿Cómo poner fin a todo este robo ?

“Las « revoluciones Facebook », ¿un gran complot made in USA o auténticas revoluciones ?

Una interpretación errónea se está difundiendo por internet : las revoluciones árabes habrían sido desencadenadas y manipuladas por EE UU, que habría ido tirando de las cuerdas con el fin de provocar cambios muy controlados y así poder atacar Libia, Siria, Irán. Todo habría sido “fabricado”. El argumento de esta hipótesis : organismos más o menos oficiales habían invitado a ir a EE UU y formado a ‘cyberactivistas’ árabes que han jugado un papel puntero en la circulación de infos y quehan simbolizado una revolución de nuevo tipo, ‘la revolución facebook’.

La idea de este gran complot no se sostiene. En realidad, EE UU ha hecho todo por mantener el mayor tiempo posible a Mubarak, un dictador muy útil. Sin embargo, EE UU lo sabía con muy mala salud y ‘acabado’. En este tipo de situaciones, EE UU prepara evidentemente un ‘plan B’ e incluso un ‘plan C’. El plan B consistiría en remplazar a Mubarak por uno de sus adjuntos. Pero esto no tenía muchas posibilidades de funcionar vista la cólera del pueblo egipcio.

Así pues, EE UU tenía uno, o muchos, Plan C, como lo suelen hacer, por otra parte, en prácticamente cualquier país que quieren controlar. ¿En qué consiste ? Compra por adelantado a algunos opositores e intelectuales – sean o no conscientes – e ‘invierte’ en futuro. Llegado el día, empuja a esta gente hacia delante de la escena. Cuánto tiempo funcionará esto, es otra cuestión desde el momento en que la población se moviliza y un régimen, incluso remaquillado, no es capaz de resolver las reivindicaciones populares cuando su objetivo es mantener la explotación de la gente.

Hablar de ‘revolución facebook’ es un mito que le viene bien a EE UU. Igual que hemos señalado desde hace mucho tiempo la importancia de los nuevos métodos de información y movilización por internet, igualmente consideramos absurda la idea de que Facebook sustituya las luchas sociales y las revoluciones. Esta idea les viene bien a los grandes capitalistas (de los que Mubarak era buen representante), pero en realidad lo que ellos temen por encima de todo es la contestación de los trabajadores, porque pone directamente en peligro su fuente de beneficios.

El papel de los trabajadores

Facebook es un método de lucha, pero no es la esencia de la revolución. Esta presentación pretende escamotear el papel de la clase obrera (en sentido amplio), que sería sustituida por internet. En realidad, una revolución es una acción mediante la cual los de abajo liquidan a los de arriba. Con un cambio radical no sólo del personal político sino sobre todo en las relaciones de explotación social.

¡Ay ! Según nuestros grandes pensadores oficiales hace tiempo que no tendríamos ya el derecho de usar el término ‘lucha de clases’, que está ya anticuado y hasta es un poco obsceno. No tenéis suerte, el segundo hombre más rico del mundo, el gran banquero Warren Buffet, lo soltó hace ya tiempo :”De acuerdo, hay una lucha de clases en América. Pero es mi clase, la clase de los ricos, que hace la guerra y la hemos ganado”[4]. Señor Buffet, ¡eso no se debe jurar nunca antes de ganar la partida ! El último que ríe…

Pero las realidades tunecinas y egipcias confirman la actualidad de la lucha de clases, de acuerdo con el señor Buffet… ¿Cuándo Ben Alí tuvo que hacer sus maletas ? El 14 de enero, cuando los trabajadores tunecinos estaban metidos en una huelga general. ¿Cuándo dejó Mubarak su trono ? Cuando una potente huelga de los obreros egipcios paralizó las fábricas del textil, correos y hasta los medios oficiales de comunicación. Explicación de Joel Beinin, profesor en la Universidad Stanford y antiguo director de la universidad americana del Cairo : “Estos diez últimos años, una ola de protestas sociales venía afectando a más de dos millones de trabajadores en más de tres mil huelgas, sentadas y otras formas de protesta. Ese fue el telón de fondo de todo este levantamiento revolucionario de las últimas semanas… Pero es que en los últimos días, se ha visto a decenas de miles de trabajadores ligar sus reivindicaciones económicas a la exigencia de abolir el régimen de Mubarak…”[5]

La revolución árabe no ha hecho más que comenzar. Después de las últimas victorias populares, la clase dominante, siempre en el poder, intenta apaciguar al pueblo con algunas pequeñas concesiones. Obama deseaba que la calle se calmara lo antes posible y que todo quedara como antes. Eso puede funcionar un tiempo, pero la revolución árabe está en marcha. Podrá tomar años, pero será muy difícil pararla.

Objetivo nº 4 : Impedir la unidad africana

África es el continente más rico del planeta en abundancia de recursos naturales, pero es también el más pobre. 57% de su población vive bajo el umbral de la pobreza, es decir, con menos de 1,25 € al día. ¿La clave de este misterio ? Justamente que las multinacionales no le pagan estas materias primas, se las roban. En África rapiñan los recursos, imponen bajos salarios, acuerdos comerciales desfavorables y privatizaciones nocivas, ejercen toda suerte de presiones y chantajes a Estados débiles, los estrangulan con una deuda injusta, instalan a dictadores complacientes, provocan guerras civiles en las regiones apetitosas…

África es estratégica para las multinacionales porque su prosperidad está basada en el pillaje de sus recursos. Si se pagara un precio correcto por el oro, el cobre, el platino, el coltán, el fosfato, los diamantes y los productos agrícolas, las multinacionales serían mucho menos ricas pero las poblaciones locales podrían alejarse de la pobreza.

Para las multinacionales de EE UU y de Europa es pues vital impedir que África se una y se emancipe. Tiene que seguir dependiente. Un ejemplo, muy bien expuesto por un autor africano, Jean-Paul Pugala… “La historia comienza en 1992 cuando 45 países africanos crean la sociedad RASCOM para disponer de un satélite africano y hacer caer los costes de comunicación en el continente. Telefoneardesde o hacia África tiene la tarifa más alta del mundo ya que había un impuesto de 500 millones de dólares que Europa cobraba al año sobre las conversaciones telefónicas, incluso al interior del mismo país, por el tránsito de voz por los satélites europeos como el Intelsat.

Un satélite africano costaba justamente 400 millones de dólares pagables de una vez y no los 500 millones de alquiler al año. ¿Qué banquero financiaría tal proyecto ? Pero la ecuación más difícil de resolver era : ¿cómo puede el esclavo liberarse de la explotación servil de su amo solicitándole su ayuda para lograrlo ? Así estuvieron el Banco Mundial, el FMI, EE UU, la Unión Europea enredando inútilmente a estos países durante catorce años. Fue entonces cuando Gadafi, en 2006, puso fin al suplicio de esta inútil mendicidad a países occidentales pretendidamente bienhechores, practicantes de préstamos a intereses de usura ; el guía libio puso encima de la mesa 300 millones de dólares, el Banco Africano de Desarrollo, 50, el Banco Oeste-Africano de Desarrollo, 27 ; y así es como África, desde el 27 de diciembre de 2007, tiene su primer satélite de comunicación de su historia. Enseguida China y Rusia se implicaron, en este caso cediendo su tecnología, lo que permitió el lanzamiento de nuevos satélites, sudafricano, nigeriano, angoleño, argelino ; incluso un nuevo satélite africano fue lanzado en julio de 2010. Se espera para 2020 que el primer satélite tecnológicamente 100% africano sea construido en suelo africano, concretamente en Argelia. Este satélite está previsto que compita con los mejores del mundo, pero a un coste diez veces menor ; un auténtico desafío.

He aquí cómo un simple gesto simbólico, de unos 300 millones, puede cambiar la vida de todo un continente. La Libia de Gadafi hizo perder a Occidente, no sólo los 500 millones de dólares al año, sino los miles de millones de dólares en deuda e intereses que esta misma deuda permite generar hasta el infinito y a escala exponencial, contribuyendo así a mantener oculto el sistema de expolio de África. (…) Es la Libia de Gadafi la que ofrece a toda África su primera revolución verdadera de los tiempos modernos : asegurar la cobertura universal del continente por telefonía, televisión, radiodifusión y muchas más aplicaciones como la telemedicina y la educación a distancia. Por primera vez una conexión a bajo coste está disponible en todo el continente, hasta en las zonas rurales gracias al sistema puente por radio WMAX.[6]

Ya ven, ¡algo que nunca se nos había contado del malo de Gadafi ! Que ayudaba a los africanos a emanciparse de la ahogadora tutela de los occidentales. ¿Y no habrá otras cosas más de este género nunca dichas ?

Gadafi ha desafiado al FMI y Obama juega a carterista

Sí. Al sostener el desarrollo del « Fondo monetario africano » (FMA), Gadafi cometió el crimen de desafiar al FMI. Ya sabemos que el FMI, controlado por EE UU y Europa, presido por Dominique Strauss-Kahn, ejerce un verdadero chantaje sobre los países en desarrollo. Les presta dinero solamente a condición de que esos países acepten deshacerse de sus empresas en beneficio de las multinacionales, de cursar pedidos sin provecho o de reducir sus presupuestos en salud y educación. En una palabra, este banquero FMI es muy nocivo.

Pues bien, al igual que los Latinos lanzaron su propio Banco Sur, para contrarrestar los chantajes arrogantes del FMI y decidir por sí mismos qué proyectos realmente útiles quieren financiar, el FMA podría comenzar a ofrecer una vía más independiente a los africanos. ¿Y quién financia el FMA ? Argelia ha aportado 16 mil millones y Libia 10 mil millones. Es decir, el 62% de su capital.

Por contra, con la mayor discreción mediática, Obama acaba sencillamente de robar treinta mil millones al pueblo libio. ¿Cómo ? El 1º de marzo (mucho antes de la resolución de la ONU), dio orden al Tesoro USA de bloquear los depósitos de Libia en EE UU. Después, el 17 de marzo, se las apañó para incluir en la resolución 1973 de la ONU una pequeña frase que autoriza a congelar los haberes de la banca central libia así como los de la compañía nacional libia de petróleo. Ya sabemos que Gadafi ha amasado un tesoro petrolero que le ha permitido invertir en grandes sociedades europeas, en grandes proyectos de desarrollo africano ( y tal vez también en algunas campañas electorales europeas, ¡pero esto no parece constituir una forma eficaz de seguro de vida !...)

En suma, Libia es una país demasiado rico (200 mil millones de dólares en reservas) que ha atraído las ambiciones de una potencia híper-endeudada, EE UU. Entonces, para desviar las decenas de miles de millones de dólares de la banca nacional libia, es decir, afanando en los bolsillos del pueblo libio, Obama bautizó así, sencillamente, todo esto de “fuente potencial de financiación del régimen Gadafi” con lo que la jugada estaba hecha. Un auténtico ratero.

A pesar de todos sus esfuerzos para ablandar a Occidente multiplicando las concesiones al neoliberalismo, Gadafi seguía inquietando a los dirigentes de EE UU. Un cable de la embajada de EEUU en Trípoli, con fecha de noviembre 2007, lamenta esta resistencia : “Los que dominan la dirección política y económica de Libia llevan políticas cada vez más nacionalistas en el sector de la energía”. Rechazar toda privatización ¿justifica los bombardeos ? La guerra es ciertamente la continuación de la economía por otros medios.

Objetivo nº 5 : Instalar la OTAN como gendarme de África

En principio la OTAN se pensaba que estaba para proteger a Europa contra las “amenaza soviética”. Desaparecida la URSS , la OTAN debería desaparecer también. Pero sucedió lo contrario…

Después de haber bombardeado Bosnia en 1995, Javier Solana, secretario general de la OTAN, declaraba : “La experiencia adquirida en Bosnia podrá servir de modelo para nuestras operaciones futuras de la OTAN”. Por entonces, yo escribí : “ la OTAN reclama de hecho una zona de acción ilimitada. Yugoslavia ha sido un laboratorio para preparar próximas guerras. ¿Dónde tendrán lugar ?[7]” Y avanzaba esta respuesta : “Eje nº 1 : Europa del Este. Eje nº 2 : Mediterráneo y Oriente Medio. Eje nº 3 : el Tercer mundo en general”. En ello estamos, es el programa que hoy se está realizando.

Desde 1999, la OTAN bombardeaba Yugoslavia. Una guerra para someter a un país al neoliberalismo como hemos visto. Estudiando los análisis de los estrategas USA, yo subrayaba entonces esta frase de uno de ellos, Stephen Blank : “Las misiones de la OTAN serán cada vez más ‘out of area’ (fuera de la zona de defensa). Su función principal, ser el vehículo de la integración de regiones cada vez más numerosas en la comunidad occidental económica, de seguridad, política y cultural”[8].

¡Someter regiones cada vez más numerosas a Occidente ! Entonces yo escribí : “La OTAN es el ejército al servicio de la globalización, el ejército de las multinacionales. Paso a paso, la OTAN se transforma efectivamente en gendarme del mundo”[9]. E indicaba los próximos objetivos probables : Afganistán, Cáucaso, vuelta a Iraq… Esto para empezar.

Hoy que todo esto se ha cumplido, algunos me preguntan : ¿Tiene usted una bola de cristal ? ». No es necesaria la bola de cristal, basta con estudiar los documentos del Pentágono y de los altos despachos de estrategia USA, que ni siquiera son secretos, y deducir y comprender su lógica.

Y esta lógica del Imperio de hecho es muy simple : 1. El mundo es una fuente de beneficios. 2. Para ganar la guerra económica ha que ser la superpotencia dominante. 3. Para ello, hay que controlar las materias primas, las regiones y las rutas estratégicas. 4. Toda resistencia a ese control debe ser rota : mediante la corrupción, el chantaje o la guerra, no importa los medios. 5. Para continuar siendo la potencia dominante, hay que impedir absolutamente que los rivales se alíen en contra del amo

Expansión de la OTAN ¡ya en tres continentes !

Para defender estos intereses económicos y convertirse en gendarme del mundo, los dirigentes de la OTAN siembran el pánico : “Nuestro mundo sofisticado, industrializado y complejo ha sido asaltado por muchas amenazas mortales : cambio climático, sequía, hambrunas, ciber-seguridad, cuestión energética”[10]. Así, problemas no militares, sino sociales y medioambientales, se utilizan para aumentar el armamento y las intervenciones militares.

El objetivo de la OTAN de hecho es sustituir a la ONU. Esta militarización del mundo hace nuestro futuro cada vez más peligroso. Y esto a un coste terrible : EE UU prevé para 2011 un presupuesto militar récord de 708 mil millones de dólares . Es decir, 2.320 dólares por habitante. Dos veces más que en los comienzos de Bush. Además, el ministro USA de la Guerra, Robert Gates, no cesa de empujar a los europeos para que gasten más : “La desmilitarización de Europa constituye un obstáculo para la seguridad y para una paz duradera en el siglo XXI”[11]. Los países europeos han tenido que comprometerse con Washington a no disminuir sus gastos militares. Todo en provecho de las firmas de armamento.

La expansión mundial de la OTAN no tiene nada que ver con Gadafi, Sadam Hussein o Milosevic. Se trata de un plan global para continuar el dominio sobre el planeta y sus riquezas, para mantener los privilegios de las multinacionales e impedir a los pueblos elegir su propio destino. La OTAN protegía a Ben Alí, a Mubarak y a los tiranos de Arabia Saudita, la OTAN protegerá a quienes les sucedan, la OTAN destrozará solamente a los que se resistan al Imperio

Para llegar a ser el gendarme del mundo, la OTAN avanza efectivamente paso a paso. Una guerra en Europa contra Yugoslavia, una guerra en Asia contra Afganistán y, ahora, una guerra en África contra Libia. ¡Ya, tres continentes ! Hubiera querido intervenir también en América latina organizando maniobras en Venezuela hace dos años. Pero ahí, era demasiado arriesgado, pues América latina está cada vez más unida y rechaza “gendarmes” americanos.

¿Por qué Washington quiere absolutamente instalar la OTAN como gendarme de África ? A causa de las nuevas relaciones de fuerza mundiales analizadas más arriba : EE UU en declive, contestado por Alemania, Rusia, América latina y China, incluso por pequeños países del Tercer mundo.

¿Por qué no se habla de AFRICOM ?

Lo que más inquieta a Washington es la potencia creciente de China. Al proponer relaciones más igualitarias a los países asiáticos, africanos y latino-americanos, comprando sus materias primas al mejor precio y sin chantaje colonial, ofreciendo créditos más interesantes, haciendo trabajos de infraestructura útiles al desarrollo, China les está ofreciendo una alternativa a la dependencia de Washington, Londres o París. Entonces ¿qué hacer para contrarrestar a China ?

El problema es que una potencia en declive tiene menos medios de presión financiera incluso sobre los países africanos ; EE UU por tanto ha decidido utilizar su mejor arma : la baza militar. Hay que saber que sus gastos militares sobrepasan los de todos los otros países del globo juntos. Desde hace años vienen avanzando sus peones poco a poco sobre el continente africano. El 1º de octubre de 2008, montaron el “Africom” (Africa Comand). Todo el continente africano, menos Egipto, quedó bajo un único comando USA unificado que reagrupa a la US Army, US Navy, la US Air Force, los marines y las ‘operaciones especiales’ (desembarcos, golpes de estado, acciones clandestinas…) La idea es repetir el mecanismo con la OTAN para apoyar a las fuerzas USA.

Washington, que ve terroristas por todas partes, también los ha encontrado en África. Como por casualidad, en los alrededores del petróleo nigeriano y de otros recursos naturales ambicionados. Así pues, si queréis saber dónde se desarrollarán los próximos episodios de su famosa “guerra contra el terrorismo”, buscad en el mapa del petróleo, el uranio y al coltán, y allí lo encontraréis. Y como el Islam está expandido en numerosos países africanos, entre ellos Nigeria, ya tenéis el próximo escenario…

¿El objetivo real del Africom ? ‘estabilizar’ la dependencia de África, impedir su emancipación, impedirle llegar a ser un actor independiente que pudiera aliarse con China y América latina. Africom constituye un arma esencial en los planes de dominación mundial de EE UU que quiere poder apoyarse en una África y en unas materias primas bajo su control exclusivo en la gran batalla que se ha desatado por el control de Asia y el control de sus rutas marítimas. Efectivamente, Asia es el continente donde se juega en adelante la batalla económica decisiva del siglo XXI. Pero es un bocado duro con una China muy fuerte y un frente de economías emergentes que tienen interés en formar un bloque. Washington quiere por lo mismo controlar África del todo y cerrar esa puerta a los chinos.

La guerra contra Libia es pues una primera etapa para imponer el Africom a todo el continente africano. Abre una era no de pacificación del mundo sino de nuevas guerras. En África y en Oriente medio, pero también alrededor del Océano Indico, entre Africa y China.

¿Por qué el Océano Índico ? Porque si miran un mapa, verán ustedes que es la gran puerta de China y de toda Asia. Así pues, para controlar este océano, Washington intenta dominar varias zonas estratégicas : 1. Oriente Medio y el Golfo Pérsico, de ahí su nerviosismo a propósito de países como Arabia saudita, Yemen, Bahréin e Irán. 2. El Cuerno de África, de donde su agresividad hacia Somalia y Eritrea. Volveremos más adelante sobre estas geoestrategias en el libro Comprendre le monde musulman : Entretiens avec Mohamed Hassan que estamos preparando para muy pronto.

El gran crimen de Gadafi

Volvamos a Libia. En el marco de la batalla por controlar el continente negro, África del Norte es un objetivo mayor. Al desplegar una decena de bases militares en Túnez, Marruecos y Argelia, así como en otras naciones africanas, Washington se abriría la vía para establecer una red completa de bases militares que cubriría todo el continente.

Pero el proyecto Africom se ha encontrado con una seria resistencia de los países africanos. De manera altamente simbólica, ninguno ha aceptado acoger en su territorio la sede central de Africom. Y Washington ha tenido que mantener su sede en… Stuttgart, Alemania, lo que era muy humillante. En esta perspectiva, la guerra para derrocar a Gadafi en el fondo es una advertencia muy clara a los jefes de Estado africanos que tuvieran la tentación de seguir una vía demasiado independiente.

Este es el gran crimen de Gadafi : Libia no había aceptado ningún lazo con Africom o con la OTAN. En el pasado, EE UU poseían una importante base militar en Libia. Pero Gadafi la cerró en 1969. Es evidente, la guerra actual tiene sobre todo como objetivo recuperar Libia. Sería una avanzada estratégica que le permitiría intervenir militarmente en Egipto si éste se escapara del control de EE UU.

¿Cuáles son los próximos objetivos en África ?

La pregunta siguiente será pues : ¿después de Libia a quién le toca ? ¿Qué países africanos podrían ser atacados por EE UU ? Es muy sencillo. Sabiendo que Yugoslavia había sido también atacada porque rechazaba entrar en la OTAN, basta con mirar la lista de países que no han aceptado integrarse en Africom, bajo el mando militar de EE UU. Cinco son : Libia, Sudán, Costa de Marfil, Zimbabwe, Eritrea. Estos son los próximos objetivos.

Sudán está dividido y bajo la presión de sanciones internacionales. Zimbabue está también bajo sanciones. Costa de Marfil se ha visto inmersa en una guerra civil fomentada por Occidente. Eritrea, obligada a una guerra contra Etiopía, agente de EE UU en la región, actualmente también está bajo sanciones.

Todos estos países han sido o van a ser objetivo de campañas de propaganda y desinformación. Sean dirigidos o no por dirigentes virtuosos y democráticos, eso no tiene nada que ver. Eritrea está intentando una experiencia de desarrollo económico y social autónomo y rechaza las ‘ayudas’ que le puedan venir impuestas por el Banco Mundial y el FMI controlados por Washington. Este pequeño país está cosechando los primeros éxitos de su desarrollo, pero sigue bajo la amenaza internacional. Otros países, si ‘se portan mal’, están también en la mira de EE UU. Argelia concretamente. De hecho no es bueno seguir la propia vía…

Y para los que aun creen que todo esto no es más que una ‘teoría del complot’, que EE UU no tiene programado tanta guerra, sino que improvisa reaccionando según lo que ocurre, recordemos lo que había declarado en 2007 el ex general Wesley Clarck (comandante supremo de las fuerzas de la OTAN en Europa entre 1997 y 2001, que dirigió los bombardeos sobre Yugoslavia) : “En 2001, en el Pentágono, un general me dijo : vamos a tomar siete países en cinco años, empezando por Iraq, seguido de Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán para terminar con Irán”[12]. De los sueños a la realidad hay un margen, pero los planes están ahí. Solamente que retardados.

[1] Marianna Lepore, The war in Libya and Italian interests, inaltreparole.net, 22 février.

[2] Ron Fraser, Libya accelerates German-Arabian peninsula alliance, Trumpet.com, 21 mars

[3] Michel Collon, Israël, parlons-en !, Bruxelles 2010, p. 172.

[4] New York Times Magazine, novembre 2006.

[5] Interview radio Democracy now, 10 février.

[6] J-P Pougalas, Les mensonges de la guerre contre la Libye, palestine-solidarite.org, 31 mars

[7] Michel Collon, Poker menteur, Bruxelles, 1998, p 160-168.

[8] Nato after enlargement, US Army War College, 1998, p. 97.

[9] Michel Collon, Monopoly – L’Otan à la conquête du monde, Bruxelles 2000, pp. 90 et 102).

[10] Assemblée commune Otan – Lloyd’s à Londres, 1er octobre 2009.

[11] Nato Strategic Concept seminar, Washington, 23 février 2010.

[12] Interview radio Democracy Now, 2 mars 2007

El terrorismo autorizado, financiado y armado por la ONU, EE.UU y la OTAN

CRÍMENES DE GUERRA DE TERRORISTAS

AUTOLLAMADOS “REBELDES” LIBIOS:

LOS VIDEOS QUE EEUU NO QUIEREN QUE USTED VEA


ADVERTENCIA, LOS VIDEOS SON EXTREMADAMENTE GRÁFICOS.


http://www.youtube.com/watch?v=YSR689ICYWw&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=_t5eMpvMly8&feature=player_embedded

http://www.youtube.com/watch?v=hloG7RIUY-Y&feature=uploademail

http://www.youtube.com/watch?v=UlhagKw0MWU&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=VwUfgGDiaSM&feature=uploademail

http://www.youtube.com/watch?v=v21AfK1SPHs&feature=uploademail

http://www.youtube.com/watch?v=VoL4IHNQUuk&feature=uploademail

http://www.youtube.com/watch?v=EYLs-OOsxNg&feature=player_embedded

aquí algunas muchachas de Benghazi que no apoyan a los rebeldes fueron violadas por los pacíficos rebeldes con el riesgo de llevar los videos al público... ella llama al ejército libio para que vengan y las salven.

http://www.youtube.com/watch?v=vh8pMv–Hs0&feature=uploademail

ellos están haciendo lo mismo que los estadounidenses...humillando sexualmente - esa es una evidencia directa de la conexión CIA-Rebeldes.

http://www.youtube.com/watch?v=VkcMgPsB3Gs&feature=player_embedded&oref=http%3A%2F

%2Fwww.informationclearinghouse.info%2Farticle27910.htm&has_verified=1

Rebeldes libios decapitan, mutilan a un soldado que se rindió... ¿dónde está CNN?

http://www.youtube.com/watch?v=zWN0ffheWy0&feature=player_embedded

No se puede imponer la libertad a cañonazos - No hay guerras justas ni guerras injustas; únicamente hay malditas guerras

LAS BOMBAS HUMANITARIAS DE OBAMA CONTRA LIBIA ESTÁN CARGADAS DE MUCHA COMPASIÓN Y HUMANISMO

Por: Por: Obed Juan Vizcaíno Nájera

Obama,

Tienes el alma blanca.

Tu falsedad se escondía

en el color de tu piel.

Tienes el alma manchada de blanco,

de imperialismo blanco,

de discriminación blanca,

de apartheid blanco.

Traicionaste a tu gente,

a tu pueblo,

a todos los pueblos del mundo.

(Obed Vizcaíno, Poema Alma Blanca, 23 /03 /2011)

Nadie pudiera poner en duda que las bombas y los misiles cruceros de largo alcance subsónicos tomahawk, que el premio nobel Barack Obama ha donado a los bombarderos humanitarios de la OTAN para que estallen en medio de la población civil de Libia, estén cargados de buenas sentimientos humanitarios y democráticos, o para ponernos más acordes con los nuevos tiempos, preñados de buenas intenciones.

La civilización cristiana occidental, en esta nueva Cruzada ha lanzado durante todos estos días de bombardeos contra Libia, unas 45 bombas con ojivas de uranio empobrecido, unas 2.000 libras cada uno, junto con los misiles lanzados desde naves y buques contenían el mineral radiactivo altamente nocivo. La sustancia radiactiva, contenida en el polvo negro que emana a la atmósfera tras la potente explosión, puede causar daños renales, cáncer de pulmón y de huesos, trastornos en la piel, trastornos neuro-cognitivos, daños cromosómicos y extrañas enfermedades renales e intestinales, entre otras. Quizás con estas acciones humanitarias los reyes reinas presidentes, Primeros Ministros y cancilleres de la culta Europa, buscan ser nominados a recibir el Premio Nobel de la Paz.

Mientras la alarma crece en Fukushima, tras las consecuencias del último destructivo terremoto sobre Japón, las potencias "democráticas" lanzan uranio empobrecido contra los libios. Se cree que la guerra en Libia es una cortina de humo para ocultar el gravísimo problema nuclear en Japón, porque esto representa una vez más otra grave crisis del capitalismo mundial, en su búsqueda de combustibles no fósiles para arruinar a todas aquellas economías “tercer mundistas” dependientes de las exportaciones petroleras.

Obama es una gran estafa, diseñada por la élite financiera de Wall Street y las grandes trasnacionales de Norteamérica y Europa. Ha sido endiosado como el salvador de rostro “casi” blanco, protestante y anglosajón, para engañar a los siempre crédulos estadounidenses, para que acepten fácilmente los nuevos planes de la élite financiera y económica.

Su color algunas veces indefinido ha simbolizado el sufrimiento de millones de hombres y de mujeres en la sociedad de consumo norteamericana. Él contribuyó poderosamente a proyectar una nueva imagen universitaria y culta de la América imperialista y genéticamente agresiva e invasora, que viene a sustituir la diabólica imagen del Bush iletrado y drogadicto.

Obama, es el tercer presidente de los Estados Unidos a quien se le otorga el Premio Nobel de la Paz durante el comienzo de su mandato, dos presidentes imperiales ganadores del Nobel fueron Theodore Roosevelt quien obtuvo el galardón en 1906 y Woodrow Wilson quien ganó en 1919, ambos como Obama con sus manos llenas de sangre de la guerra y del saqueo de los pueblos .

Otro presidente y vicepresidentes norteamericanos ganadores del Premio Nobel de la Paz, fueron Jimmy Carter en el 2002, el ex vicepresidente Charles Dawes en 1925, y el ex vicepresidente Al Gore, quien compartió el galardón en el 2007 con el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas.

El nobel presidente de los Estados Unidos, ha adelantado en mucho el Apocalipsis sobre nuestro planeta, pero todo lo hace según los postulados de algunos sectores fundamentalistas religiosos de su país, con esto esperan que se cumpla todo lo “profetizado” en la biblia. Tan soberbios son los gobernantes norteamericanos, que se creen la mano ejecutora de la justicia divina en esta tierra, según lo dispuesto en su fantasiosa teoría del Destino Manifiesto.

Una cantidad de doscientos misiles tomahawk cayeron sobre suelo libio la primera noche, doscientos millones de dólares que se sumaran a la deuda externa del nuevo gobierno títere que la civilización blanca y cristiana van a imponer en ese país norafricano.

Mr. Obama, mire un poco a su vecino México, al gobierno derechista de México, mire las matanzas que se suceden actualmente en ese país, mire sus innumerables fosas comunes. Mire la complicidad de las fuerzas de seguridad del estado mexicano, que con los carteles de la droga de su país vecino asesinan a decenas de ciudadanos civiles todos los días.

Mire que el Sr. Álvaro Uribe, señalado por ustedes mismos como uno de los narcotraficantes con número y prontuario en la DEA y el FBI, anda suelto impunemente, vomitando ofensas y calumnias contra el pueblo venezolano y su legítimo gobierno revolucionario.

¿Acaso no sabe usted que don Álvaro y su familia son responsables de la formación del paramilitarismo en Colombia y por lo tanto responsables de miles de muertes de campesinos, obreros, dirigentes sindicales, candidatos a la presidencia y religiosos en Colombia? ¿Acaso su gobierno no protege a uno de los más grandes terrorista confeso, a Posada Carriles? ¿Qué explicación le da usted al campo de concentración que su gobierno ilegalmente mantiene en Guantánamo?

Mire por favor por un instante, las persecuciones y asesinatos en honduras, usted financió el derrocamiento del presidente constitucional de ese país y compró a otros gobiernos como el colombiano, el panameño y el chileno, para que se apresuraran a reconocer al gobierno de la cruel dictadura militar hondureña.

¿Acaso no recuerda usted que Al quaeda fue creación del Departamento Norteamericano en los gobiernos de Papá y junior Bush? Investigaciones recientes afirman que Bin Laden fue financiado por la CIA en la lucha contra las tropas de la Unión Soviética en Afganistán en plena guerra fría. El apoyo iba desde la instrucción en combate hasta la entrega de armamento.

¿Se acuerda usted del escándalo Irán - contras que creó el gobierno del vaquero de utilería Ronald Reagan? El escándalo Irán-Contra, también conocido comoIrangate, es un acontecimiento político ocurrido entre 1985 y 1986, en el cual el gobierno de los Estados Unidos, bajo la administración del presidente Ronald Reagan, vendió armas al gobierno Iraní cuando éste se encontraba inmerso en la guerra Irán-Irak y financió el movimiento conocido como "Contra" nicaragüense (movimiento armado creado y financiado por Estados Unidos para atacar al gobierno Sandinista de Nicaragua, durante el periodo conocido como "Revolución Sandinista" o "nicaragüense"). Ambas operaciones, la venta de armas y la financiación de la Contra, estaban prohibidas por el Senado norteamericano.

La operación de venta de armas a Irán produjo más de 47 millones de dólares, dinero que fue gestionado por Oliver North mediante un entramado de cuentas bancarias en Suiza, ventas de drogas, y fue utilizado, principalmente, para la financiación de la agresión al legítimo gobierno de Nicaragua y apoyo a la Contra.

Mire no mas la masacre que a diario comete el Estado de Israel contra los indefensos civiles en Palestina y en la franja de Gaza. Todos los días bombardean a los árabes en palestina, les roban sus casas, les destruyen sus sembradíos, bombardean escuelas, hospitales, asesinan a niños, niñas, ancianas y ancianos, y usted se hace la vista gorda. Como ha traicionado usted a sus hermanos y hermanas musulmanes. Usted mantiene en secreto su verdadera religión, para no revelar lo que usted verdaderamente es.

Con tu traje elegante, tu irrito premio nobel de la paz y su lenguaje universitario muy rebuscado y refinado adquirido artificialmente en las Universidades de Columbia y Harvard, no podrás seguir engañando eternamente al pueblo norteamericano, sobre todo a todas aquellas personas que depositaron su confianza y esperanzas en usted, se sienten profundamente defraudados. Usted solo les demostró sus verdaderas tendencias de derecha, terrorista y guerreristas que lo han caracterizado en su gobierno imperial.

Recuerdas tu formación en el extranjero, en Yakarta, donde fuiste supuestamente un buen estudiante musulmán. Fuiste consumidor de marihuana, cocaína y alcohol, quizás era la moda de un buen muchacho blanco encerrado en un cuerpo de muchacho blanco de fina clase media (Hornick, Ed (17 de agosto, 2008). «Obama, McCani talk issues at pastor's forum» (en inglés). CNN. Consultado el 9 de septiembre de 2008. / Seelye, Katharine (25 de octubre, 2006). «Barack Obama, asked about drug history, admits he inhaled» (en inglés). International Herald Tribune. Consultado el 9 de septiembre de 2008.)

La incertidumbre nos salta a quienes vivimos lejos de la frontera de los Estados Unidos de Norteamérica, futura tierra de bombardeos norteamericanos y europeos, porque en más de una ocasión oímos y vimos a Obama arremeter contra Venezuela y contra nuestro presidente. Nos recuerda a veces este caso de Obama a la Malinche Marina, quien se convirtió en amante y traductora del asesino y genocida de Cortez. India seducida que sirvió como instrumento de conquista y muerte contra su propia gente.

Ya Obama traicionó a gente de su raza ¿Qué quedará para nosotros que estamos a veces tan lejos de ese Dios- ídolo blanco, protestante y anglosajón de Obama, pero tan cerca del imperio del cual Barack sigue siendo esclavo?

El hecho que Mr. Obama sea un hombre de color, no nos garantizaba ninguna posibilidad de cambios políticos o sociales en los Estados Unidos, de esto tenemos prueba en el comportamiento de Collin Powell y Condolezza Rice. La malinche, en más de una ocasión ha salió a relucir su traición en la mujer descendiente de los negros esclavos de las plantaciones del sur y en el heredero de los inmigrantes jaimaquinos que llegaron a los Estados Unidos en busca del sueño americano.

¿POR QUÉ GADAFI SIGUE EN PIE?

Por Aníbal Romero

La guerra, decía Clausewitz, es la continuación de la política por otros medios. El éxito exige tener claro el fin político (qué se pretende lograr con la guerra), así como los objetivos militares (qué se pretende lograr en la guerra).

La guerra civil libia es un interesante caso de deliberada confusión, por parte de los aliados occidentales, acerca del objetivo político; confusión que ha degenerado en estancamiento, amenaza con prolongar la lucha y, eventualmente, generar una severa crisis humanitaria; es decir, precisamente lo que dijeron aquéllos que evitarían con su intervención militar.

Es obvio que el fin político de Washington, París y Londres ha sido desde el principio derrocar a Gadafi. No obstante, para disimularlo, reducir resistencias internas y minimizar el riesgo para sus precarias bases locales de apoyo, los dirigentes occidentales buscaron la cobertura del Consejo de Seguridad de la ONU, que en una ambigua resolución estableció como fin político la protección de los civiles y para nada mencionaba el derrocamiento de Gadafi. Fue descartada además de manera expresa la "ocupación" extranjera del país.

En otras palabras, Rusia, China y la Liga Árabe admitieron la intervención, pero a medias, dentro de unos límites que complican en extremo el empleo de tropas terrestres y el apoyo masivo a los rebeldes.

La OTAN se lanzó a la aventura confiada en que su uso avasallador de la fuerza aérea procuraría a los rebeldes ventajas suficientes para que consiguieran un pronto colapso de Gadafi y su régimen. Pero los planes no marcharon como se esperaba. El poder aéreo no ha derrocado al dictador libio, y los rebeldes han mostrado que carecen de la destreza militar y el respaldo político necesarios para forzar una decisión al respecto.

Varias lecciones se desprenden, hasta el momento, de la experiencia libia. Nuestra época no es la primera en la cual las democracias occidentales, sus dirigentes y electorados, deciden que la guerra clausewitziana ya no debería ser un instrumento legítimo de la política, que ha de ser eliminada o convertida en una herramienta humanitaria. En lugar de ser la continuación de la política, las guerras de hoy son la continuación de la bondad por otros medios. Entre 1919 y 1938, los electorados y dirigentes de la Europa democrática vivieron ilusiones semejantes, hasta que sus quimeras estallaron.

Como sostuvo Orwell, el peor enemigo de la claridad en el uso del lenguaje es la hipocresía. Las democracias occidentales de hoy se sustentan en la permanente demagogia de unos políticos que viven de una popularidad frágil y pasajera; son democracias complacientes que miman a unos electorados poco dispuestos a enfrentar verdades desagradables, sea en el terreno económico, en el de la política internacional o en cualquier otro de pareja importancia. Para complacer a sus caprichosos votantes, los políticos ya no hacen la guerra, sino que se implican en causas humanitarias. El resultado de todo ello es que los desafíos a la seguridad internacional se multiplican y agravan, como puede verse en Libia, Corea, Irán y el Caribe. Occidente se desarma sicológicamente y los enemigos de la libertad toman aliento para conquistar sus metas.

Es mil veces preferible un político realista y sin pretensiones moralizantes, que sólo recurra a la guerra cuando el fin esté claro y los medios sean adecuados, antes que unos supuestos idealistas y predicadores de presuntuosas banalidades. Por lo que hace al dictador libio, recordemos a Maquiavelo: "Las ofensas deben hacerse todas de una vez, porque cuanto menos se repitan, menos herirán".

USO DE LA FUERZA Y DERECHOS HUMANOS:

EL CASO DE LIBIA


Por
Augusto Zamora R.

I

Las acciones armadas en curso contra Libia, dirigidas y ejecutadas por la OTAN, bajo cobertura de la resolución 1973 (2011), aprobada por el Consejo de Seguridad de NNUU el pasado 17 de marzo de 2011, vuelven a poner sobre la mesa una cuestión de fondo en Derecho Internacional : la relación entre uso de la fuerza y protección de los derechos humanos. Para entender el tema, es preciso ir a los antecedentes.

En enero de 2011, manifestantes libios, al calor de los exitosos movimientos populares de Túnez y Egipto, salen a las calles de varias ciudades, entre ellas Bengasi, en demanda de mejoras sociales. El gobierno reacciona anunciando un fondo de inversión de 24.000 millones de dólares. No obstante, a partir del 15 de febrero, las manifestaciones se reavivan y derivan en rebelión contra el “hombre fuerte” de Libia, Muamar el Gadafi, quien lleva 42 años en el poder. Los rebeldes asaltan y queman distintas instalaciones y centros del gobierno en Bengasi y otras ciudades. Los choques con las fuerzas de orden público se hacen enfrentamientos armados. La deserción de mandos y tropas del ejército y su paso a las filas de los rebeldes convierten las protestas en guerra civil. Libia se divide en dos bandos, con un fuerte componente tribal. El gobierno responde, ahora, con duras amenazas contra los alzados, a los que llama “ratas” que perseguirá “casa por casa” hasta exterminarlas. Estas declaraciones, causan rechazo general y alimentan a quienes piden una acción en Libia. En tanto, en días sucesivos, los rebeldes, partiendo desde Bengasi, toman otras ciudades de la costa libia y del interior. El gobierno reacciona con energía y, pese a los bombardeos de la OTAN, logra recuperar buena parte de las ciudades y estabilizar el frente de lucha en Brega.

Hay un tercer frente de combate, que es el periodístico. Medios de comunicación de distintos países, sobre todo y abrumadoramente occidentales, se hacen eco y multiplican las denuncias de matanzas y atrocidades supuestamente perpetradas por fuerzas gubernamentales contra la población civil desarmada. El 25 de febrero, un hijo de Gadafi, Saif al Islam, pide a la Unión Europea el envío de una misión a Libia, para que constate la falsedad de las denuncias de atrocidades. También se invita a NNUU y la Unión Africana. No obstante, ningún país u organización ha enviado misión alguna a Libia, para investigar in situ las denuncias contra el gobierno.

Las informaciones que salen de Libia refieren bombardeos aéreos y con artillería de las fuerzas gubernamentales contra las ciudades alzadas en armas, pero no hay documentos gráficos que documenten con precisión los resultados. Una abrumadora mayoría de documentos gráficos presentan a combatientes irregulares y regulares, en actividades de combate. Los relatos de los periodistas son del mismo tenor. Reportan una rebelión y combates entre bandos enfrentados. Todo esto hace aún más extraño e inexplicable el rechazo a investigar in situ los hechos denunciados, cuando el elevado porcentaje de incertidumbre lo hacía imprescindible para determinar la realidad de lo que ocurre en Libia. Lo cierto es que, pese a esa flagrante laguna, las denuncias contra el gobierno central libio sobre violaciones de derechos humanos tienen eco. El Consejo de Seguridad aprueba dos resoluciones –que examinaremos a continuación- y lo mismo hace la Asamblea General de NNUU (AG), que el 1º de marzo suspende a Libia como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en una resolución aprobada por consenso por los 192 miembros que integran la AG.

Mientras tantos, varios países miembros de la OTAN, encabezados por EEUU y Francia, inician un fuerte despliegue aeronaval frente a las costas libias, al tiempo que esos gobiernos presionan a NNUU para que autorice acciones coactivas contra el gobierno libio, especialmente la creación de una zona de exclusión aérea.

Después de dos semanas de avances militares de los rebeldes, a principios de marzo las fuerzas gubernamentales pasan al contraataque y recuperan varias ciudades de la costa central del país, en el golfo de Sirte. El 19 de marzo, dos días después de aprobada la resolución 1973, la OTAN inicia los bombardeos contra objetivos militares del gobierno libio. Se atacan bases aéreas, baterías antiaéreas, arsenales, cuarteles y, finalmente zonas urbanas en Trípoli y otras ciudades controladas por el gobierno, donde existían, según la OTAN, objetivos militares.

Después del inicio de los bombardeos de la OTAN contra el ejército libio, los rebeldes realizan notables avances en dirección a Trípoli, haciendo pensar que la caída del gobierno era inminente. No obstante los bombardeos, las fuerzas armadas gubernamentales reaccionan con vigor y hacen retroceder a los rebeldes hasta la ciudad de Brega. Desde principios de abril, los frentes de combate se han estabilizado en esa zona, pues los aviones de la OTAN, tras causar fuertes pérdidas a las fuerzas del gobierno, privándolas del uso de medios aéreos y reduciendo el de medios blindados, han obligado a éstas a moverse con lentitud. Hecho singular a ser destacado es que el bando rebelde ha pedido abiertamente la intervención extranjera, apoyando los ataques y bombardeos por la OTAN de objetivos y ciudades bajo control del gobierno. Dado que las bombas y misiles no entienden de derechos humanos, debe pensarse que al bando rebelde le preocupa poco la suerte de los civiles que apoyan al gobierno o que viven en las muchas poblaciones que permanecen leales o bajo control gubernamental.

Desde fines de febrero, el país está dividido. El este, con Bengasi como centro político, está en manos rebeldes. El oeste, con capital en Trípoli, permanece bajo control del gobierno. Varias ciudades del centro del país son áreas de disputa entre los bandos, pasando de unos a otros, según la suerte de las armas. Libia, desde una perspectiva de Derecho Internacional, se encuentra inmersa en una guerra civil o conflicto armado interno o, dicho de otra manera, un conflicto armado sin carácter internacional. No se está ante un Estado fallido, como Somalia, ni ante un caso de genocidio, como en Ruanda, ni siquiera ante la resistencia de un presidente derrotado electoralmente que se niega a entregar el poder al vencedor, como en Costa de Marfil, en estos pasados días.

Un hecho importante en la guerra civil libia es que las fuerzas extranjeras que dicen actuar bajo el mandado de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad, han pedido abiertamente la caída del gobierno libio y la salida de su dirigente, Muamar el Gadafi. Ninguna parte de la resolución 1973 contiene un mandato en esa dirección, pues una intervención extranjera para derribar a un gobierno constituye una violación clara y evidente de la propia Carta de NNUU y del Derecho Internacional general.

Otro hecho importante ha sido la denuncia hecha por el Vaticano, el 31 de marzo, por medio de su nuncio en Trípoli, sobre la muerte de, al menos, 40 civiles a causa de los bombardeos de la OTAN, así como el bombardeo de objetivos civiles, como un hospital. Esta denuncia constituyó un fuerte golpe para las acciones de fuerza que ha venido lanzando esa organización, que justifica los bombardeos como una acción imprescindible para proteger a la población civil inocente de los ataques indiscriminados de las fuerzas del gobierno. Se evidencia, aquí, la contradicción de matar civiles en acciones dirigidas, supuestamente, a proteger civiles.

II

La resolución 1973 (2011) del Consejo de Seguridad hace referencia constante a la obligación de Libia –como de cualquier otro Estado- de respetar los derechos humanos y las normas del Derecho Internacional Humanitario en caso de conflictos armados. Así, en el inciso 3 de la parte resolutiva, el Consejo de Seguridad
“3. Exige que las autoridades libias cumplan las obligaciones que les impone el derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, las normas de derechos humanos y el derecho de los refugiados, y adopten todas las medidas necesarias para proteger a los civiles, satisfacer sus necesidades básicas y asegurar el tránsito rápido y sin trabas de la asistencia humanitaria ; “

La resolución 1973 remite, por tanto, al Derecho Internacional -con especial énfasis en los derechos humanos- y al Derecho Internacional Humanitario. Extiende su preocupación a la posible comisión de crímenes de lesa humanidad que, de comprobarse su perpetración, daría lugar a acciones de la Corte Penal Internacional. Todo ello se encuentra en la parte preambular de la referida resolución. En esa misma línea está la primera resolución adoptada sobre la situación en Libia -la resolución 1970 (2011)-, aprobada el 26 de febrero. En esta resolución el Consejo de Seguridad

“Insta a las autoridades libias a :

Actuar con la máxima mesura, respetar los derechos humanos y el derecho internacional humanitario y permitir el acceso de inmediato de veedores internacionales de derechos humanos”

La resolución 1970 remite “la situación imperante en la Jamahiriya Árabe Libia desde el 15 de febrero de 2011 al fiscal de la Corte Penal Internacional”.


No parece haber duda, pues, de que tanto la resolución 1970 como la 1973 están fundamentadas en la presunta o real percepción de que, desde el 15 de febrero de 2011, el gobierno libio ha perpetrado graves violaciones de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario en perjuicio de una parte de su población. El Consejo de Derechos Humanos, por su parte, adoptó el 3 de marzo, la resolución A/HRC/RES/S-15/1, en la que, entre otras duras consideraciones, expresaba su “profunda consternación por la situación en la Jamahiriya Árabe Libia y condena enérgicamente los recientes acontecimientos y las violaciones sistemáticas de los derechos humanos cometidas en este país, incluyendo ataques indiscriminados contra civiles, ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, detención y tortura de manifestantes pacíficos, algunos de los cuales pueden constituir también crímenes de lesa humanidad”.

Esta situación llevó al Consejo de Seguridad a establecer una “una zona de prohibición de vuelos de la aviación militar libia”, (llamada periodísticamente “zona de exclusión aérea”) para impedir que la aviación militar libia sea empleada contra la población civil. La resolución 1973 autoriza a los miembros de NNUU a que

“adopten todas las medidas necesarias, pese a lo dispuesto en el párrafo 9 de la resolución 1970 (2011), para proteger a los civiles y las zonas pobladas por civiles que estén bajo amenaza de ataque en la Jamahiriya Árabe Libia, incluida Bengasi, aunque excluyendo el uso de una fuerza de ocupación extranjera de cualquier clase en cualquier parte del territorio libio”.

La expresión “todas las medidas necesarias” (para proteger a la población civil no combatiente) fue interpretada por los países que decidieron intervenir en el conflicto interno libio, como una autorización para el uso –por ahora limitado- de la fuerza contra el gobierno libio y las fuerzas armadas leales, así como contra instalaciones y medios que le eran fieles o permanecían bajo su control. De hecho, la coalición que dirige la OTAN, actúa cada vez más como “la” fuerza aérea del bando rebelde, que como una fuerza internacional encargada por NNUU de mantener la “zona de exclusión aérea”. Esta partidarización de la coalición internacional constituiría una violación de la propia resolución 1973, que en ninguna de sus partes autoriza a dicha coalición internacional a tomar parte en el conflicto interno libio. El mandato otorgado tiene el propósito concreto, vale recalcar, de “proteger a los civiles y las zonas pobladas por civiles que estén bajo amenaza de ataque”, no de tomar parte por uno de los bandos en lucha.

Los pasos siguientes, según han anunciado distintos países que integran la coalición, es proporcionar personal especializado para entrenar y preparar al bando rebelde y suministrar armas y equipos militares. De llegar a concretarse estas dos acciones, se estaría ante otra violación flagrante de la resolución de NNUU y del Derecho Internacional general y consuetudinario, pues se estarían violando dos principios fundamentales del Derecho Internacional : el principio que obliga a respetar la soberanía e integridad territorial de los Estados y el principio de no intervención, ambos recogidos en la Carta de las NNUU. La operación que había sido solicitada para proteger la vida y los derechos humanos de la población civil no combatiente ha, finalmente, derivado en una intervención armada contra un país soberano.

Situado el conflicto interno libio en la perspectiva de una internalización, los actos de la coalición deben examinarse a la luz del Derecho y la Jurisprudencia internacionales, únicos que pueden dar un marco jurídico a dichos actos y situar el conflicto libio en una perspectiva de análisis legal, que permita fundamentar una posición política acorde con la legalidad vigente.

III

El Derecho Internacional contiene suficiente normativa respecto a los grandes principios sobre los que descansa, especialmente en lo referente al no uso de la fuerza, respeto a la soberanía e integridad territorial de los Estados y no intervención. No obstante esa realidad, dado que el Derecho no es una ciencia exacta, siempre surgen las interpretaciones más variadas, aunque algunas sean interesadas y otras poco jurídicas.

Por esa razón, cuando es posible, lo más oportuno es recurrir a la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que es “el órgano judicial principal” de NNUU y único tribunal mundial existente. Es, por tanto, el máximo tribunal internacional y único competente, hoy por hoy, para estatuir sobre la legalidad o ilegalidad de un acto o de una suma de ellos, cometidos por uno o más Estados.

Dentro de la extensa jurisprudencia de la CIJ, destaca, en la situación que enfrenta Libia, el caso denominado Actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua (Nicaragua vs EEUU), incoado por Nicaragua contra EEUU, a causa de la política de intervención y fuerza de este país contra la Nicaragua sandinista, entre 1981 y 1990. El caso fue fallado por el tribunal el 27 de junio de 1986, hace poco menos que 25 años. En su sentencia, la Corte tuvo ocasión de revisar varias cuestiones que, con la situación libia, han recobrado inusitada vigencia.

Considerando que las resoluciones 1970 y 1973 del Consejo de Seguridad tienen como pieza angular este tema, preciso es comenzar con la cuestión de los derechos humanos. La CIJ se refirió a ellos en los parágrafos Nº 267 y 268 de su sentencia de 1986. La razón era que EEUU había acusado a Nicaragua, desde inicios de los años 80, de violar gravemente los derechos humanos del pueblo nicaragüense, según conclusión a la que había llegado el Congreso de ese país en 1985. El gobierno estadounidense aducía la violación de los derechos humanos como justificación de sus acciones de intervención y fuerza contra el gobierno sandinista. La Corte analiza las acusaciones de EEUU, llegando a la siguiente conclusión :

“Cuando los derechos humanos están protegidos por tratados internacionales, esta protección se traduce en disposiciones previstas en el texto de los mismos tratados y están destinadas a verificar o asegurarse del respeto de esos derechos”.

La CIJ quiere decir que, en caso de denuncias de violaciones de derechos humanos, los distintos tratados internacionales contienen disposiciones y mecanismos para investigar las denuncias y para constatar –o desmentir- si tales denuncias son reales. A raíz de la insurrección popular que se dio en Nicaragua, en 1978, contra la dictadura de la familia Somoza, la Guardia Nacional del dictador perpetró terribles masacres y atrocidades contra la población civil, que fueron ampliamente divulgadas por la prensa internacional. Estas atrocidades fueron denunciadas ante el organismo regional, la Organización de Estados Americanos (OEA), que encargo una investigación de las denuncias a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La CIDH designó una comisión investigadora, que viajó a Nicaragua a finales de 1978, realizó un informe (OEA/Ser.L/V/II), que luego presentó a la OEA, donde quedó documentada la veracidad de las denuncias presentadas y se pudieron probar los crímenes perpetrados por la dictadura somocista. El organismo regional actuó como debía : primero investigar las denuncias, luego adoptar las medidas del caso, si las denuncias se confirman y si acaso se considera procedente adoptar medidas. Este es, por demás, el orden lógico en otros ámbitos del Derecho, en aplicación del principio de que toda persona (o Estado) es inocente hasta que no se pruebe su culpabilidad.

En ese sentido cabe recordar el informe Un Programa para la Paz, presentado en 1992 por el entonces secretario general de NNUU, Boutros Boutros Ghali. En dicho informe, Ghali recordaba que el artículo 42 de la Carta autorizaba al Consejo de Seguridad a iniciar acciones militares de mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, pero que una acción de esa naturaleza “solo debe iniciarse si han fracasado todos los medios pacíficos”. Es decir, era imprescindible, primero, recurrir al agotamiento de los medios pacíficos de solución de controversias, tal y como manda el artículo 2,3 de la Carta de NNUU y establece el Derecho Internacional, antes de autorizar acciones militares.

Las acciones que impliquen el uso de fuerzas militares sólo podrían autorizarse después de fracasar, vale recalcar, los medios pacíficos. Este es un punto medular, porque la primera obligación de un Estado, grupo de Estados o de organizaciones internacionales es recurrir a cualquiera de los medios de solución pacífica de controversias, norma que es corolario, hermana gemela de la prohibición general de la amenaza y el uso de la fuerza, que dispone el artículo 2,4 de la Carta de NNUU.


Con el gobierno de Libia se actuó de forma inversa. Primero se procedió a condenar a su gobierno;

segundo, no se hizo intento alguno de recurrir al abanico de medios de solución pacífica que ofrece el Derecho Internacional ; luego se adoptaron medidas coercitivas y, finalmente, se autorizó que una coalición de Estados, dirigida por EEUU y la OTAN recurriera al uso de la fuerza para crear una “zona de exclusión aérea”. Posteriormente, la misión de la coalición ha derivado en acciones armadas a favor de uno de los bandos, con el propósito deliberado de derrocar al gobierno libio.

Destaca, en esta línea, el desinterés de NNUU y otros actores regionales en realizar una inspección in situ sobre la situación de los derechos humanos en Libia, dando oportunidad a su gobierno a presentar posiciones y a la comisión investigadora a determinar la magnitud y realidad de las denuncias presentadas. El gobierno libio ha sido, adrede, condenado a una indefensión rampante. ¿Podría ser considerado este modus operandi compatible con el sistema internacional de defensa y protección de los derechos humanos ? Para responder a esta pregunta no es preciso hacer construcciones teóricas. Basta recurrir a lo dicho por la CIJ, en el parágrafo 268 de su sentencia de 1986, respecto a la pretensión del gobierno de EEUU, de justificar los actos de uso de la fuerza en nombre de la defensa de los derechos humanos :

“De cualquier forma, si EEUU puede, ciertamente, tener su propia apreciación sobre la situación de los derechos humanos en Nicaragua, el empleo de la fuerza no puede ser el método apropiado para verificar y asegurar el respeto de tales derechos.”

La Corte toca, en este parágrafo, el punto central de la cuestión : ¿cabe recurrir al uso de la fuerza para defender los derechos humanos ? La CIJ da una respuesta clara y contundente : “no puede ser el método apropiado para verificar y asegurar” su respeto.

La Corte da un paso más. Tras indicar que la defensa y protección de los derechos humanos tiene “un carácter estrictamente humanitario”, indica que la protección de esos derechos

“no es en forma alguna compatible con el minado de los puertos, la destrucción de instalaciones petroleras, o incluso el entrenamiento, armamento y equipamientos de los contras [grupos armados antisandinistas].”

¿Ha cambiado, de 1986 al presente, el sistema internacional de los derechos humanos como para permitir el uso de la fuerza ? No hay nada que así lo indique. Los tratados y convenciones internacionales siguen siendo los mismos. No se han aprobado nuevos tratados, ni hay una práctica internacional aceptada por una generalidad de Estados que permita afirmar que ha surgido una norma consuetudinaria a ese respecto. Lo afirmado por la CIJ, en su sentencia de 1986, sigue manteniendo su vigencia y vigor.

Los hechos en Libia evidencian que el uso de la fuerza no es el método apropiado para proteger los derechos humanos. La Santa Sede, por medio de su nuncio en Trípoli, denunció el pasado 31 de marzo la muerte de 40 civiles por bombardeos de la coalición. El 20 de marzo, Rusia había denunciado la muerte de 48 civiles. Poco después, el 23 de marzo, el gobierno libio hizo otra denuncia similar. No hubo interés alguno en Occidente (ni en ningún organismo o foro de NNUU, también cabe decirlo) en verificar si esas denuncias eran ciertas o falsas. De no haberse dado la denuncia de la Santa Sede, la muerte de civiles habría quedado sepultada bajo la indiferencia o se habrían seguido produciendo. En los días posteriores, nuevas decenas de muertos –esta vez rebeldes apoyados por la coalición- se agregaban a los civiles no combatientes. De la misma manera que en el Derecho Interno resulta repugnante condenar a un inocente, no menos repugnante es en Derecho Internacional invocar la defensa de los derechos humanos para llevar muerte y destrucción a un país soberano.

La CIJ se ocupó también del tema de la ayuda humanitaria, invocada por EEUU en el caso presentado por Nicaragua, como justificación de la ayuda que proporcionaba a los grupos armados que combatían al gobierno sandinista. La Corte, en el parágrafo 243, indica los elementos sustantivos que deben caracterizar toda ayuda humanitaria:

“Un elemento esencial de la ayuda humanitaria es que debe proporcionarse “sin discriminación de ninguna clase. Según el Tribunal, para no tener el carácter de una intervención condenable en los asuntos internos de otro Estado, la ayuda humanitaria no sólo debe limitarse a los fines consagrados por la Cruz Roja, es decir, “prevenir y aliviar los sufrimientos de los hombres” y “proteger la vida y la salud (y) hacer respetar la persona humana”, sino que debe también, y sobre todo, prodigarse sin discriminación a toda persona necesitada en Nicaragua, y no solamente a loscontras y sus allegados.”

La CIJ nos da, aquí, otro elemento para situar en una perspectiva más inteligible las acciones de la coalición militar en el campo de la asistencia humanitaria. Ésta llega, al parecer con bastante fluidez, al bando rebelde, pero no ocurre lo mismo con las víctimas de los bombardeos de la coalición sobre las ciudades y zonas controladas por el gobierno libio. Con la llamada “asistencia humanitaria” de los coaligados ocurre, pues, lo mismo que con la que prestaba EEUU a los contras. El tema humanitario era sólo un velo –uno más- para tratar de encubrir acciones ilegales de intervención y fuerza contra Nicaragua, cuyo propósito era, como afirmara el entonces presidente Ronald Reagan, en 1985, que el gobierno sandinista se “rindiera” a EEUU. La asistencia que presta la coalición militar dirigida por la OTAN sigue, mutatis mutandis, los pasos de EEUU en los años 80 : encubrir una operación ilegal de intervención y fuerza contra un Estado soberano, encubriéndola bajo el manto de defender los derechos humanos y de revestir de asistencia humanitaria el aprovisionamiento militar de un grupo armado. Los rebeldes libios, por su parte, actúan día con más desparpajo como fuerzas irregulares dirigidas y dependientes de la OTAN, como demuestra sus demandas crecientes de más bombardeos y de armas, provisiones y elementos bélicos, igual que hacia la contra.

IV

Por demás, si la CIJ estima que el minado de puertos o la destrucción de instalaciones petroleras es incompatible con la defensa y protección de los derechos humanos ¿qué puede decirse de las acciones armadas –en este caso bombardeos, incluso contra ciudades- dirigidas a destruir o debilitar al máximo al gobierno de un Estado soberano y a sus Fuerzas Armadas, o los planes de proporcionar armas y entrenamiento a las fuerzas opositoras al gobierno libio ? ¿Y qué decir de otro hecho, no menos relevante, como el que los dirigentes políticos de los países que organizaron la coalición militar que ataca Libia, como el británico David Cameron y el francés Nicolás Sarkozy, afirmaran, el 28 de marzo, que el líder libio, Muamar el Gadafi, “debe irse inmediatamente” porque “el régimen libio actual ha perdido toda legitimidad” ?

Estas declaraciones recuerdan las expresadas por distintos presidentes estadounidenses en relación a gobiernos latinoamericanos, que justificaron intervenciones armadas y golpes de estado. En 1909, el presidente Howard Taft exigió la renuncia del presidente nicaragüense José Santos Zelaya. En 1946, Washington declaró al presidente argentino Juan Domingo Perón “el más grande enemigo de EEUU”. En 1984, Ronald Reagan pidió el “desplazamiento” del gobierno sandinista. En pocas semanas, el mandato del Consejo de Seguridad de NNUU para crear una “zona de exclusión aérea” por motivos humanitarios, ha sido convertida en una intervención armada en toda regla, similar, en el fondo y en la forma, a las que organizaba EEUU contra los países del mar Caribe en la primera mitad del pasado siglo XX.

Para defenderse de las intervenciones armadas extranjeras fue que los países latinoamericanos trabajaron denodadamente en que se aceptara, como norma jurídica de obligatorio cumplimiento, el principio de no intervención en los asuntos internos o externos de los Estados. Este principio vio la luz en la VI Conferencia Internacional Americana, celebrada en La Habana en 1928 (teniendo de fondo la lucha heroica del general Augusto C. Sandino contra los marines en Nicaragua). Del Sistema Interamericano y de la mano de Latinoamérica, el principio de no intervención saltó a NNUU, hasta convertirse en uno de los principios esenciales en las relaciones internacionales. Hoy este principio está recogido en múltiples tratados y resoluciones internacionales, así como también en dos sentencias de la CIJ, la emitida en 1949 (Caso del Canal de Corfú, que fue la primera sentencia de la CIJ) y la de 1986. En la sentencia de 1986 la Corte cita su sentencia de 1949, una forma de decir que, aunque habían transcurrido 37 años entre una y otra decisión judicial, lo afirmado en 1949 seguía teniendo igual vigencia en 1986 (y lo mismo podría afirmarse en 2011). Señaló el Tribunal en la página 34 de su sentencia de 1949, respondiendo al alegato del Reino Unido sobre la existencia de un derecho de intervención:

“El pretendido derecho de intervención no puede considerarse… más que como una manifestación de una política de fuerza, política que, en el pasado, dio lugar a los mayores abusos y que no puede, sea cuales sean las deficiencias presentes en la organización internacional, encontrar lugar alguno en el Derecho Internacional. La intervención es menos aceptable en la forma que presenta aquí, puesto que, reservada por la naturaleza de las cosas a los Estados más poderosos, podría con facilidad llevar a falsear la propia administración de la justicia internacional.”

Tras dejar expresa constancia de que el principio de no intervención se encuentra firmemente asentado en el Derecho Internacional Público, como norma de obligado cumplimiento, la Corte pasa a examinar, en los parágrafos 207 y 208

“si no existen algunos signos de una práctica que muestre la creencia en una especie de derecho general que autorizaría a los Estados a intervenir, directamente o no, con o sin fuerzas armadas, para apoyar a la oposición interna de otro Estado, cuya causa parezca especialmente digna en razón de los valores políticos y morales con los que se identifique. La aparición de tal derecho general supondría una modificación fundamental del Derecho Internacional consuetudinario sobre el principio de no intervención.”

Después de examinar los requisitos que se requieren para el surgimiento de una nueva norma consuetudinaria, así como los argumentos presentados en su momento por EEUU, la Corte, en el parágrafo 209, constata “que el Derecho Internacional contemporáneo no prevé ningún derecho general de intervención de ese género a favor de la oposición existente en otro Estado. Su conclusión será que los actos que constituyen una violación del principio consuetudinario de no intervención que implican, de forma directa o indirecta, el empleo de la fuerza en las relaciones internacionales, constituyen también una violación del principio que prohíbe tal empleo.”

Más adelante, en el parágrafo 212, la Corte deja afirmado que “el principio de respeto de la soberanía de los Estados… en Derecho Internacional está estrechamente vinculado al de prohibición del uso de la fuerza y al de no intervención”.

Siguiendo el razonamiento de la CIJ en 1968, ¿puede pensarse hoy, en 2011, si existe la creencia en un derecho general de intervención, que haya modificado la norma hasta hoy existente, tal y como la expuso la CIJ ? Es posible sostener que lo afirmado por la Corte en 1986 sobre el principio de no intervención sigue siendo tan válido como cuando confirmó su validez, en contenido y continente. La aprobación por el Consejo de Seguridad de NNUU, de operaciones humanitarias en casos concretos y aislados (como los de Somalia o Ruanda), lo hizo el Consejo de Seguridad sobre el Capítulo VII de la Carta, que le da poderes discrecionales en materia de paz y seguridad internacionales. Más aún, ni la resolución 1970 ni la 1973 mencionan una sola vez el término “intervención”, menos aún fundamentan las medidas que adoptan con base en un concepto que se cimente o sustente en un hipotético derecho a una “intervención humanitaria”. En casos donde el Consejo de Seguridad ha autorizado acciones de asistencia humanitaria, lo ha hecho recordando el principio de soberanía de los Estados.

En todo caso, como señalara claramente la CIJ, la protección de los derechos humanos o la asistencia humanitaria no pueden, en ningún caso, justificar usos abusivos de poder y fuerza y, menos aún, servir de pretexto para encubrir actos de intervención prohibidos por el Derecho Internacional general y consuetudinario. Tampoco puede negarse que la operación de injerencia humanitaria más clara, la que se puso en marcha en Somalia, entre 1992 y 1993, atendiendo “al carácter excepcional de la situación” –país hundido en devastadoras guerras tribales, que habían provocado una catástrofe humanitaria-, terminó en una atroz matanza de civiles por las fuerzas de EEUU, amparadas en la resolución 794 de NNUU, y en una desastrosa retirada del país al que querían “ayudar”, caso magníficamente llevado al cine por Ridley Scott, enBlack Hawk down, donde ilustra, mejor que en cualquier alegato intelectual, cuánta puede ser la diferencia entre las realidades y los hechos, entre propósitos y resultados.

COMENTARIOS FINALES

La protección y defensa de los derechos humanos es una obligación internacional, consagrada, como se ha señalado, en múltiples tratados y convenciones, tanto regionales como mundiales. Ningún Estado puede, como señaló la CIJ, violar impunemente los derechos humanos de sus ciudadanos y residentes. No obstante, hay multiplicidad de mecanismos, previstos en los propios tratados y convenciones, sobre las formas y modos de proteger y salvaguardar esos derechos. Pero tan obvio como esto es que ningún Estado o grupo de Estados puede, so pretexto la protección de población civil, organizar y ejecutar actos de intervención armada, directa o indirecta, con el fin de derrocar al gobierno de un Estado soberano.

Muchos, en Europa occidental, se han extrañado del silencio y la prudencia de los países latinoamericanos respecto a la situación en Libia. Peor han llevado las palabras de condena contra las acciones de la OTAN contra el gobierno libio. La causa de esa sorpresa –real o aparente- estaría en la diferente percepción que existe entre Europa y Latinoamérica respecto a las intervenciones extranjeras. Europa Occidental tiene un largo y violento historial de guerras imperialistas e intervenciones armadas, sin otro fin que el expolio de recursos de los países y pueblos afectados, o la consecución de ventajas geoestratégicas. Los países latinoamericanos, en cambio, tienen un historial no menos extenso de intervenciones extranjeras, que han sufrido a manos de países europeos (recuérdese la intervención francesa en México, en 1864, o el bloqueo de puertos venezolanos, en 1902) y de EEUU, los mismos que hoy intervienen en Libia.

Se sabe que, en el mundo, no interviene quien quiere, sino quien puede. Aceptar una reducción del alcance del principio de no intervención es abrir las puertas a un retorno a la época pre-NNUU, cuando un puñado de países (EEUU, Reino Unido, Francia, Rusia, Italia, Portugal) intervenían cuando podían y querían en los llamados países del Tercer Mundo.

Aceptar que, en nombre de principios humanitarios, se derroquen gobiernos, es volver a la primera mitad del siglo XX. No trabajaron tan duramente los países latinoamericanos para lograr el reconocimiento mundial del principio de no intervención para demolerlo sin más, apoyando las acciones de la OTAN contra un país pequeño, aislado e indefenso, igual que eran los países de América Latina en tiempos aún frescos y recientes. Hoy es el gobierno libio. Mañana ¿quién será?

Tampoco puede dejar de señalarse otro hecho : desde la desaparición de la Unión Soviética, en 1992, la OTAN ha protagonizado cuatro guerras contra otros tantos países en tres continentes. Contra la exigua Yugoslavia de Serbia y Montenegro, en 1999 ; contra Afganistán (que todavía perdura), en 2001 ; contra Iraq, en 2005, y hoy contra Libia. Por el contrario, su celo por los derechos humanos y los derechos de los pueblos ha enfrentado su complacencia, cuando no complicidad, en actos de auténtica barbarie, como la agresión de Israel contra Líbano, en 2006, o contra Gaza, en 2008.

La doble moral y el doble rasero han existido y seguirán existiendo en múltiples situaciones internas y externas. Valga de ejemplo la propia resolución 1973, que deplora “que las autoridades libias continúen utilizando mercenarios”. Según estudios del Grupo de Trabajo de NNUU sobre mercenarios, entre 30.000 y 50.000 mercenarios habían sido contratados por EEUU y otros países en Irak, siendo la segunda fuerza militar del país, después de las tropas estadounidenses.

El diario The Washington Post, en 2007, duplicó esta cifra, citando un censo del Comando Central de EEUU, que cifraba el número de mercenarios en Iraq en unos 100.000 hombres, de los cuales 48.000 eran soldados privados. “The number of personal security specialists we utilize in Iraq alone is more than all the Diplomatic Security agents we have globally”, said Gregg Starr, a State Department official in testimony before Congress in June of 2006. "El número de especialistas en seguridad personal que utilizamos sólo en Iraq es más que todos los agentes de Seguridad Diplomática que tenemos a nivel mundial", afirmó Gregg Starr, funcionario del Departamento de Estado, en testimonio ante el Congreso en junio de 2006. En Afganistán, el número de mercenarios (o “contratistas privados” como los llama el gobierno de EEUU) sumaban, en 2009, 71.000 hombres, con las empresas Halliburton y Blackwater como principales operadoras en el mercado de los soldados de fortuna. Por demás, la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios, aprobada por la Asamblea General de NNUU el 4 de diciembre de 1989, en vigor desde octubre de 2001, no fue firmada por ningún miembro permanente del Consejo de Seguridad y sigue esperando la firma o la ratificación de los países miembros de la OTAN.

No obstante, el que existan la doble moral y el doble rasero, como demuestra el caso del uso de mercenarios, no implica que haya que darles legitimidad moral y legal. Cuando Nicaragua demandó a EEUU ante la CIJ en 1983, lo hizo buscando hacer valer sus derechos como Estado, aun a sabiendas de que el juicio, por sí mismo, no detendría la intervención extranjera. Ganó el juicio y ese juicio sirvió para darle al mundo un marco legal jurisprudencial al que acogerse, en caso de sufrir situaciones similares a las de Nicaragua en la década de los 80.

La situación que vive Libia demuestra que la sentencia de la CIJ de 1986, sobre las Actividades Militares y Paramilitares de EEUU en y contra Nicaragua, lejos de estar superada por los cambios en la sociedad internacional, sigue conservando plena vigencia. Sirve, cuando menos, para demostrar, sentencia en mano, que las acciones de la OTAN contra Libia son ilegales y que elementos suficientes tendría Libia para demandar a los Estados participantes en las operaciones armadas en su contra ante la Corte Internacional de Justicia.

LAS CLAVES DEL NUEVO FRACASO IMPERIAL

Fórmula probada: Los tanques sirios vencen a las operaciones de la CIA

La información es coincidente. El régimen sirio, al mejor estilo de Kadafi y de los ayatolas iraníes, dejó de jugar a los buenos modales y a la "democracia" imperial, cerró sus fronteras, amordazó la bocota de la prensa capitalista en el teatro de operaciones, desplegó sus tanques, tiró a matar, procedió a la cacería sistemática de los grupos opositores golpistas, y enfrió de un plumazo el desarrollo de la "revuelta popular" instigada por los operativos de la CIA infiltrados en las manifestaciones.

Por: Manuel Freytas (*)

Fórmula probada: Los ayatolas iraníes, los chinos del Tiananmen, los militares birmanos, los pro-rusos de los espacios postsoviéticos, (sometidos a distintas variantes de las"revoluciones democráticas" de la CIA), y finalmente Kadafi, hicieron escuela.

Los tanques y las balas del régimen sirio están venciendo a las operaciones de acción psicológica sediciosa ejecutadas masivamente a través de cuatro frentes: La Internet, los teléfonos celulares, los grupos operativos financiados, entrenados y armados por los servicios de inteligencia USA-británicos e israelíes, y las grandes cadenas mediáticas que generan consenso interno y externo al golpe de estado vendido como "rebelión popular".

Tanques y francotiradores se apoderan de la ciudad siria de Deraa, informaEuropa Press citando como fuente a "activistas de derechos humanos" (así se titulan los operativos de la CIA infiltrados en las ONG). Al menos 500 detenidos tras la ofensiva del régimen, continúa la agencia. La represión deja ya más de 400 muertos , prosigue. Y remata con dos noticias de ciencia ficción: Berlusconi y Sarkozy (dos criminales de lesa humanidad) piden el fin de la represión, y EEUU ordena evacuar a su personal diplomático.

Probadamente, en Siria, el terror de las balas, vence a la acción psicológica contagiante de la CIA y enfría la sedición proimperial emboscada en las "protestas populares".

"Los tanques sirios están asesinando a civiles que protestan pacíficamente contra el régimen dictatorial", exclama horrorizado en coro el aparato mediático internacional encargado de justificar y legitimar las masacres militares del Imperio. O de conferirle rostro "democrático" a la nueva estrategia de conquista a bajo costo escondida en las "revueltas populares".

Operaciones de manual, casi calcadas, con un mismo patrón funcional y diferentes objetivos, vendidas como manifestaciones contra la "tiranía" y a favor de la "democracia", que de pronto comenzaron a extenderse por África y Medio Oriente y amenazan con propagarse por Asia y los ex espacios soviéticos.

Como dicen algunos analistas perspicaces, Washington y el Pentágono aprendieron. Y resolvieron no pagar nunca más el costo político y financiero de las ocupaciones militares.

Irak y Afganistán bastaron. Billones de dólares de costo al Tesoro, deterioro de la "imagen" internacional del Imperio locomotora, deslegitimación interna y externa de las guerras militares de conquista, le enseñaron al Pentágono y a sus estrategas que lo mejor es hacer la "guerra por otras vías", sin desgastarse ni pagar costos políticos y financieros.

Y como en toda empresa capitalista (el Pentágono es empresa capitalista por vías militares) el Imperio USA decidió delegar "funciones y misiones" manejando la estrategia y los objetivos detrás del cortinado y sin exponerse.

Y surgió la idea maravillosa (potenciada masivamente por la tecnología informática y los móviles celulares) de aplicar en terreno la estrategia de las"revueltas populares" para debilitar y derrocar a las "tiranías" del "eje del mal" (léase gobiernos de naciones petroleras que no trazan buena sintonía con el eje imperial USA-UE-Israel) sin ocupación militar territorial.

El Pentágono no bombardea, la que bombardea en "misión humanitaria" es la OTAN legitimada por la "comunidad internacional" expresada en la ONU. El Pentágono no ocupa ni invade territorios. Solo ayuda en forma solidaria a los grupos "democráticos" que quieren terminar con los "tiranos" que "asesinan" a sus pueblos. El Pentágono y sus socios imperiales dejaron pálida a la metamorfosis kafkiana.

"Divide y reinarás" decía Maquiavelo. Y "enfréntalos entre sí para debilitarlos y dominarlos" (y conseguir su petróleo y sus recursos naturales) dicen Washington y el Pentágono en su nueva cara de Imperio "humanitario".

Es la nueva fórmula encubierta que comenzaron a ensayar en Egipto, en Yemen, en Costa de Marfil, que en realidad solo fueron una cortina de humo para encubrir los dos objetivos inmediatos: Libia y Siria. Y como siempre, el falso apostolado de las causas "democráticas" (implantadas en los cerebros masivos por las grandes cadenas mediáticas) encubre la nueva estrategia de conquista y robo imperial a "bajo costo".

Yo no invado dice el Pentágono. Nosotros no invadimos dicen las potencias imperiales "democráticas" (socias en la depredación y la conquista) de la OTAN. Nosotros solo protegemos a la población civil de los "dictadores asesinos". Nuestros misiles y bombas inteligentes no matan, son solo instrumentos "humanitarios" para impartir justicia y solidaridad internacional.

Y la prensa internacional (brazo ejecutor de la acción psicológica imperial) se encarga de que la demencia de un Imperio capitalista decadente y criminal, pase por "normalidad" aceptada masivamente. En Libia quedó claro la operatoria y la estrategia que ahora tratan de aplicar en Siria.

Primero la "revuelta popular" contagiada masivamente por Internet y los celulares, y retroalimentada por las campañas de la prensa internacional, cuya única "fuente" son los voceros de los movimientos sediciosos infiltrados en las organizaciones de "derechos humanos" financiadas por las distintas caras empresariales de la CIA.

Segundo (y en forma convergente) grupos operativos de la "revolución democrática" infiltrados que disparan en las manifestaciones para obligar a las fuerzas de seguridad a reprimir sangrientamente las protestas. Lo que alimenta simultáneamente las campañas mediáticas internacionales con el"asesinato de civiles" endilgados a los gobiernos sometidos a la operación de conquista. Y que sirven como argumento justificativo de unaintervención militar imperial sobre el país elegido como blanco y objetivo.

En un tercer paso (y como ya está sucediendo en Libia), ya legitimada una acción de intervención militar por la ONU, mediante la convergencia operativa de un "bombardeo humanitario" por el aire, y una rebelión armada por tierra se procede al derrocamiento del "dictador" sin ocupación militar, y a gozar del petróleo y del nuevo posicionamiento geopolítico y militar estratégico en el control regional.

Como les gusta decir a los yanquis, ese es "el plan". Pero tener un plan y una estrategia, no quiere decir que necesariamente funcionen en el teatro de operaciones.

La fórmula de manual, bien estudiadita, de la "revuelta popular" ya fracasó estrepitosamente, en Libia. Y ya comenzó, con poco futuro, en Siria, donde el régimen conducido por Bashar al-Assad parece que le está dando en la tecla.

La fórmula axiomática: Los tanques vencen inexorablemente a la acción psicológica y al terror mediático de la CIA. El miedo a morir en las calles es mucho más fuerte que la Internet, los "mensajitos" de texto y los titulares manipuladores de la prensa internacional.

Y hay varios "regimenes dictatoriales" de África, Asia y los ex espacios soviéticos, agendados para las próximas "revueltas populares" del Pentágono y de la CIA, que ya la están copiando. Como dicen los juristas: Hecha la ley, hecha la trampa. Los buenos ejemplos cunden.

(*) Manuel Freytas es periodista, investigador, analista de estructuras del poder, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.

 
 
LA BALCANIZACIÓN DE LIBIA:
LOS PLANES DE ESTADOS UNIDOS
Y LA OTAN PARA REPARTIRSE EL TERRITORIO LIBIO
Por Mahdi Darius Nazemroaya
Mahdi Darius Nazemroaya fue entrevistado por Xu Jingjing para un artículo sobre el callejón sin salida en la guerra en Libia para Semana de la Vida. Semane de la Vida es una revista importante de China con sede en Beijing.
En la entrevista para Semane de la Vida discute el estancamiento en la guerra y como forma parte de la estrategia del Pentágono y la OTAN para dividir a Libia. También se discute el papel de Turquía y Alemania, así como de los planes de la UE para enviar fuerzas de paz. También se hace hincapié en la importancia económica de Misurata.
Lo que sigue es la transcripción de la entrevista el 26 de abril de 2011.
Xu Jing Jing: Parece que la Coalición de occidente ha ralentizado sus movimientos en las últimas tres semanas. En su análisis, ¿cuáles son las razones del estancamiento?
Nazemroaya: El callejón sin salida en Libia se calcula. Los EE.UU. y la OTAN quieren mantener un equilibrio estratégico entre el Gobierno de Libia en Trípoli y el Consejo de Transición de Benghasi.
Están utilizando este estancamiento estratégico para manipular tanto Trípoli y Benghasi. Mientras más desesperados y cansados estén Trípoli y Benghazi, más los EE.UU. y sus socios de la OTAN podrán poner fin al conflicto. El Consejo de Transición también hará más negocios con los EE.UU. y la UE. El régimen libio de Trípoli suplicará a los EE.UU. y la UE para poner fin a la guerra y hacer concesiones. Los EE.UU. y la UE quieren que las dos partes en Benghazi y Trípoli dependan de Washington y Bruselas, como los árbitros de Libia. El resultado final será que Libia se transformará en lo que los EE.UU. y Europa Occidental quieren que se convierta desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945.
El objetivo de EE.UU. y la UE es convertir a Libia en un país dividido. Esto es lo que los EE.UU. y la UE son expertos en hacer. Ellos son expertos en volver a las personas entre sí y partir a los países.
Dividieron a los árabes que deberían ser un solo país o en la mayoría de los cinco países árabes. Ayudaron a dividir a la gente de la India. Dividieron a los eslavos del sur de los Balcanes. Se repartieron al pueblo del sudeste de Asia. Ellos han trabajado para dividir la isla de Taiwán de China continental. Ellos trabajaron para que Ucrania luchara contra Rusia. Con Israel y Arabia Saudita dividieron a los palestinos y a la política libanesa. Ahora, los EE.UU. y la UE están decididos a seguir dividiendo a los árabes, así como la creación de divisiones en los países africanos y sudamericanos.Y seguir trabajando para dividir a los musulmanes identificándolos como los chiítas o sunitas. También están trabajando muy duro para dividir a Rusia, Irán y China.
Antes de 1951, los EE.UU., Francia, Italia, Gran Bretaña y todos tenían acuerdos entre sí para dividir a Libia en ámbitos de influencia e incluso trataron de impedir que Libia se convierta en un país unido e independiente. Estas potencias imperialistas originalmente querían una Libia en tres territorios separados. El pueblo libio amargamente se opuso a esto.
Washington, Londres y París, incluso mantuvieron conversaciones con la Unión Soviética sobre el establecimiento de tres mandatos de la ONU llamados fideicomisos en Libia. Uno de estos mandatos sería en la Cirenaica bajo control británico, otro mandato en Fazzan bajo control francés, y una en Trípoli bajo control italiano. Los EE.UU. se encargarían de supervisar todos ellos. Pero los soviéticos tenían diferentes ideas y quería un mandato en Tripolitania o compartirla con Italia. Por último no pudieron llegar a ningún acuerdo y por ello Libia surgió como un país independiente después de un debate en la ONU.
Cuando los EE.UU., Gran Bretaña, Francia e Italia acordaron dar la independencia a Libia acordaron hacerlo si Libia se convirtiera en un estado federal bajo el rey Idris. Idris fue el jefe de Estado de Libia por las potencias coloniales y los británicos y en el marco del sistema federal los emires más pequeños sería Cirenaica y Fazzan y sería los representantes electos de estos dos territorios.
En Tripolitania, que era el área donde la mayoría de la población libia se concentró, los representantes libios serían seleccionados por el pueblo. Pero bajo un sistema federal que dio el mismo peso a Tripolitania, Cirenaica y Fazzan. Los funcionarios del pueblo libio seleccionados se convertirían en una minoría entre los emires y jeques.
En el sistema federal que Washington quería, los emires no electos que representan a las poblaciones más pequeñas de la Cirenaica y Fazzan serían la mayoría en la Asamblea Nacional de Libia. Lo que los EE.UU. y sus aliados estaban tratando de hacer era extinguir toda forma de libre determinación de los libios. Washington y sus socios estaban tratando de convertir a Libia en un jeque o emirato como Bahrein, Qatar, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.
Hoy los EE.UU. y la UE están encaminados para forzar un nuevo sistema federal en Libia o la división del país en al menos dos administraciones en Trípoli y Benghasi. Estos países son también las fuerzas que están presionando para que se genere un conflicto tribal en Libia, que convertiría al país en una segunda Yugoslavia. Los enfrentamientos tribales en Libia se derramarían fuera de las fronteras de Libia en el resto de África, desde África occidental a África central y África oriental.
Xu Jing Jing: ¿Está la negociación política detrás del callejón sin salida? En su análisis, ¿cómo los países asignarán las obligaciones en la guerra y los intereses después de la guerra?
Nazemroaya: Los británicos han diseñado un esquema donde los miembros árabes de la coalición contra Libia enviarán a sus tropas a Libia o financiarán un gran ejército de mercenarios extranjeros.
Una invasión terrestre parcialmente privatizada de Libia se llevará a cabo. En este sentido, los británicos quieren que los países árabes como Qatar y los Emiratos Árabes Unidos financien mercenarios británicos y de EE.UU. en Libia. Al igual que hicieron los británicos en Omán hace muchos años, Londres incluso permitiría que los miembros de las fuerzas armadas británicas a abandonasen temporalmente sus posiciones para trabajar o luchar en Libia como mercenarios.
Esto es el por qué los EE.UU. estuvo en contra de incluir en la Resolución 1970 cualquier artículo que permita la persecución legal de los mercenarios extranjeros que no son parte en el Tribunal Penal Internacional. Mientras EE.UU. ha sido el responsable de dirigir el ataque a Libia, serán los europeos occidentales que se encargarán de la ocupación.
La UE quiere ocupar Libia. Lo harán bajo el mandato de una fuerza de mantenimiento de paz. Esto sólo dividirá a Libia. Será debajo de los ojos de una fuerza de mantenimiento de paz de la UE que los dos gobiernos en Benghazi y Trípoli estarán cada vez más separados. Lo más probable es Libia se regirá por separado o en un sistema federalista.
Los EE.UU. y la UE han ayudado a crear un nuevo Banco Central en Benghasi y una nueva Compañía Nacional de Petróleo de Benghasi. Los EE.UU. probablemente quiere posicionarse militarmente en Libia y tal vez incluso en el futuro tratar de establecer su sede de AFRICOM en Libia. Wall Street y los grandes bancos de Europa occidental también se ejecutarán las finanzas de Libia.
El sector de la energía será compartido por los EE.UU. y la UE, con la inclusión de Qatar como una recompensa al emir de Qatar. El emir de Qatar ya es responsable de los acuerdos con la nueva Compañía Nacional de Petróleo de Benghasi y Al Jazeera también ha ayudado a crear el Consejo de Transición de las estaciones de los medios de comunicación.
Xu Jing Jing: ¿Ve usted alguna disensión entre los países de la Coalición que luchan con Gadaffi? ¿Tienen propósitos diferentes e intereses nacionales?
Nazemroaya: No veo ninguna evidencia de la disidencia importante entre los EE.UU. y sus aliados. Cualquier desacuerdo que existe sólo podría ocurrir entre las partes estadounidense y británica y los lados franco-alemán. Estos son los dos pilares de la OTAN. Todos los demás en la OTAN sigue básicamente una de estas partes.
Se ha dicho que Alemania y Turquía tienen puntos de vista opuestos con los EE.UU., Gran Bretaña y Francia. Y Roma está en algún punto intermedio. Pero las acciones de los funcionarios de estos estados son más fuertes de lo que dicen. El gobierno alemán apoyó la guerra desde el principio. Debido a que el pueblo alemán no se lo permitió, Berlín no podía sumarse al ataque a Libia directamente.
Lo que el gobierno alemán hizo fue enviar más recursos militares a Afganistán para que más recursos de la OTAN pudiesen ir a Libia. Tanto Turquía y Alemania podrían haber detenido el uso de la OTAN si estuvieran realmente en contra de la guerra. Turquía es también el lugar de una de las sedes operativas de la guerra. Turquía es también la autoridad administrativa del aeropuerto de Benghazi y ayuda en las operaciones navales contra Libia.
Sí, hay diferentes intereses dentro de los lados estadounidense-británica y francesa-alemana, en particular en lo que respecta al control de las reservas de energía en Libia y África del Norte. A diferencia de los EE.UU., los países de la UE dependen de la energía de Libia, especialmente en Italia. Esto es de interés estratégico para el control de las reservas de petróleo y gas en el norte de África. Si los EE.UU. y Londres ganan el control sobre estas importantes reservas de energía, controlarán la seguridad económica de la UE. Pero creo que los EE.UU. y la UE están trabajando como socios en el norte de África y, de hecho la coordinación de las operaciones en contra de China y los aliados de China en África.
Xu Jing Jing: Los combates en la ciudad de Misurata toma la mayor parte de la atención ahora. ¿Qué piensa usted acerca de la importancia de la ciudad? ¿Cómo el resultado de los combates en Misurata influirá los movimientos de la oposición libia?
Nazemroaya: La ciudad de Misurata es el Shangai de Libia. Para el Consejo de Transición será un premio económico. Se trata de una importante base industrial y comercial de Libia y África. Algunas de las compañías más grandes de África están allí, incluyendo la Jamahiriya de Hierro y del Acero. Misurata es también un importante puerto de embarque. Muchas compañías de Libia e industrias nacionales tienen sus operaciones y sede en Misurata y los distritos circundantes.
Estas son las razones por las que Alemania y la UE quieren enviar a sus fuerzas militares a Misurata con la excusa de mantenimiento de la paz. La UE quiere enviar soldados allí por razones puramente económicos y estratégicos y no por razones humanitarias. La fuerza de la UE se compone de los mismos países que están en la OTAN. Ellos sólo usan otro nombre. La diferencia entre la fuerza de la UE y la OTAN es sólo técnica. Lo que también es ridículo es que los países que quieran enviar a sus soldados como fuerzas de paz son combatientes en esta guerra. De hecho, debido a que la OTAN fue a la guerra a través de una decisión colectiva, cualquier persona que fuese parte de la OTAN es un combatiente. Esto incluye Alemania. Esto debe descalificar a toda la fuerza de la UE como las fuerzas de paz en Libia. Es necesario no incluir a terceros que no son combatientes como fuerzas de paz.
Países como China, Argelia, Kazajstán, Ucrania, Rusia, Irán, Belarús, Brasil, Malasia y Venezuela deben enviar fuerzas de paz. Los rusos y sus socios militares en el espacio post-soviético todos podrían jugar un papel importante como agentes de paz. Incluso la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) podría desempeñar un papel. Esta en el interés estratégico de China y sus aliados asegurarse de que Libia no sea colonizado, o víctima como Afganistán ocupado por la OTAN. Los acontecimientos en Libia son requisitos previos para la alianza militar occidental hacia el aislamiento y la confrontación con Irán, Rusia y China en Eurasia.
Xu Jing Jing: ¿Cree usted que EE.UU. sigue siendo el actor decisivo? ¿Por qué?
Nazemroaya: Sí, sin lugar a dudas lo creo.
Para responder a esta pregunta debemos primero definir la coalición que está involucrada en esta guerra de agresión contra Libia. El Pentágono transfiere las operaciones militares a la Organización del Tratado del Atlántico Norte después de unos días. Por lo tanto, la guerra se está llevando a cabo oficialmente por la OTAN. Algunos otros países como Qatar, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos y Suecia son también socios bajo el mando de la OTAN.
Así que antes de examinar la OTAN, echemos un vistazo a otra alianza militar de la Guerra Fría llamada el Pacto de Varsovia. Washington y Europa occidental para criticar a la antigua Unión Soviética, argumentaban que el Pacto de Varsovia era básicamente una organización falsa, a saber, que en realidad fue sólo el Ejército Rojo soviético. En otras palabras, Bulgaria, Rumania, Alemania Oriental, Polonia, Checoslovaquia, Hungría y Albania no tuvieron fuerza real en el Pacto de Varsovia y el Pacto de Varsovia era solo la Unión Soviética, actuando de conformidad con el escudo del multilateralismo en el este de Europa. No voy a discutir este punto.
La OTAN es mucho más complicado que el Pacto de Varsovia y no esta a cargo de un país. Los EE.UU., Gran Bretaña, Francia y Alemania son los pilares de la OTAN y que son los encargados de adoptar decisiones reales en Bruselas. Debido a la herencia de Kamal Ataturk, Turquía también ejerce cierta independencia en la OTAN. Todos los demás o siguen a los EE.UU. y Gran Bretaña o siguen a Francia y Alemania. Pero bajo todo esto, la OTAN es más avanzada del Pacto de Varsovia. Los EE.UU. deben mirarse en el espejo. El argumento de Washington sobre el Pacto de Varsovia también se aplica a sí mismo a la OTAN. Hoy la OTAN no es tan diferente de cómo los EE.UU. caracteriza al Pacto de Varsovia como la Unión Soviética bajo una bandera multilateral.
La propia OTAN y los comandantes del Pentágono dicen que la OTAN está casi completamente formado por los militares de EE.UU.. En otras palabras, la OTAN son los militares de EE.UU. acolchados por Gran Bretaña, Francia, Alemania, Turquía, Canadá, Italia y otros países europeos como auxiliares. Los EE.UU. pelea las guerras y luego se hace de estos países para ir a ocupar el país derrotado y privatizar su economía bajo control extranjero. Cuando se llega a esto, la OTAN es realmente el ejército de EE.UU. con el apoyo político y financiero de estos otros países. El senador McCain y el Senado de EE.UU. hace sólo unas semanas exigió que el resto de la OTAN financiara a los EE.UU. para la guerra contra Libia. La mayoría de los demás miembros de la OTAN en realidad son satélites de EE.UU..
La OTAN sin los EE.UU. ni siquiera habría sido capaz de luchar en Yugoslavia o invadir Afganistán, y mucho menos lanzar una guerra devastadora contra los libios. Basta con mirar el papel que jugaron los EE.UU. en el bombardeo de Libia. Hizo la mayoría de los atentados y el trabajo pesado. Lo que ocurre es que los EE.UU. se esconde detrás de una imagen del multilateralismo con la OTAN. No quiere que aparezca como si estuviera a cargo. Washington tiene miedo de la opinión pública. Esta es la razón por la que Obama, Clinton y Gates pretendieron públicamente que el gobierno de EE.UU. estaba en contra de la zonas de exclusión hasta el último momento cuando el verdadero objetivo de EE.UU. se volvió transparente. Al mismo tiempo que la Administración Obama decía que estaban en contra de ninguna zonas de exclusión aérea, los EE.UU. se movilizaban para atacar a Libia. París y Londres solo jugaron el rol de principales en la escena pública.

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