Interferenze.
 

El ex capitán José Orlando Barakat Aucar, especialista en telecomunicaciones y uno de los militares encargados de interferir las señales de TV Martí en Cuba, habla de la inoperatividad de esa agencia de noticias norteamericana y revela algunas de las razones por las cuales TV Martí jamás llegaba al pueblo de Cuba. Destacado como operador de transmisores en el “Plan Pantalla”, este ex capitán de las F.A.R. explica que Castro cuenta con tres instrumentos básicos que le permiten interferir la señal sin ningún esfuerzo.
El primero de estos instrumentos es el Plan Pantalla, una red de puntos de interferencia que desde mediados de 1993 han sido totalmente automatizados para que cada uno de los dispositivos de interferencia a las señales de UHF y VHF se lograran controlar desde el punto operativo N° 48 (Puesto de Mando del Plan Pantalla). De esa manera se lograron eliminar desde los primeros momentos los turnos de guardia de 24 horas que realizaban muchos más militares. El Punto 48 está relacionado con otros dos puntos (uno en el Vedado y otro en el Municipio 10 de octubre), pero el ex capitán Barakat nunca los llegó a conocer.

El Punto 47, se ubica en la Loma de Lawton, el Punto 65, en La Cabaña, el Punto 66, es bien visible por sus antenas sobre el Hotel Tritón, y otros (cuyos números específicos este militar no puede atribuir con certeza) se localizan sobre el edificio del Focsa, el Castillo del Morro, un edificio en 100 y Boyeros y otro en 23 y Malecón. Sin embargo, a diferencia de los primeros, estos puntos no poseían transmisores R-410. Los puntos móviles: uno sobre una lancha y otro sobre un helicóptero, fueron perdiendo su valor a medida que el sistema de interferencia se perfeccionaba y estuvieron activos sólo hasta 1995 que fue cuando la señal quedó prácticamente interferida en su totalidad.

El autor de este artículo cuenta con los croquis diseñados por este oficial y la ubicación exacta en que se hallan algunos de los equipos de interferencia que consisten fundamentalmente en Transmisores VHF, antenas criollas de paneles, y antenas parabólicas rusas conectadas a un modelo de Radio Enlace Troposférico llamado R-410 (capaz de interferir señales en UHF desde el canal 14 al 84), y que están configurados de manera idéntica en los puntos 47, 65 y 66, o triángulo clave sobre la ciudad. Ejemplo de estas instalaciones es el Punto 65 (UHF), que es visible unos 70 metros al Oeste de la estatua del Cristo en la Bahía de La Habana.

El segundo de estos instrumentos es una práctica repetida desde 1993, y que consiste en bombardear con transmisiones directamente al Globo ubicado a 14‘000 pies de altura entre las pistas de Sugar Loaf Shores y Summerland Key Cove en la Florida. Esto se hacía desde un viejo transmisor VHF renovado por la Base de Reparaciones Generales (BRG) en el pueblo Liberación (Municipio de San José de las Lajas) y con ayuda de una de las dos antenas parabólicas instaladas en un camión Zil 131 y el R-410 de la Cabaña. El resultado era excelente, pues se lograba interferir la señal desde un sólo punto sin que esta pudiera alcanzar ninguna zona de la ciudad.

Dado que este método violaba (y todavía viola) todos los tratados de transmisiones radioelectrónicas, así como el uso de frecuencias internacionales, Cuba lo efectuaba durante un período corto (alrededor de 5 minutos) de tiempo. Según estudios realizados por la inteligencia cubana, el efecto era tan desalentador que no requería mucho más tiempo para lograr que los técnicos al otro lado de la Florida se dieran por vencidos. Como todos podrán imaginar, el costo de este procedimiento hacía la interferencia todavía mucho más viable y barata.

En estas transmisiones de corta duración participaban frecuentemente siete personas: (1) Manuel Castillo Rabasa, Ministro de Comunicaciones, antiguo coronel de la dirección de comunicaciones del Minfar (2) La Ing. Mercedes (Viceministra de Comunicaciones), (3) Ing. Carlos Martínez, director del Plan Pantalla, (4) Capitán Juan Ramón García Gonzáles, Ing. Principal de los R-410 (5) un ingeniero del Ministerio de Comunicaciones, (6) Capitán José O. Barakat Aucar, operador de los R-410* y (7) Carlos Aldana, que era quien traía la orden de las altas instancias del PCC para llevar a cabo el bombardeo.

Como que estos “bombardeos” eran ilegales, el director de interferencias (Ing. Carlos Matínez) ordenaba la discreción absoluta a los participantes y después, activaba el Plan Pantalla ordinario al Punto 48, para que el puesto de mando instruyera la activación de la interferencia por el método regular. El efecto de estos bombardeos sin embargo, eran notados por los otros militares de comunicaciones que nunca llegaban a explicarse cómo se podía interrumpir la señal sin haber sido activado el Plan Pantalla.

El tercer instrumento sale a la luz a mitad de los 90, cuando la TV cubana revela la existencia del agente “Orión” y que había trabajado durante años en TV Martí. Entonces, se decía que su misión era avisar a las autoridades cubanas del momento exacto y los detalles en que las transmisiones se llevarían a cabo desde el globo. Sin embargo, cuando yo le pregunto a este ex capitán y a otras personas relacionadas por la veracidad de ese vídeo de la TV cubana, todos coinciden en decirme que eso era apenas la cabeza de iceberg.

Según algunos ex colegas de este militar es lógico pensar que TV Martí está inundada de agentes de Castro. Les hace pensar esto una conversación ocurrida a finales de 1993 entre el capitán Juan R. García y el Ingeniero Martínez. En ella se hablaba de la pérdida de uno de esos agentes y el Ingeniero Carlos Martínez, sonriente, le contestaba a García que no se preocupara por eso, que dentro del personal de TV Martí había todavía mucha tela por donde cortar.

Sean ciertas o no las sospechas que varias personas tienen de algunos empleados de TV Martí, lo realmente sospechoso es que los directivos de esa agencia nunca se hallan preocupado por investigar al personal que contratan. ¿Será que no les interesa, o será que TV Martí escoge a estos agentes por su capacidad probada de interferir y hacer inútil su labor informativa? Las llamadas de alerta sobre la falta de efectividad de Radio y TV Martí “online” son tantas, que lo que más sorprende ahora es el silencio con que estas agencias estatales responden a las críticas del exilio.

Nota: El R-410 es un modelo de Radio Enlace extremadamente voluminoso y complejo que el MINFAR cedió a la sección de comunicaciones para ser operado por personal ingeniero y calificado. Su adquisición ha sido únicamente con fines militares.