La ciudad hasta el siglo XIX

El origen
León fue creada como campamento romano en el siglo I con el nombre de Legio VII Pia Felix. El traslado de la capital del Reino Astur-leonés en el siglo X por Ordoño II a León, consolidó su asentamiento urbano iniciando un periodo de florecimiento económico y político hasta el siglo XIV adquiriendo una superficie y conformación que no se ampliara hasta siglos después.  El periodo comprendido entre el siglo XV y XVIII fue de estancamiento económico y por lo tanto, también urbano.

El siglo XIX

La formación del espacio urbano cobra nuevo impulso a mediados del siglo XIX. La llegada del ferrocarril en 1863, así como la configuración de la ciudad como capital de la provincia, serán los factores emblemáticos de la actividad económica y del crecimiento urbano.

La ciudad de finales del siglo XIX estaba compuesta por el casco antiguo y un conjunto de arrabales integrado por San Lorenzo, San Pedro y La Serna, San Salvador del Nido, los dos Ejidos, Sta. Ana,La Corredera, Renueva y San Mamés y el barrio de la Estación. Los arrabales perdieron el carácter agrícola tradicional al que se unió un componente obrero en la medida en que aparecieron algunas industrias y el ferrocarril con su enlace de las vías de Asturias y Galicia proporcionaba numerosos empleos. Unicamente el casco antiguo albergaba a la escasa burguesía leonesa, que se concentraba en su zona central, en torno a la calle Ancha, y convivía con la población obrera en el resto.