1º ESO‎ > ‎

Bestiario

Tomé un lagarto común, le aseguré a ambos costados del cuello dos grandes aletas de pescado extendidas y previamente secas y barnizadas; le fijé, también con barniz, sobre la cabeza, tres conos de madera liviana de regular tamaño, semejando cuernos; pinté esos cuernos de rojo y de verde, y sobre el lomo del animal salpiqué motas de esos colores a fin de lograr unidad en la construcción; agregué otra aleta en medio de la espalda y di un baño de oro a las tres aletas. Confeccioné además, en terciopelo rojo, una traílla con la que se le podía dirigir... y fui a palacio a mostrar mi "dragón" al Moro y a las damas.
Ludovico quedó satisfecho; dejó el animal sobre su escritorio y lo mostraba a todos sus visitantes diciendo que ya no tendríamos que temer más a Francia, con semejante aliado.
Carlos A. Rodriguez Gesualdi "Diario privado de Leonardo da Vinci" Editora Nacional, Madrid, 1984