Los viajes de Eneas



Federico Barocci, Huida de Eneas de Troya. 1598
Wikimedia Commons

En la mitología greco-romana, Eneas (en latín Aeneas) es un héroe de la guerra de Troya, que tras la caída de la ciudad logró escapar, emprendiendo un viaje que lo llevaría hasta la tierra de Lacio (en la actual Italia) donde tras una serie de acontecimientos se convirtió en rey y a la vez en el progenitor del pueblo romano, pues en esa misma tierra dos de sus descendientes, Rómulo y Remo, fundarían la ciudad de Roma. Era hijo de Anquises y de la diosa Afrodita (Venus); Se casó con Creúsa, una de las hijas de Príamo, con la cual tuvo un hijo, llamado Ascanio o Iulo; en su huida de la ciudad acompañado de toda su familia, su esposa murió al quedarse atrás. Posteriormente, ya en la tierra de Lacio, se casó con la princesa Lavinia, hija del rey Latino, unión ésta la que es el origen mitíco del pueblo romano.

Se trata de una figura importante de las leyendas griegas y romanas. Sus hazañas como caudillo del ejército troyano son relatadas en la Ilíada de Homero, y su viaje desde Troya (guiado por Afrodita) que llevó a la fundación de la ciudad de Roma fue relatado por Virgilio en la Eneida.

Los viajes de Eneas

Cuando Troya cayó en poder de los aqueos gracias a la célebre astucia de Ulises (el caballo), Afrodita dijo a su hijo que huyera de la ciudad, pues Troya ya no existía y para él se había reservado otro futuro. Eneas huyó con su padre Anquises, su esposa Creúsa (a la que tuvo que abandonar por orden de los dioses o, según otra tradición, porque se perdió) y su hijo Iulo (también llamado Ascanio).

Eneas se dirigió con su grupo de troyanos en 20 naves a Macedonia. Tras varias escalas, llegó, con solamente siete naves, a Cartago, donde la reina Dido se enamoró de él. Pero, por orden de Júpiter, tuvo que abandonar Cartago tras varios años de feliz permanencia allí, y por ello la reina se suicidó.

El viaje continuó hasta llegar al Lacio, en la península Itálica. Después remontó el río Álbula (que más tarde sería llamado Tíber) y llegó hasta un poblado llamado Palanteo que estaba emplazado en el lugar que con el tiempo sería conocido como el Palatino y, en la actualidad, como Lacio. La región era gobernada por el rey Latino. Latino tenía una hija llamada Lavinia a la que los oráculos habían prohibido que se casase con los pretendientes de la región, pues iba a llegar un extranjero que era el destinado a ser su esposo y señor del Lacio. Sin embargo, ella tenía un pretendiente, Turno, rey de los rútulos, que estaba muy cerca de obtener su mano.

Cuando Eneas llegó, Turno se aprestó a hacerle la guerra. Buscó la alianza de Latino y éste se la negó o aceptó según las versiones. Turno perdió y murió en combate. Entonces Eneas se casa con Lavinia y tuvieron un hijo, Silvio.


Lectura obligatoria:

Penelope Lively: En busca de una patria. La historia de la Eneida. Vicens Vives, Clásicos adaptados.





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Meli San Martín,
23 ene. 2012 10:47
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