La república


 
Senatus Populusque Romanus (SPQR)
(«El Senado y el pueblo romano»)
Después de la expulsión de Tarquinio el soberbio se creó un Senado que convirtió a Roma en una república en el año 509 a. C. Se creó el nuevo cargo de Cónsul, que eran dos cada año, elegidos entre los senadores. Inicialmente, los cónsules poseían todos los poderes que antaño tenía el rey. Cada cónsul podía vetar las actuaciones o decisiones de su compañero en el cargo. Así se evitaba que el poder se concentrara en una misma persona.

Lucio Junio Bruto y Lucio Tarquinio Colatino, sobrino de Tarquinio y viudo de Lucrecia fueron los primeros cónsules del nuevo gobierno de Roma.


Posteriormente se añadieron nuevas magistraturas: las primeras fueron las de pretor, con poderes judiciales, y la de censor, que controlaba el censo.


La fecha tradicional del nacimiento de la República se produce durante el año 509 a.C., año de consagración del templo de la Tríada Capitolina.

Este templo, también conocido como Templo de Júpiter Capitolino, fue el templo más importante en la Antigua Roma y estaba localizado en la Colina Capitolina. Estaba dedicado a Júpiter, junto a los otros dos integrantes de la Tríada Capitolina, Juno y Minerva. El Templo fue comenzado por Tarquinio Prisco y completado por el último rey de Roma, Tarquinio el Soberbio, aunque fue consagrado, según los historiadores, el 13 de septiembre del 509 a. C. por el cónsul Marco Horacio Pulvilo.

 Maqueta del templo de Júpiter Capitolino
En los primeros siglos de la República se llevó a cabo la conquista de la Italia peninsular por parte de Roma. Las legiones que extendieron el poder de la ciudad estaban compuestas por ciudadanos, reclutados en tiempos de guerra. A medida que avanzó en su conquista, Roma utilizó los contingentes de las ciudades dominadas y aliadas como tropas auxiliares.
Roma venció sucesivamente a los pueblos del Lacio, a los etruscos, a los galos, que se habían instalado en la llanura del Po, a los samnitas y las ciudades del sur de Italia, que pese a la intervención del rey de Epiro, Pirro, fueron conquistadas por Roma entre los años 280 y 275 a. C.

A partir de mediados del siglo III a. C., Roma inició una larga serie de guerras que la llevaron a dominar todo el Mediterráneo. Las Guerras Púnicas marcaron la primera etapa de esta expansión. La ciudad de Cartago, situada en la actual Túnez, había creado un imperio marítimo que dominaba todo el Mediterráneo occidental, con colonias en Hispania, Baleares y Sicilia, de donde llegó a expulsar a los griegos.

 
Espartaco, película dirigida en 1960 por Stanley Kubrick

En 264 a. C., Roma comenzó a ocupar las colonias cartaginesas en Sicilia. Tras años de batallas, Cartago tuvo que capitular. Roma, tras apoderarse de Sicilia, aprovechó para ocupar Córcega y Cerdeña, y penetró en la Galia Cisalpina. La Segunda Guerra Púnica (218–201 a. C.) se desarrolló en Hispania, Italia, y finalmente en África. La difícil victoria final de Roma supuso la ocupación de Hispania. Finalmente, Cartago fue derrotada totalmente: su población fue exterminada o esclavizada.

Roma se enfrentó sucesivamente a los monarcas de los estados helenos surgidos del imperio de Alejandro Magno, extendiendo también por el Mediterráneo oriental.

Estas conquistas comportaron una verdadera revolución económica. El botín, las indemnizaciones de guerra y los tributos pagados por las provincias, enriquecieron al estado y a los particulares. Pero las conquistas trastocaron también el frágil equilibrio social de la República: los esclavos, cada vez más numerosos, se rebelaron encabezados por Espartaco (73–74 a. C.), muchos pequeños campesinos italianos, arruinados, aumentaron la plebe urbana de Roma, cada vez más susceptible de manipulación demagógica, los habitantes de los territorios ocupados estaban descontentos por la explotación a la que estaban sometidos por sus gobernantes y los italianos deseaban la igualdad con los romanos.

Las instituciones creadas para administrar una ciudad no servían para el nuevo gran imperio. Al mismo tiempo, el gusto por el lujo se introdujo en las costumbres a pesar de las leyes suntuarias y el arte y la literatura se transformaron influenciados por el arte oriental, sobre todo por el arte helenístico.

Extractado de Wikipedia

Primer Triunvirato en Roma : Julio César, Pompeyo y Craso


En el año 60 a. C., los tres generales más poderosos de Roma, Cayo Julio César, Cneo Pompeyo Magno y Marco Licinio Craso, acordaron formar un Triunvirato (gobierno de tres personas), para gobernar Roma.

Julio Cesar deseaba conquistar las Galias, tanto por la gloria militar como por las riquezas que obtendría para sus ambiciones políticas. La guerra de las Galias duraron casi ocho años y fueron narradas por el mismo César. Vercingetórix, el líder galo fue arrestado y enviado a Roma, donde fue ejecutado. Organizó también dos expediciones a Britania y otras dos a Germania, cruzando el Rin. Con ello llegó a dominar un vasto territorio
. Julio César ganó la fortuna y la gloria que necesitaba para equipararse con Pompeyo y Craso.

Vercingetórix arroja sus armas a los pies de Julio César
Lionel Royer


El Senado, temeroso de que Julio César acumulara demasiado poder, presionó al general Pompeyo para que le ordenara regresar a Roma sin su ejército. Julio César se da cuenta que , por lo que decide que los acontecimientos se decidiesen por el uso de la fuerza.
 
Cleopatra y Julio César
Jean Leon Gerome


La tradición romana no permitía que un general victorioso entre en la ciudad acompañado de su ejército, ya que era una manera de evitar que los militares puedan prevalecer sobre el poder senatorial.

Julio César desconfiaba, sin embargo, de las intenciones del Senado: una vez en Roma, probablemente sería juzgado y procesado por hacer la guerra sin el permiso del Senado y reclutar más legiones de las permitidas. Sabía que si licenciaba a sus tropas perdería además su poder de negociación. En el 49 a. C., cruzó con sus legiones el Rubicón y marchó sobre Roma. Pompeyo huyó. Se iniciaba así una Guerra Civil.


Más tarde, las tropas de César derrotaron a Pompeyo en Farsalia. Pompeyo huyó a Egipto, donde fue asesinado. César llegó a Egipto para recibir la cabeza de Pompeyo. Allí depuso al faraón Ptolomeo XII, poniendo en su lugar a su hermana Cleopatra. César pasó nueve meses junto a Cleopatra antes de volver a Roma.

Una vez terminada la guerra, Julio César convierte el Senado en una asamblea meramente consultiva e impone un nuevo orden en la antigua administración republicana. Acumuló cargos y honores: cónsul por diez años, prefecto de las costumbres, jefe supremo del ejército, pontífice máximo, dictador perpetuo y emperador con derecho de transmisión hereditaria. Sin embargo, el bando senatorial no se dio por vencido: Julio César murió asesinado en una conjura dirigida por Casio y Bruto, en el 44 a. C. Muchos de los participantes en este complot eran senadores que habían sido perdonados por César tras la guerra contra Pompeyo.

El vacío de poder llevó a la creación del Segundo Triunvirato, que enterraría definitivamente al bando senatorial y a la República romana.

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Meli San Martín,
2 may. 2012 13:59
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