Salsa de tomate

Ingredientes:

Elaboración:

  • Lava los tomates y los escáldalos haciéndoles previamente un corte muy ligero en forma de cruz en la parte posterior. Una vez escaldados refréscalos en un baño de agua bien fría para ayudar a que la carne se contraiga y pele mejor.
  • Pela los tomates. Una vez escaldados es muy sencillo, la piel saldrá sola. Tira de ella y tan solo saldrá la piel, no te llevarás carne del tomate. Reserva.
  • Pon una sartén grande a fuego medio con el aceite de oliva.
  • Mientras calienta, pela y pica la cebolla finamente, en brunoise (cubos pequeños con un tamaño de entre 1 mm y 3 mm), y añade a la sartén caliente. Añade una pizca de sal para que ayude a sudar a la cebolla y remueve un poco para que no se queme.
  • Pela y pica el ajo del mismo modo. Añade a la sartén, remueve y baja el fuego. Ponlo en la primera o segunda intensidad para evitar que se queme mientras picas los tomates.
  • Parte los tomates a la mitad y retira el pedúnculo. Una vez pelados corta en concassé, que es una especie de corte mirepoix específico para el tomate. Se trata hacer dados de un tamaño aproximado de 1 cm. Vamos, que cortes los tomates en cubos lo más pequeños que puedas. Añade a la sartén, remueve y sube el fuego.
  • Una vez que coja fuerza y haga un ligero "chop, chop" remueve y pon a fuego medio, medio-bajo. Añade la cucharadita de azúcar y de sal y mezcla bien.
  • Tapa con una tapa con ventilación y deja hacer durante 40 minutos aproximadamente. Cada 5-10 minutos levanta la tapa y remueve con una espátula para evitar que se pegue.
  • Una vez lista úsalo, congélala en frascos o lo consérvala al vacío.

Notas.

  • Cuanto más tiempo dejes la salsa al fuego más espesará. Si la quieres más espesa aún levanta la tapa durante la cocción para que se evapore el agua.
  • Si la quieres más fina lo pásala por un pasapurés, una vez que haya templado, para no quemarte.
  • Puedes añadir las especias que quieras, pero lo hazlo al final de la cocción para que no pierdan aroma ni ennegrezcan. Albahaca y orégano le va muy bien, sobre todo si es para usar con pastas, pizzas...
  • Puedes hacerla sin cebolla y ajo o añadirle un poco de pimiento¡Cuestión de gustos!
  • Pero si lo que quieres es reducir el tiempo de elaboración, echa un vistazo a la salsa de tomate exprés.
  • Como ves yo no he quitado las pepitas al tomate, pero es recomendable si la quieres hacer más fina. Además, las semillas del tomate aportan más agua al conjunto, por lo que si las evitas, tardarás menos en hacer la salsa. En esta entrada te cuento cómo aprovechar los tomates al máximo.

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