Ensalada templada de espinacas, queso y nueces

Ingredientes (para una persona):

  • 50 gr de espinacas frescas.
  • 3 lonchas de bacon, gorditas, de un par de milímetros de grosor.
  • Un puñado de nueces.
  • 1 trozo de queso de cabra en rulo. Unos 60 gr aproximadamente.

Para el aliño:

  • 3 cucharadas de aceite.
  • 1 cucharada de vinagre de Módena.
  • 1 cucharada de miel.

Elaboración:

  • Antes de nada envuelve el trozo de queso de cabra en papel film y guárdalo en el congelador.
  • Empieza preparando el aliño. Echa en un recipiente el aceite, el vinagre y la miel y mezcla bien, hasta que se integre del todo. Hay que batir enérgicamente para conseguir la emulsión, costará un poco integrar la miel con el aceite y el vinagre. Reserva.
  • Dispón las hojas de espinaca sobre el plato en que vayas a servir la ensalada. Reserva.
  • Corta el bacon en tiras y ponlo en una sartén a fuego medio-alto. No eches aceite porque el bacon soltará suficiente grasa. Hazlo hasta que esté tostado y crujiente.
  • Mientras se fríe el bacon, saca el queso y córtalo en rodajas de medio centímetro de grosor aproximadamente. Ahora echa mano del truco del pescado a la plancha. Pon una sartén con su correspondiente círculo de papel vegetal a fuego alto. Echa las rodajas de queso y dora por un lado, un minuto será suficiente. Da la vuelta con la espátula y dora por el otro lado. Ahora lo puedes dejar más tiempo ya que como no tendrás que darle la vuelta más veces puede derretirse un poco. Lo único que tendrás que hacer es sacar el papel de la sartén y esperar a que el queso entibie un poco para cogerlo y ponerlo en el plato.
  • Una vez que tengas todos los ingredientes preparados monta el plato. Dispón el bacon sobre las espinacas, echa el puñadito de nueces y coloca las rodajas de queso de cabra. Salsea con el aliño.
  • Para acentuar aún más ese templado de la ensalada puedes darle un golpe de horno. Tápala previamente con papel de aluminio y métela en el horno precalentado a 180º durante un minuto como máximo. El detalle de taparla y de tenerla sólo un minuto es porque de no hacerlo las espinacas ennegrecerían y adoptarían una textura blanduzca.

Nota.

  • Por si no estás familiarizado con el queso de cabra en rulo, te diré que... ¡la corteza se come! Es extraña sí, como tiza, pero ¡se come! ;)
  • Aunque para mí con espinacas es lo más, puedes hacer esta ensalada con el verde que quieras. La gracia de la ensalada es el contraste del aliño dulce con lo salado del bacon y el queso de cabra.
  • Del mismo modo, anímate a utilizar tu fruto seco favorito, su principal función es ofrecer el toque crujiente.
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