Descripción

El Puerto de Santa María es un municipio español situado en la provincia de Cádiz, en la comunidad autónoma de Andalucía. Según la leyenda, la ciudad fue fundada por Menesteo, rey ateniense que participó en la guerra de Troya. Cuando terminó la guerra y volvía a casa, le habían asaltado su trono y tuvo que emigrar. Navegando sin ningún destino fue a parar justo a la desembocadura del río Guadalete y fundó la ciudad, Puerto de Menesteo. Este hecho histórico tuvo lugar en el 1184 o 1183 a.C, ya que la guerra de Troya tuvo lugar entre los años 1194 y 1184 a.C, aproximadamente unos 3200 años.

 

Según algunos arqueólogos apuntan a que la verdadera Gadir se encuentra debajo esta ciudad ya que se compone unas características las cuales se atribuyen a la antigua ciudad. El nombre de Gadir significa Ciudad amurallada y según estudios realizados se sabe que El Puerto de Santa María estaba amurallado.

 

El Puerto de Santa María es conocido como La Ciudad de los Cien Palacios, aunque el paso del tiempo y la dejadez han provocado que muchos de estos elegantes edificios hayan quedado prácticamente en la ruina. Producto de la actividad comercial con la América Española o Indias en los siglos XVII y XVIII se levantaron en la localidad auténticos palacios adaptados a las necesidades de los grandes comerciantes que también recibían el nombre de Cargadores de Indias.

 

Se ubica sobre la ribera y desembocadura del río Guadalete. La población del municipio en el año 2008 era de 86.288 habitantes y se encuentra en ligero ascenso. Posee una extensión superficial de 159 km² y una densidad poblacional de 541,53 hab./km². Sus coordenadas geográficas son 36º 36' N, 6º 13' O. Se encuentra situado a una altitud de 6 m y a 21 km. de la capital de provincia, Cádiz. En su término municipal se encuentra parte de la Base Naval de Rota.

 

En la actualidad (2009) se llevan a cabo importantes proyectos en la ciudad, como la construcción de un segundo puente, la reforma del antiguo ayuntamiento, y la remodelación del centro de la ciudad.
 

La leyenda atribuye la fundación de la ciudad a un caudillo ateniense –Menestheo- que, después de la guerra de Troya, fundó una ciudad que llevaría su nombre, el Puerto de Menestheo.

 

En el año 711 los musulmanes se enfrentaron al ejercito visigodo en la batalla del Guadalete. A partir de ese momento pasó a formar parte del territorio musulmán con el nuevo nombre de Amaría Alcanter, Alcanate o Alcanatif que algunos investigadores traducen como Puerto de las Salinas, Arco o Puente.

 

En 1260 Alfonso X conquista la ciudad a los musulmanes y la llama Santa María del Puerto, organiza el repartimiento de las tierras y le otorga la Carta-Puebla. Posteriormente, a partir del año 1368 y hasta el siglo XVIII, El Puerto pasa a formar parte de la casa ducal de Medinaceli y conocerá durante este periodo sus mayores días de gloria, Cristóbal Colón, entre 1483 y 1486 fué huésped de los señores de El Puerto y recibió aportación para emprender el viaje que le llevaría al descubrimiento del nuevo mundo. Aquí se pertrechó la Santa María, propiedad del marino Juan de la Cosa, que fue piloto de Colón en 1492, y que en 1500, en El Puerto de Santa María fecha el primer mapamundi que incluye América.

 

Durante los siglos XVI y XVII, El Puerto es invernadero y base de las Galeras Reales y sede de la Capitanía General del Mar Océano. Este hecho determinaría su protagonismo en la preparación de importantes expediciones navales de carácter militar. Proclamado rey Felipe V, la ciudad pide su incorporación a la Corona, lo que sucede el 31 de mayo de 1.729, en que la Corte se traslada a veranear aquí ese año y el siguiente. Un siglo de las luces con una importante actividad mercantil y un gran número de ilustrados magnates asentados en la ciudad, daría paso en los primeros años del siglo XIX a una ciudad convertida en cuartel general del ejército francés durante la Guerra de la Independencia, bajo el reinado de José Bonaparte (1810-1812).

 

Durante el reinado de Fernando VII (1814-1833), en el periodo del trienio liberal (1820-1823), El Puerto es nuevamente ocupado y tomado como cuartel general por tropas de la Santa Alianza, ejército francés conocido por los Cien Mil Hijos de San Luis al mando del duque de Angulema, con el fin de acabar con la resistencia liberal refugiada en Cádiz y libertar al rey Fernando VII. Liberado el rey, éste desembarca en El Puerto y deroga la Constitución de 1812, imponiendo de esta forma el poder absoluto de la corona.

 

El Puerto tenía un lugar reconocido en el círculo mercantil y naviero. Desde esta ciudad se fletaban naves que recorrían las rutas de las especies, la seda, etc. Su infraestructura en astilleros, instituciones de comercio y formación de marineros y navegantes, la situó por delante de la mayoría de ciudades portuarias. El ser base de la Capitanía General de la Mar Océana implicó el estar constantemente al día de los devenires políticos internacionales con lo que todos los acontecimientos históricos se hicieron notar de una forma muy directa en la evolución de la ciudad. Su condición mercantilista, la configuró como residencia de comerciantes (Cargadores a Indias), que, al construir sus lujosas viviendas, conformaron un conjunto monumental jalonado de Casas-Palacios y diversos edificios civiles y religiosos de lo que aún podemos disfrutar en su mayoría.

 

Los avatares de la historia, las sucesivas desamortizaciones religiosas y civiles, los cambios sociopolíticos de cada momento, así como el desarrollo de la industria bodeguera, provocan la expansión de la economía local y el espacio urbano, marcando la vida y las gentes de esta ciudad, que hoy visita.

 

El devenir de esta ciudad, acostumbrada a recibir viajeros procedentes de todos los rincones del mundo, y la variedad de orígenes de sus pobladores, la convirtió en un lugar, donde todos aquellos que se acercan, encuentran un poco de su propia historia.

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