III. Platonismo‎ > ‎

3.6 Sosipatra

En este momento aparecen una serie de filósofas que no están ligadas a masculinidad alguna y de las que sólo nos ha quedado su nombre. 

Aparecen como continuadoras, son neoplatónicas y parecen ser las más importantes. Se trata de Sosipatra, Hipatia de Alejandría, Asclepigenia y Aedesia.


SOSIPATRA   300-350   aproximadamente

Nace en Éfeso, asiática de origen y compatriota de Heráclito. Su vida se desarrolla durante la primera mitad del siglo IV.

Sabemos que estuvo casada con Eustacio de Capadocia y que tuvo tres hijos, uno de los cuales, Antonino, llegó a ser un filósofo neoplatónico que ejerció la docencia en la escuela de Canopus, en Egipto, y que según Amalia González Suárez[1] fue alumno de Hipatia.

Su biografía nos es transmitida por Eunapio en su obra Vida de los sofistas, donde lleva a cabo un estudio de los principales filósofos neoplatónicos, en total, 23 filósofos. Era tal la admiración de Eunapio por Sosipatra que aunque no la incluyó entre los sofistas importantes, sí fue para poner un retrato suyo en el libro, según cuenta Dzielska.  

Le debemos a Eunapio la noticia de que Sosipatra era filósofa, además de que fue ella misma quien se la enseño a sus hijos, como Arete de Cirene, la cínica, quien educó personalmente a su hijo Aristipo.

Tras la muerte de su marido, Sosipatra se trasladó a Pérgamo, otro importante centro para la filosofía. Allí parece ser que enseñó filosofía no públicamente sino de forma privada, al parecer como también hiciera Hipatia con su círculo de alumnos. Era tal su prestigio, que según nos cuenta Eunapio, su escuela llegó a rivalizar con otra importante escuela, la de Aedesio, discípulo de Jámblico. Al parecer, después de escuchar a Aedesio, los alumnos iban a escuchar a Sosipatra.

Como en el caso de Hipatia, no conocemos que tuviese alumnas en sus clases.

En opinión de Dzielska[2], se trataría de la filósofa más influyente de la primera mitad del siglo IV.

Su filosofía integraba el platonismo místico con prácticas teúrgicas (mágicas) encaminadas a la adivinación y previsión del futuro; práctica bastante antigua en la peculiar manera de filosofar de las mujeres y que tendría antecedentes tanto en Themistoclea, Hipo, Antusa, como en Aglaonice.



[1] Amalia González Suárez, Hipatia (¿?-415 d. C.) Ediciones del Orto, pg 55.

[2] Maria Dzielska, Hipatia, Edt: Siruela, pg 127