El estilo de la Belle Époque


      La Belle Époque es un periodo caracterizado por la elegancia y el refinamiento, los patrones que regían la moda eran estéticos, siendo secundaria la comodidad y el bienestar físico de la mujer.


      Al llegar a la Belle Époque sufrimos algunos cambios aunque la mujer seguía siendo un objeto decorativo. Se impulsa la silueta en forma de "S", que implicaba un vestido que realzaba un talle extremadamente estrecho, un pecho generoso y proyectado hacia delante y una protuberancia en la parte en la parte posterior de la falda. Este es el denominado "cuerpo perfecto eduardiano". Los fabricantes de ropa interior idearon varios tipos de corsé para conseguir las diminutas cinturas que este estilo requería. Este tipo de siluetas se parecían a las sinuosas formas orgánicas que eran el ideal del Modernismo. 

     En esta etapa Charles Dana Gibson crea "la chica Gisbon": caderas amplias, busto erguido y peinado al estilo Bouffant, lo que daba esbeltez y altura a la cabeza gracias al volumen de los cojines que se metían en su interior. Asimismo, no se puede olvidar el punto fuerte de la figura reloj de arena: el corsé de metal o de barbas de ballena, que deformaba anti naturalmente la figura, creando la excesiva pero envidiada cintura pequeña, además de ayudarse con almohadillas que se ponían bajo los brazos y las caderas. El corsé llegó a dividir a las mujeres en dos grandes grupos muy diferenciados, las que los usaba, y las que no, que eran un porcentaje bajo de librepensadoras.

      Los vestidos en lugar de simplificar y seguir la línea natural del cuerpo de la mujer, añadieron las mangas de pernil. Lo mismo pasaba con los sombreros, que se hicieron más grandes y se decoraron con ornamentos más extravagantes, incluso con pájaros disecados.

     Apareció una estricta etiqueta social con relación al atuendo, y las mujeres debían cambiarse unas siete veces al día si querían seguir los dictados de la sociedad. Estas son las ocasiones en las que la mujer estaba obligada a cambiarse de ropa : vestido de mañana, vestido de tarde, vestido para ir de visita, vestido de noche (para el teatro), vestido de baile, vestido para una cena de etiqueta, vestido para estar en casa (antes de acostarse) y por último, camisón.

     Todos estos elementos suponían restricciones a la libertad de la mujer.

     Sin embargo en la última parte de la Belle Époque empezamos a notar algunos detalles que apuntan hacia el cambio:

  • Las mujeres empezaron a usar trajes de falda y chaqueta, bajo la que llevaban una blusa. Era un traje sastre cómodo que empezaron a utilizar para muchas ocasiones

  • Comienza una evolución de la ropa interior que pretende acabar con los miriñaques, polisones y corsés.                                              

  •    La industria textil sufrió grandes mejoras que abarataron el coste de las prendas.

  • El orientalismo de Poiret, que coincidió con la llegada de los Ballets Russes, insistió en las líneas imperio y en la eliminación del corsé. Poiret con la defensa de esta eliminación, promueve la adopción del sujetador, que se impuso desde entonces.


     Estos últimos puntos pertenecen al final de la Belle Ëpoque que ya evidenciaban las ganas de un cambio. Algunas mujeres ya habían enseñado el tobillo, los corsés se deslizaban hacia abajo y la Vogue empezó a hablar de pantalones. Lo más importante, a finales de esta época las mujeres caminaban erguidas.



     




Camille Cliffords, considerada la verdadera Chica GIbson











Vídeo con imágenes de atuendos típicos de la Belle Époque









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