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GUILLERMO ARRIAGA

UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño

Escuela de Artes Plásticas

(Claustro de Santa Maria de Gracia)


Guillermo Arriaga


Alma Olivia Gómez Villarreal

Diciembre 1 de 2002

Al descubrir, siendo muy joven,

el mundo de la danza,

en él encontré la magia

de mi vida.


Guillermo Arriaga


Se abre el telón. En medio de los tonos claroscuros de las luces se nos revela una figura femenina cuyas manos se encuentran atadas por una cadena. De esta mujer nace un hombre… de la tierra nace Zapata…

Vida, obra y muerte del guerrillero mexicano Emiliano Zapata, de esto nos habla la coreografía más reconocida de Guillermo Arriaga, misma que lo situaría en el mapa dancístico como uno de los más reconocidos coreógrafos del México de los años cincuenta.

Guillermo Arriaga nace en la ciudad de México en 1926. Desde pequeño se adentra al mundo de la música y el teatro, sin embargo descubre la danza en medio del Palacio de Bellas Artes, mientras ve flotar ante sus ojos a las suaves sílfides del neoyorquino Theater Ballet. Desde ese día decide tomar clases de danza a escondidas de su padre. Continuó sus estudios de música y teatro con Seki Sano.

Sus estudios dancísticos los hace con Waldeen, Ana Mérida, Doris Humphrey, Anna Sokolow, Marce Cunningham, José Limón y con Adolf Dolm (figura de la compañía Diaghilev que pasó por México) y pantomima con Alejando Jodorowsky, con quien fundó el primer grupo de mimos mexicanos.

A finales de 1951 presenta su primera obra coreográfica, inspirada en las festividades mexicanas del día de muertos, llamada El sueño y la presencia, obra que figuró durante varias temporadas de la Academia de la Danza, con música de Blas Galindo, escenografía y vestuario de José Chávez Morado. Continuó en 1952 con sus obras Balada mágica, con música de Carlos Jiménez Mabarak, escenografía y vestuario de José Reyes Meza, y Antesala, con música de Eduardo Hernández Moncada, argumento, escenografía y vestuario de Santos Balmori.

Gracias a estos éxitos y a su desempeño con José Limón obtubo una beca para estudiar en los Estados Unidos danza moderna con Ted Shawn, ballet clásico con Margaret Cracke y baile español con La Mery. Tuvo la oportunidad de presentarse en el Gran Festival de Danza en Massachussets donde decidió rechazar ofertas para bailar en Nueva York con el deseo de hacer algo por la danza en México.

Es ahí donde comenzó en su mente la concepción de Zapata. Envuelto en el nacionalismo que se vivía entre los artistas de la época, Arriaga buscó crear una obra que reflejara al pueblo mexicano, el héroe revolucionario sería el ideal para el propósito.

Influenciado por las pinturas de José Clemente Orozco, el estilo de José Limón y después de encontrar en Tierra de Temporal de José Pablo Moncayo la música ideal para su obra, comenzó el nacimiento de la coreografía que el público aclamaría como una obra de arte. La obra completa dura 11 minutos, fue rededucida de la obra original que planeaba fuera mucho más extensa por falta de presupuesto, sin embargo, dice él, se logró decir todo lo necesario en escasos 10 minutos.

La tierra y Zapata, son representados por Rocío Sagaón y el propio Guillermo Arriaga (quien la representó hasta sus 54 años de edad). El estreno de Zapata tuvo lugar en Bucarest debido a cambios en la administración del INBA y fue puesto en Bellas Artes hasta finales de 1953. Zapata ha tenido más de 2000 representaciones dentro de la Compañía Nacional de Danza y no ha habido una en la que él no haya supervisado el montaje.

Guillermo Arriaga se refiere a los años cincuenta como la edad de oro de la danza mexicana pues, a su consideración, es la época en donde se permite a los coreógrafos crear obras “netamente mexicanas”. Para hablar de lo netamente mexicano tendríamos primero que definir cual es la idea que tanto Arriaga como los bailarines y coreógrafos de la época entienden por ello y para esto tenemos que irnos al México de los 50. México que se encuentra sumergido dentro de los cambios políticos partidos desde la Revolución mexicana, cambios que llevan al surgimiento de nuevas corrientes artísticas como lo es el muralismo que se asemeja mucho con lo que sucede dentro de la danza cuando aparecen obras como La Coronela, Rescoldo, Juan Calavera y el Zapata de Guillermo Arriaga.

Los artistas comienzan a buscar una identidad mexicana, aquello que los identifique ante los demás países del mundo. Se comienza a considerar que las creaciones artísticas tienen que venir del pueblo, de lo popular… pero, ¿que es lo popular y quien define lo popular? Se menciona que para hacer danza mexicana se tiene que ir al pueblo, convivir con el pueblo, empaparse de lo popular, como si se pudiera considerar que hay un solo pueblo mexicano y que todos viven y piensan igual. Sin embargo, partiendo desde esta idea, se cree que se debe buscar la manera de acercarse al folclor para hacer danza moderna, eliminando lo abstracto y llevando al escenario todo aquello que se cree es lo popular, al igual que en las pinturas muralistas.

En 1955, el INBA decide que estas obras no deberán presentarse más, deteniendo el estreno de Rescoldo de Guillermina Bravo horas antes de su presentación. Querían ahora que se perfeccionara el medio técnico formal, que se hicieran espectáculos para ricos. Ante estas limitaciones, los bailarines se vieron en la necesidad de buscar su propia escuela que les permitiera expresar eso que ellos llamaban danza mexicana. Por esta razón, Guillermo Arriaga se une con Josefina Lavalle para crear el Ballet Popular en 1958, que quedó integrado por Evelia Baristáin, Roseira Marenco, Alma Rosa Martínez, Laura Zapata, Adrián González, Lucero Binnquist, Miguel Araiza, Guillermo Madrigal y Luis Jorge Moreno. Su repertorio quedó constituido por tres coreografías de Lavalle ( Juan Calavera, Pastoral de verano y Redes) y cuatro de Arriaga ( El sueño y la presencia, Zapata, Cuauhtémoc y Feria). Este grupo realizaba estudios de folclor bajo la tutela de los especialistas Luis Felipe Obregón y Vicente Mendoza. Sin embargo no logró mantenerse por mucho tiempo.

Después, toma el Conjunto Folclórico Mexicano del seguro social. Funda el Centro de información y documentación de la danza “José Limón” del INBA en Danza para la estructuración del Centro Nacional de Coreografía. Fue asesor de la Dirección General del INBA en Danza para la estructuración del Centro Nacional de las Artes. Coreografió para televisión, cabaret y para una serie Estadounidense llamada Great Performances.

Ha recibido numerosas distinciones nacionales e internacionales: Premio Latinoamericano de Danza otorgado en Chile. El coreógrafo y bailarín más destacado de 1957 por la prensa venezolana. Primer premio en el Festival Musical de Israel en 1964. Medalla de oro otorgada por el presidente Adolfo López Mateos en 1963. Medalla Una vida en la danza del INBA en 1990. En 1995 recibe el premio Guillermina Bravo en el festival de la danza contemporánea de San Luis Potosí. En 1996 obtiene el IX Premio Nacional de danza “José Limón” en Culiacán, Sinaloa y el Premio Nacional de las Artes en 1999.

Miembro del Sistema de Creadores del FONCA. Actualmente imparte conferencias y cursos dentro y fuera del país. Es presidente de la Sociedad Mexicana de Coreógrafos y autor del libro La época de oro en la danza moderna mexicana.

Guillermo Arriaga se ha convertido en leyenda viva de lo que era la danza en México durante su llamada “época de oro”. Verlo bailar Zapata es impresionante, con aquella entrega y convicción de un verdadero artista. Habitante de un México que ha cambiado ante sus ojos sin llevarlo con él, un México que quizás ha olvidado la lucha de aquel caudillo entre sus grand jettés y piruets en busca de la libertad de la expresión dancística, de su expresión mexicana por la que lo dio todo. Escucharlo hablar es escuchar la voz de aquel que a vivido complacido de su vida, de alguien que, aún orgulloso de sus logros, no se olvida de quienes lo formaron, no olvida nunca dar una palabra de agradecimiento a su querida Waldeen, de recordar admirar el trabajo de los demás con tal humildad aún cuando se trata de enseñarnos.

Guillermo Arriaga, hombre cálido que a sus 76 años continua moviéndose como en su juventud mientras marca cualquier ejercicio. Alegre y sencillo, amante de cuatro mujeres y de la danza, su mayor amor, a quien le entregó más de 50 años y 2000 Zapatas.



Fuentes:


  • “Arriaga: sangre, sudor, lágrimas, aportaciones de la danza a México”

(www.jornada.unam.mx/1999/noviembre99/991110/cul1.html)

  • DE LEÓN, Jesús. “Tenemos la posibilidad de hacer la obra corográfica parte de nuestra personalidad: Guillermo Arriaga”

(www.cnca.gob.mx/cnca/nuevo/2001/diarias/231001/coreogra.html)

  • PONIATOWSKA, Elena. “Simbiosis Zapata-Arriaga, Arriaga-Zapata”

(www.jornada.unam.mx/1996/sep96/960927/elena.html)

  • SILVA, Sonia. “Por primera vez la danza figura en la Academia de las Artes, con el ingreso de Guillermo Arriaga”

(www.cnca.gob.mx/cnca/nuevo/2001/diarias/may/210501/acaartes.html)

  • TIBOL, Raquel. Pasos en la danza mexicana, México: UNAM, 1982.