POLKA NORTEÑA

POLKA NORTEÑA



            Al norte de los Estados de Coahuila, Nuevo León, Chihuahua y Tamaulipas, se baila la polka de un estilo acompañándose de acordeón y guitarra. La bailan todas las clases sociales, pero el pueblo humilde, el del campo principalmente, es el que le ha dado vida desde que se introdujo a México, durante la colonia, adaptándose como suyo su música y pasos.

            Es evidente que la polka es de origen polaco y que fue traída a México durante la colonia; se baila en todo el país pero especialmente en la región Norte, donde ha adquirido carta de naturalización.

            Se baila en todas las ocasiones y en tiempos de la Revolución cobró un vigor extraordinario con las “pelonas”, Jesusita en Chihuahua”, y otras muchas piezas que todo el pueblo cantó y sigue cantando.

            En la actualidad son muchas las polkas, entre las que se numeran; “El Aguacero”. “El Rancho”, “Carreta”.

            El vestuario con el que se baila la polka varía según la época. En tiempos de la colonia, la mujer bailaba con amplios vestidos de finísima tela, sombreros de pluma y algunas veces portando sombrilla muy elegante; el hombre con jaqueé, pantalón rayado y botín. Todavía en las mismas fiestas se usa ese vestuario.

            Hace pocos años se veía a la mujer llevar amplio vestido largo, cuello alto, manga de “carnero”, zapatillas de charol, tacón muy delgado. En las manos portaba abanico y en la cabeza llevaba un peinado alto de rol o sea se la cubría con un grazné. El hombre bailaba con traje de militar, guerrera, cuello alto, pantalones entrabucados y botines.

            En la actualidad se han hecho una serie de combinaciones en las escuelas, en las que domina la gamuza y la mezclilla (Lámina Núm. 55).

            Los pasos de la polka son muy movidos, se ejecutan en forma de galope de tiempo en tiempo. El galope se interrumpe para cambiar de paso y de evoluciones.