Psicología forense


Etimológicamente el término “forense” deriva del latín “forensis”, referido al forum de las ciudades romanas; la plaza donde se trataban los negocios públicos y donde el pretor celebraba los juicios. Por tanto, la palabra  esta referida al “foro” o lugar donde se administra justicia.  “Sitio en que los tribunales oyen y determinan las causas”(Diccionario de la Real Academia Española)  En general, el termino Psicología forense  engloba todas aquellas actividades que el psicólogo puede realizar en el “foro”, en intervenciones específicamente solicitadas. En palabras de J. Urra (1993) es “la ciencia que enseña la aplicación de todas las ramas y saberes de la Psicología ante las preguntas de la Justicia, y coopera en todo momento con la Administración de Justicia, actuando en el foro (tribunal), mejorando el ejercicio del Derecho". 

Siguiendo a Garzon (1989), y la diferenciación que ésta establece entre psicología jurídica y psicología forense, observamos que no solo supondrían dos enfoques diferentes en su relación con el Derecho (filosófica vs aplicada), sino también dos concepciones distintas de la psicología (colectiva vs individual). 

Psicología y Derecho (visión clásica). Garzon, 1989 Concepciones(aspectos)    

Psicología Jurídica   

Psicología Forense 

Psicología  Psicología colectiva 

Psicología teórica 

Psicología individual 

Psicología aplicada 

Objetivos  Fundamentación psicológica y social del Derecho: 

- Origen del Derecho 

- Sentimiento jurídico 

- Evolución de las leyes. 

Componentes psicológicos de la práctica judicial: 

- Psicología criminal 

- Psicología de testificación. 

Psicología de profesionales de la Ley. 

Relaciones con el Derecho 

Filosofía del Derecho  Práctica profesional 

Relaciones con otras ciencias 

Sociología, antropología  Psicopatología forense, ciencias naturales. 6

En definitiva, podemos concluir que la psicología forense es la denominación que ha recibido la vertiente aplicada de la psicología jurídica, entendiéndose que su función principal es la de ofrecer funciones de soporte a las administraciones de justicia. 

El principal requerimiento que se realiza  al psicólogo forense es la elaboración de peritajes psicológicos, función que, como ya señaló Muñoz Sabaté (1980), abarca una gran cantidad de ámbitos específicos en el marco jurídico porque “el derecho es algo multidimensional y omnipresente. El caso más insospechado puede presentar algún problema de prueba susceptible de ser tratado con métodos psicológicos.”  

La necesidad de la intervención de los psicólogos como peritos en los diferentes procedimientos judiciales no es nueva, se  viene planteando desde principios del siglo XX (Ibáñez y Avila, 1990), citándose como primeros antecedentes el testimonio de Albert von Schrenck-Notzing en un juicio celebrado en Munich en 1896, que informó sobre la influencia de la sugestión en numerosos testigos a causa de los efectos de lo publicado en la prensa sobre el caso de  asesinato que se juzgaba; así como la publicación de la obra “On the Witness Stand” de Hugo Münstrberg en 1908 en la que defendía que con los conocimientos sobre percepción y memoria los psicólogos podían comprender mejor que los juristas la mente de los testigos. Münstrberg, propuso la utilización de un Test de Asociación de  Palabras que ayudara a establecer la culpabilidad o no de los acusados, lo que le valió durísimos ataques de los juristas. A pesar de ello, la aceptación y tendencia a la generalización del uso de la psicología en los tribunales  es mucho más reciente. Según indica Torres (2002), en EE.UU. su generalización se produciría a partir de una Sentencia del Tribunal Supremo de 1962 en la que se establecía que  “se considerará error judicial rechazar la peritación de un psicólogo respecto de su área de especialización”.  Esta Sentencia deriva de lo acontecido en el sumario Jenkins versus EE.UU, en el que tres peritos psicólogos elaboraron dictámenes sobre la enfermedad mental del inculpado (esquizofrenia). Su testimonio, fue rechazado en primera instancia por los Tribunales. La Asociación 

Psiquiátrica Americana elevó su protesta en forma y su oposición a la no admisión del psicólogo como perito. En el recurso de casación se admitió la pericia psicológica que se comprobó acertada. Desde ese momento,  como hemos indicado, el rechazo del psicólogo como experto en su campo de especialización es considerado como un error. 7

En nuestro país un reconocimiento similar no se produce hasta tres décadas después  a partir de una Sentencia del Tribunal Supremo, que con fecha 21 de noviembre de 1992, (RJ 1992\9624) resalta la relevancia del papel de los psicólogos en el asesoramiento para valorar todas las cuestiones que tienen  que ver con el estudio de las condiciones psicológicas de los actores jurídicos, al afirmar: “la Psicología permite aportar medios de conocimiento, que el Tribunal no podría ignorar en su juicio sobre la credibilidad del testigo y que, por sí mismo no podría  obtener en razón del carácter científico especializado de los mismos”, de la Torre (1999, pg 13.)

 

 

 

DEFINICIÓN DE PSICOLOGÍA CRIMINAL

La Psicología Criminal o Criminológica es, según su etimología, el estudio del alma del sujeto criminal.

Aunque aquí, la etimología, psique se usa en sentido científico, es decir, aquellos rasgos de la personalidad total del delincuente y no su alma en sentido metafísico.

La última disciplina penal fundamental contemplada desde el plano causal explicativo y que se ocupa concretamente del delincuente es la Psicología criminal, que se constituye como el instrumento más eficaz de la antropología criminal, ya que se encarga de estudiar la psíque del hombre delincuente, determinando los desarrollos o procesos de índole psicológica verificados en su mente.

Cabe resaltar que en la actualidad, la Psicología criminal ha rebasado en mucho él límite de la observación individual del sujeto antisocial, extendiéndose hacia estudios de la conducta criminal y de los factores psicológicos que influyen en la criminalidad, sean estos individuales o colectivos.

Esta disciplina penal adquiere una importancia extraordinaria con los estudios del psiquiatra vienes Sigmund Freud, el cual aseveraba que el delito es el resultado del ello, es decir, del instinto, que triunfa sobre el súper yo, o sea la conciencia moral. Para Freud no sólo el delito, sino todos los fenómenos humanos, tienen una fuente de producción de tipo sexual, lo cual nos indica que la doctrina freudiana es eminentemente pansexualista.

Existieron otros autores que se especializaron en este tema, como por ejemplo Enrico Ferri, que reconocía cuatro ramas científicas para la observación psicológica de la personalidad:

· La Psicología Criminal que estudia al delincuente en cuanto es autor del delito.

· La Psicología Judicial que estudia su comportamiento en cuanto es imputado de un delito.

· La Psicología Carcelaria que lo estudia mientras esta condenado, expiando una pena carcelaria.

La Psicología Legal que coordina las nociones psicológicas y psicopatológicas que ocurren por la aplicación de las normas penales vigentes sobre las condiciones del menor, del enfermo mental, del sordomudo, del alcohólico así como de las circunstancias agravantes o atenuantes.

Otro autor destacable es Hilda Marchiori, que opinaba que la Psicología criminal trata de averiguar, de conocer que es lo que induce a un sujeto a delinquir, que significado tiene esa conducta para él, porque la idea de castigo no lo atemoriza y le hace renunciar a sus conductas criminales. ; La psicología criminal trata de averiguar su significado de manera histórico−genética.

Los temas de estudio más importantes con respecto a la Psicología criminal son:

 La teoría de la personalidad

· El crimen como un proceso psicológico

· Las emociones y pasiones criminales

· Los temperamentos

· La caracterología criminológica

· Las motivaciones psicológicas del crimen

El desarrollo de la personalidad y los factores psicológicos de algunas conductas antisociales o parasociales: homicidio, robo, fraude, violación, prostitución, suicidio, etc.

 

OBJETO DE ESTUDIO

La Psicología Criminal estudia las aptitudes, los procesos mentales, la personalidad, la motivación (consciente o inconsciente) del criminal y de su crimen, partiendo, de la psicología del individuo hacia la psicología de los grupos sociales o antisociales.

Asimismo el objeto de la criminología es estudiar al proceso de criminalización y a la realidad de las conductas socialmente dañosas y las situaciones conflictivas y problemáticas

Es también, que la Psicología Criminal, partícipe de la síntesis criminológica, así que es interdisciplinaria, apoyándose de la Biología Criminológica, la Antropología Criminológica, la Sociología Criminológica, la Criminalística, la Victimología y la penología.

METODOS

Método Inductivo.

Conocido también como Perfil de agresores conocidos, este método se basa en el estudio de casos para, a partir de ellos, extraer patrones de conductas característicos de esos agresores.

Se desarrolla básicamente en el ámbito carcelario, mediante entrevistas estructuradas o semiestructuradas, aunque también se suele usar como fuente de información las investigaciones policiales y judiciales.

El estudio de presos se complementa con entrevistas a personal carcelario a su cargo, así como parientes y cualquier persona que pueda dar información relevante respecto a esta persona.

Ressler, dentro del proyecto de Investigación de la Personalidad criminal (PIPC) entrevistó, junto a colaboradores, a cientos de criminales violentos por todas las cárceles de EE.UU. Según su experiencia, las entrevistas a criminales solo tienen valor si aportan información útil para la policía sobre su personalidad y sus acciones. Para ello, el entrevistador debe ganarse la confianza y el respeto del entrevistado. (Ressler,

2006).

Una característica a tener en cuenta a la hora de elegir a los entrevistados es que ninguno de ellos pueda ganar nada por el hecho de participar en la entrevistas, ya que esto podría sesgar sus respuestas.

Método Deductivo.

También conocido como Perfil de agresores desconocidos, este método se basa en el análisis de la escena del crimen en cuanto a sus evidencias psicológicas para que pueda inferirse el perfil del autor de ese crimen. En este método se intenta pasar de los datos generales a los particulares de un único individuo. Para ellos se analiza la escena del crimen, la victimología, pruebas forenses, características geográficas, emocionales y motivacionales del agresor.

Ċ
jonathan tarrillo villacrez,
18 ago. 2011 21:01
Comments