ADÈLAIDE LABILLE-GUIARD


El 11 de abril de 1749 mi madre dio a luz una preciosa niña en París a la que por nombre puso Adélaide. Mi padre era propietario de una mercería. Sin embargo en mí se despertó una vocación por la pintura desconocida anteriormente en mi familia.

De joven coseguí ser alumna de un relevante pintor suizo llamado François-Elie Vincent, experto en miniaturas y óleo. De él aprendí infinidad de técnicas en mi formación como artista. Vincent me aportó un reconocimiento general ante la sociedad, exhibiendo mis primeras obras en 1776 en la Académie de Saint-Luc, y en el Salon de la Correspondance.

Me casé temprano, con Louis-Nicolas Guiard, aunque nos separamos en 1777.

Más tarde, en 1783, fui aceptada como miembro de la Real Academia de Pintura y Escultura de Francia. Otras tres mujeres fueron admitidas junto a mí a pesar de la desaprobación de algunos hombres. Entre ellas se encontraba Marie-Louise-Élisabeth Vigée-Lebrun, pintora con la que contínuamente era comparada. Todas mis obras, cada movimiento y pincelada que realizaba eran examinados por críticos cuyas opiniones más favorables solían ser para Vigée-Lebrun. Era cierto, que nuestros estilos eran similares y que quizás yo me vi influida en cierto modo por su arte, pero mis obras estaban igualmente valoradas.

Solía interpretar momentos históricos, pero abundaban más los retratos. En ellos me gustaba ser espontánea y reflejar frescura en el empleo de la luz. Mostrar la expresividad y nitidez de los rostros alegando fuerza y alegría.

La considerada mi obra maestra fue “Autorretrato con dos alumnas” la cual expresa mi esencia, lo que realmente fui como pintora.

 Posteriormente trabajé para la Corte de Luis XVI bajo una pensión de mil libras, donde los encargos de pintar a la princesa Adelaida, a su hermana y a Isabel, la hermana del rey, eran constantes.

Mi relación con la Corte después de la Revolución Francesa se volvió políticamente sospechosa por lo que ordenaron destruir muchas de mis obras reales.

A partir de 1790 comencé a retratar a los miembros de la Asamblea Nacional, entre ellos, personas tan relevantes como Maximilien Robespierre y Armand, Duque de Aiguillon.

Trabajé también en el Louvre con una pensión de 2.000 libras y volví a casarme, esta vez con mi maestro François-Elie Vincent.

Seguí pintando hasta 1803. No obstante, tengo una gran satisfacción de saber que mis obras están presente en numerosos museos alrededor del mundo : el Museo Getty, los Museos de Arte de la Universidad de Harvard,  el Museo de Arte de Kimbell en Texas, el Museo de Arte del Condado de los Ángeles, en el Louvre, la Galería Nacional de Arte en Washington D.C., el Museo Nacional de Varsovia y el Museo de Arte Speed en Kentucky.


Retrato de François-André Vincent, segundo esposo de Adelaide, 1795, Museo del Louvre.



Maximilien Robespierre, 1786.

LABILLE GUIARD



Retrato de Madame Adelaida, 1787.


Retrato de Madame Adelaida, tía de Luis XVI, Musée national des Châteaux de Versailles et de Trianon, 1787.


Retrato del pintor Charles-Amedée-Philippe van Loo, 1785, Musée national des Châteaux de Versailles et de Trianon.

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