Para introducirnos en el tema...


El análisis de la indumentaria durante el siglo XVIII debe realizarse en dos etapas: 

  • Una previa a la Revolución Francesa en donde el estilo dominante es el Rococó y durante el cual el predominio de Francia como centro de la moda continúa.
  • Una moda posterior a este hecho histórico, vinculada con el cambio ideológico que se operó en toda Europa.

Precisamente es durante este siglo cuando la figura del Couturier (costurera diseñadora), comienza a imponerse, y la confección de la ropa de las clases acomodadas quedará en manos de verdaderas creadoras, que ya no son costureras anónimas, si no que serán reconocidas por su estilos. La “couturier” más famosa del s.XVIII fue Rose Bertin, creadora de muchos de los vestidos de la reina Maria Antonieta.

Con la muerte de Luis XIV y la coronación de Luis XV en 1715, floreció un estilo elegante y refinado llamado Rococó. Aunque el término fue utilizado despectivamente en el siglo XIX como sinónimo de recargado y frívolo, actualmente se define el Rococó sobre todo por el uso de los colores luminosos, suaves y claros. 

El Rococó fue, indudablemente, 

el estilo al servicio de la aristocracia.