Utopía o realidad

Mantenemos las referencias a la finca Bellver, anterior localización de La Casa de la Mare Terra, por motivos históricos, y no implican ninguna relación presente de nuestro proyecto con Bellver.

Tengo una historia que contar...

El 7 de Julio del 2003 llegué a Menorca, para pasar una semana de vacaciones.

Después de un proceso difícil de separación y muchos cambios en mi vida, no podía imaginar lo que me estaba preparando el destino.

Un conocido me dijo que había encontrado una comunidad budista, yo buscaba personas que me enseñaran otra visión de la vida, quería aprender a meditar y rodearme de personas que buscaran evolucionar internamente.

Todo se puso fácil para viajar a Menorca y así lo hice.

Llegué con mucha ilusión, algo dentro de mi me decía que mi vida iba a cambiar, no tenía ni idea de la magnitud de esos cambios, ahora se que todo lo que he vivido hasta ahora, ha sido necesario y que el poder de nuestra mente y de nuestra intención junto con nuestras acciones, pueden cambiarlo todo.

En mi corazón había un sentimiento muy profundo, la Unidad. Cómo podemos Unirnos. Cómo deshacer las barreras y fronteras que nos separan. Cómo podemos llegar a entendernos, respetarnos y trabajar para el beneficio de todos los seres. La única respuesta que me vino claramente fue con Amor, sólo con Amor el mundo será salvado.

Tan sencillo como eso, amar al prójimo como a uno mismo, sin condición, deseando su bienestar antes que el nuestro propio, que bien suena! pero nada fácil de poner en práctica.

Nadie ha dicho que la tarea sea fácil, quien algo quiere, algo le cuesta.

En ese punto empecé el viaje hacia mi interior.

En esa semana, cosas importantes para mi, pasaron por mi mente. En una meditación, sentí, que los seres humanos estábamos muy perdidos y que era necesario crear lugares en el planeta, cerca de la naturaleza,  que fueran una referencia e inspiración para nosotros, donde poder aprender a vivir con consciencia y respeto, Escuelas de Vida.

Donde personas con sabiduría nos pudieran ayudar en nuestro proceso de autoconocimiento.

Lugares especiales que nos ayuden a evolucionar como Seres Humanos conscientes.

Saber qué hemos venido a hacer a este planeta. No estamos aquí por casualidad, tenemos un gran potencial por desarrollar, es absolutamente necesario que seamos conscientes y asumamos nuestra responsabilidad, la pieza del puzzle que nos toca desempeñar, descubrirlo y desarrollarlo nos ayudarà a ser felices y libres.

Crear redes de comunicación y Unirnos para transformar el mundo en un lugar donde podamos vivir en Paz y Armonía, sabiendo que tenemos que empezar por nosotros mismos, es ese el sentido de la vida?.

El lugar tenía que ser grande para que pudiera ir mucha gente, también era importante que estuviese en medio de la naturaleza para poder trabajar con ella, un lugar especial, con condiciones especiales y sobre todo que fuera cedido, porque el proyecto era sin ánimo de lucro. Su espíritu tenía que ser el servicio a los demás. Eso fue lo que sentí.

Cosa algo difícil de conseguir, pensé... pero en ese momento me vino a la mente la frase de Jesús: ´PEDIR Y SE OS DARÁ´.

Así lo hice, al día siguiente me levanté muy temprano, me fui a la montaña, muy cerca del Templo de Sa Roca (Menorca) y me puse a escribir una carta al Universo.

Sabía que si lo hacía por escrito quedaría constancia, pensé que era la mejor manera de asegurarme que el pedido se hiciera realidad.

Mientras escribía la carta sentí muy profundamente que no era yo la que pedía ese lugar, sino que había un Plan Cósmico para ayudar a despertar a la Humanidad, necesitábamos abrir nuestra visión, dar un paso más, un cambio de consciencia porque si no se hacía ese cambio, la Humanidad sufriría las consecuencias inevitables de su ignorancia.

En ese momento, me ofrecí voluntaria a formar parte de ese plan, había demasiada confusión y sufrimiento en el planeta, sabía que habían muchos seres trabajando en esa dirección, yo quería ser una más, tenía que hacer algo, qué podía hacer yo, sólo era una gotita más, me uní a ellos con mi pensamiento, puse toda mi intención.

Era necesario empezar por mi misma, con un compromiso personal.

En ese momento mi mente no podía entender lo que estaba pasando, pero mi corazón me decía que debía hacer algo, por lo tanto, confié y me entregué a lo que el Universo tuviera preparado para mí. Ahí empezó mi historia...

A partir de ese momento, mi vida cambió,  y dos años después, la vida me llevo a Menorca.

Nadie podía entender mi decisión de dejarlo todo e ir a Menorca, cuando me preguntaban por qué lo hacia... dejar un trabajo, mis hijos, mi pareja, toda mi vida se quedaba en bcn. Sólo podía contestar... No lo puedo explica con la mente, es algo que la razón no puede entender, sólo hago lo que me dicta mi corazón.

En aquel momento ese lugar era un sueño y unirnos en un objetivo común, una utopía.

Sentí mucho miedo hasta que tome la decisión, pensé... si me voy lo puedo perder todo, pero si no lo hago me perderé a mi misma.

Así que un día me desperté con la fuerza suficiente, me armé de valor, fui al trabajo, pedí una excedencia y un mes después estaba en Menorca.

Encontré ese lugar, Bellver, que durante unos años fue "La casa de la Mare Terra". Paso a paso la vida me llevo hasta él. En el momento que pisé la capilla supe que era ese el lugar. No sabia nada de su historia, pero sentí mucho amor, supe que muchas personas habían trabajado con mucho cariño e ilusión para construirla.

En aquel momento lo gestionaban personas que formaban parte de la comunidad de la Iglesia de Sant Francesc en Mahón, cuando  se deshizo la comunidad anterior, se cedió hasta que surgiera un proyecto con fines sociales y devocionales.

Me puse en contacto con ellos, les pregunte sobre el lugar y sus propietarios, no recibí demasiada información, pero continué indagando, a partir de ese momento Bellver se hizo uno conmigo, mi entrega fue absoluta.

Poco más tarde encontré a los propietarios y conocí su historia, Bellver había sido una comunidad durante mas de 15 años su espíritu era el servicio a los demás, era un lugar de acogida y trabajo al servicio a Dios. Cuando supe su historia y las condiciones de su compra, me di cuenta que lo que yo había sentido hacía dos años no eran alucinaciones mías, todo encajaba perfectamente Bellver se compró con la condición de que fuera la casa de Dios, no sería propiedad privada, ya que se compró con la aportación de muchas personas, ese conocimiento me dio la suficiente fuerza y convicción para mantenerme fime durante cinco años y superar las dificultades y pruebas que iban apareciendo en el camino. Pude  comprobar por experiencia propia que Bellver era la Casa de Dios y una Gran Escuela de Vida.

Poco antes de sentir que tenia que ir a vivir a Menorca tuve un sueño, con el tiempo he entendido que fue un sueño revelador, os lo voy a explicar...

En el sueño llegaba a una casa en el campo, muy antigua y casi abandonada, no estaba en muy buenas condiciones, pero se podía vivir.

Yo iba a vivir a ese lugar, ese día se realizaba un curso y tenía que preparar la casa, no la conocía , poco a poco la iba descubriendo, un salón, la cocina, habitaciones, todo muy antiguo y sucio. Llegué a un gran ventanal que estaba cerrado por una persiana, abrí la persiana y me encontré un paisaje de campo con árboles y monte bajo, la casa estaba rodeada de Templos de diferentes religiones, más tarde reconocí uno de ellos, era el Monasterio Budista que se encuentra en Inglaterra,(Ulverston), Manyhushri. Fue el único que recuerdo. En aquel momento todavía no me consideraba budista.

Luego vi a la persona que impartía el curso, lo reconocí con claridad, es una persona que vive en Menorca y esta dedicada a enseñar y ayudar a los demás.

Continué descubriendo la casa y me encontré con una chimenea, en ella había un tesoro, estaba llena de piedras preciosas, en ese momento sentí que tenía que regalar una piedra a todas las personas que asistieran al curso.

Ahí se terminó el sueño.

El sueño fue cobrando forma y sentido a medida que iba conociendo Bellver, el ventanal significaba la luz que entraba a la casa, después de un largo tiempo dormida, los Templos, la unión de las diferentes religiones y creencias y las piedras preciosas el potencial que cada uno de nosotros llevamos dentro, la persona que impartía el curso, la sabiduría que podemos encontrar en ese lugar.

Como veis todo encajaba, al menos en mi mente. Os cuento esta historia porque es necesario conocer el pasado para entender el presente y construir el futuro.

Estamos en un momento delicado, por decirlo de alguna manera, se están produciendo grandes cambios en nuestras vidas y alrededor de ellas, ahora más que nunca necesitamos referencias y tablas dónde apoyarnos para no naufragar.

La tendencia es culpar a los demás por miedo a asumir la propia responsabilidad, pero en este momento no nos toca otra que responsabilizarnos de nuestras acciones, asumir nuestros errores y rectificar, desprogramar nuestra mente de todo lo que nos impide  liberarnos de nuestros propios engaños y empezar a trabajar para construir una nueva realidad.

Es necesario trabajar en uno mismo, autoconocimiénto, para poder crear un mundo de Paz y Armonía que tanto deseamos. El sistema actual se ha quedado obsoleto, hemos buscado la felicidad fuera de nosotros, hemos caído en la trampa del sistema de consumo, abandonando el campo y dándole la espalda a nuestra Madre Tierra.

El conocimiento de nosotros mismos, desarrollar nuestro gran potencial interno, cómo ser felices sin necesitar estímulos externos? Ese tiene que ser nuestro propósito y nuestra búsqueda, todo lo que se aleje de eso nos llevará al sufrimiento. Parece que todo se ha dicho ya, ahora solo nos queda actuar y crear una nueva realidad, recordando que creer es crear.

En el  2014  llegó el momento del cambio para La Casa de la Mare Terra. Bellver ya no va a seguir siendo su lugar, el propietario "legal" Nito Martí, decidió que era momento de un cambio y de un plumazo se terminó una etapa que había durado algo más de 8 años.  Tras unos meses de espera y reflexión, decidimos continuar con la visión de La Casa de la Mare Terra, en Algendaret Vell, no como localización única sino como un nodo más de una red que se está tejiendo, de un nexo de unión para diversos proyectos alternativos al sistema que no se sostiene. Entreguemos cada cual su granito de arena, para que entre todos construyamos una Nueva Humanidad.

Agradezco infinitamente la aportación de todas las personas que han pasado por Bellver durante estos años, y a todos los seres que están trabajando en proyectos similares, contribuyendo con su amor y servicio a los demás, para el despertar de la consciencia, todos y cada uno han sido y son, parte fundamental en la realización de este Gran Proyecto Cósmico, La Casa de la Mare Terra es una pequeña parte del planeta, al mismo tiempo una gran representación de éste.


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