Esta es una palabra que procede de los términos griegos « εὐ + αγγέλιον » que pasan al latín como «evangelium» y de este al español «evangelio», cuyo significado o traducción es el de "Buen Mensaje", "Buenas Nuevas" o Buena Noticia.

En su etimología, concluimos que εὐ = bien, bueno; αγγέλιον = mensaje, nuevas, noticia. De este modo, san Marcos empieza el "buen mensaje" escribiendo: "Este es el comienzo de la Buena Nueva de Jesucristo, Hijo de Dios" (Marcos 1,1)

Buena nueva, entonces, es buena noticia. Traer "buenas nuevas" es lo mismo que traer "buenas noticias". Isaías proclama: "¡Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia,...! (Isaías 52,7). Dentro del compendio de fe cristiana, el que trae buenas noticias es el que enseña o da a conocer las verdades del Evangelio, como dice san Pablo: "En el Evangelio se revela la justicia de Dios, por la fe y para la fe, conforme a lo que dice la Escritura: El justo vivirá por la fe(Romanos 1,17).

Siguiendo con nuestras apreciaciones etimológicas, vemos como del griego "angélion" se traduce "mensaje" por lo cual "ángelos" se aplica a quien lleva el mensaje.

De lo anterior se deduce que aquellos seres espirituales que llamamos ángeles son los mensajeros que Dios tiene y envía para comunicar su mensaje a los hombres. De esta manera, cada uno de los cristianos somos ángeles en determinados momentos, cuando podamos llegar a sentir el deseo de transmitir el mensaje de la Buena Noticia, sin duda impulsados por el Espíritu Santo.  "Ageo, el mensajero del Señor, habló al pueblo conforme al mensaje del Señor, diciendo: “Yo estoy con ustedes –oráculo del Señor–(Ageo 1,13)Para Malaquías, el sacerdote es el mensajero de Dios; "Porque los labios del sacerdote guardan la ciencia y de su boca se busca la instrucción, porque es el mensajero del Señor de los ejércitos." (Malaquías 2,7). Así, la venida de el Cristo fue profetizada y anunciada a través de mensajeros, como se lee en Malaquías 3,1

                "Yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí.

                       Y en seguida entrará en su Templo el Señor que ustedes buscan;

                       y el Ángel de la alianza que ustedes desean

                       ya viene, dice el Señor de los ejércitos" (Malaquías 3,1).

Llegado su tiempo, Dios envió a su mensajero, Gabriel, para llevarle el mensaje a María, cual es el anuncio de que tendría un Hijo por obra y gracia del Espíritu Santo. Gabriel fue, entonces, el primer mensajero en el cumplimiento de esta promesa.

Luego aparece Juan como el mensajero que anuncia que el Reino de Dios está cerca, a quien Marcos describe de la siguiente manera: "Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios. Como está escrito en el libro del profeta Isaías: Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino. Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos, así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados" (Marcos 1,1-4)

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«Después, Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes» (Lucas 8,1-3).

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Después que Juan fue arrestado, Jesús se dirigió a Galilea. Allí proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: «El tiempo se ha cumplido: el Reino de Dios está cerca. Conviértanse y crean en la Buena Noticia» (Marcos 1,14-15).


Todo por Jesús y por la Buena Noticia

Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.  ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?  ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?  Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles» (Marcos 8,34-38).

«Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna» (Marcos 8,34-38).


Catolicidad de la Buena Noticia

Se entiende por catolicidad a la cualidad de evangelización que implica a todo el mundo, a todas las naciones. Es el mandato del Señor "Vayan. pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mateo 28,19).  "Y les dijo: «Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación». (Marcos 16,15).

También Él les dijo: «"Recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra".  Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos.» (Hechos 1,8-9)

Los apóstoles, con la fuerza del Espíritu Santo recibido en Pentecostés, iniciaron la predicación de la Buena Noticia o Evangelio, siguiendo aquel mandato católico: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación"... «Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban" (Marcos 16,15.20).





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Luego vi a otro Ángel que volaba en lo más alto del cielo,

llevando una Buena Noticia, la eterna, la que él debía anunciar

a los habitantes de la tierra, a toda nación, familia, lengua y pueblo.

(Apocalipsis 14,6)

Esta Buena Noticia del Reino será proclamada en el mundo entero como testimonio delante de todos los pueblos, y entonces llegará el fin.

(Mateo 24,14)  Cf 28,19






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Luego vi a otro Ángel que volaba en lo más alto del cielo, llevando una Buena Noticia, la eterna, la que él debía anunciar a los habitantes de la tierra, a toda nación, familia, lengua y pueblo.



¿Qué es el Evangelio?


El Evangelio es eso: La "Buena Noticia" de que Jesús ha resucitado. la que él debía anunciar a los habitantes de la tierra, a toda nación, familia, lengua y pueblo» (Apocalipsis 14:6).

Subpáginas (1): Encarnación
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