Contexto histórico del medievo

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La Edad Media

 
 
La Edad Media comprende una de las etapas más largas de la historia: diez siglos. Debido a su larga duración, lógicamente las características de su situación política, socioeconómica y literaria tienen particularidades distintivas. Por esto, la Edad Media ha sido dividida en:
 
. Temprana Edad Media. Abarca del siglo IV a VII d.C. Se identifica con las instituciones y el estilo del
 
mundo romano del siglo IV.
 
. Alta Edad Media. Comprende del siglo VII al XI d. C. Se caracteriza por ser una sociedad incipiente,
 
dedicada a la agricultura como principal actividad y donde el poder político recae en el señor feudal.
 
Asimismo, la caracteriza la serie de guerras producidas por parte de los diferentes reinos en los que ha
 
fragmentado Europa por detentar el poder. Consecuentemente, la vida cultural de esta etapa no floreció, ya
 
que su principal preocupación fue tener el dominio y el poder.
 
. Baja Edad Media. Abarca desde la mitad del siglo XI hasta el siglo XV. Este período es muy importante
 
porque se inicio a las universidades, las que constituyen el núcleo de la vidad cultural. Se le resta poderío a
 
los señores feudales dando paso a las ciudades como núcleos tanto político, social y cultural. De esto se
 
deriva el origen de las lenguas romances, especialmente para la creación de las ciudades. Sin embargo, el
 
latín continuó siendo el idioma oficial y así perduró durante toda la Edad Media.
 
En la Edad Media tiene origen el feudalismo, el que surgió por la entrega de tierra llamado feudo -por parte del rey- a los nobles, y se encontraba en sus fortalezas o castillos. Ante la desintegración existente, la Iglesia juega un papel muy importante en esta época como unificador de la sociedad. Se encargó de la vida cultural y propagó la ciencia y el arte. ( Ver: El Rol de la Iglesia en el medievo)
 
En la siguiente imágen se podrá apreciar como era la organización social y política durante esta época:
 
 
 
 El Rey. Gobernante del territorio. Hacía el reparto de feudos entre los nobles, a quienes se les llamaba "Señores feudales".
 
La Nobleza. Beneficiados por el rey con la concesión de feudos estaban obligados a jurarle fidelidad y servirle. Esto fue el vasallaje, el cual era un conjunto de obligaciones y deberes que la persona beneficiada (vasallo) tenía con el señor. Éste, a su vez, se comprometía a protejerlos en cualquier circunstancia.
 
El Clero. La Iglesia ocupó un lugar destacado en la sociedad medieval ( Ver: El Rol de la Iglesia en el Medievo) de hecho se convirtió en la más importante institución en Europa. En sus monasterios se conservaba y cultivaba la cultura hasta convertirse en importantes centros de enseñanza.
 
El Pueblo. Constituía la mayor parte de la población y sus actividades se centraban en el campo, cría de animales, artesanía y comercio. Eran conocidos como Siervos de la Gleba.