IMPORTANCIA DE LA AMISTAD

 Entre los vínculos que las personas establecen entre sí, cabe destacar el de la amistad como uno de los más notables, ya que además de cumplir una función de apoyo social, es capaz de generar sentimientos de aceptación, lo que incrementa la percepción de apoyo social y el ajuste personal, incidiendo beneficiosamente sobre la salud. Se ha adelantado la hipótesis de que el sentido de aceptación parece tener un papel trascendental en los individuos al intensificar el desarrollo de habilidades de afrontamiento, sentimiento de auto-eficacia y la satisfacción en las relaciones sociales
. Los sujetos con sentimientos de ser aceptados desarrollan expectativas más optimistas en sus relaciones con los demás.

Mucho antes de que los científicos se ocuparan del tema, en poemas, fábulas y refranes de renombrados poetas, filósofos, pensadores y en las manifestaciones de conocimiento y sabiduría popular, ya se había resaltado el impacto de la amistad como generadora de estados de bienestar y satisfacción en las personas. Esto se explica claramente si tomamos en consideración la imagen, la representación social, que se tiene de lo que un amigo debe ser. Es la persona cercana que comparte, disfruta y se enorgullece con nuestros éxitos, que en los momentos de apuro e infortunio nos ofrece su apoyo, comprensión o el consejo oportuno, según corresponda. Un amigo es, además, el confidente, la persona ante la cual podemos mostrarnos libremente como somos realmente, sin reservas, descubriendo incluso nuestros puntos vulnerables sin el temor de ser traicionado o manipulado, ya que el amigo encarna el ideal de la lealtad.
La representación o imagen del amigo incluye también la visión de éste como aquella persona que no escatima esfuerzos para ayudarnos a que desarrollemos y logremos lo mejor de nosotros mismos. Esta imagen es, en definitiva, la del “amigo sincero que nos da su mano franca“.