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Rubi - Piscinas Castellnou





  




  


Las piscinas de Castellnou, asentadas entre lo que posteriormente sería una urbanización homónima, se construyeron en la década de 1960, cuando aún no existían muchas instalaciones deportivas en el área del Vallés. Además de esta situación, la débil capacidad adquisitiva de muchos ciudadanos de la zona para viajar durante el verano, así como la existencia de varias líneas de bus desde Rubí y Terrassa, convirtieron este recinto lúdico-deportivo en un reclamo enorme de clientes hasta el punto de llegar a ser conocidas como La playa del Vallés. Era un recinto de gestión privada, pero el contexto del territorio y la cantidad de ofertas de ocio que poseía le benefició. En los días de máxima afluencia podían contarse hasta 4.000 personas ocupando los 18.018 m2 del recinto. El complejo abría también en jornadas señaladas, como la Verbena de Sant Joan y llegó a ofrecer actuaciones de artistas como Salomé o el grupo Tequila.

Sin embargo con el paso de los años este gigantesco complejo lúdico entró en un progresivo declive, tanto en el número de visitantes como en la gestión de la instalación, que acabó con su cierre en la década de 1980. Los motivos de este declive se debieron al aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos –que provocó un importante cambio de hábitos en los periodos vacacionales– y la apertura de complejos de ocio mejor preparados y comunicados. “Ya no era tan costoso ir a la playa”, comenta el actual propietario del terreno donde se ubica el recinto.  
Con la llegada de la democracia, además, ciudades como Terrassa, Rubí o Sabadell empezaron a tener infraestructuras lúdicas y deportivas de carácter público, mucho más cercanas para una gran cantidad de ciudadanos. Por si estos motivos fueran pocos, durante los últimos años la piscina olímpica, equipada con dos imponentes trampolines, sufrió varias roturas en el vaso que ya nunca fueron reparadas.

Diez años después del cierre de las piscinas, cuando el Ayuntamiento de Rubí procedió a la urbanización y adecuación del barrio de Castellnou, el propietario de la finca dejó de pagar los impuestos que la finca debía pagar en función de la recalificación del terreno que se había realizado, acabando la situación en un embargo por parte del consistorio de Rubí.

A pesar de los motivos expuestos, las piscinas de Castellnou de Rubí son frecuentadas muy a menudo por aficionados al mundo de lo paranormal, así como por vándalos, entrando ilegalmente al recinto. ¿Por qué ilegalmente? Como ya hemos comentado con anterioridad, estas piscinas fueron adquiridas por un empresario de la zona y, por lo tanto, son de propiedad privada.

Volviendo a los fenómenos paranormales, excursiones de turistas del misterio se adentran por la illa que rodea el lugar con el objetivo de grabar psicofonías o experimentar sensaciones del más allá a causa de una leyenda urbana, que podría catalogarse más en la sección de fantasía que en la de realidad. Este bulo que circula por la red cuenta que un día de verano tres muchachos decidieron subir a la segunda plataforma de salto que se encuentra situado delante de la piscina olímpica y que mide unos 10 metros de altura, con la mala fortuna que al saltar fallecieron al golpearse contra el suelo de la piscina.

Hace ya varios años, la empresa del actual propietario adquirió la finca tras una subasta del Ayuntamiento con la intención de realizar varios proyectos. El principal, transformar un equipamiento deportivo en una zona mixta residencial y deportiva, un proyecto que no se ha podido llevar a cabo porque el ayuntamiento no lo aprobó. “La finca está catalogada como equipamiento deportivo y para poder realizar un proyecto residencial tiene que aprobarse el POUM (Plan de Ordenación Urbanística Municipal)” dice el propietario.

El caso es que el POUM de Rubí no será aprobado posiblemente hasta 2014, ya que la Generalitat rechazó la propuesta de 2010 y lo volvió a enviar a estudio. “Al Ayuntamiento no le interesa tener esto así y le quiere dar alguna utilidad a esa zona. Si el proyecto que proponen es viable, nosotros lo pensaremos”, comenta el dueño del recinto.
Cabe destacar que, en los últimos años, las piscinas han sido elegidas puntualmente como emplazamiento para reportajes fotográficos, rodajes publicitarios y de escenas para films. Quizás uno de los anuncios más destacados grabado en Castellnou sea el de Nike con Ronaldinho como protagonista.

Pero mientras no se encuentra una solución definitiva la pintura blanca y azul ha dejado paso al cemento desconchado y los graffitis, con más o menos arte, el césped se ha convertido en malas hierbas, en una macabra combinación entre el paso del tiempo, el avance de la naturaleza por recuperar lo que era suyo y el vandalismo, un canto a una desproporción que acaba mal, aunque empezase siendo una buena y rentable idea.