Juramentos hipocráticos

Esta página pretende hacer una recopilación de varios juramentos hipocráticos existentes actualmente en español.

Principalmente existen actualmente tres versiones:

- El juramento hipocrático clásico, en la traducción del original, que se cree que fue redactado por el propio Hipócrates en el siglo V . de C. En él se introducen varios importantes conceptos que hoy en día se reconocen como rectores de la práctica médica, como el secreto médico o los principios de Beneficencia y de No Maleficencia. Pero también pueden apreciarse rasgos de la práctica de la medicina en aquella época, como es el hecho de que considere los conocimientos médicos como una especie de secreto que sólo debe ser revelado a los pupilos (lo cual debía de tener funciones de proteccionismo con características gremiales); o el hecho de que se inste a no llevar a cabo labores de un cirujano ("no ejecutaré la talla"), reflejo de la separación entre medicina y cirugía en aquella época.

- El juramento hipocrático en su actualización por la Convención de Ginebra (1945). En esta versión, tan cercana en el tiempo a los acontecimientos del nazismo, puede verse que se añade la promesa de no utilizar los conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad.

-El juramento hipocrático en su versión del Dr. Louis Lasagna (1964). También llamado "juramento Lasagna", es el más utilizado hoy en día, en su versión en inglés, en facultades de medicina de todo el mundo. En él se recogen conceptos no incluidos en anteriores juramentos, como la importancia de la calidez humana en el trato del médico, o la humildad y la aceptación de las limitaciones de conocimiento (relacionada con la tendencia a la especialización médica, y a la utilidad de que el médico reconozca sus limitaciones de conocimiento, y refiera al paciente a un especialista). También se recogen conceptos relativamente modernos, como la trampa del encarnizamiento terapéutico, al instar a hallar el sutil equilibrio entre el encarnizamiento terapéutico o sobretratamiento, y lo que llama "nihilismo terapéutico"; o la importancia de la prevención como parte de las labores del médico.