EL EXTRAÑO SUCESEO.


 

 

 Cuando llegamos arriba, Álvaro y Abraham se adelantaron y yo quedé atrás, encontré un pasillo oscuro, me fui por él y después de mucho tiempo de caminar el suelo comenzó a romperse y caí        

 

 Caí en un lugar muy extraño y muy difícil de explicar, había mucha gente a mis pies y cantaban cosas muy raras, además estaba muy oscuro y había mucho ruido y no se oía bien lo que cantaban.

  Un hombre se acercó y me puso un papel higiénico en la cabeza, también un sopapo largo en mis manos y una toalla como capa.

 Me di cuenta que estaba sentado en un whater de oro cuando un extraño sonido que se parecía al sonido de la cadena del baño llamó mi atención.   Al lado mío había un tubo del cual venía el sonido. De ahí cayo agua y algo más que me tomó por sorpresa: Abraham y Álvaro, quienes me tomaron sacándome rápidamente de aquel extraño lugar, causando una mala reacción en la gente presente.   Ellos nos comenzaron a perseguir y nosotros tuvimos que arrancar.